|
Confederación de Asociaciones de Prejubilados y Jubilados de Telefónica
Intervención en la Junta General de Accionistas de Telefónica del
11/04/2003:
Sr.
Alierta, Sr. Abril-Martorell, Sr. Alonso, Sres Consejeros, Sres
Accionistas, Sres representantes de los medios de comunicación...
Permítanme presentarme: Me llamo José Margalejo, desde enero de 2000 soy
presidente de un Club de Inversión registrado en la Bolsa de Valencia con
el nombre de Grupo de Estudios de Alto Rendimiento numero uno GEAR-1.
Desde el comienzo de nuestra andadura hemos participado en todos los foros
que para la formación de los clubes de inversión a diseñado la Bolsa de
Valencia, hemos realizado cursos de Análisis Técnico, del Mercado de
Futuros, jornadas sobre Códigos de buen Gobierno, Código Olivencia, etc..
En este momento estoy aquí porque 469 amigos, me han confiado la
representación de sus 357.678 acciones, para que les haga llegar sus
inquietudes sobre la forma en que los sucesivos consejos de administración
han tenido de retribuir su aportación de capital y la perdida de
credibilidad que está teniendo Telefónica en la sociedad, por el
incumplimiento de promesas publicas y perdida de calidad en la atención a
sus clientes.
En el informe del año 2001 se dice textualmente:
Rentabilidad y transparencia con los accionistas, calidad y cumplimiento
con los clientes, claridad en la relación con los empleados y desarrollo
profesional de éstos, y compromiso y responsabilidad con la sociedad son
los principales valores de la empresa
En el apartado Construyendo confianza, añade:
Esta Confianza declina de distinta manera en cada uno de los distintos
grupos de interés:
* Para el accionista, la confianza se traduce en rentabilidad y
transparencia
* Para los clientes, en calidad de servicio y cumplimiento de las promesas
* Para los empleados, en claridad en la relación y desarrollo profesional
Voy a tratar los tres grupos
• Primero
Centrándome en el primer apartado debo marcar la diferencia entre dos
grandes grupos de pequeños accionistas:
Los que con mejor o peor fortuna compran y venden acciones intentando
ganar dinero con las plusvalías y los que con un fin de ahorro a largo
plazo compran acciones en función de la confianza que le ofrece la entidad
y las mantienen sin preocuparse de las cotizaciones de bolsa, hasta el
momento en que necesitan recuperar todo o parte de su capital.
Es este segundo grupo el que con las referencias de las “Matildes” le ha
sido fiel a Telefónica a costa de sufrir un duro castigo en su patrimonio.
Veamos un ejemplo: Aquel que después de ver el éxito de la 2ª OPV decidió
comprar el equivalente a 1000 acc. actuales a esta misma fecha de hace
cinco años (1998), las habría comprado a 13,70 € con una inversión de
13.700€ ( mas los gastos correspondientes) y habría recibido en 9
ocasiones 1 acción gratuita por cada cinco.
Si decidió vender en cada ocasión los derechos, habría obtenido (gastos de
gestión aparte) 2278,20 € equivalentes a un 16’ 63 % lo que no esta del
todo mal (3’ 32% anual). ¿Pero que le ocurre si el día 14 de Marzo tiene
necesidad de venderlas, para pagarse una operación odontológica o un
tratamiento geriátrico o cualquier necesidad perentoria?
Vendidas a 8’ 65 € recuperaría 8.650 (menos gastos) con una perdida del
36’86%. Si consideramos toda la operación en su conjunto, la perdida es
“solo” del 20’ 23 %
Si por el contrario optó en su momento por quedarse las acciones gratuitas
y vender los derechos sobrantes, a fecha 28 de Marzo tendría en su poder
1191 acciones y habría recibido 62’74€ . Vendidas también a 8’65 el
importe global sería de 10.364’89 con una perdida del 24’34%.
Es decir que la persona que decidió confiar en telefónica para depositar
en ella sus ahorros confiando en que recibirá anualmente un dividendo
adecuado a sus necesidades y que cuando necesite recuperar su dinero para
aplicarlo a otra necesidad, podrá hacerlo sin sobresaltos. Lo que
realmente ha recibido es un mínimo dividendo anual, que se le ha ido en
pagar gastos de deposito y comisiones, y una minoración muy significativa
de su capital.
En este punto, nuestra petición para el Consejo de Administración que Vd.
preside Sr. Alierta, es que estudien la formula para retribuir al
accionariado, distinguiendo a los grandes accionistas institucionales, de
los medianos y pequeños accionistas, y a estos últimos, por el tiempo de
posesión de sus acciones, “premiando” el concepto de fidelidad a la hora
de repartir beneficios.
Sr. Alierta, Sres Consejeros representantes del BBVA, de La Caixa o de
cualquier otra entidad financiera, las personas que yo represento en este
acto, están dispuestas a la creación de una “Asociación de pequeños
accionistas” que exploren las posibilidades que el volumen de acciones
concentradas en un comité de dirección sindicado pueden provocar.
Hay en el mercado Entidades Financieras tan fiables como las que están en
ese Consejo representadas y cuyas comisiones de custodia son prácticamente
cero, con gastos de gestión mucho mas pequeños y con una rapidez en las
operaciones de compra-venta de tiempo real.
Si el volumen de acciones acumuladas fuera el suficiente, seguramente las
posibilidades de investigar y auditar las decisiones del Consejo crecerían
de forma exponencial.
Les ofrecemos en este momento nuestra colaboración para en un dialogo
fluido buscar las mejores soluciones para Telefónica y sus accionistas ya
que ambos son una misma cosa.
• Segundo
Sobre el incumplimiento de promesas publicas que conllevan a la perdida de
credibilidad de este y anteriores Consejos de Administración voy a ceñirme
a un caso que tiene un fuerte reflejo en la imagen que Telefónica proyecta
hacia su mercado mas natural e importante, el español.
En los informes de las Juntas Generales de años anteriores, y
específicamente en el correspondiente al año 2001, se glosa dentro del
apartado “Compromiso Social” las actividades de la Fundación Telefónica,
textualmente dice en distintos párrafos:
Durante 2001 Fundación Telefónica ha continuado trabajando en el
desarrollo de las aplicaciones sociales de las tecnologías de la
información y las comunicaciones, con el fin de transformarlas en un
factor de progreso social y contribuir a la mejora de la calidad de vida
de las personas y al bienestar de la sociedad en todos los países en los
que opera.
Las actividades de la Fundación son una expresión más del estrecho y
fuerte compromiso que el Grupo Telefónica mantiene con las sociedades y
las personas de los distintos países y de su voluntad de ser líder, no
sólo en el terreno económico y comercial, sino también en solidaridad y
servicio a la comunidad.
................
Dentro de esta línea de trabajo se sitúan igualmente distintos servicios
de teleasistencia desarrollados para colectivos específicos (personas
mayores, mujeres maltratadas, etc) con el fin de disminuir las situaciones
de riesgo y facilitar una intervención inmediata de los servicios sociales
correspondientes.
Pues bien, ese deseo de trabajar para colectivos de personas mayores y
discapacitadas, está totalmente en contradicción con el trato que
Telefónica da a sus propios mayores a los que en estos momentos está
dejando en total desamparo psicológico.
Un colectivo de personas de mas de 70 u 80 años, que en su momento
entregaron mas de 40 años de su vida al servicio de una empresa que era
prolongación de su familia, se encuentra ahora con un vacío en su atención
socio-sanitaria, que si bien puede rellenarlo en parte el sistema
sanitario publico, será sin duda a costa de sufrimientos de índole mental
y anímica, muy difíciles de superar a su edad.
Le pido Sr. Presidente en este acto y en nombre de los accionistas por mi
representados que tome personalmente el asunto en sus manos y busque la
solución adecuada.
Como en la propuesta anterior, también le ofrecemos nuestra colaboración
para buscar soluciones técnico-económicas que impidan un mayor coste para
Telefónica.
• Tercero
Sobre la gestión del capital humano: Decían Vds en la memoria de 2001
......
Gestión del capital humano
Los 161.527 profesionales que desempeñan su labor en Telefónica son
uno de los activos más valiosos del Grupo, por su alta capacitación y
experiencia y por su constante capacidad de iniciativa. Los objetivos
básicos desde el punto de vista de los Recursos Humanos se pueden resumir
en dos líneas de acción:
* Integrar a todas las personas que trabajan en el Grupo, haciendo
compatible el sentimiento de pertenencia a un proyecto común .............
En todos y cada uno de los informes emitidos como consecuencia de las
juntas generales de accionistas de los años pasados, se hace referencia al
mismo concepto de “uno de los activos mas valiosos del grupo”, el Capital
Humano....
Pues bien, dicho capital humano ha sido maltratado en las formas y en el
fondo de las reestructuraciones de plantilla, apartándoles de la vida
productiva cuando por el desarrollo alcanzado de su potencial, en plena
disposición en aquellos momentos, podían haberse integrado de mil formas
distintas en la necesaria evolución de la empresa.
No se previó, ni se les avisó de las consecuencias negativas que aspectos
como los fiscales o las prestaciones sociales iban a castigarles
duramente.
Por un temor infundado a un rechazo momentáneo, los responsables de las
denominadas áreas de recursos humanos, escondieron información,
presionaron a los directivos y desmoralizaron a la plantilla, en lugar de
explicar, formar y convencer de forma razonable.
Como referencia para los Sres accionista aquí presentes o que puedan
enterarse posteriormente por los medios de comunicación, sepan que con los
primeros bloques de despidos, que Telefónica denominó “prejubilaciones”,
Telefónica gastó de forma aparentemente indebida mas de 100.000 millones
de ptas pagando durante dos años los convenios especiales con la SS. Si
hubiera utilizado simplemente el concepto de despido, dicho importe se
hubiera ahorrado, ya que durante dos años los despedidos hubieran cotizado
desde la prestación por desempleo.
Además los empleados implicados hubieran tenido las deducciones previstas
por la ley para el IRPF y un 70 % de pensión de Jubilación, en lugar de un
60% que se les reconoce ahora, por considerar sus bajas como voluntarias.
Debo hace referencia a la falta de credibilidad que Telefónica va
sembrando cuando en el entorno de 25.000 familias se crea el
convencimiento de que Telefónica ignora a ese colectivo y se niega a
dialogar con sus representantes.
Ese colectivo que potencialmente es el mejor agente comercial de
telefónica, solamente necesita verse y sentirse integrado en el
sentimiento de pertenencia a un proyecto común a que alude la memoria.
Sr. Alierta, Sres Consejeros, en este punto mi propuesta es clara, además
de representar las 357.678 acciones delegadas y otras tantas que por falta
de tiempo me ha sido imposible registrar, ostento también para este acto
la representación de los 17600 prejubilados y jubilados que conformamos
las distintas asociaciones y a sus respectivas familias y en su nombre
ofrezco al Presidente de Telefónica, la posibilidad de que se reúna con
una representación cualificada de la Dirección de la Confederación de
Asociaciones de Prejubilados de Telefónica, para crear los cauces de
entendimiento que permitan en el futuro, que en lugar de estar en litigios
permanentes, sigamos siendo los primeros valedores de una empresa que ha
formado parte indeleble de nuestra vida.
Por ultimo y resumiendo, mi pregunta Sr. Alierta es muy simple:
¿Está Ud. En disposición de establecer cauces de dialogo con los
representantes de los prejubilados para intentar resolver las cuestiones
que lastran a esta empresa en su imagen, en su cuenta de resultados y
perjudican innecesariamente a sus ex-trabajadores?
Quiero puntualizar que deseamos un diálogo para colaborar en resolver y no
solamente para que se nos informe de decisiones que nos afectan, tomadas
sin nuestra intervención ni consentimiento.
En Madrid a 11 de Abril de 2003 |