BREVE HISTORIA DE PIURA  -  TOMO II

LA CONQUISTA EN PIURA

Reynaldo Moya Espinoza

Carátula

Contenido

Prólogo

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Capítulo XII

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO XII

La Guerra Civil llega a Piura

 

01.- Pizarro visita San Miguel.

02.- La rebelión peruana.

03.- La rebelión de Cosme Chinguel.

04.- La muerte de Almagro.

05.- El escudo de la ciudad de San Miguel.

06.- La misión de Lorenzo de Aldana.

07.- Dudas sobre el escudo de Piura.

08.- El Dr. Garrido Lecca halla al verdadero escudo.

09.- La fundación de Guayaquil.

10.- La leyenda de El Dorado.

11.- Descubrimiento del Amazonas.

12.- Asesinato de Pizarro

13.- Arribo de Vaca de Castro.

14.- Los piuranos y Vaca de Castro.

15.- La rebelión de Almagro el Mozo.

16.- Ahorcan a pizarristas en Piura.

17.- Los hijos de Pizarro en Piura.

18.- Vaca de Castro llega a Piura.

19.- Castigan a almagristas piuranos.

20.- El auge de Paita.

21.- Arrieros y piaras.

22.- Las principales familias en los primeros 50 años

 

04.- La muerte de Almagro

El retorno de Almagro de su frustrada conquista de Chile en abril de 1537, significó la derrota de Manco Inca y la salvación de los españoles con los hermanos Pizarro que estaban cercados y sin esperanza en el Cuzco y de la misma Lima cercada por Tito Yupanqui.

Una vez más los Pizarro debían la vida a Almagro; pero las viejas rivalidades volvieron aflorar cuando Almagro reclamó a la capital imperial como la capital de su gobernación. Al producirse situaciones otra vez tirantes y de pugnas. Almagro dispuso la prisión de Hernando y de Gonzalo Pizarro, pues Juan había muerto durante el sitio del Cuzco.

Almagro pudo deshacerse de sus rivales y así se lo aconsejaban muchos de sus capitanes, pero el viejo soldado no se atrevía a tanto contra su antiguo socio y por otra parte es bien sabido que era muy generoso. Caro iba a pagar ese rasgo de nobleza.

Don Francisco Pizarro, que había concentrado en la ciudad de Lima fuerzas de diversos lugares de Nueva Castilla, mandó un ejército contra Almagro.

Se vio, así el insólito caso de esos hombres de la misma raza y religión, que luchaban por la misma bandera y que habían llegado desde lejano país con un interés común; iniciar una guerra entre ellos con tremenda ferocidad. En ese conflicto no hubieron neutrales: se era amigo o enemigo, y al enemigo se le destruía, no sólo dentro del campo de batalla, sino fuera de él. Los prisioneros no contaban con ninguna garantía, pues de inmediato eran ejecutados. Era una guerra a muerte. Teniendo en cuenta ese odio fratricida ¿cómo iba a pedirse a aquellas gentes buen trato para los inermes indios?

Tras la derrota de su inca y caudillo, el emperador Manco Inca, los indios se encontraban muy deprimidos como para intentar una nueva rebelión aprovechando la lucha fratricida de sus opresores. Antes bien, fueron también víctimas de esa matanza que en la historia se conoce como guerra civil entre los Conquistadores. El indio fue enrolado en uno u otro bando, para hacer las penosas marchas sobre la cordillera transportando las pesadas cargas, mal vestido y peor alimentado. A los españoles no les importaba cuántos indios pudieran morir en los caminos, porque los reponían en los próximos poblados. Todo eso contribuyó a diezmarlos y despoblar el antiguo imperio. Fue un verdadero genocidio.

En julio de 1537 se produce la primera acción de armas entre almagristas y pizarristas. Fue en Abancay y por la cantidad de combatientes así como por el número de muertas y heridos, revistió importancia. Fue un triunfo de Almagro que pudo resultar decisivo, pues quedó en magníficas condiciones para marchar sobre Lima y tomarla. Nada se lo impedía pero desaprovechó la oportunidad.

Pizarro con el fin de ganar tiempo y para rehacerse y lograr la libertad de sus hermanos, propuso la iniciación de negociaciones, a lo que Almagro ingenuamente accedió. Difícilmente pudo librarse de la celada que se le había tendido con ocasión de la iniciación de los tratos.

Francisco Pizarro había aprovechado muy bien el tiempo y estuvo en condiciones de poder reiniciar la lucha. En el sitio llamado Las Salinas se volvieron a encontrar las dos fuerzas contrarias, pero Almagro estaba enfermo concurriendo en litera a la acción que se desarrolló en las proximidades del Cuzco. En realidad sólo fue una escaramuza pues entre unos y otros tuvieron en total 65 muertos, pero fue decisiva porque entre los muertos estaban muchos de los principales capitanes de Almagro y él mismo cayó prisionero y ejecutado tras un infame juicio, el 8 de junio de 1538.

En la batalla de Salinas ocurrió un hecho insólito. Miles de indios de ambos sexos del Cuzco, acudieron curiosos y se apostaron en las lomas, circundantes para ver cómo se mataban con ferocidad, como si se tratase de un gigantesco espectáculo teatral, esos hombres que hacía un poco mas de cinco años habían llegado con la aureola de semidioses.

Batalla de Salinas

               BATALLA DE SALINAS

 

Terminada la rebelión de Manco Inca con su retiro a Vilcabamba, volvieron las rencillas entre los hermanos Pizarro y Almagro por la posesión del Cuzco.

Francisco Pizarro para apoyar a su hermanos mandó desde Lima una fuerza que fue derrotada en Abancay  en julio de 1537.

Posteriormente los pizarristas con nuevas fuerzas se enfrentaron a Almagro en Las Salinas, lo vencieron y lo tomaron prisionero.

Muerte de Almagro

              MUERTE DE ALMAGRO

 

Los Pizarro siguieron un inicuo juicio a Diego de Almagro que estaba enfermo, y sin tener en cuenta , que antes les había perdonado la vida a los Pizarro lo ejecutaron el 8 de junio de 1538.

Asesinato de Almagro

      ASESINATO DE ALMAGRO

 

  Según Guaman Poma de Ayala.

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