ROBERT BADEN-POWELL, JEFE SCOUT DEL MUNDO
Teresio Bosco

EL SORDO TRONAR DE LOS CAÑONES
Un gran destino en un rectángulo de papel ** El sordo tronar de los cañones ** El juego terrible de la astucia ** ¿Locura que a nada conduce? ** Los ojos del mundo sobre Mafeking ** Eloff al ataque ** ¡Por fin la liberación! Hacia un mundo de muchachos alegres ** La señal de ¡Nave en peligro! ** Época de viajes fabulosos ** Palabras mágicas sobre un sombrero gris-ratón ** En misión a la India ** Las emboscadas de los Phatan ** Hacia Rusia en espionaje ** Un combate en la gran llanura ** Un dictador negro y otro blanco ** Un problema urgente: el de dos millones de jóvenes ** Seis tiendas en Brownsea ** La temporada de las fogatas y pistas ** Su retiro del ejército ** La Ley Scout ** Un libro que hace estallar a los jóvenes ** Una vuelta alrededor del mundo ** La guerra europea ** Jamboree, encuentro de tribus ** Su muerte a los pies del monte Kenya

Octubre.

Desde Ciudad del Cabo, Baden-Powell ha subido con su reducido núcleo de soldados hasta Mafeking, un importante nudo ferroviario, en que ha decidido establecer su Cuartel General.

4 de octubre. El coronel llama a las armas a diversas compañías de voluntarios. Entre blancos y negros, los soldados con uniforme inglés llegan a mil en Mafeking.

5 de octubre. Se oye en lontananza el estruendo sordo de los cañones y a simple vista pueden distinguirse las nubecillas blancas de las explosiones, que se agrupan en el cielo sereno.

Las tropas boers se acercan más y más. Parece que sus intenciones sean tomarse Mafeking por asalto. Baden-Powell ordena que hagan subir a mujeres y niños en el último tren que parte hacia la lejana Ciudad del Cabo.

Mientras tanto escribe rápidamente unas últimas líneas a su madre: "Un ejército de boers, de más o menos 7 mil hombres en tres columnas, se halla acampado a menos de 15 kilómetros de nosotros. Están bien provistos de cañones y estamos a la espera del ataque con que nos han amenazado. Yo tengo organizados a los civiles en un cuerpo de defensa, he armado a los hombres y fortificado la ciudad. Como temo un bombardeo, estoy enviando a otra parte a ala mayoría de las mujeres y niños. Ahora debo salir porque he proyectado una gran maniobra para ejercitar a los hombres en la defensa de la ciudad".

9 de octubre. Llega un telegrama en clave de parte del servicio secreto: "Prevista fuerte lluvia. Presten atención al pasto", lo que significa: "El enemigo está por iniciar el ataque a su ciudad. Estén alerta".

El general boer Cronje ha hecho levantar el campamento y le hace la puntería a Mafeking. La pequeña ciudad (sería mejor llamarla "modesta aldea") espera el huracán.

Situada a la sombra de una colina llamada Cannon Kopje, se extiende sobre una llanura ondulada por la cual corre el río Molopo. Una cadena de fortificaciones circunda el depósito militar, el vasto centro ferroviario desde donde parten los rieles hacia Johannesburg y Pretoria, la iglesia y el convento de los católicos, las casas de los blancos con techo de zinc y las circulares de los negros de tierra roja apisonada.

Ahí Baden-Powell ha concentrado la mísera artillería destinada a impedir el avance del enemigo, consistente en cuatro pequeños cañones y siete ametralladoras. Ha hecho también cavar una serie de refugios y ha dejado listo un sistema de alarmas. Así en caso de bombardeo su gente podrá con rapidez hallar seguro reparo.