| LLEGANDO AL PORTAL DE SAN PEDRO
San Pedro está en lo alto, un anciano de largos y blancos cabellos,
con llaves a la cintura. Imposible no reconocerlo.
Una multitud de sombras le rodea. Somos las almas
que vamos llegando, ruidosas la mayoría, intentando ser las primeras. Yo no tengo prisa.
Me ha mirado. "¿Qué traes?" miró también
mis manos. Creo que están medio vacías, pero puede ser que, en realidad, estén medio
llenas. Sin embargo, por toda contestación, le digo: "Contigo no tengo que hablar,
sino con el Señor". "Es el Señor el que tiene que hablar contigo" y me
manda a otra parte.
Es una luz resplandeciente, que mira sin ojos y que
habla sin voz: "Hija ¿Qué has hecho con los dones que te dí? has hecho algo peor
que hacer mal uso de ellos, no has utilizado la mayoría... Pero tienes aquí buenos
valedores, que están esperando por tí."
Y en una nube blanca, pero menos resplandeciente que la
del Señor, estaban todos: mis padres, mis hermanos muertos, los amigos y amores que me
habían precedido...
Con alegría, me perdí con ellos en la Eternidad.
DELIA
Nació en una parroquia del Ayuntamiento
de Vigo, Coya, que era industrial en la zona costera, pero agrícola en la mayor parte de
su territorio.Casas con amplias huertas, en las que se cultivaban patatas, maiz, vides,
legumbres, y se criaban animales domésticos, sobre todo para el autoconsumo.
Perteneció a una familia numerosa:
padres, siete hermanos, cinco hombres y dos mujeres, abuelo y abuela.Su padre era de la
ciudad, Vigo, igual que la familia paterna.Y su madre y familia materna del área
Coya-Bouzas.
Hizo sus estudios en un colegio de 1ª
Enseñanza de la parroquia presidido por un cuadro de Jesús, flanqueado a izquierda y
derecha por fotos de Franco y José Antonio. Después estudió en la Escuela de Comercio,
hoy Empresariales. Su vida laboral transcurrió en una oficina y en un colegio, dando
clases.
De su niñez recuerda los desfiles de
las tropas alemanas de la Legión Cóndor por Vigo, el Desfile de la Victoria presidido
por el general Aranda y la inauguración de la Fábrica de Conservas Alfageme, en Bouzas,
con la asistencia del Ministro de Trabajo, José Antonio Girón de Velasco.
Vinieron los cambios de los años 50 y
60. La ciudad crecía y la parroquia de Coya vio cambiar su fisonomía con la
construcción del polígono que lleva su nombre, que la convirtió en un centro urbano de
cincuenta mil habitantes.
Hubo un renacimiento cultural con los
festivales de España, que se celebraban los veranos en el Parque de Castrelos: música,
ballet, coros y danzas, teatro ¡Inolvidables noches aquellas!
En el 68, multitudinario referendum de
respaldo a Franco. Con los 70 llegaron las huelgas en los astilleros, ETA y el asesinato
de Carrero Blanco, la muerte de Franco,la proclamación del Rey, el Referendum para la
Constitución, la legalización del Partido Comunista, UCD al poder, el 23-F.
Ya en los 80, el gobierno socialista de
Felipe González. La democracia estaba implantada.
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