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CAPÍTULO IV
Los Españoles en Piura
01.-
Pizarro en Poechos.
02.-
Martinillo en Poechos.
03.-
El curaca de Poechos.
04.-
Llegan embajadores de Huáscar y Atahualpa.
05.-
El retorno de Hernando Pizarro.
06.-
La llegada de un espía de Atahualpa.
07.-
La rebelión de los curacas.
08.-
La versión de los cronistas.
09.-
La versión de Porras Barrenechea y J.J. Vega.
10.-
La versión de padre Vargas.
11.-
Los mitimaes.
12.-
Juan Pizarro ocupa Pirhúa.
13.-
Pizarro se crea una escolta.
14.-
Fortaleza de
Tumbes y Poechos
12.- Juan Pizarro ocupa Pirhúa
Llegados los españoles que habían estado en Tumbes y
engrosada la guarnición de Poechos, Pizarro consideró conveniente
enviar hacia el interior una avanzada o vanguardia, que no sólo
preparase lo conveniente para la posterior llegada del grueso de las
fuerzas de Pizarro, sino también para que estuviera al tanto de las
noticias de la lucha de los dos hermanos Incas que se disputaban el
poder.
Decidió entonces que su hermano Juan marchase hacia
un lugar llamado Pirhúa, situado en el otro valle con cuarenta
soldados, aún cuando otros cronistas aseguran que fueron 50.
Pedro Pizarro, el jovencito paje de su tío Francisco,
se refiere a la avanzada de Juan Pizarro del modo siguiente: “Pues
determinado el marqués don Francisco Pizarro de poblar a Tangarará
como tengo dicho, mandó a Juan Pizarro un hermano, que con cincuenta
de a caballo se fuese a Piura y allí estuviese con gran guarda y
vela, teniendo muchos espías sobre la gente de Atabalipa que se
temía no enviase alguna sobre los españoles; y toda la demás gente
con Hernando Pizarro se viniese a Tangarará. Y ordenadas esas cosas
ya dichas el marqués hizo la población de Tangarará repartiendo los
repartimientos que tengo dicho, habiendo grandes diferencias sobre a
quien cabría Tumbes, cupo al capitán Soto, porque aún estaban
incrédulos de las noticias que arriba había y así pareció, aunque de
aquí se volvió Francisco de Isaga a Santo Domingo, prometiendo su
caballo de albricias al que le alcanzase licencia y habida se fue”.
Por su parte Diego Trujillo otro cronista que en
1532,era integrante de las huestes de Pizarro y también muy joven;
habiendo formado parte del grupo mandado por Juan Pizarro, escribía
al respecto lo siguiente: “llegando a una, fortaleza donde ahora es
Piura, y allí estuvimos hasta que el Gobernador llegó”.
El capitán Cristóbal de Mena, que en 1534 escribía
sus crónicas, cuenta sobre la incursión de Juan Pizarro al Alto
Piura, lo siguiente: En un pueblo que se dice Piura, encontró el
gobernador a un capitán hermano suyo, a quien había enviado adelante
con cuarenta de a pie y de caballo; y de él supo como todos aquellos
caciques lo amenazaban con Atahualpa, nombre deformado con que se
conocía entonces al poderoso príncipe incaico sublevado contra
Huáscar el Inca. Luego se le unió Benalcázar. |