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propuesta Socialista Por la revolución socialista mundial |
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Editorial: Para enfrentar el TLC. Nota de tapa: Entre la nada y el ser. Nota de contratapa: A 100 años del nacimiento de José Figueres Ferrer, Don Pepe. Tema central: Algunas precisiones con respecto a la situación mundial.
Panorama nacional Ante las reformas capitalistas, una propuesta socialista para la educación. Federación nacional de estudiantes. ¿Hacia dónde vamos? Criminales del Gobierno, la Caja y la Contraloría. Panorama internacional Situación de la economía mundial a mediados del 2006. Foro de Davos enciende la luz amarilla. EEUU: TLCs, democracia, pobreza. Carta de 1800 físicos al presidente Bush en la que se oponen al uso de armas nucleares contra Irán.
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Carta de salutación del Partido Obrero Socialista de Costa Rica (POScr) al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) en su XVIII Congreso |
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8 de septiembre del 2006 Compañeros del PRT Hemos recibido vuestra invitación para asistir a la inauguración del XVIII congreso de vuestra organización; nuestra presencia es muestra de respuesta y agradecimiento. Coincidimos con ustedes en rendir homenaje a Edwin Badilla Agüero; coincidimos en que existe un "notable incremento de las luchas de resistencia de las masas"; coincidimos en que es necesaria la reflexión. Hasta ahí llegan las coincidencias. Si bien el reflexionar es consustancial al marxismo, hoy se impone con mayor gravedad. Hace unos 15 años, junto con Edwin, un grupo de compañeros del PRT de entonces estimamos que era necesario revisar las prácticas políticas del partido y de la LITci y los aspectos conceptuales en que se asentaban. El POScr fue la lógica consecuencia de esa decisión. Desde entonces somos concientes de varias afirmaciones: no somos el grupo germen del partido socialista revolucionario que se requiere para acabar con el capitalismo, somos un núcleo que milita con propuestas para ello. no somos depositarios de las anteriores actividades que llevaron y llevan a prácticas sindicaleras y electoreras, a conformar aparatos, a la autoproclamación y el desprecio de las otras agrupaciones, tendencias, organizaciones o partidos y no caemos, como lógica consecuencia, en la inmoral conducta de medrar en los demás para rapiñar. somos un pequeño núcleo con serias limitaciones para abordar todos los aspectos de la militancia; nos esforzamos para tener posiciones consecuentes y principistas. Todo esto fue el proyecto que abordamos con Edwin en aquel entonces. Afirmamos que ello es el legado de Trotsky, no siempre comprendido y aplicado por los llamados trotskistas -término, este último- tan devaluado como la palabra izquierda. Como consecuencia de todo ello hemos llegado a algunas conclusiones que tratamos de concretar. Las presentaremos bajo la forma de preguntas para facilitar lo que creemos que debe ser la reflexión del presente. ¿Estamos en presencia del capitalismo agotado en su período senil o estamos ante la recolonización? ¿Estamos en presencia de un capitalismo ávido, en lo esencial, de petróleo, agua, biodiversidad, etc. o que debe resolver, en primer lugar, la cuestión política que le plantea la incrementada resistencia de las masas? ¿Estamos en presencia de una burguesía imperialista que busca transformar a los países atrasados en colonias o existe un principista acuerdo entre esa burguesía y las burguesías locales socias menores de ellas? ¿Estamos en presencia de una reafirmación democrático-burguesa formal o hay una creciente fascistización? Una de las afirmaciones más rotundas de Trotsky tiene que ver con la conciencia y su manifestación organizativa, el partido, y se expresa en que la crisis de la humanidad es la crisis de dirección. Casi siete décadas de deformación stalinista en lo ideológico, intelectual, político, sindical y moral, agravaron ese drama. Casi seis décadas de "trotskismo bárbaro" dieron lugar a desviaciones sindicaleras, aparatistas, revisionistas de Marx, Lenin y Trotsky, amparadas en la táctica del "atajo". Se impone una delicada cirugía ideológica, teórica, política, organizativa, moral. ¿Debemos defender la democracia burguesa y las libertades formales tal cual o debemos hacerlo reformulando su contenido? ¿Debemos dejar en manos de la burguesía el argumento a favor de las libertades o debe formar parte de nuestro programa? ¿Deben ser los aparatos creados por los estados burgueses o las ONGs los defensores de los derechos humanos o debemos asumirlos como propios? ¿Debemos propiciar el retorno al estado social de derecho o debemos proponer la sociedad socialista? ¿Debemos construir aparatos tipo CONLUTAS (en Brasil) y la CGT o la Federación Nacional de Estudiantes (en Costa Rica), o debemos formar tendencias revolucionarias conducentes a la formación del partido? ¿Debemos construir el partido con base a experiencias electorales como el acuerdo PSTU-PSOL (en Brasil), a Izquierda Unida (en Costa Rica), a MST-burgueses progresistas (en Argentina), o a Frentes Socialistas Revolucionarios? ¿Debemos construir partidos con fuerte control central, político y organizativo (producto de una mala interpretación -en el mejor de los casos- del centralismo democrático), o debemos estimular la más amplia democracia interna en la actual fase de reorganización del movimiento de masas y de reconstrucción de la conciencia del mismo? ¿Cuál es la mejor forma de enfrentar a la burocracia sindical en la época del imperialismo? ¿Coincidimos con los conceptos de Trotsky en lo que escribió acerca de los sindicatos en la época del imperialismo? ¿Existen sectores "progresistas" en la dirigencia sindical? Todo ello es parte de, entendemos, lo que se debe reflexionar. No nos cabe duda que hay mucho más. Con el deseo de que tengan un exitoso congreso, los saluda el POScr. |
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