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MENSAJE
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN, RECIBIDO A TRAVÉS
DE JOSÉ LUÍS MANZANO GARCÍA, EN TALAVERA (Toledo).
EL DIA 19 DE ABRIL DE
1990.
El Hermano:
La Paz esté así con vosotros.
Público: Y con tu Espíritu Hermano.
El Hermano: Ave María
Purísima.
Público: Sin pecado concebida.
El Hermano:
He aquí..., he aquí un mundo de confusión amado hermano, en el cual el
hombre compara a Dios con un becerro de oro. ¡Sí!
Otra vez el hombre
aparta a su Dios para adorar a dioses falsos y paganos, para así crear la
confusión entre mente humana y espiritual, y lograr así un desacuerdo, y
terminar así con todo el pensamiento y con toda la obra de corazón.
He aquí amado hermano al ser humano, el cual cree saber manejarse por
el mundo sin ayuda de Dios...Y Yo te digo a tí, ser humano:
"¿De
qué crees tú que valdría tu vida si Dios no existiese? ¿Qué crees
tú, ser humano? ¿Qué, qué sería de tí si Dios no existiese? ¿Qué piensas
tú, ser humano? Pues
si Dios no existiese, tampoco existirías tú".
He aquí, amado hermano, unas palabras con mucho significado, unas palabras
que no tienen intención de herir a nadie, solo tienen intención de que el
hombre vea la confusión que él mismo crea a su prójimo.
He aquí a tu
prójimo: "Lo que es tuyo, es de él, y lo que
es de él, es tuyo". Unas palabras que en un tiempo
quedaron grabadas en cada corazón y en cada pensamiento. Ves
a tu prójimo con necesidad de algo que tú tienes, tú ves que lo que
tienes es poco, ¡compártelo con tu prójimo!, "porque lo que hay en este mundo no es tuyo, ser
humano, lo que hay en este mundo...
Padre Eterno: ...Es
mío."
El Hermano:
"¡Compártelo
con los demás!, puesto que los demás son tus hermanos".
He aquí la gran confusión. Mira las almas consagradas hermano, y
verás que no saben ni qué hablar, ni qué decir. Están en una tremenda
confusión. Confunden a Dios con el hombre. ¡Cuidado!, Dios es muy serio.
No compares a tu Dios con un
hombre, porque tu Dios es Suma Semejanza y Altísimo; pues más bien compárate tú, ser
humano con el más pequeño de los insectos que hay sobre la tierra. Compárate tú así, ser humano y verás que todo lo que gira a tu
alrededor, solo una cosa es mayor que tú: Dios.
Cuántos, cuantos hombres
han intentado luchar contra Dios... ¿y qué han conseguido hermanos? Que la
ira de Dios, así mismo, estallase sobre ellos, y fuesen castigados
severamente.
¡Cuántos castigos que el hombre cree imposibles!
Muchas almas han sido castigadas por jugar con Dios,
y han odiado a Dios, hasta que Dios les ha castigado. Cuando Dios les
castigó su odio terminó.
No odies a tu Dios, ser humano. Si odias a tu
Dios, ten por seguro que no alcanzas la Gloria, lo único que alcanzas es
llegar antes al abismo, que muchos otros. El camino de Dios es difícil; difícil pero no imposible hermanos.
Es difícil para vosotros que todo lo veis con los ojos del cuerpo. Soltad
vuestra alma fuera, y verás lo que hay alrededor, y no veréis árboles, y no
veréis montañas ni casas, ni nubes, ni cielo... Veréis un Dios que triste
está pendiente de vosotros diciendo: "¿Quién llegará hasta Mí? ¿Quién...?"
Mirad con los ojos de vuestra alma y veréis que
todo no es difícil:
- Sabed caminar y no tropezaréis.
Sabed pensar y no os confundiréis.
- Sabed orar y no caeréis en
tentación.
- Sabed arrepentiros y reviviréis el perdón.
- Sabed amar y el
cielo ganaréis.
No sepáis odiar, porque el abismo se abre. No
tengáis envidia sobre nadie..., la garra de Satán os agarraría. Mirad a los demás y no os
creáis vosotros los débiles, pensad que hay muchos más, y peor que
vosotros hermanos.
¿Cuántas veces os quejáis
de vuestras enfermedades, de vuestros problemas, de todo lo que os rodea?
¿Cuántos, cuántos se han quejado de que uno de sus familiares ha
muerto, que Dios no es justo? ¡Sí, es justo!
Jesús murió y no fué por
ninguna enfermedad, murió por ser inocente, murió por ser Hijo de Dios. Murió por salvaros.
¿Quién sería capaz así de entregar su cuerpo y su alma y decir:
"Quiero morir por los demás?"
Ahora muchos dirían que sí, porque no se han visto frente a frente a
ello. Si se vieran frente a frente a ello, el miedo les acobardaría, y no
serían capaces de decir: "Quiero morir por los demás".
He ahí a vuestro Maestro, se entregó y dijo: "Quiero morir y así
librar del pecado a todos ellos". Y lo consiguió.
¿Y qué ha ocurrido ahora en estos tiempos?
"Que el ser humano ha
soltado su pensamiento más allá de lo debido, y con astucia de Satán ha
logrado crear cosas para la confusión y el pecado del hombre.
¡Bestia maligna, lo único que consigues...
Padre Eterno: ...Es
tu destrucción!"
El Hermano:
Puesto que todo se está acabando para tí, serpiente
antigua:
«Un Guerrero se encamina y cabalga sobre un
caballo para darte el fin. Ten por seguro que
cuando todo acabe tu nombre se borrará de la tierra, serpiente
antigua, y tú y todos los tuyos seréis desterrados del mundo, igual que lo
fuísteis del Paraiso. Y seréis llevados
hasta el fondo del abismo, y así quemados para siempre y no volver más. Y
vuestra confusión y el odio que habéis traido y los rencores, y la envidia
marchará con vosotros.»
Mientras tanto sabed que ya el hombre se está arrepintiendo. ¡Pedidme
amados hermanos!
Público: ¡Hermano!
El Hermano: ¡Díme!
Público: Yo quiero dar gracias a Dios, por acercarnos a este lugar.
El Hermano:
Tened mucho cuidado, hermanos. Sabed que si dais gracias a Dios porque
El os ha acercado a este lugar, que salga de vuestro corazón. Hay muchas
almas que vienen a este lugar, pero solo a presumir y a hacer ver a los
demás que ellos también están aquí.
No quiero ofenderos hermanos, no
penséis así. (1) Lo único que quiero es que miréis la realidad de lo que está
ocurriendo, y veréis que Yo llevo razón, puesto que Yo soy una parte de
Dios, y el que me ha enviado...
Padre Eterno: ...Yo he
sido.
El Hermano: ¡Seguid
piediendo hermanos! (El público no pide nada.)
El Hermano:
Llega la hora de marcharme, y sabed que el que os ha
hecho ver la realidad hoy, en este día, es el Angel de la Esperanza.
Que no os olvidéis de Dios y sabed que pronto
volveréis a oirme; pero habladles a todos de lo que hoy
habéis oido.
"Si esto lo hacéis, sabed amados hermanos, que no por mí, sino por
vuestra fé, el día en el cual Dios os llame para ser juzgados, seréis
recompensados según vuestras obras, según vuestra obediencia, según
vuestro amor".
¡Hermanos!, mirad la realidad de lo que está ocurriendo, y cuando todo
lo veáis como Yo, es que ya no estáis en este mundo, es que ya estáis
junto a Dios. Adiós queridos hermanos.
Público: Adiós Hermano.
Padre Eterno: Adiós
hijos.
Público: Adiós Padre.
El Hermano:
Que la Paz
del Dios Yahvé, y la fuerza del Guerrero, Príncipe de las almas, quede con
todos vosotros.
Público: Que así sea Hermano.
El Hermano: Ave María
Purísima.
Público: Sin pecado concebida.
El Hermano: Adiós
hermanos.
Público: Adiós Hermano.__
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(1)
Los mensajes eran directos. Los hermanos -Angeles-, la Virgen, o
Jesús, para evitar equívocos o aclarar situaciones confusas, respondían al
pensamiento de los asistentes.
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