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CAPÍTULO II
Se prepara la Conquista
01.-
Antecedentes.
02.-
Pasan los años y se gana experiencia.
03.- El contrato.
04.- El Imperio del Sol.
05.- Los españoles en Paita.
06.- Pizarro y las capullanas.
07.-
Honores y
mercedes
08.- Francisquillo y Fernandillo.
09.- Juanillo de puerto Viejo.
10.- Contrato para la conquista
08.- Francisquillo y Fernandillo
Cuando el Piloto Bartolomé Ruiz apresó la balsa
tumbesina, reparó en que dos de sus tripulantes más jóvenes daban
muestra de una viva inteligencia. Decidió que ellos debían de
aprender el castellano para que sirvieran de intérpretes, y los
llamó Francisco y Fernando.
Para evitar enojosas confusiones, los españoles le
llamaban Francisquillo y Fernandillo.
Los navegantes tallanes dijeron que provenían de un
lugar llamado Tumbes y dieron noticias del imperio de los Incas.
Francisco Pizarro se alegró de tener a estos
muchachos, y confirmando los propósitos del piloto Ruiz, dispuso se
les enseñara el castellano, para lo cual mostraron grandes
aptitudes. Al regresar los expedicionarios a Panamá, decidió
llevarlos a España donde fueron admirados por su desenvolvimiento y
vivacidad. También los jóvenes tallanes se asombraron enormemente de
ese otro mundo que era Europa.
Desde entonces ambos indios permanecieron junto a
Pizarro, formando parte de la expedición definitiva del Perú y por
lo tanto estuvieron en la fundación de San Miguel en Tangarará.
Ninguno de los dos partió a Cajamarca con Pizarro, sino que los dejó
en la ciudad recién fundada para que sirvieran de interpretes a los
que en tal lugar quedaban. El Conquistador se llevó en cambio a
otros dos “lenguas” importantes, Martinillo y Felipillo.
Tanto Francisquillo como Fernandillo, fueron muy bien
recompensados por sus servicios. Al principio se le dio un
repartimiento en Tumbes en el sitio denominado Conchina con indios
para su servicio lo que le permitió vivir holgadamente, pues le
tributaban 1.200 pesos anuales.
Francisquillo murió a edad relativamente temprana y
su viuda vendió su herencia a Miguel Ruiz, soldado que estuvo en la
captura de Atahualpa en Cajamarca por cuyo motivo le tocó en el
reparto 362 marcos de plata y 8.800 pesos de oro.
El cronista Gutiérrez de Santa Clara asegura que
Francisquillo era de Amotape y que allí fue capturado cuando Pizarro
invadió tierra tallán; pero esa versión no es consistente porque
todo demuestra que estuvo con Pizarro en España.
De Fernandillo no se tiene mayor información, pero se
sabe que quedó en San Miguel y logró cierta prosperidad.
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