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CAPÍTULO IV
Los Españoles en Piura
01.-
Pizarro en Poechos.
02.-
Martinillo en Poechos.
03.-
El curaca de Poechos.
04.-
Llegan embajadores de Huáscar y Atahualpa.
05.-
El retorno de Hernando Pizarro.
06.-
La llegada de un espía de Atahualpa.
07.-
La rebelión de los curacas.
08.-
La versión de los cronistas.
09.-
La versión de Porras Barrenechea y J.J. Vega.
10.-
La versión de padre Vargas.
11.-
Los mitimaes.
12.-
Juan Pizarro ocupa Pirhúa.
13.-
Pizarro se crea una escolta.
14.-
Fortaleza de
Tumbes y Poechos
02.- Martinillo de Poechos
Sobre los varios muchachos tallanes que sirvieron a
Pizarro como intérpretes, hay numerosas y variadas versiones en
cuanto a su origen.
Maizabilca, el gobernador atahualpista de Poechos,
como una muestra de buena voluntad hacia Pizarro, ó por estrategia
política; le regaló un muchacho, que con el tiempo se iba a
convertir en todo un personaje.
Pizarro le puso como nombre Martinillo y ha sido el
historiador Juan José Vega, el que en una conferencia dada en Piura
en junio de 1982 ha revelado la historia de Martinillo, del que se
afirma fue de clara inteligencia y al contrario de Felipillo no
actuó con doblez, ni felonía.
De todos los intérpretes indios, fue el que con mayor
rapidez y amplitud dominó el idioma español. Por tal motivo se le
designó para acompañar al padre Valverde cuando éste salió al
encuentro de Atahualpa en la plaza de Cajamarca. Eso supone que
Martinillo, cuando fue entregado a Pizarro, no sólo hablaba su
propio idioma tallán o Sec, sino además el quechua, en la variedad
norteña y que de mayo de 1532 a noviembre del mismo año le había
sido suficiente para aprender el español, lo que en verdad es
asombroso.
El historiador Dr. Vega amparado en valiosa
documentación, asegura que no fue Felipillo, sino Martinillo o
Martín el que actuó como intérprete en el día de la captura del Inca
Atahualpa.
El dominio del idioma español, fue sólo una de las
grandes capacidades que mostró el indio tallán para asimilar la
cultura occidental. Vestía elegantemente al estilo español y
disponía de caballo para su movilidad, lo que le fue autorizado por
Pizarro. Logró contar con una apreciable renta y obtuvo la
encomienda de Huaura al norte de Lima que le dio mucho dinero y lo
hizo rico. Cuando Almagro vino a San Miguel para ir a Quito y
despejar el peligro que significaba la expedición del Mariscal
Alvarado, lo acompañó Martinillo y aunque Felipillo también fue de
la partida, el comportamiento de éste último fue traicionero y por
tal motivo casi es ajusticiado por Almagro. Ese severo castigo, lo
aplicaría el Adelantado ante una nueva felonía de Felipillo, años más tarde en la
expedición que hizo para conquistar Chile.
Martinillo, llegó a casarse con una española y
posteriormente viajó a España. Allí asimiló más la cultura de
occidente y comprendió todo el gran adelanto del viejo mundo,
logrando en la corte española buenas relaciones. En un segundo
viaje, trató que se le armara caballero, pues aseguraba allí que
había sido príncipe en su tierra, lo que no pudo probar.
Martinillo poseía solar en Lima y tenía derecho a
portar armas, es decir tenía la condición de vecino principal en la
Ciudad de los Reyes. |