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CAPÍTULO II
Se prepara la Conquista
01.-
Antecedentes.
02.-
Pasan los años y se gana experiencia.
03.- El contrato.
04.- El Imperio del Sol.
05.- Los españoles en Paita.
06.- Pizarro y las capullanas.
07.-
Honores y
mercedes
08.- Francisquillo y Fernandillo.
09.- Juanillo de puerto Viejo.
10.- Contrato para la conquista
02.- Pasan los años y se gana experiencia
En 1508, la parte continental de América Central y el
norte de América del Sur explorada desde los tiempos de Colón, era
llamada en España; Tierra Firme.
En Tierra Firme había aparte de México dos
gobernaciones: una era Nueva Andalucía que comprendía el territorio
actual de Costa Rica y Nicaragua y la otra gobernación era Castilla
del Oro, que ocupaba los territorios de la actual república de
Panamá. La sede de esta última gobernación se encontraba en un pequeño
puerto sobre el Atlántico llamado Santa María la Antigua.
El gobernador Pedro Arias Dávila, con la finalidad de
poder facilitar la conquista de los territorios del sur en donde
estaba por relato de los indios un fabuloso imperio, resolvió
trasladar la sede de la gobernación al puerto Panamá, en el océano
Pacífico, que se llamaba entonces Mar del Sur. Para comunicar al
Pacífico con el Atlántico, se fundó a orillas de éste, el puerto de
Nombre de Dios, que años más tarde destruyó el corsario Drake, por
cuyo motivo fue habilitado Portobelo.
Tras las fracasadas expediciones de Pascual de
Andagoya al sur, se asociaron dos audaces capitanes y un clérigo,
para formar una sociedad que permitiera financiar los costos de una
expedición destinada a conquistar y descubrir las tierras del sur.
Luque, que era el religioso, buscaría recursos económicos.
Almagro, el otro capitán, se ocuparía de una
labor que ahora se llama logística, es decir de reunir los
abastecimientos, formar y entrenar los ejércitos expedicionarios y
buscar embarcaciones.
El otro socio, Francisco Pizarro asumiría el comando
de la expedición.
El 14 de noviembre de 1524 partió Pizarro de Panamá
en un barco con un centenar de hombres, con plena autorización del
gobernador para el cual los dos socios acordaron cederle una
participación en las utilidades, sin haber aportado un solo
maravedí, ya que el socio financiador era el licenciado Gaspar
Espinoza por intermedio del clérigo Hernando de Luque. No avanzó
mucho Pizarro en esta primera expedición pues sólo tocó puerto
de Piñas, puerto del Hambre y puerto Quemado, es decir que no pasó
de la actual bahía de Humboldt, en la costa norte de Colombia.
Mientras tanto Almagro, en cumplimiento de su misión fletó pronto
otro barco, contrató gente y partió a unirse con Pizarro, avanzando
más que éste pues llegó a Pueblo Quemado, luego desembarcó más al
sur y tuvo un rudo combate con los indios y perdió un ojo. No le
quedó más recurso que volver a Panamá donde encontró a Pizarro, pues
se habían cruzado en el mar. El que salió perdiendo en esta primera
intentona fue sin duda Almagro, al cual le cayó una flecha en un
ojo, desde entonces, lo apodaron
“el tuerto”. |