Me gustaría entender bien cuando leo lo
que leo, pero esta claro, que no es así, por eso, al tratar de explicarlo, tampoco lo
puedo hacer bien.
Yo me acuerdo que cuando era pequeño e iba
alguna vez a la capital y veía tanta gente junta, me preguntaba al verlos deambular por
las calles, si toda esta gente tendría casa donde vivir,
y que comerían,
y
donde harían sus necesidades, pues no me cabía en la cabeza tanta gente paseando por la
calle sin hacer nada. Es mi critica a la ignorancia, a mi ignorancia.
Luego, los libros, me dieron un poco mas de
entendimiento y hoy me atrevo a comentar algo de ellos. No he querido buscar grandes
libros para hablar de ellos hoy, pues sería casi imposible sacarles un contenido acorde
con mi capacidad de asimilación.
¡Voy a criticar!
Es bien sabido que se hacen grandes colas
para comprar ciertos libros, sobretodo de ciencia ficción y todo, por la propaganda que
hacen las televisiones y centros comerciales. Pongo como ejemplo el éxito del Señor de
los Anillos o Harry Potter que a mí no me dicen absolutamente nada, por que creo que nada
positivo exponen.
Debe de ser que a mí me gustó siempre
tener los pies sobre la tierra, nunca me gustó leer lo que nada me dice y además lo que
me parece que es imposible, aunque confieso, que cuando mis hijos eran pequeños, yo mismo
comprara y leyera con ellos libros de Julio Verne, pues estos me parecían mas pegados a
la tierra. De hecho hoy se ha demostrado, que muchas de aquellas fantasías han sido
posibles, pero dudo que estas nuevas fantasías lo lleguen a ser. No estoy contra ellos si
con ellos se entretienen, pero cuidado, ya no es la primera vez que un niño se tira de un
balcón queriendo volar como superman.
Pienso que los enseñantes de hoy, están
pasando por alto los clásicos de otra época, no tan lejana, que sirvieron entonces para
distraer y para que comprendieran hechos y sucesos que mostraban realidades de la época.
Si te paras a pensar, muchos de aquellos
sucesos pueden ser trasladados a la actualidad, pues bien sabemos todos que la historia se
repite y sigue habiendo picaros y charlatanes, que aunque hayan cambiado las formas,
siguen teniendo el mismo fin, sobrevivir a costa de lo que sea.
Si lees El Diablo Cojuelo te encontraras
cosas que te parecerá que no han pasado ni dos días, aunque hoy se muestren diferentes.
Recuerdo leer que cuando escapaba de la justicia el diablo Cojuelo y su amigo Cleofás,
cuando iban volando por encima de Madrid. Cleofas le pidió que le mostrara Madrid por
dentro, como el Cojuelo tenia poder, levantó los tejados de todas las casas y fue
mostrándole las miserias y las grandezas de esa ciudad
.y lo que vio, le dejo
alucinado. Vio pobres pidiendo y ricos sufriendo por defender su dinero y como al final
todos acababan de la misma manera, tanto si eran príncipes, duques, marqueses, mendigos,
truhanes, al finan todos acababan en un inmenso cementerio en el que solo se diferenciaban
por las lapidas.
.¡¡Qué mundo!!....dijo Cleofás,
vayámonos Cojuelo, que por lo que veo todos somos locos unos y los otros.
.Y mira a
esos, le dijo el Cojuelo, no creas que son santos porque les ponen un hermosos angelitos
en la cabecera de su tumba, los pecados los apunta el que nos echó a nosotros los
demonios, del cielo.
De camino hacia Sevilla le fue mostrando,
como la gente se peleaba por conseguir los primeros papeles de esta comedia que es la
vida, aunque algunos no la sabían representar con honradez
¡como pasa en la
actualidad! . Los ciegos cantan sátiras y el Cojuelo le dice:
.ya ves Cleofás los que no ven son
los que menos miedo tienen, pero siempre habrá quien les meta cizaña para que se
peleen
¡¡ Enteramente a lo que nos pasa hoy que
a consecuencia de los malos informes se forman guerras salvajes que no comprendemos!!
El Cojuelo le da un consejo a Cleofás y
eso que a él le habían echado del cielo por demonio, que nos preocupáramos mas de las
cosas del suelo, que de esas manchas que dicen que le salieron a la cara del sol
.y
le sigue diciendo
. hay eminencias, que no pueden ganarse la vida y otros que no lo
merecen, viven como reyes. Y en esta parte viva, le muestra la ostentosidad, el poder y la
falta de solidaridad. Exactamente, lo que sucede hoy en día.
También le pregunta ¿qué lugar es aquel
donde hay gente vestida de todas las maneras?....y le dice: Eso es el mentidero, de donde
salen los rumores, antes que los sucesos. Digamos algo parecido a los medios de
comunicación de nuestra época.
Creía yo que berlina o berlinga eran
palabras modernas, pero no, ya se usaban para denominar las largas colas de mendigos que
pedían limosna. Hoy berlina es un vehículo largo donde se mueven los magnates, para que
les sigan los envidiosos de nuestra época, que desearían ser como ellos pero por mucho
que se esfuercen no lo consiguen, porque ya esta prevista la zancadilla para cortarles el
paso.
Me gustaría hablar de otros clásicos El
lazarillo de Tormes o el Buscón de Quevedo que nos muestran facetas de la vida, que bien
se pueden aplicar a nuestros días, como pasó con el Diablo Cojuelo.
En el Lazarillo, se puede comprobar, ya en
sus primeros renglones, que bien nos vendría mirarnos por dentro para que no nos pasara
lo que al hermano del Lazarillo. Como resultó ser de un padre negro, él salió
negro
pero él no se veía, solo veía que su madre y su hermano, eran blancos y
cuando su padre llegaba a casa, el niño decía: ¡¡Mamá, ya vino el coco!!
No voy a seguir con las historias del ciego
y todas sus peripecias, creo que es de todos sabido, por eso no lo comento, pero tiene
muchas aplicaciones a nuestra actual forma de vivir, pillería y mas pillería, por todas
partes.
Del Buscón, lo primero que se muestra es
que es difícil salir del medio donde te crías y es difícil porque te vas a cargar con
la fama de tus progenitores, a lo que ellos muchas veces te incitan, por su ignorancia. No
hay mas que ver el consejo que sus padres le dan cuando sale la primera vez de casa que le
dicen: ¡¡Hijo, en este mundo, el que no hurta no vive!!....es un consejo de familia.
Pero el chaval, les comunicó que él
quería aprender a leer y a escribir y ellos, le pusieron al servicio de un clérigo
escribano, para que a la vez que le servía, aprendiera
.pero como pasa ahora, lo que
le hizo fue explotarlo y matarlo de hambre.
Dice que era tal la rapiña de aquel
clérigo, que cuando hacia el caldo metía el tocino en el puchero en una especie de
jaula, atado con una cuerda, para que le sirviera para mas días.
Lo que consiguió allí, el Buscón, fue
agudizar mas el ingenio para seguir el camino de sus progenitores, que siempre fueron
ladrones y engañadores, porque no tenían otra alternativa.
No dudemos que hoy también pasan cosas de
éstas, pues según en el círculo en que te mueves así te va y salir de él, es muy
difícil, porque siempre habrá quién trate de ponerte zancadillas.