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Una
técnica de redacción |
1. Presentación
Es tedioso tener que descifrar un escrito oscuro aunque sea nuestro. En el hombre existe animadversión natural y espontánea ante la dificultad. Eliminemos, de principio, todas aquellas que forzosamente no sean necesarias. Bastante trabajo tendremos con desentrañar las inevitablemente necesarias. Pulcritud. No nos cansaremos de invocar a esta diosa a lo largo de nuestra exposición. Tendremos medio trabajo conseguido, si en este punto somos radicalmente intransigentes.
1.1. Rayado esquemático
A quien no haya empleado nunca este procedimiento puede parecer un poco absurdo, de principio, que iniciemos nuestra exposición seleccionando el papel e indicando sus características. Nosotros lo consideramos de fundamental importancia porque va intrínsecamente unido a la claridad. Rechácense todos aquellos que no cumplan estos requisitos preliminares. El hombre es un animal de costumbres, lo que presupone que el niño también lo es. Si hay concesiones en la limpieza en el principio, ya son reglas establecidas. Luego hay de derogar unas reglas creadas, lo que supone un esfuerzo accesorio más y una pérdida de calidad de nuestro método.
Este rayado es el que, para esta primera fase, se considera idóneo:
Fecha: Nombre: Núm: Ideas Tema: (A)
(B)
(C) Una serie de cuartillas con este rayado, será el material imprescindible para iniciar nuestro trabajo. Escojo papel en blanco, no de una forma caprichosa; es interesante el archivo de todos los ejercicios que sobre esta cuestión se desarrollen porque periódicamente permite un estudio de conjunto, con análisis y conclusiones, que pueden considerarse provechosas. Siempre he considerado que volver la vista alguna vez atrás es eficaz. Unas reflexiones sobre nuestras directrices, nos evitarán, de ordinario, problemas de incongruencia, ante nosotros mismos y ante los demás.
Las prefiero, así mismo, sin renglones porque permiten una más rápida adquisición de las destrezas necesarias para la "emparelación" de los renglones escritos. No descarto la posibilidad del uso de alguna técnica que permita, sin rayar el papel, que se transparenten unas rayas horizontales, para aquellos que inician los primeros pasos.
Aparte de los espacios dedicados a la identificación y datación de las fichas, hay tres, fundamentales, que es importante definir, puesto que en torno a ellos giran los diferentes aspectos de nuestro método. En el dibujo están identificados con letras mayúsculas.
El título o tema se colocará en el espacio A. El B indica el lugar donde se colocarán las ideas, una por cada uno de los párrafos del texto. En el apartado C se colocará el texto.
1.2. Claridad de letras y espacios.
Es muy importante, desde el principio, la insistencia continuada en que la letra sea totalmente legible. Bien es verdad que hay que respetar la personalidad de cada individuo y admitir los rasgos de escritura propios de cada persona. Pero no hay que confundir esto con la permisibilidad ante una frase frecuente de los niños: "yo la hago así", o bien "esta es mi letra". Es una argumentación que debemos reconducir y completar. Cuando enseñamos a escribir tenemos que concienciar al alumno de que la propia escritura va destinada a una posterior lectura, que en el caso concreto de la empleada en las clases, es pública, lo que quiere decir que se escribe para los demás. Por tanto, "esta es tu letra, pero que todos pueden leer".
Los espacios los entendemos aquí como aquellos lugares de la ficha de redacción que no van ocupados por la escritura. Ya ha quedado visto en el punto anterior el rayado fundamental, sin embargo hay otros márgenes que se deben respetar: el superior y el inferior, de unos tres centímetros de anchura aproximadamente, y el derecho, de un centímetro, más o menos en función del corte de palabras. El margen izquierdo queda perfectamente delimitado en el rayado esquemático.