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¿ES MALO SER GALLINA?

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Se lo cantan los hinchas de Boca a los de River, se lo recuerdan todos los buscapleitos a los que se atreven a arrugar en una bronca, y me lo gritó con furia hace una semana un gordo inmenso cuando –tras chocar mi auto- reaccioné como gallito para luego poner cara de pollo asustado al ver que mi oponente me duplicaba en tamaño.

Gallina. ¿A quién no le han chantado ese calificativo alguna vez por desaparecer velozmente en medio de una gresca, por no aceptar una poco cordial invitación para trenzarse a golpes o por preferir la vía diplomática antes que recibir un soberano puñetazo en la punta de la nariz?

Siempre busqué una explicación medianamente coherente para la comparación entre las gallinas y aquellos que levantan abochornados y casi clandestinamente la bandera del “mas vale aquí corrió que aquí quedó” ante cualquier amenaza, y la respuesta la acaba de dar un grupo de científicos suecos y holandeses en un artículo publicado por la revista científica británica Nature.

Luego de analizar la personalidad de sesenta especies animales, los investigadores han llegado a la conclusión de que la agresividad o timidez de cada una de ellas es proporcional a su expectativa y modo de vida. Me explico: si un animal está acostumbrado a un entorno apacible, sin grandes peligros y tiene un hábitat de alta calidad para la reproducción, no mostrará actitudes hostiles o violentas porque ha desarrollado un comportamiento que trata de evitar riesgos, mientras que las especies preocupadas por su futuro serán más propensas a buscar situaciones límite.

¿Y por qué asociar a las gallinas con todos aquellos que evitamos agarrarnos absurdamente a sopapos? Los científicos ponen como ejemplo una actividad lúdica llamada “el juego de la gallina” (el origen del nombre seguramente demandará otra ardua investigación de estos sesudos individuos), que consiste en correr directamente hacia la posición del oponente, resultando perdedor el primer competidor que desvía su trayectoria para evitar el choque.

Mientras intento razonar acerca de la investigación que publica Nature, apelo a la sabiduría popular…

¿Qué explicación tienen para que a los poco afectos al golpe los tilden de gallinas?

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“Ser gallina” Es sinónimo de cobardía.

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