Hola mis fieles lectores, acá
está este humilde servidor, que como
siempre, viene con harta información
y alguno que otro raje para no perder la costumbre
¡Suave, suave! Siéntense, siéntense,
póngase cómodos que este aspirante
a periodista va a dar curso a su expediente;
entonces, no la hagamos larga y soltemos las
ultimitas... Arranquemos con este chismento,
a media caña, como para afilar la pluma.
Me pasan el talán que en la fiesta de
los quince abriles de la chibola Sandy Valencia,
quien es hija de la omnipresente Angélica
Valencia, brazo derecho de la empresa Peruvian
Tours, ese characato bonachón de Pier
Manrique, ¡quien no se pierde una!, estuvo
echando ritmo toda la noche (ñato de
risa) y a más de una jermita le había
echado el ojo. Se creyó que el banquete
era todo para él; sin embargo, el que
mucho abarca poco aprieta, y a la hora de la
hora no pasó nada con el radioloro galancito
picaflor, que se fue con las manos vacías
silbando bajito ¡No chapó una!
Esa noche de fiesta juvenil, las que estuvieron
en su salsa fueron las flaquitas de Mardy Tours,
las conocidas Dina y María Elena, que
dicen mis dateros, se bailaron todo ¡hasta
el baile del perreo! Haciendo unos movimientos
cadenciosos de cintura que a más de un
concurrente dejó boquiabierto ¡Uy,
curuju! Tenían su guardadito las flaquitas.
El que estaba tranquilo como aguae’pozo,
porque estaba con la marcación (su mujer),
era el popular Luis, que viene haciendo buena
letra ¡Dibuje, dibuje, Lucho! Sorprendió
a propios y extraños que en el vacilón
no haya estado presente, brillo por su ausencia,
el mandamás de la empresa de viajes y
turismo, el cusqueño Bruno Aucaupure,
que dicen las buenas lenguas se estaba guardando
con todo para su cumplemenos (17 de mayo) ¡Y
no va ser! Si pues, ya me enteré que
mis causitas Los Negros de Miércoles,
esos delincuentes de la música criolla
y los ritmos negros del Perú ¡Uyuyuy!
¿Por qué? Porque estos negros
le han robado sus más celosos secretos
¡Ayayay! Llegaron al búnker del
hincha del Cienciano a ritmo de cajón
y guitarra y, como no podía ser de otra
manera, se armó la jarana con esa música
que alienta el espíritu y regocija el
alma del ser peruano ¡Buena, buena! ¡Salud,
salud, Bruno! con Cerveza Cusqueña, claro
está... A otra cosa mariposa, el Centro
Cultural Peruano (CCP), sacudiéndose
de las polillas, ¡ya era hora! Porque
pareciera que estos bichos tuvieran a sus dirigentes
hecho polvo. Seamos sinceros, la institución
se ha quedado dormida en sus laureles –si
es que alguna vez lo tuvo- y la única
actividad que realizan al año, a saber,
es la celebración de la independencia
del Perú, para 28 de julio; pero, ¡más
vale tarde que nunca! y, como veníamos
diciendo, convocaron a las diferentes organizaciones
e instituciones de la colectividad para una
reunión en su recinto (Gral. Urquiza
383 1° Piso, local que tuvieron que desempolvarlo
por la poca actividad que tiene), con el diputado
porteño Carlos Araujo, de la agrupación
política Recrear. En su alocución,
el funcionario gaucho, previo comentario de
indignación por la salida que dieron
los jueces al empresario bailantero Chabán,
uno de los responsables por la tragedia de los
pibes de la discoteca Cromañón,
y, enseguida para agradecer el gesto que tuvo
la hermana República del Perú
por ser el único país sudamericano
que brindó ayuda con armamento, soldados
y médicos en la guerra por Las Malvinas
que tuvo el pueblo gaucho con los anglosajones;
luego habló como tema de fondo, ya entrando
al terreno propio de la colectividad peruana,
donde prometió a nuestros lorchos -sobre
todo en lo concerniente a la documentación-
desplegar sus mayores esfuerzos para que se
concrete de una vez por todas la ansiada radicación
de los peruanos a través del MERCOSUR
¡Enhorabuena! Hay que tomarlo como buen
augurio sus promesas y hay que reconocer que
es, o ha sido por lo menos, uno de los pocos
políticos de este país que ha
bajado al llano para conversar tete a tete con
la comunidad, conociendo sus problemas de primera
mano ¡Vale un Perú! Dicen por ahí
las malas lenguas que estaría a la caza
de votos. No seamos giles mis lorchos, ¡qué
importa! en este caso, el fin justifica los
medios y todo vale pa’ la documentación
paisitas. Y si hay que darle una mano, démosle
una mano. Qué digo una mano, echémosle
un abrazo, es decir apoyémoslo con todo
en esta gestión por el buen gesto que
ha tenido, mostrándose como un amigo
de los peruanos y en general de los países
latinoamericanos ¡Buena, buena! Después
de terminada la charla informativa, el diputado
atendió a la prensa muy amablemente,
pues es conocedor de la importancia de este
medio para su empresa. El que no tuvo un ápice
de gesto para los periodistas que allí
estaban, fue el arquitecto Ángel Arangurí,
presidente del CCP que agradeció a todos,
menos a este rubro profesional, metiéndolo
en la chanfaina de todos. Qué pasa trujillano,
el periodismo no es un sancochado de improvisados
que se aglutinan para ejercerlo. Está
bien que esta profesión todavía
no esté a la altura de las circunstancias
y los periódicos de la colectividad seamos
todos pasquines llenos de publicidad, pero estuvo
feo eso de no nombrarlos. Nada costó,
aunque sea para levantarles la moral ¡Lo
cortés no quita lo valiente! Si a fin
de cuentas, estos pobres periodistas, si algo
todavía tienen es dignidad –por
lo menos la mayoría- algo que han perdido
esa banda de delincuentes políticos peruanos
y de estas latitudes que se acusan entre ellos
y son el hazmerreír de la gente, cuando
no el populorum enardecido los echa a patadas
por incapacidad en los cargos. Y encima, lo
que es peor, es que esos campeones de la demagogia,
esos aguafiestas del pueblo, titiriteros fanfarrones
del chamullo que ya han dañado la moral
y han dejado la autoestima de los peruanos por
los suelos, todavía tienen la desfachatez
de regresar con bombos, platillos y cara de
serios pregonando a los cuatro vientos ser los
salvadores de nuestro país ¡Dios
y María Santísima nos cojan confesaos!
Ya no tuvieron suficiente señores Alan
García y Alberto Fujimori. Los peruanos
no aprendemos un carajo y pareciera que sufrimos
de amnesia. Hay que hacer gimnasia a la memoria
mis queridos lorchos, para no dejarnos engatusar
por los que ya han fregado demasiado al Perú
y lo han dejado pobre, robándonos la
educación, salud, empleo y dejándonos
cuantas lacras puedan existir en un Estado corrupto
como el nuestro, lleno de charlatanes, adulones,
lacayos y toda laya de ladrones. Las encuestas,
poco creíbles, dicen que los mencionados
están en los primeros lugares de la preferencia
electoral ¡Qué caray! ¿Por
qué pasa esto en el Perú? ¡Porque
en el país de ciegos, el tuerto es rey!
¡Assuumare! ¡Yo mismo soy! Con esta
perorata, creo que soy bolo fijo para el próximo
Consejo de Consulta ¡Ayayay! Y ya que
le tomé el gustito, sigamos entonces,
dicen que la política es el arte que
todo lo puede, y voy a empezar a creerlo porque
en la reunión que convocó el CCP,
estuvo presente el Secretario General del PAP
en Buenos Aires, Jorge Pineda Alvarado y su
lugarteniente Braulio Navarro. ¿Qué
pito tocaban allí? Que yo sepa, el APRA
es una agrupación política de
centro izquierda, de doctrina socialista y tal
vez progresista como se lo llama hoy en día,
pero el diputado Araujo pertenece a la bancada
de la derecha conservadora, todo lo contrario
al APRA. Si hubiera sido del ARI el diputado
que estuvo allí, me quedo más
tranquilo; pero ¡Mmmm! ¿A qué
se debe esta ósmosis política?
Su presencia despierta un rumor de sospecha
que se expande como revuelo en pólvora
de que los destacados dirigentes apristas estarían
correteando a dos bandos, como Jano, el dios
romano de dos caras; es más, dicen las
malas lenguas que ese tufillo que huele en el
ambiente político de la colectividad
se debe a que estarían buscando algún
puestito en nuestras sedes diplomáticas
¡Ajá! como así lo hizo en
su momento el charapa Carlos Echevarria, pues
es un secreto a voces (todos saben) que se ganó
su chambita en la embajada como Agregado de
Asuntos Económicos en la Argentina por
hacerle campaña al cholo Toledo. Y hoy
el susodicho goza de un suculento sueldo en
dolarillos ¡El que puede, puede!... Hasta
acá llegó mi cariñito,
la ultimita, la yapita, ¡Chimpún,
Callao! para mi comparito Vitucho, locutor y
cantante, que por estas horas está haciendo
las maletas para enrumbar a Perú definitivamente.
Buena suerte para el chalaco que ha cosechado
grandes amistades durante sus 11 años
de estadía en tierras gauchas gracias
a su música, locución y buen humor
que lo caracteriza, haciendo olvidar por un
momento las penas del exilio a voluntad que
hacen los peruanos en busca del mentado trabajito
que se busca con lupa y vale como lingotes de
oro ¡Assuumare! ... Ahora sí, me
quito al toque porque me invitaron mis patas,
esos gauchos criollos dicharacheros, para acompañarlos
en los actos de celebración de su 195
aniversario de la Revolución de Mayo
(25 de mayo) ¡Salud, salud, Argentina!
Soy fuga, chaufa.