ROBERT BADEN-POWELL, JEFE SCOUT DEL MUNDO
Teresio Bosco

SEIS TIENDAS EN BROWNSEA
Un gran destino en un rectángulo de papel ** El sordo tronar de los cañones ** El juego terrible de la astucia ** ¿Locura que a nada conduce? ** Los ojos del mundo sobre Mafeking ** Eloff al ataque ** ¡Por fin la liberación! Hacia un mundo de muchachos alegres ** La señal de ¡Nave en peligro! ** Época de viajes fabulosos ** Palabras mágicas sobre un sombrero gris-ratón ** En misión a la India ** Las emboscadas de los Phatan ** Hacia Rusia en espionaje ** Un combate en la gran llanura ** Un dictador negro y otro blanco ** Un problema urgente: el de dos millones de jóvenes ** Seis tiendas en Brownsea ** La temporada de las fogatas y pistas ** Su retiro del ejército ** La Ley Scout ** Un libro que hace estallar a los jóvenes ** Una vuelta alrededor del mundo ** La guerra europea ** Jamboree, encuentro de tribus ** Su muerte a los pies del monte Kenya

En 1907 a Robert le sale al paso una persona llamada a cambiar su vida. Es arthur Pearson, editor de libros y diarios. También a él le golpean los "dos millones" como un problema de conciencia y será él quien empuje a Baden-Powell por la senda del "Movimiento scoutista". Un día, en efecto, le dice:

- Usted, general, tiene espléndidas ideas acerca de los jóvenes y ha escrito muy lindas palabras. Pero ni ideas ni palabras han resuelto jamás nada. Le faltan los hechos.

-¿Cómo hacer?

- Mire: reúna niños y trate con ellos de poner en práctica su método. Si los resultados son buenos, pongo a sudisposición mis diarios, mi dinero y mis amistades. Difundiremos sus ideas y "experiencias" a escala nacional.

Julio de 1907. Baden-Powell se ha lanzado al campo de los hechos y la isla Brownsea, de apenas un kilómetro por tres, entre las blancas escolleras de labahía de Poole, se dispone a recibir el primer "campamento scout". Aparecen prestadas por el ejército seis carpas circulares, pesadas y amplias, una cantidad, que da miedo, de cuerdas, brújulas, cartas topográficas, etc. a las que se agrega un cocinero de profesión.

Por quince días Baden-Powell se ha encerrado en una pequeña posada de Wimbledon y ha sacado apuntes, esquemas, recuerdos, borradores de charlas para muchachos como para llenar un libro. Además de otras cosas, ha trazado un detallado programa del primer "campamento scout".

Así las cosas, el 29 de julio llegan a la isla 20 muchachos, hijos de sus amigos o miembros de la Boys Brigades. Pertenecen a toda clase social, y su edad varía entre los 12 y los 16 años.

Baden-Powell los recibe con su suave sonrisa. Usa el mismo sombreo que llevaba en Mafeking y lleva pantalones cortos hasta la rodilla. Junto a las tiendas, los muchachos se dividen en 4 patrullas, a quienes distingue con los siguientes nombres : Lobos, Toros, Salmones y Cuervos. Luego, como distintivo, les entrega una larga cinta de color: azul, verde, amarillo o rojo. Formados alrededor de un estandarte, izan la bandera del campamento: ¡es el mismo viejo y descolorido pendón que ondeó sobre los muros de Mafeking! Solemniza el acto el soplo potente de Robert con que hace bramar un enorme cuerno de Kudu, botín de guerra de la campaña de los Matabele.

A la sombra de la bandera, Baden-Powell les dirige su primer saludo. Son muy pocas palabras, pero claras e incisivas: "Desde este momento sus patrullas toman posesión del campamento. Porque cuento con el honor de cada cual, tengo plena confianza en ustedes. No es a mí a quien debéis obedecer, sino al jefe que ustedes mismos elegirán en cada patrulla."