En el siguiente grabado se ve un vagón
de madera de los utilizados en las pequeñas explotaciones. Su sección
era trapezoidal, para facilitar el paso por galerías angostas. Disponían
de dos puertas, una en cada extremo para sacar el carbón. Los ejes
de acero disponían de rodamientos de rodillos bañados en
aceite. Salvo los ejes, el resto se construía en las fraguas y carpinterías
de la zona. Parece ser que en la carpintería de Cirilo y en el establecimiento
del carrero del Barrio de La Estación se fabricaron muchos hasta
la década de los sesenta.
Vagoneta de madera.
El dibujo anterior está hecho
a escala utilizando los datos recogidos en los múltiples vagones
que había en la mina Carmonda de La Valcueva en 1981. En aquella
época se había hecho algún trabajo de interior para
justificar la explotación a cielo abierto de toda la zona.
Mula arrastrando un vagón
de madera en El Oro en 1943.
Las grandes empresas mantuvieron siempre
en sus manos las concesiones mineras, arrendando éstas, mediante
contratos, a particulares de la zona que explotaban pequeñas minas,
que se adentraban unos cientos de metros en la montaña. Estas pequeñas
empresas, con menos de diez trabajadores, tenían una vida efímera,
mientras el carbón era de fácil acceso. Aparte de estas explotaciones
muchos vecinos tenían su "chamizo", una pequeña bocamina
de donde sacar carbón que afloraba a la superficie, pero que no
era rentable para las empresas establecidas. El carbón del chamizo
representaba un sobresueldo para el que lo tenía.
.
|