BREVE HISTORIA DE PIURA  -  TOMO II

LA CONQUISTA EN PIURA

Reynaldo Moya Espinoza

Carátula

Contenido

Prólogo

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Capítulo XII

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPÍTULO IV

Los Españoles en Piura
 

01.- Pizarro en Poechos.

02.- Martinillo en Poechos.

03.- El curaca de Poechos.

04.- Llegan embajadores de Huáscar y Atahualpa.

05.- El retorno de Hernando Pizarro.

06.- La llegada de un espía de Atahualpa.

07.- La rebelión de los curacas.

08.- La versión de los cronistas.

09.- La versión de Porras Barrenechea y J.J. Vega.

10.- La versión de padre Vargas.

11.- Los mitimaes.

12.- Juan Pizarro ocupa Pirhúa.

13.- Pizarro se crea una escolta.

14.- Fortaleza de Tumbes y Poechos

 

11.- Los mitimaes

Tanto los romanos como los demás pueblos de la antigüedad, ponían sanciones a los pueblos contumazmente rebeldes, trasladándolos en masa a otros lugares. Es decir que los desarraigaron de su patria. Esa pena de confinamiento ocurrió varias veces con el pueblo judío a lo largo de su milenaria historia, que una vez fue trasladado a los confines del imperio asirio, más tarde a Egipto y los romanos no sólo destruyeron Jerusalén, sino que desparramaron a los judíos por diversos lugares del imperio romano. Esa política también fue practicada por los incas y más tarde por los españoles conquistadores.

Es un hecho que tanto los tumpis, como los tallanes y los guayacundos de la sierra de Piura, resistieron a las fuerzas del inca Atahualpa, y se libraron sangrientas luchas en Tumbes, Poechos y Caxas; con el triunfo siempre de los imperiales.  Pueblo vencido, era convertido en mitimae, es decir trasladado en grupos a otras comarcas y dispersado.  Si bien es cierto que el traslado de los derrotados no se hacía en forma total, era de todos modos notorio el despoblamiento de las que antes habían sido florecientes poblaciones, como lo pudieron comprobar los españoles, más tarde.

Cuando las huestes de Atahualpa atacaron Poechos y vencieron a su cacique, una buena parte de la población fue trasladada al valle de Narihualá. En el despoblado pueblo vencido de Poechos quedó un gobernador militar del inca Atahualpa.

Cuando el curaca de Amotape fue condenado a la hoguera, corrieron igual suerte, otros doce principales entre los que estarían  los curacas de Pariñas, Colán y Marcavilca, pues ya no se volvió a saber más de ellos.

Hay otra versión más de estos hechos, según la cual Pizarro perdonó al curaca La Chira y no se sabe porque motivo lo premió no sólo dejándolo al frente de su curacazgo, sino que le entregó el de Amotape que era más importante, mientras durase la minoría del hijo del curaca de Amotape, ajusticiado. Los tallanes consideraron traidor a La Chira y poco tiempo más tarde lo asesinaron. Es decir, que según esta versión, La Chira no fue desterrado.

Pero en los primeros años de la colonia vemos a destacados personajes de apellido La Chira, entre las parcialidades del Chira morando en Catacaos y Narihualá

Tras la rebelión del curaca de Amotape, también Pizarro confinó en el valle de Catacaos a gran cantidad de indios de Pariñas, Colán, Amotape, Chira y Marcavelica. Los historiadores sostenedores del confinamiento de La Chira en Catacaos,  dicen que en ese lugar,  siguió siendo jefe de sus parcialidades. Cuando se habla del asesinato de La Chira por traidor, no se sabe si ese hecho ocurrió en el valle del Chira o en Catacaos. Tampoco se sabe cuando. Sin embargo, ese destierro, le permitió a él y a sus descendientes jugar un importante papel en la región del otro valle, tan es así, que en 1625 el capitán Carlos La Chira, era no sólo cacique de Catacaos, sino también su gobernador.  En el ejército de Atahualpa había cientos de mitimaes tallanes, que por ser combatientes forzados, estaban listos para desertar, a la primera oportunidad que se les presentara.

En 1550 siendo Virrey del Perú don Andrés Hurtado de Mendoza, habitaban en Catacaos 14 parcialidades, pero sólo 212 indios pertenecientes a las parcialidades de Narihualá, de Colán y Poechos eran las que pagaban impuestos, por un monto de 780 pesos al año. Las demás parcialidades por  ser excesivamente pobres, no tributaban. Los indios de las parcialidades de Poechos y de Colán retornaron años más tarde a sus lugares de origen,  lo que es perfectamente explicable en los últimos, por ser pescadores y marinos, y no poder adaptarse a la vida agrícola.  El historiador Jacobo Cruz Villegas se ocupa en detalle estos confinamientos de grupos tribales.

Mitimae

 

 

                           MITIMAES

 

Fue política de gobierno de los incas, trasladar pueblos enteros, generalmente rebeldes a regiones distantes.

El mitimae se trasladaba por los caminos el inca con solo sus pertenencias personales.

Hosted by www.Geocities.ws

1