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MENSAJE
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN, RECIBIDO A TRAVÉS
DE JOSÉ LUÍS MANZANO GARCÍA, EN TALAVERA (Toledo).
EL DIA 6 DE MAYO DE
1990.
La Madre: La
Paz del Señor está con todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Madre.
La Madre: Ave
María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
La Madre:
¡Mi amado hijo!, aquí estoy, a tu lado como siempre triste y
alegre a la vez; pero aquí estoy contigo y con todos ellos, los que me
quieren y los que no me quieren: Estoy con todos hijo mío.
PUBLICO: Gracias Madre.
La Madre:
Estoy aquí, en tu mundo al cual muchas veces no quisiera ni mirar,
porque sus errores se clavan en mi Corazón llenándome de ultrajes y
sufrimiento, y así, de angustia a la vez. ¡Mírales hijo mío!, hacen con
que comprenden y no comprenden nada. Tú me comprendes y eso es
suficiente.
Es la pregunta de muchos, y la respuesta es que,
sería
suficiente con que todos, todos comprendieran a Dios.
Eso sería suficiente. Si Yo hablo de
tí, de algo que ocurrirá, han de entender, pero no entienden.
Muchos creen saber mucho más que tú y mucho más que DIOS, y
ellos mismos, ellos dan por saber las profecías, y así dicen entender
mis palabras. Pero no entienden nada hijo mío.
"Aquél que todo lo
entiende lo calla en su interior. Así eres tú hijo mío.
Pero aquél que no entiende nada lo grita, grita al mundo para que
todos le oigan, y es porque no saben el significado de lo que hablan".
Y
hablan con palabras que no son suyas, son palabras de sabiduría, pero
solo las pueden usar aquéllos que luchan por Dios
y para Dios.
Hijo mío, eres grande en este mundo y es una pena muy grande que nadie
quiera reconocer así cómo eres. Todo lo mejor lo quieres para tu prójimo.
Todo lo mejor lo que pide, para ellos. Y él, él solo pide hijos míos, que Dios esté conforme con él: ”No quiero nada”, dice
él.
Y Dios le responde: ”Confórmate con lo que te dé, eso es suficiente.”
¡Qué alegría tan grande sería, hijos míos, que vuestros corazones fuesen
como los de este Guerrero. Un Guerrero al que todos, pero todos, tienen por
débil; al que todos tienen por aquél que se oculta y tiene miedo, pero es un
Guerrero como la Ira de Dios:
Justo y severo.
El mundo no sabe comprender hijo mío, ni siquiera escuchar. Ya escuchará, ya
escuchará. Ya escuchará!
El hombre se cree que puede manejar al hombre, pero no es así: Dios
puede manejar al hombre, porque Dios sabe cada pensamiento. ¡Cuántas almas cometen errores,
cuántos! Muchos hijo mío.
Muchos dirán que no es así, pero mira tú mi Corazón hijo mío,
y verás que son muchos. Aquí está la prueba. Ay hijos míos, cumplid con
Dios. Cumplid todo lo que Él mandó y manda. No rechacéis su palabra,
porque Él os ama, os quiere. Pero si no cumplís se verá obligado a hacer
algo grande.
"Primero hará
ver su verdad haciendo maravillas, pero no creerán. Y después hará caer su
Ira como cae un rayo del cielo a la tierra. El hombre no se dará ni cuenta
de que Dios ha enviado su Ira, porque su Ira
será rápida, justa y severa".
Así está escrito...
Padre Eterno:
Y así se cumple.
La Madre: Levantad
los objetos hijos míos. Todo aquéllo que se alza ante vuestros ojos
dirijidos al Poder de Dios se bendice:
Padre Eterno:
Así en mi Nombre.
El Maestro: Así
en el Mío.
La Madre: Y
así, con la Luz de mi amado esposo, el Espíritu Santo.
Ya está bendecido
hijos míos.
PUBLICO: Gracias Madre.
La Madre: Bendigo
vuestras almas...
Padre Eterno:
En mi
Nombre.
El Maestro: En
el mío.
La Madre: Y
con la Luz de mi amado esposo, el Espíritu Santo.
Ya estáis bendecidos
hijos míos.
PUBLICO: Gracias Madre.
La Madre: Pedidme
hijos míos.
PUBLICO: (No se entiende lo que dice.)
La Madre:
Ten cuidado hija mía, mucho cuidado. En el mundo hay muchas travas
para que el ser humano se confunda y decaiga. Tú sé fuerte y haz todo
aquéllo que tu corazón te dicte, pero todo aquéllo que sea para bien.
¡Seguid pidiendo hijos míos!
PUBLICO: (No se entiende lo que
dice.)
La Madre:
No te preocupes hija mía, no te preocupes, Dios está con todos sus hijos, a
nadie abandona, porque Dios hace cosas grandes para demostrar su
presencia, no lo neguéis nunca, porque él siempre está con sus hijos.
¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: Madre, ¿te podemos cantar una cosita en tu día?
La Madre: Cantadlo
hijos míos.
PUBLICO: (Canta una canción.)
La Madre:
Es vuestro
corazón el que ha llegado hasta Mí, hijos míos. Es vuestra fé la que ha
llegado hasta Mí. Sabed que vuestra Madre os quiere mucho, sabed que no
me olvido de mis hijos.
PUBLICO: Gracias Madre.
La Madre:
Pero sabed y no olvidar de que estoy sufriendo mucho, y que mi hijo, el
que está aquí, en este mundo para luchar por Dios, sufre porque me vé
sufrir:
”Es mi Guerrero, su sufrimiento es grande, en nada le afecta lo
malo que puedan decir de él pero él sufe al ver mi llanto, él sufre al
ver mi angustia y está a mi lado siempre consolando mi Corazón.”
¿Porque no sóis como él hijos míos?
Ya sé que él es algo
grande, pero no olvidéis que él es de aquí y no es de aquí. El es de aquí porque vive aquí y será como vosotros en todo.
Y no es de aquí porque en su interior hay una grandeza que supera cada
uno de vuestro corazón, es grande, sed como él y le agradaréis a Dios. Llega
la hora de marcharme hijo mío. Me marcho hijos
míos, Dios queda con vosotros...
PUBLICO: Que así sea Madre.
La Madre: Y
Yo a la vez. Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Madre.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
Padre Eterno: Adiós
hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
El Maestro: Adiós
hijos.
PUBLICO: Adiós Maestro.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El Hermano:
Que la Paz del Señor YAHVÉ
y la fuerza del Guerrero quede con todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Hermano.
El Hermano:
Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El Hermano:
"Almas jóvenes que podéis escuchar, es el momento de que vosotros
que sois jóvenes enseñéis a los que son como vosotros. Daos cuenta que
ahora estáis a tiempo. Aquéllos que ya son mayores y creen que todo lo
tienen aprendido..., aún falta mucho porque aprendan. Pero
vosotros, almas jóvenes, cometéis errores, como todos, pero tratad de
evitarlos para menor sufrimiento de mi Reina, vuestra Madre".
"No ofendáis más a Dios, almas
jóvenes, sabed que muchas cosas de las que hacéis, cuando llege vuestro
momento Dios os la tendrá
en cuenta; y que si en este tiempo en el cual vivís, fuese como el
antiguo, ya hubieséis sido castigado por el hombre y después por Dios".
"No ofendáis a Dios con lo que
hacéis porque rechazáis muchas cosas que os rodean, y son grandes favores
para vosotros. Dios os
entrega muchas cosas, almas jóvenes, y vosotros lo rechazáis. Sabed que
éste que os habla sabe de vosotros, mucho más que vosotros mismos".
Soy el Angel del Bien.
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
La Madre: Hijo
mío, lo que has pedido se cumplirá, todos mis hijos tendrán mi compañía,
es un viaje largo.
PUBLICO: Gracias Madre.
La Madre:
...Porque así lo ha pedido el príncipe de las almas y ha salido de su
corazón. Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Madre.
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