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TALLER MUSEO ETNOGRÁFICO VIRTUAL DE VIGO

 

Como veo yo el grupo…

Sigifredo María Cascón

ADMITIMOS relatos escritos como éste y fotos de otras personas,(incluso si no participais personalmente  en el taller) que deseéis enviarnos, en formato de texto Word (en cualquier idioma), o en formato de imagen .jpg de menos de 1 Mega, las memorias y recuerdos de sus vivencias en nuestra ciudad y en su entorno, los cuales seleccionaremos y adaptaremos en sus mejores partes a esta revista virtual, citando el nombre o seudónimo de los autores.

envía tus relatos y fotos a:    [email protected]

citar:"Para el Museo Virtual"

 

 

Como veo yo el grupo…

Estoy comprobando que el grupo que hemos formado para hablar de etnografía en el barrio, ha derivado hacia cosas que poco tienen que ver con lo que pretendíamos, y me parece a mí, que lo que estamos haciendo es hablar de cómo nos fue a cada uno en particular, que no es lo mismo que cómo nos fue a todos, y eso desvirtúa los hechos .

Quizás cuando alguno de Vd. lea lo que a continuación escribo se atreva a decir que yo soy el menos indicado por proceder de otra zona, pero les quiero hacer ver que llevo aquí en el barrio casi cuarenta años y sí he visto a otras gentes que no han sido tan privilegiadas como Vds.

Como creo que Vds. si conocen su barrio, les invito a pasearse un poco por él y comprobar como eran las viviendas donde habitaban ciertas familias, todas ellas numerosas, eran verdaderos cuchitriles que llamaban casas.

Hace poquito un señor me contaba: "Mira, aquí nací yo y aquí nos criamos un montón de hermanos". Se refería a una casa ya en ruinas de una calle de las que dan al mar, y yo le pregunte: "Pues si erais tantos,….¿cómo os las arreglabais? y me contesto: "¡ Cómo podíamos!.... dormíamos todos juntos para darnos calor, porque no teníamos ni mantas para arroparnos y además, no solo eso, sino que cuando subía la marea, si ésta era un poco alta, teníamos que salir de casa hasta que podíamos volver"….y me siguió contando..."y allí ,en esa otra casa, vivía otra familia que como la puerta de entrada daba para el mar, cuando las mareas eran vivas, tenia que pedir auxilio para sacar los niños por el tejado hacia la calle Santa Ana"… y me siguió diciendo…"Casi a todos hasta la iglesia, en mayor o menor grado, nos pasaba lo mismo, excepto a ese par de torres que hay en el callejón esos no tenían problemas".

Le pregunté que como era la comida y me dijo que lo que había, había que comer y a callar, porque aunque hubiera mucho pescado en Bouzas, algunos ni eso podían comer. En mi casa, me dijo, si sobraba una sardina había que comerla al día siguiente, porque ellos no tenían ni un falucho para salir a pescar. El pan apenas lo veían y lo poco que comían era de millo, hecho por su madre cuando tenia harina y leña para cocerlo. Y me dijo: ¿Sabes como se invento el falucho?...pues eso lo inventamos nosotros, los de Bouzas, era un bidón partido por la mitad en el que nos subíamos para ir a recoger las maderas que perdían los barcos y que a nosotros nos servían para hacer lumbre con la que hacer las comidas, y cuando había harina, también un poquito de pan.

A mi, cuando esto me estaba diciendo, se me vino a la memoria unos versos que no se quien los escribió, y que más o menos decían así: "Enfrente de mi casa yace en ruinas, un viejo torreón de cuatro esquinas, en ese viejo torreón de ruido, tiene sentado la cigüeña un nido.…y seguía diciendo que veían como disfrutaban las crías, cuando la cigüeña la comida les traía. Y que debajo de ese torreón vivía la familia de un cristiano, que no tenían para dar a sus hijos, un poquito de pan en la mano…y que los niños miraban al nido y decían:….¡quién se pudiera convertir en un cigüeño de cría!!. porque no sólo su casa era peor que la de la cigüeña, porque en ella no entraba ni el sol ni el aire, sino que no podían disfrutar de la comida como lo hacían los cigüeños de cría.

Por eso me extraña que Vds. que son de aquí del barrio, al contar cosas de él, se hayan olvidado de estas cosas, pues por lo que yo les he escuchado, parece que aquí vivían un mundo feliz, donde la miseria no existía, pero vaya que existía yo también lo comprobé…y les voy a contar detalles que yo vi.

Al final de la década de los sesenta, la cual podemos llamar moderna, ví lavar a las señoras en los lavaderos, y ví ir al puerto a comprar lotes de pescado de peor calidad, y no por ahorrar sino porque no les llegaba para ir a la plaza…e iban andando, eso también es etnografía, eso también es historia que no se puede omitir. Bouzas tenía otras cosas, pero esas también.

Sin decirlo como el que critica, aun tengo en mi memoria algún detalle que quiero resaltar y que siempre lo consideré como un acto extremo de sumisión. Como yo trabajaba en los autobuses, la empresa me asignó el autobús de Bouzas que cada domingo llevaba a la gente del barrio al campo de fútbol y pude comprobar como parte de la gente aun se sentía no inferior, sino sometida. Quizás fuera porque en aquella época estos señores eran los que daban y quitaban el trabajo a su antojo, porque eran los dueños de las empresas que existían en el barrio, a los que había que ir a pedir el trabajo a su casa y te lo daban si les caías bien. Digo que, les respetaban, o los temían, porque nadie se sentaba en el asiento en el que iba don fulano, y si alguno lo hacia inconscientemente, pronto alguien le recordaba, que aquel era el sitio de don fulano de tal….esto solo pasaba en Bouzas… ¿Cuál era el motivo?..pues que en Bouzas funcionaba el señoritismo, cosa que en Vigo ya había desaparecido.

Como pretendíamos hablar del trabajo de entonces y creo que ya lo hemos tocado en las anteriores sesiones, me gustaría resaltar que de los años setenta en adelante, se vivió una crisis muy dura. Teníamos un paro del 24/% y los intereses para pagar las hipotecas eran del 12%. La gente se tiró a la calle aunque la dictadura aun funcionaba, por lo que a los que teníamos alguna representación a nivel de los trabajadores, bien para pedir mejoras en el trabajo, o para negociar convenios, nos seguían hasta casa. Yo recuerdo tener que escondernos en bajos o en el campo, para poder llegar a un acuerdo, para proponérselo a las empresas pues en el sindicato vertical poco se podía hacer. Allí te decían: si lo quieres lo coges y sino lo dejas, la empresa es mía. Esa era la prepotencia que usaban, protegida por las autoridades, no nos quedaba otra alternativa que hacer huelgas, aunque fueran ilegales, en las que se repartía leña como ya se ha comentado y en las que en alguna ocasión como en El Ferrol llegó a haber hasta muertos.

Desde el autobús en el que me toco trabajar y donde era difícil hacer huelgas (porque ahí si que te la jugabas) ví las cosas que cuento en estos versos:

 

LUCHEMOS POR UN MUNDO MEJOR.

Se oyen gritos, son de hombre, son de mujer,… Sí, son.

se oyen niños que lloran, hay confusión de palabras,

algunas claras: ¡falta el pan! , ¡tengo hambre!

¡quiero trabajo!... ¿Dios mío!,....¿cuando, cuando?

Se oye un timbre que suena, la voz de un amigo se escucha,

en la puerta de una vieja escalera,

trae un trapo blanco en rollado bajo el brazo,

escrito en él con letras rojas

un lema que les mueve y les libera

Son como cruzados feudales que sin temor al camino

salvar su alma quisieran.

Vanas diferencias: materia y espíritu, opulencia y pobreza

Juntos se dirigen a la calle donde esperan

otros con su igual problema,

van lanzando gritos con rabia,

están llenos de razón y sin embargo dan pena.

Sin dinero, sin trabajo,..¿qué es el hombre para ellos?

un colgajo que prendido de la cuerda de la vida,

cuelga de ella como un trapo.

Juntos caminan lentamente, exhiben en su pancarta su verdad,

pero allí en lo alto donde se oculta el feudal,

con sorna mira hacia abajo y aun se atreve a comentar,

éstos son unos creídos payasos.

¡ Míralos!,..sí…¡míralos!..

¿o eres ciego y no ves en esta vida otra cosa,

que el valor de tu dinero?

Sí,… mira a esos hombres sin odio, que no quieren tu dinero,

que solo piden trabajo, que no le falte el sustento.

 

Viejos consejos que no escucha la conciencia vana,

que solo se da cuenta del valor del dinero cuando su vida se acaba.

Hombre importante, estoy seguro que escuchaste el evangelio,

y que hasta vas a la iglesia al sitio de los creídos perfectos,

tú que eres causante de este relato que he hecho,

te recuerdo lo primero, si quieres tu alma salvar.

No seas un rico avariento,

y acuérdate de que Jesús puso un ejemplo,

la aguja, el agujero, el rico y el camello,

cásalos tú y luego mírate dentro.

(23 de mayo 2004)

  ÍNDICE

1-EXPOSICIÓN DEL PROYECTO:

2-PRIMER ESBOZO GENERAL DE LOS PARTICIPANTES:

3-ESCRITOS DE SIGI 1

Como veo yo al grupo...

4- ¿QUÉ SUPONE RECORDAR?:

5-LA GUERRA CIVIL Y SUS SECUELAS:

6-PERSONAJES DE LA TRANSICIÓN:

7ADMIRACIÓN:

8-ESCRITOS DE DELIA

 

 

9- ALGUNOS LIBROS

10-EL OCIO:

11-ENAMORANDO:

12- VIGO, GALICIA, ESPAÑA Y EUROPA, LA EMIGRACIÓN:

13- LOS VIEJOS CHISTES:

14- EL CAMBIO SOCIAL:

15- LA SIGUIENTE GENERACIÓN:

16- EL MUNDO DE NUESTROS NIETOS:

17-MI EXPERIENCIA DEL TALLER (Sigifredo):

pinturas y escritos de MANUEL CASTELIN

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Próximo Taller en preparación   

en el Centro Social de Coia:

 

  _right.gif (391 bytes) "LA NOVELA DE TU VIDA"

Entre el 7 de Septiembre y el 2 de Noviembre 2004,

todos los martes, de 10 a 12 de la mañana

 

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