Entrega especial
Capítulo 2
Kian lo esperaba afuera del local. Estaba recostado de su vehículo cuando Mark se estacionó frente a él. Caminó hacia el auto mientras Mark bajaba. Lo saludó y le dijo:
“Tenemos una entrega”. Le hizo señas para que mirara a su auto, donde se encontraba una persona en el asiento del copiloto. “Su nombre es Diana, tiene 18 años y huyó de su casa hace un mes. Fue encontrada en un motel de carretera en las afueras de Asunción con posesión de drogas.”
“Pues es toda una joyita esta niña, ¿no crees?” Dijo Mark en tono sarcástico.
“Eso no es todo, además es sospechosa del asesinato de su novio... Aunque yo creo que es inofensiva...”
“Yo no estaría tan seguro... uno nunca sabe en este tipo de casos” Mark dio la vuelta para mirarla una vez más, y sin voltear continuó “¿a dónde la debo llevar?”
“A eso voy. Pues resulta que el padre de la chica en cuestión es un magnate petrolero, y me ofreció 50 de los grandes por regresarla a casa, pero lamentablemente yo tengo otra asignación y no puedo llevarla...”
“Y por eso me llamaste a mi...” dijo Mark, esta vez mirando a Kian.
“Exacto... Por eso debes llevarla a San Diego a más tardar en dos días.” Los muchachos se caminaron hacia el auto de Kian, donde se encontraba Diana. Kian buscó las llaves en su bolsillo y antes de que abriera la puerta Mark preguntó “
¿Y por qué nosotros y no la policía?”
“Ya sabes, la familia intenta evitar escándalos...” Dijo Kian y abrió la puerta.
Diana estaba algo molesta y aburrida dentro del auto. Kian abrió la puerta.
“Hasta que te acordaste de mí... Por un momento pensé que iba a morir aquí dentro.” Dijo mientras se desembarcaba.
“Diana, este es mi amigo y compañero Mark, el se encargará de trasladarte a casa.” Mark le extendió la mano, ella lo miró de pies a cabeza y no le dijo nada. La idea de regresar a su casa con su familia no le causaba gracia. Sintió ganas de huir pero estaba hambrienta... No tenía fuerzas suficientes para salir corriendo, sin duda Mark y Kian la alcanzarían en un abrir y cerrar de ojos. Apretó los puños y respiró profundo.
“Yo pensé que tú me ibas a llevar” Le dijo a Kian.
“Lamentablemente no es así, lindura... pero te aseguro que Mark te va a tratar muy bien, ¿no es así amigo?” Dijo Kian dándole una palmada en el hombro a Mark; él solo se limitó a sonreír brevemente. “Ahora vamos a comer, supongo que debes estar muerta de hambre” Diana extendió su mano y Kian la tomó. Caminaron adelante y Mark los siguió en dirección al restaurante.
Diana era muy linda, de eso no había duda. Rubia con hermosos rulos que caían un poco mas abajo de sus hombros, sus grandes ojos verdes, nariz perfilada y unos deliciosos y gruesos labios rojos. Un gran contraste entre su mirada que revelaba un toque de inocencia a su explosiva y sexy figura. En realidad no era muy alta, pero tenía piernas largas y un trasero espectacular, el cual meneaba de un lado a otro cuando caminaba...Vestía un top rosa atado a la parte de atrás de su cuello que dejaba ver su ombligo, con unos jeans a la cadera, ajustados que hacían resaltar sus curvas. Y Mark, desde su privilegiado punto de vista no podía ignorar semejante monumento. Sin embargo era algo arrogante y altanera, aunque parecía llevarse muy bien con Ki.
“Dios, podría jurar que durmieron juntos” pensó.
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