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propuesta Socialista Por la Revolución Socialista Mundial |
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Editorial: Un país fracturado. Nota de contratapa: Nahuel Moreno: a 20 años del adiós. Tema central: ¿Adónde va Costa Rica con el TLC?. Panorama nacional Para que tantas mechas si quedaron despelucados. La educación es un derecho. ¡La admisión sobra!. Panorama internacional ¿Qué nueva estrategia en Irak?. ¿Engañados por segunda vez? De Irak a Irán. Socialismo del siglo XXI. ¿Socialismo? "Francia amenazó con su veto en la ONU si aparecía la violación de los DDHH". Marihuana. Hoy es el mayor cultivo comercial en EEUU. Espacio permanente de la mujer La posición de las mujeres socialistas en el Día Internacional de la Mujer. Declaración |
Nota de tapa El 26 no debe ser otro tiro al aire contra el TLC |
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Escribe: Pablo Hernández |
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El pasado 27 de enero la Coordinadora Nacional de Lucha Contra el TLC realizó una Asamblea de dirigentes de las organizaciones que la componen. El objetivo era analizar la coyuntura de la lucha contra el TLC y las próximas acciones a impulsar. El remodelado Auditorio de la Clínica Carlos Durán de la CCSS, con finas butacas de la compañía española "Figueras" daba un aire de sobria comodidad pero también de intrigante sensación porque todavía está fresca y, sin embargo, oculta, la investigación sobre el Préstamo Español a la CCSS que precisamente ha mantenido al ex presidente Figueres asilado en las cumbres suizas de los dueños del capital del primer mundo. La asistencia, dos horas después de la hora convocada, era pobre y fría. De las organizaciones que componen la Coordinadora se encontraban unos dos o tres dirigentes del Frente Interno de Trabajadores del ICE, Fabio Chávez, de ASDEICE. Del Magisterio Nacional, una representación importante de la APSE y su presidente, Jesús Vásquez quien también presidía la mesa directora. De la ANDE, solamente una representante, la suplente de la Secretaría General. Del área de salud una pequeña representación fundamentalmente de UNDECA y del Hospital San Juan de Dios. Del INS el dirigente principal de UPINS, Luis Salas. Del Ministerio de Hacienda, de la FEUCR , de sectores campesinos y algunas organizaciones ecologistas como FECON y grupos de zona rural. Había una importante presencia del Partido Vanguardia Popular, algunos miembros del Frente Amplio, del PRT y de nuestra organización, el POS. Podría haber algunas otras representaciones sindicales y populares pero de poco peso. En general la representatividad era escasa. La presencia, sin embargo, de Eugenio Trejos, rector del ITCR y en representación de los rectores y del Frente de Apoyo a la Lucha contra el TLC le daba a la mesa y a la actividad un aire fresco y amplio mostrando que esta lucha trasciende el estrecho y chato espacio de las cúpulas y estructuras de los aparatos sindicales. Luego de algunos tanteos de análisis del curso acelerado que el Gobierno y la burguesía le han metido al proceso para la aprobación del TLC y de la conclusión lógica de presentarle batalla, la discusión giró en torno a tres temas: 1) Si se había agotado la fase de acumulación de fuerzas contrarias al TLC 2) Si las maniobras del Gobierno para dispensar de trámites las leyes para entregar las telecomunicaciones, la energía y los seguros al capital financiero internacional, privatización del dominio estatal de esos sectores encarnados en las instituciones ICE e INS, obligaba a los trabajadores del ICE a sacar la huelga (posición de ASDEICE y Fabio Chávez), por tanto la necesidad de acompañarla y 3) Iniciar el 26 de febrero con una Jornada que escalonaría una serie de acciones hasta la huelga general. Sobre esta última también se discutió sobre el carácter centralizado o regionalizado de la Jornada. Algunos dirigentes que su ojo de mira no sobrepasa la punta de la nariz manifestaron que lo que estaba ahí reunido y lo acumulado hasta ahora significaba el techo de la acumulación y que ahora había que pasar a las acciones. Al respecto nuestra intervención señaló que la lucha contra el TLC, por la naturaleza política de la misma que define un tipo de país y sociedad marcadamente distinta a la actual obliga a muy diversos sectores a manifestarse y que siendo sujetos sociales muy amplios y muchos de ellos con un gran peso y trayectoria política la Coordinadora Nacional contra el TLC debía liderar la convocatoria a un Frente Nacional de Lucha contra el TLC que conjunte en unidad de acción al PAC, a Ottón Solís, a ex-presidentes como Carazo y Monge, a dirigentes liberacionistas de oposición como Rolando Araya, Mariano Figueres, a sectores del PUSC que se han manifestado contrarios al Tratado, a intelectuales como Madrigal Montealegre y desde luego a todas las fuerzas sociales, sindicales, cooperativas, campesinas, etc. Que este Frente convocara a una Conferencia de Prensa con una mesa de lujo donde estuvieran todas estas personalidades y sectores para desde ahí convocar a la Jornada del 26 de febrero. Las recientes manifestaciones de los 30 sacerdotes de Alajuela contra el TLC son el mentís de los sectores que piensan que con las exiguas fuerzas que concurrimos a la asamblea podemos enfrentar el TLC. Sobre el segundo tema si se lanzaría el ICE a huelga el 19 de febrero como lo planteaba ASDEICE o si se juntaba todo para el 26 la discusión se tornó tensa. Desde la propia mesa el dirigente de Encuentro Popular, Carlos Coronado tildó de aventurera la decisión de lanzar la huelga para el 19. Algunos miembros de Vanguardia Popular no dudaron en afirmar que esa huelga la convocaba el mismo Gobierno. Chávez, dirigente principal de ASDEICE señaló que ellos no podían esperar a que se aprobara de hecho la ley de fortalecimiento del ICE de los proyectos complementarios al TLC, lo que ellos calculaban se daría con la aprobación de las modificaciones al Reglamento para darle trámite rápido a la entrega del ICE. Nuestra intervención fue en el sentido de que si la huelga del ICE se lanzaba, se abría definitivamente la lucha contra el TLC porque no podíamos dejar esta lucha como una lucha ajena al TLC y no eran los trabajadores del ICE los que podían cargar sobre sus espaldas la defensa de la propiedad estatal de las telecomunicaciones y energía. Pero que se equivocaban en el debate los que sostenían a ultranza el día 26 y los que mantenían la decisión del a huelga para el 19 porque quienes debían valorar y decidir era una gran Asamblea Popular que congregue a todos los representantes, delegados y dirigentes de las organizaciones y sectores que se reclaman de esta lucha contra el TLC para que democráticamente no solo se decidiera sobre la iniciativa de ASDEICE y cómo adelantar o incorporar la jornada del 26 y que vote un PLAN DE ACCIONES para que la lucha contra el TLC no sea la característica del tiro al aire y guarde la escopeta que ha caracterizado a las organizaciones sindicales y a los movimientos contra el TLC. Sobre el tercer aspecto en la asamblea se lucieron los que desde el micrófono llamaron a la lucha definitiva y a las acciones de barricada ofertando como en subasta distintos números de ruta y como grandes estrategas argumentaban sobre en que parte del camino estrangular a la bestia del TLC con "doscientos viejos" en lo que llaman la lucha regionalizada. Al respecto debemos señalar que nuestra posición niega toda acción desligada del movimiento de masas realizada en representación de este por un destacamento de mártires. Las acciones, independientemente de su carácter "decente" para el sistema deben salir del movimiento, del conjunto y aseguradas por el conjunto mismo para que tengan sentido y logren su objetivo. Pero cabe una "regionalización" de la lucha en este momento o lo que debe primar es la concentración de fuerzas en el centro político, por tanto el fortalecimiento de la Jornada realizando una centralizada y multitudinaria marcha nacional contra el TLC el 26 de febrero hacia la Asamblea Legislativa. Algunos sectores, presa de su impotencia e incapacidad y de sus sectarias posiciones creen que se trata de apañarse solos contra la poderosa maquinaria política, publicitaria y represiva de los Teleceistas. La lucha contra el TLC es una lucha política. Debemos ganarle políticamente, por tanto uniendo la mayor cantidad de fuerzas (Frente Nacional de lucha contra el TLC), con un instrumento democrático que se contrapone a la democracia de las maniobras y de la burguesía autista que dominan con el 25 % de los votantes la Asamblea Legislativa y que debemos impulsar: La Asamblea Nacional Popular contra el TLC que no solo decida las acciones para la lucha votando un Plan de lucha, si no que también llame a un Debate Nacional para que el pueblo decida qué tipo de país, de sociedad, de economía y de comercio quiere. La marcha del 26 de febrero es el momento para constituir este Frente Nacional de lucha sin exclusiones bajo la táctica de la unidad de acción contra este TLC con los mismos sectores de la burguesía que en todo lo demás son nuestros enemigos jurados y convocar a esta Asamblea Nacional Popular.
Extractos del escrito: El "tercer periodo" de los errores de la Internacional Comunista, de León Trotsky. "Ganar la calle" La otra tarea que se plantea con la huelga general es la de "ganar la calle". En este caso no se defiende- al menos con palabras- los derechos "democráticos", pisoteados por la burguesía y la socialdemocracia, sino el "derecho" del proletariado a levantar sus barricadas. Esa es, precisamente, la interpretación que se le ha dado a la consigna "ganar la calle" en numerosos artículos de la prensa comunista oficial después del plenario de julio. No nos corresponde a nosotros negarle al proletariado el derecho de "ganar la calle" mediante las barricadas. Pero es necesario comprender lo que esto significa. Sobre todo hay que comprender que la clase obrera no levanta barricadas por amor a las barricadas, así como no sale a la huelga por amor a la huelga. Debe existir un objetivo político inmediato, capaz de fusionar a millones de trabajadores y dar apoyo firme a la vanguardia. De esa forma se plantean el problema los revolucionarios, no así los oportunistas desenfrenados. A la tarea revolucionaria de "ganar la calle" – al arte por amor al arte- se dedican varias jornadas especiales. La última exhibición de este tipo fue como todos saben, la del 1 de agosto. El común de los mortales se preguntaba, ¿por qué el 1 de agosto, cuyo fracaso ya había sido anunciado por lo que ocurrió el 1 de mayo?. ¿Cómo, por qué? – respondían con exaltación los estrategas oficiales-; ¡porque hay que ganar la calle! ¿Cómo hay que interpretarlo, hay que ganar la acera o la calzada? Hasta ese momento , para nosotros, la tarea del partido revolucionario consistía en ganar a las masas, y la política capaz de movilizar a las más amplias masas y llevarlas a desplegar la mayor actividad abría inexorablemente las calles, por grande que fuera el empeño puesto por la policía en cuidarlas y cerrarlas. La lucha por ganar la calle no puede plantearse como tarea independiente, separada de la lucha política de las masas y subordinada al programa oficial elaborado por Molotov. Y, más importante aun, no se puede engañar a la historia. La tarea no consiste en parecer más fuerte sino en llegar a serlo. Y no se logrará con ruidosas fantochadas… Fuente: León Trotsky, Escritos: Tomo I (1929-30), volumen 3. Editorial Pluma. |
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