ROBERT BADEN-POWELL, JEFE SCOUT DEL MUNDO
Teresio Bosco
¡POR FIN LA LIBERACIÓN! HACIA UN MUNDO DE MUCHACHOS ALEGRES
Un
gran destino en un rectángulo de papel ** El
sordo tronar de los cañones ** El juego
terrible de la astucia ** ¿Locura que a
nada conduce? ** Los ojos del mundo sobre Mafeking ** Eloff
al ataque ** ¡Por fin la liberación!
Hacia un mundo de muchachos alegres ** La señal
de ¡Nave en peligro! ** Época de
viajes fabulosos ** Palabras mágicas
sobre un sombrero gris-ratón ** En misión
a la India ** Las emboscadas de los Phatan ** Hacia
Rusia en espionaje ** Un combate en la gran llanura ** Un
dictador negro y otro blanco ** Un problema urgente:
el de dos millones de jóvenes ** Seis
tiendas en Brownsea ** La temporada de las fogatas
y pistas ** Su retiro del ejército ** La
Ley Scout ** Un libro que hace estallar a los jóvenes ** Una
vuelta alrededor del mundo ** La guerra europea ** Jamboree,
encuentro de tribus ** Su muerte a los pies del
monte Kenya
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Dos días después, retumban los cañones
en lontananza.
Es la columna inglesa de Lord Roberts que se acerca a librar la ciudad. Ahora
son los defensores de Mafeking quienes atacan: en una sorpresiva salida asaltan
las pocisiones enemigas y se baten como leones hasta que, como en las películas
del oeste, resuena en la llanura la trompeta de una carga de caballería
que llega.
Entre las ruinas de las fortificaciones, sitiados y libertadores se abrazan
llorando. Se ha llegado al día 217 desde el comienzo del asedio.
Esa noche la ciudad se vistió de luz: los faroles se mecían al viento y por las calles los niños de la escuela entonaban himnos. "Cuando la noticia llegó a Inglaterra - escribió Winston Churhill - las calles de Londres se hicieron intransitables por el gentío, y el río del entusiasmo patriótico provocó una inundación de alegría infantil, delirante e incontenible como no hubo otra igual si no es la que provocó la victoria de la primera guerra europea".
16 de mayo de 1900. Nombrado general por méritos de guerra, Robert Baden-Powell, a los 43 años de edad, entraba en la leyenda inglesa. Era a la sazón el más joven de los generales británicos.
Con todo, las preocupaciones y fatigas de aquellos 217 días de asedio habían consumido todas las energías de su físico y su salud sufrió una quiebra. La prescripción médica fue terminante: regresar a Inglaterra para someterse por seis meses a un reposoabsoluto.
En Londres se le recibió con delirio. El rey Eduardo VII (sucesor de la reina Victoria) le confirió personalmente una de las más altas condecoraciones del Imperio Británico. Baden - Powell, con el rostro demacrado, sonreía a la muchedumbre que lo aclamaba y se retiró a la tranquila casa de su madre.
Pero en esos días fue golpeado por un triste espectáculo: los niños que vagabundeaban en gran número por las calles, ociosos y pendencieros. Habló con un amigo y él le presentó un cuadro preciso y desolador: en Inglaterra vivían 2 millones de niños entre los 10 y 17 años, en su mayos parte flojos, demacrados y sin ideal. Muchos terminaban mal porque no había quíen cuidara de ellos. Baden - Powell se preguntó inquieto: "¿Será ésta la nueva generación?", y trajo a su memoria a los muchachos de Mafeking, tan heróicos en sus empresas y aventuras.
1903. Recobrada su salud, Baden-Powell es nombrado Inspector General de la Caballería tanto de Inglaterra como de Irlanda. ¡Todo un cargo de prestigio!
En el mismo año William Smith, fundador de las "Boys Brigades", lo invita a una gran reunión de las Brigades. "Me consta que, como a mí, a usted le interesan los problemas de los muchachos. Lo convido a echar una ojeada a mis organizaciones".
Baden-Powell acepta y presencia un dsfile imponente de pequeños soldados con impecable uniforme. Obedecen como resotes las órdenes militares de los jefes. W. Smith le dice:
- ¿Qué le parece? ¿No es ésta la mejor manera de preparar los ciudadanos del mañana?
Baden-Powell calla, piensa, mueve levemente la cabeza. Terminado el desfile, llevando aparte a Smith, le dice:
- Si me permite, debo confesarle que no estoy de acuerdo. Esta disciplina es demasiado aparatosa, demasiado militaresca. Los muchachos son muchachos, y para ellos hay que pensar en una disciplina más alegre y espontánea, más juvenil en una palabra.
Su sueño es dar a los 2 millones de muchachos ingleses una juventud como la suya, esto es, llena de cansancio alegre, de disciplina agradable, en contacto con la naturaleza que endurece los músculos a la vez que templa el carácter, con ríos que navegar en canoa, con bosques que explorar, con montes y colinas que escalar, con animales e insectos que observar con curiosidad y amor. Porque la suya había sido en realidad una juventud "fabulosa", como a grandes rasgos veremos.