|
DOLOMITAS E ITALIA - Junio de 2003
Sábado, 7 de Junio de 2003

Salimos como a las 9 y cuarto de Bilbao (no está mal, teniendo
en cuenta que los planes eran salir a las 8 de la mañana
...). Hay mucho tráfico por la autopista, y se nota que va
a hacer bastante calor. Paramos a comer como a las 2 de la tarde
en una parada de la autopista con vistas a la ciudad antigua de
Carcasona. Está en sombra con airecito, y descansamos un
par de horas.
Llegamos a Arlés en torno a las 6 y media de la tarde, habia
muchísimo tráfico. El hotel es fácil de encontrar.
Nos duchamos, y vamos de compras al Casino. Compramos demasiado
queso, y en la farmacia nos dicen que ya no se vende el Parfenac
(que a Alicia le venía de maravilla para las picaduras y
las quemaduras ...) sin receta. Desde allí nos vamos derechas
a la ciudad (es muy difícil el aparcar) y damos una vuelta
por la ciudad. Hace calor y ya salen los vencejos. Cenamos en uno
de los restaurantes que rodean a las Arenas (antes, me he encontrado
un libro, esto empieza bien). Tomamos unas ensaladas gigantes (
Niçoise, Landaise y Chévre ), unas cervezas, agua,
cafés y un souffle para Alicia (en total 38 € ). Justo
al lado hay un hotel llamado Le Calendal, con muy buena pinta. Sencillo,
pero muy bonito. Conviene marcarlo para otra vez.
Al recoger el coche vemos que han estado mirando dentro para robar.
Las marcas de los dedos son visibles ...
Domingo, 8 de Junio de 2003

Mama y Alicia se han pasado la noche cazando mosquitos, y eso que
habíamos comprado insecticida el dia anterior ... Nos levantamos
como a las 8 de la mañana, y bajamos a desayunar con tranquilidad
(pan, café y te, mantequilla y mermelada, zumo y brioche
...).
Salimos a las 10 y cuarto, y nos paramos en un area de servicio
encima de Mónaco a comer algo de queso y albaricoques. Seguimos
por la autopista, y a la altura de Celle Ligure nos encontramos
con un embotellamiento enorme. Ha habido un accidente, creo que
sólo de chapa.
Justo antes de llegar a Genova tomamos la A26 para subir hacia la
A7. Nos tomamos unos helados en una parada de la autopista, mientras
Alicia duerme un poco. Luego seguimos el viaje todo seguido hasta
Verona, donde llegamos a las 7 de la tarde. Son dos hoteles juntos,
la recepción y el parking están en el hotel Martini.
La habitación es de no fumadores y está renovada,
muy grande y cómoda.
Despues de ducharnos, vamos al centro en coche. Está muy
difícil el aparcar. Damos una vuelta, y encontramos el restaurante
que me había recomendado Graciela, Greppia. Nos quedamos
a cenar allí. La clientela es muy variada. Unas rusas encantadas
y que comen un montón, muchos austriacos que se asustan de
los tagliatelle al nero di sepia, una pareja de americanos cursis
analizando a la ex_mujer de él, y que se las arreglan para
torturar a todos los camareros ... En fin, nosotras cenamos setas
y calabacines a la plancha, papardelli con funghi, tortelli di zucca,
tagliolini con rucola y verduras, agua, tiramisu y fresas ( 48 €
).
Volvemos al hotel (las llaves se recogen en el Martini). Despues
de subir a la habitación, oimos gritos en la calle. Nos asomamos,
y nos encontramos con que hay una pelea entre los albañiles
moros que trabajaban en el edificio de al lado. Uno se ha liado
a cuchilladas con los demás, y entre que llegan las ambulancias,
la policia, buscan el arma del crimen, dan tabaco a todos menos
al agresor, se dejan abandonado al jefe de los servicios de socorro
... vaya aventura...
Lunes, 9 de Junio de 2003
Estamos muy cansadas, y nos despertamos despues de las 8 y media.
El desayuno buffet es enorme (fiambres, quesos, huevos, pasteles
...). Luego salimos andando hacia el centro. Hace muchísimo
calor, y la Arena queda bastante lejos del hotel. Debieramos haber
pedido información de los autobuses públicos ... Nos
paramos en el McDonalds a comprar unos botellines de agua.
Luego ... una desilusión enorme. Resulta que los decorados
de las óperas están dejados en la calle alrededor
de la Arena. A elegir entre esfinges de Aida, trozos de plaza de
toros de Carmen, dioses chinos de Turandot ... Terrible ( je je
je ).
Mama averigua donde está la oficina de turismo ( 9, Via degli
Alpini, escondida en un trozo de muralla), y allí nos dan
unos planos y unos itinerarios para seguir por la ciudad, pero hace
tanto calor que optamos por entrar a alguna de las tiendas abiertas,
a ver si resistimos con el aire acondicionado ... Comemos ya tarde
en el café Liston, en Piazza Bra, ensaladas y pizza, muy
ricas, aunque creo que nos hace más ilusión el aire
acondicionado. Despues comemos unos helado en la heladeria Savoya
( baccio y tiramisu, decentes, nada especial), y entramos a Oviesse
(demasiadas compras).
Las zapaterias de Via Mazzini son estupendas, y yo acabo comprando
unas sandalias en Ballin.
Despues de todo este gasto y calor, nos instalamos en un café
en Piazza delle Erbe. El camarero que nos atiende es argentino,
y Alicia consigue un zumo natural de naranja y pomelo estupendo.
Mama se toma una tónica y yo el cóctel de la casa.
Tenemos que luchar con los gorriones que se quieren llevar las tapas
de picar que te sirven. Es caro, pero se está bien. Volvemos
en taxi al hotel, a refrescarnos para poder salir a cenar.
Cogemos el coche, y acabamos aparcando junto a la catedral. Es la
"noche de las guitarras", y en la Piazza dei Signori alguien
está tocando a Santana muy bien, pero estamos hambrientas.
Justo al lado entramos a una tratoria chiquitina "Trattoria
alla Colonna". Tienen carne sobre todo, pero nos tiramos a
las verduras y la pasta (verduras al grill, tris de pastas, fettucini
con trufas, mucho agua, macedonia, 2 cafes, 36 €). Está
muy fresquito. En una de las mesas hay unos gallegos muy graciosos
que se las arreglan para enseñarles español a los
camareros. Está fresco, y abren hasta muy tarde. Recomendable.
Damos un paseo por una calle llena de anticuarios, y vuelta al hotel.
Hoy no hay espectáculo en la calle, qué pena ...
Martes, 10 de Junio de 2003

Nos levantamos a las 8 y media, desayunamos y preparamos las maletas.
Salimos como a las 11 de la mañana, por la tangenziale Nord
en dirección al lago de Garda.
Sigue haciendo mucho calor, y hay mucho tráfico (principalmente
cohes alemanes). Encontramos un sitio donde pararnos al borde del
lago, algo más arriba de Torri del Benaco. Nos bañamos,
hay patitos y serpientes de agua ( uff, hijas del monstruo del lago
Ness, como mínimo). Luego seguimos por la carretera en dirección
a Rovereto para coger la autopista. Hay muchas obras, y tambien
en la carretera que sube a Val Gardena. Nos encontramos con bastantes
alemanes "acelerados" por ponerlo suave. Durante los siguientes
días no pararemos de oir noticias de accidentes con muertos
(estrellados contra paredes, que se saltan semáforos ...
como si no fuera con ellos ...).
No habiamos comido, y nos paramos despues de Santa Cristina a tomar
algo, pero empieza a llover.
Subimos el paso Gardena, y luego bajamos hacia Colfosco, Corvara
y La Villa. Antes de llegar a la desviación de San Cassiano
hay que coger una carretera que sube a mano izquierda, hacia la
iglesia, y luego subir un poquito. La casa Tamarindo está
cerrada, pero está el hermano justo al lado, y nos dice que
nos quedemos en su casa. Muy bonita, tenemos habitación con
balconcito, edredones de plumas, mucho espacio en el armario, baño
cómodo ... Además, ha refrescado el ambiente.
Nos damos una ducha que necesitabamos, y nos vamos a buscar un sitio
de cenar. Casi todo está cerrado. Subimos hasta el paso Falzarego,
y a la bajada nos quedamos en el Ski Bar de San Cassiano (queso
asado, salchichas, ensalada, escalope a la milanesa, 3 cervezas,
2 cafes, manzanilla, 40€) Son amables, estilo tirolés.
Volvemos a casita como a las 10 y media de la noche.
Miercoles, 11 de Junio de 2003
Decidimos quedarnos aquí hasta el sábado y buscar
algun sitio por Cortina. El desayuno es enorme, con tartas de casa,
speck, zumos, fruta ... demasiado. Salimos un poco tarde, y nos
paramos en Cortina a comprar en un supermercado, y miramos un hotelito
detrás de la estación de autobuses, Meublé
Oasi. Es mono, bien de precio, pero acabamos pensado que mejor nos
quedamos donde estamos.
Vamos hacia las 3 Cimas (peaje de 18 €) y a pasear. Nos pilla
la tormenta en la capilla de los Alpini. Muy variado el personal
: unos señores ingleses, familia alemana, 2 escaladores italianos
... Cuando para la tormenta mama se vuelve al hotel y nosotras andamos
un poco más, pero tambien nos volvemos. Los Cadini parecen
surgidos de El Señor de los Anillos, ufff.
Paramos un poco en Misurina, y luego bajamos a Cortina, que está
muy muerto. Acabamos volviendo a cenar a La Villa, a una pizzeria
que está muy animada. Tomamos sopa de vino a la canela (es
salado), sopa de orzo, tallarines con setas, spaghettis aglio, olio
e peperoncino, spätzle de espinacas, tiramisu, café,
manzanilla, 2 radler, 1 cerveza, 40€
Jueves 12 de Junio de 2003
Hoy vamos a ir a dar la vuelta al Sasso Lungo. Dejamos el coche
en lo alto del Passo Sella, y con la ayuda de mis guias nos encaminamos
hacia el principio del sendero que lo bordea, desde el lado que
da al Val di Fassa. Al llegar al refugio Friedrich-August, además
de tomar unos capuccinos muy decentes, nos encontramos con unos
perritos bien guapos (aunque no responden a la pregunta de Alicia
sobre si tienen pulguitas ...) y tambien vemos que tienen vacas
escocesas ( Highland cattle ). Seguimos andando un rato, y la tormenta
empieza. Buscamos refugio en unas cabañas, y al cabo de una
media hora nos rendimos y damos media vuelta. Nos paramos en el
refugio a tomar algo, en principio unas sopas y salchichas, que
con la tormenta que regresa se convierten en chocolate con ron y
limonada caliente en una de las salas interiores. La tormenta nos
deja sin luz, y esperamos unas dos horas para empezar a volver al
coche. Hay mucho barro.
Bajamos el paso Sella y subimos el Pordoi. El funicular está
a punto de cerrar, el billete cuesta 10,50€ . Hacemos la vuelta
al macizo del Sella, pasando por Arabba (está muy animado)
y el paso de Campolongo. En Corvara paramos y damos un paseo, y
nos volvemos a ponernos decentes. Parece que hace mejor tiempo.
Subimos a cenar a Corvara, al restaurante del hotel Piz de Lec.
Hay mucha gente. Hay una americana que está empeñada
en que no le cobren la cena porque se le ha caido una botella de
agua encima (se la ha tirado ella misma, no ha sido nadie del servicio
ni de sus acompañante ...). Nosotras tomamos verduras hervidas,
entrecôte normal, entrecôte con spätzle, solomillo
de ciervo con setas y polenta, cerveza, 2 vinos, cafes y manzanilla
( 55€). El ciervo está un poco duro, pero muy sabroso.
Viernes, 13 de Junio de 2003
Nos levantamos antes, y subimos al paso Falzarego. En el B&B
hay mucha gente, entre los motoristas e italianos que huyen del
calor. Nuestra idea es subir desde Falzarego hasta el refugio Nuvolau.
Por el camino vemos una marmota y una gamuza (camoscio). Al llegar
al pico Gallina damos media vuelta. Hay nubes de tormenta y no presagia
nada bueno. En efecto, quedamos atrapados en la tienda del paso
Falzarego por la enorme tormenta que nos cae encima, la temperatura
ha bajado 15 grados de golpe. En el coche nos comemos el strudel
que Alicia y mama habian comprado en San Cassiano por la mañana,
mientras yo echaba unas cartas en correos. Buenísimo (creo
que fue en Alimentar Franz, o en una panaderia al lado).
Queremos bajar a dar un paseo por Brunico, que se supone está
a 30 kilometros más o menos de La Villa. La carretera está
en obras, fatal, fatal. Así que a falta de unos 15 kilometros,
nos damos media vuelta (Alicia no tiene ganas de conducir por allí
de noche), y nos quedamos a cenar en un restaurante en Pedraces.
Sólo al entrar nos damos cuenta de que es un chino-tirolés-pizzeria.
Tomamos rollitos, tempura de verduras, pollo frito, fideos de arroz
con gambas, kubak de pollo ... y un estupendo tiramisu hecho en
casa. Increible.
Sábado, 14 de junio de 2003
Dormimos profundamente, y salimos un poquito más tarde. Hacemos
compras en el Spar del pueblo, sacamos dinero, y volvemos a ir hacia
el Sasso Lungo. Esta vez llegamos un poco más lejos, al refugio
Sandro Pertini, antes de que empieze a amenazar la tormenta. Media
vuelta sobre nuestros pasos, radler y zumo de manzana en el Friedrich-August,
y bajamos a los prados junto al refugio del Sella a hacer picnic
y resistir bajo el sol.
Bajamos a dar un paseo por Canazei, y volvemos a La Villa entre
los truenos. Hoy cenamos otra vez en Corvara (verduras, sopa de
verduras, papardelle con ragú de ciervo, tortilla de queso
y jamo, penne alla arrabiata, agua, vino, 2 macedonias y pannacotta,
48€). Alicia lo pasa fatal con la salsa, sumamente rabiosa
...
Hay mucho viento y lluvia.
Domingo, 15 de junio de 2003
Volvemos a levantarnos tarde. Al bajar del paso Gardena compramos
manzanas y unos panes raros en un puestecito en la carretera. Esta
vez vamos de excursión desde el refugio del Sella al refugio
Comici. Hay muchas flores, es un paseo bonito. En lo alto de uno
de los teleféricos charlamos con unos señores de Moena.
La descripción que hacen del calor en la llanura es muy detallada
: "caldo bestiale". Hablamos del tiempo, de ski de fondo,
muy majos ... Nos tomamos un cafecito en el refugio Comici, y luego
comemos unos spaghettis en el refugio del Sella. Alicia tiene otra
vez mala suerte, y se traga un peperoncino. La pobre no hace más
que llorar.
Bajamos a pasear por Val Gardena, y aprovechando el buen tiempo,
nos tumbamos en un prado en el paso Gardena. Para la hora en que
nos vestimos de personas es un poco tarde, y acabamos tomando unas
pizzas en un restaurante nuevo en San Cassiano ( T´Liac).
Mama opina que es un sitio peligroso, está en un sótano
y el horno de las pizzas está junto a la única salida
...
Lunes, 16 de junio de 2003

Día nublado. El jefe se ha ido a Brunico, y está la
mujer con la niña pequeñita, de 16 meses. Salimos
como a las 10 de la mañana. Hacemos alguna compra en San
Cassiano. Hay mucho tráfico bajando de Cortina causado por
un autobus muy lento. La carretera es estrecha, y a medida que bajamos
por el valle del Piave aumenta el calor. Puentes y tuneles.
Llegamos hasta Mestre y allí tomamos la autopista hacia Trieste.
Muchísimos camiones. Nuestra idea es desviarnos hacia Caorle,
en la costa, y allí empezar a buscar un sitio para dormir
esa noche.
Antes de llegar al pueblo paramos en una caseta de información
turística, y nos dan un folleto con todos los hoteles. El
calor es muy, muy húmedo.
La búsqueda de los hoteles es un infierno. Mama lo está
pasando mal con el calor. No sé si el problema es que sólo
lo queremos para un dia o que no somos alemanes, porque el pueblo
parece una colonia. Al final encontramos un hotel con garaje (5€)
y aire acondicionado por 125€ la noche incluido el desayuno.
La señora parece una madre, con las gafas y muy tranquilona
...
Nos dan unos vales para bajar a la playa, y allí nos dicen
que tumbonas y que sombrilla nos tocan. Ali se va a bañar,
y nos viene un moro que intenta convencernos de que necesita urgentemente
una toalla. Definición del moro : "toalla kaputt",
definición de Alicia :"esta toalla es estupenda, que
es de pelo de camello", conclusión : "adios, camellina"
... acabamos en el borde del agua, que está sumamente caliente
... Pasa un carrito de los helados enorme, estilo paso de semana
santa.
A última hora, cuando refresca, hay curso de aerobic en la
playa.
Luego vamos de paseo al pueblo. Tiene una parte antigua muy véneta,
con catedral e iglesias pintadas, diferente de todo lo que habiamos
visto en la parte moderna y "alemana". Cenamos en un restaurante
de pescado que nos habia gustado, no muy lejos de la catedral. Ensaladas,
spaghetti vongole, rabas y pescados fritos, cervezas y agua, y tartufo
hecho en casa (51€). La dueña nos había sacado
antes unas anchoas de las preparadas en casa, y había sido
muy amable con nosotros. Lo único curioso es que el menú
italiano y el alemán eran totalmente diferente. Mama tenia
miedo de que los spaghettis picaran, pero ella dijo que eso pasa
con la cocina romana, no la del Veneto. Estaban buenísimos.
(Ristorante da Dino, Campo dei Consoli, cerca de via Roma)
Despues de cenar fuimos a un café internet a hacer la reserva
para el día siguiente (Padua) y para el viernes (ETAP en
Béziers, con aire acondicionado). Las tiendas abren a las
9 de la noche de nuevo. Miramos zapatos, bolsos y nos tomamos un
helado en una terrazita. Me compro unas sandalias, y la chica les
comenta a mama y a Alicia que es una alegria encontrar a gente que
no sea alemana. La verdad es que hay muchísimos.
Lo peor del hotel, que la ducha es de hidromasaje y es un verdadero
infierno ( je je je).
Martes, 17 de junio de 2003

Nos levantamos muy pronto, como a las 7. Alicia quería haber
ido a bañarse por la mañana, pero no hay modo de moverla.
Hay mucha gente paseando, sobre todo con niños pequeños.
Desayunamos, hay una excursión de chicos subnormales. La
señora de recepción es muy graciosa. Nos recomienda
que vayamos a ver la basílica de San Antonio, y nos cuenta
que tiene unos amigos en un albergue de peregrinos cerca de Pamplona.
Salimos a las 10 de la mañana, y paramos en un centro comercial
cerca de Venecia. Está lloviendo, y es complicado el volver
a la autopista. Hay obras. Una vez en Padua, es fácil seguir
el mapa para llegar al hotel (Al Cason). Llegamos como a las 12
y media, y dejamos el coche en el garaje. La habitación es
estilo años 50, pero está fresquita por el AC. La
ducha es muy buena.
Cogemos el tren a Venecia que sale de la estación a las 2
y cuarto. Compramos los billetes en las máquinas automáticas,
hay una estropeada. En el tren hace mucho calor. Van unos niños
madrileños que no hacen más que quejarse (la verdad,
mejor que hubieran ido en avión, que los hay baratos ...)
En Venecia optamos por ir andando. Primero llegamos a Santa Maria
dei Frari, merece la pena pagar los dos euros que cuesta la entrada.
Luego compramos algo de fruta en un supermercado, y seguimos hacia
el puente de Rialto. Queremos ir a Santa Maria della Salute, pero
justo cierra a las 5 y media, cuando llegamos. Tomamos unas ensaladas
y agua en un autoservicio a mitad de camino. Hace mucho calor y
hay mucha gente. Volvemos otra vez andando, y casi nos perdemos
porque están construyendo nuevos puentes. Ali compra unos
caramelos de cristal por el camino, y al lado de la estación
compramos una familia de cisnes. Brek está abierto y nos
llevamos unos bocadillos para cenar.
El precio total de los billetes es 14,40€ . En la tarde que
hemos pasado en Venecia no hemos llegado a gastar 40€ entre
las tres. No está mal, eh?
Al volver a Padua compramos algo de beber en McDonalds, y luego
nos informamos en el hotel de cómo se hace para llegar a
ver a San Antonio. Hay un minibus que para cerca, y ellos nos venden
los billetes. Podemos devolver los que no usemos.
Miercoles, 18 de junio de 2003

Es el aniversario de la muerte de la abuela. Nos levantamos temprano
a desayunar, y dejamos las maletas y el coche en el hotel (no hay
ningún problema, podemos tardar lo que queramos). Pedimos
un mapa en dirección para que nos indiquen donde hay un cibercafe
(cerca del hotel, al lado de un puente que viene de la parte vieja)
y compramos allí billetes para el minibus (6 por 5,10€),
y nos dirigimos hacia el calor ... El minibus se llama DP (diretto
piazze) y cruza por toda la parte antigua. La basílica no
queda lejos de la parada, y sorprendentemente, San Antonio se especializa
en accidentes de coche. Hay unas fotos impresionantes, y la gente
salió viva. Entre las reliquias puedes ver la casulla, el
hábito, la lengua ... Las misas cuestan 10€ y no dices
la intención, te dan un número y ya está. La
tienda es enorme. Mama y Alicia compran algunas postales, yo encuentro
un juego con fotos de la capilla degli Scrovegni tras la restauración,
y una guia pequeñita de Padua que nos vendrá bien.
Luego volvemos paseando. Está acabando el curso en la universidad.
Por el camino compramos pan, mortadela de Bolonia bien rica. El
mercado es impresionante. Compramos fruta y tomatitos (que durarán
hasta el domingo en Bilbao), y mama se compra unos vestidos de lino
muy bonitos. Hay muchas arcadas, una Rinascente, edificios muy bonitos.
Nos quedamos a comer en Padua, y ya saldremos a la tarde en dirección
a Parma. Entramos en un restaurante en Piazza Cavour, Pe Pen, con
muchos pescados en la carta. Hace mucho calor y todo el mundo anda
comiendo poco. Tomamos antipasti de la casa, una ensalada niçoise,
misto de pescado al grill (no tenían lubina, que nos hacía
ilusión, agua, tiramisu, macedonia, cappucinos y cortado,
51€. Muy amables, todo muy rico, y flores naturales por todas
partes.
Encontramos el sitio de Internet enfrente de la iglesia del Carmen,
y reservamos un ETAP en Niza para la noche del jueves. Para Parma
no encontramos nada, ya veremos por el camino. En el hotel devolvemos
todos los billetes de autobus, porque la máquina no los había
validado en el viaje de ida. Despues de que nos expliquen como ir
mejor hacia Parma (pasando por Verona, y bajando hacia Módena
a coger la A1) nos ponemos en camino.
Salimos de la autopista en Reggio nell´Emilia, para ir acercandonos
a Parma por la carretera. Encontramos un hotel, Residence, en una
villa de primeros de siglo. 140€ la habitación con desayuno
y garage. Justo al lado hay un supermercado Esselunga. Como el centro
queda un poco lejos, nos llaman un taxi para acercarnos allí.
Se está preparando una tormenta.
No está muy animado. Cenamos en un sitio llamado "Gallo
d´Oro". Primero nos han puesto en una mesa fuera de las
sombrillas, pero mama consigue que nos metan hacia adentro (va a
llover en cualquier momento). Tomamos jamon de Parma (fresquito),
tortelli di erbete (ricotta y espinacas), pasta con speck y espinacas,
risotto al limone, vino, agua, macedonia, tarta de pera y chocolate
pesadita, 42€. Les pido que nos llamen un taxi y dicen que
no hay, pero al llegar a la plaza conseguimos uno, y estamos en
el hotel para las 11 y media.
La habitación ya está más fresca, nos había
costado el conseguir que encendieran el aire acondicionado. El baño
es estilo años 70 total. Muy churrigueresco.
Jueves, 19 de junio de 2003

El desayuno es un desastre. Parecen la familia monster, entre que
la mesa no está puesta, tenemos que buscarnos los cubiertos,
están limpiando el despacho del jefe (que es gigantesco ...).
Vamos al super, hacemos las últimas compras, y salimos de
viaje.
Hay bastantes obras y tráfico. Nos salimos al borde del agua
en Imperia y no encontramos sitio donde parar en la carretera en
la frontera. Llegamos a Niza a las 4 y media, dejamos las cosas
en la habitación, y a las 5 consigo que nos expliquen como
se entra al garaje (por cierto, que nos han dado mal la clave, y
menos mal que vamos con unos chicos ...)
Nos vamos a la playa, a la Promenade des Anglais. Encontramos sitio
para aparcar en la misma orilla, y a las piedras que nos vamos.
Hay mucha corriente y el agua está más fresca. Volvemos
al hotel para ducharnos y salir a cenar. No hay mucho sitio para
aparcar, así que vamos a un parking público. Cenamos
en un sitio llamado "La Criée" (sopa de pescado,
dorada, un pescado raro al grill, mixto de peces al grill, agua,
55€) Está todo bastante seco, y han tardado en servir.
Luego Ali nos enseña una tienda mu´chula llamada Babylon,
de anillos raros. Todo el mundo anda en la playa, con el calor que
hace.
El aire acondicionado deja un olor raro, y no dormimos bien.
Viernes, 20 de junio de 2003

Desayunamos al aire libre, con baguette tostada. Muchísimo
calor en el viaje. Salimos en torno a las 10 de la mañana,
y llegamos como a la 1 y media a Béziers ... y resulta que
el hotel no tiene aire acondicionado ... ¡ qué horror!
Cerramos la contraventana, abrimos la ducha, picnic en la habitación.
Al menos está limpio, no como el de ayer que tenía
pelos en las sábanas...
Luego vamos al Casino a comprar líquido y algo de pan. 44
grados en la calle. Nos vamos a la playa ( Valras-plage), a ver
si está un poquito más fresco, y si que se está
muchísimo mejor. Hay un hotel muy mono al borde del agua,
Miramar, que conviene apuntar para otra vez. Tomamos algo en el
café, y tiene unas butacas de paja muy, muy cómodas.
De allí, vestidas de playa, nos vamos a cenar a Séte.
Muchísimo tráfico por la carretera. Tambien dejamos
el coche en el parking cubierto. Cenamos en "Le Petit Pecheur".
Ensalada niçoise, mojojones, pato, ostras gratinadas, vino,
café, agua, 56€. La camarera es un poco borde, y no
nos saca las cosas en el orden que habiamos pedido, así que
Alicia se tiene que tomar el pato antes de la ensalada ... pero
hay un niño muy gracioso, con cara de hombre. De postre nos
tomamos un batido de chocolate y una dame noire en un bar enfrente,
11€. Muy, muy bueno.
Volvemos por autopista. Estamos en el hotel a las 12 y media, así
que me echo a dormir al suelo.
Sábado, 21 de junio de 2003

Tardamos en despertar. Hemos dormido un poquito mejor de lo que
esperabamos, pero yo tengo el estómago fatal. Desayunamos,
y nos acercamos a Decathlon. A la vuelta ya están tratando
de entrar en la habitación, aunque la última hora
son las 12 del mediodia.
El tráfico disminuye cuando dejamos la autopista que va a
España y nos dirigimos a Toulouse. Paramos allí a
comprar algo de pan y comida para el dia siguiente, y comemos en
La Brioche Dorée, porque afuera no se puede aguantar (ensaladas,
7-up, 2 pasteles, café, 21€, muy majos).
Salimos de Toulouse a las 4 de la tarde, y para las 8 ya estamos
en casa. Necesitabamos descansar ...
|