propuesta Socialista 

Por la revolución socialista mundial

Federación nacional de estudiantes. ¿Hacia dónde vamos?

Escribe: Allan A. Ch.

Hace poco más de dos meses se llevó a cabo una reunión convocada por la Central General de Trabajadores (CGT) y las federaciones estudiantiles de las universidades estatales. En esa reunión el tema central fue la posible creación de una Federación nacional de estudiantes. Se discutió (a medias y con muchas dificultades) sobre la necesidad de centralizar las convocatorias y las luchas del movimiento estudiantil en este nuevo organismo, respaldándose no solo en la CGT sino también en las Federaciones de estudiantes de la UCR, UNA y ITCR. Además se mencionó la posibilidad de incluir dentro de este órgano, a las representaciones estudiantiles de las universidades privadas.

Ante una iniciativa como esta, es preciso analizar detenidamente si la creación de este organismo sería algo progresivo que pudiera ofrecer posibles soluciones a los problemas inmediatos del estudiantado y a los problemas generales de la sociedad, o por el contrario un obstáculo para la solución de estos.

Las Federaciones de estudiantes universitarios: FEUCR, FEUNA, FEITEC

Las federaciones estudiantiles de las universidades estatales funcionan bajo el marco legal de las Universidades del estado, es decir, como entidades estatales pero "autónomas". Dentro de este marco legal, la federación estudiantil de cada universidad debe ser la representación política de la comunidad estudiantil dentro del consejo universitario. Son, dentro de las universidades, una especie de "sindicato de estudiantes" (aunque el término no es muy preciso), que se encarga de mediar entre el patrón (las autoridades universitarias) y el populacho (los estudiantes).

En términos políticos, el ordenamiento bajo el cual funcionan las universidades "autónomas", es el mismo del estado burgués, con todo y su "democracia" representativa. Precisamente por que la "autonomía" no es real, en tanto que la clase, y por tanto el orden social dominante, lo son la burguesía y su régimen. Si bien es cierto, las federaciones estudiantiles universitarias como FEUCR, FEUNA, FEITEC constantemente impulsan y acompañan las luchas políticas, económicas y sociales. Estas se encuentran desde su origen institucional, en condición de dependencia organizativa, económica y política con la burguesía administradora de las universidades. Situación que las lleva inevitablemente a deformaciones en sus formas de trabajo, que en consecuencia las limita en su papel dirigente entre los estudiantes, convirtiéndolas, en organismos más parecidos a los aparatos del estado burgués que a una forma democrática de base.

Entre algunas de sus prácticas aparatistas y burocráticas, podemos citar:

1. Tienden a confundir la democracia de base, expresada en las asambleas y comités populares, con la seudo-democracia del vanguardismo, comúnmente expresada en la práctica de sustituir la convocatoria a la lucha de las masas, por el trabajo aislado del grupo de vanguardia. Práctica que tiende más a crear imágenes heroicas que organismos de lucha permanente.

Un ejemplo de esto, es la lucha universitaria contra el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Los dirigentes de vanguardia de las federaciones, llevan acabo actos desorganizados, aislados del conjunto de la sociedad y políticamente infructuosos.2. Confunden también, las premisas y tareas más importantes como: Convocar, Informar, Educar y Organizar a las masas, con la exclusiva preocupación por el exhibicionismo y el despliegue de aparato (camisetas, buses, banderas, etc.) a través de los fondos que les otorga la burguesía universitaria.

3. Su método para la toma de decisiones relacionadas a con la población estudiantil, es poco democrático. Las políticas y propuestas no son dadas a conocer a todos los sectores y movimientos estudiantiles para que sean votados en asamblea. Si no que son decisiones tomadas por un pequeño grupo que gobierna y decide, validados a través de las votaciones organizadas por las autoridades universitarias, esto es la "democracia" representativa burguesa en su forma más pura. "Unos mandan y otros obedecen".

A mi criterio, el término "aparato político" es el más correcto para definir a las federaciones estudiantiles, no solamente por su estrecha relación con las formas de organización de la burguesía, sino por su relación antagónica en algunos casos y parásita en otros con las masas estudiantiles.

Anteriormente hicimos una comparación entre las federaciones de estudiantes con los sindicatos, llamando a las federaciones "Sindicato de estudiantes". Efectivamente en el sentido menos estricto del término, tanto sindicatos como federaciones son parte de la vieja dirección del proletariado, y como tal sufren la misma crisis.

Con relación a esto, León Trotsky escribió en 1938: "La crisis de la dirección del proletariado, que se ha convertido en la crisis de la civilización humana, (…)"

Esto me lleva a pensar, que un órgano como la "Federación nacional de estudiantes", que sería fundado por aparatos burocráticos de la vieja dirección, que además se encuentran en crisis histórica, no puede ser la forma de organización necesaria para superar la crisis de la dirección, ni para llevar a las masas estudiantiles a formas progresivas de organización y de lucha.

Congreso de fundación de la federación nacional de estudiantes

He tratado de aclarar las formas organizativas que rigen las Federaciones de estudiantes, desde este análisis llegué a la conclusión de que efectivamente, estas son aparatos burocráticos que sufren la crisis de las direcciones tradicionales, junto con el resto de la dirección tradicional del proletariado.

Pero, además debo referirme a una política que se ha usado como eje de fundación para la "Federación Nacional de Estudiantes", pues debemos analizar cual es la concepción que se maneja por parte de la corriente de fundación, sobre cuales son los problemas a superar y como superarlos.

En semanas pasadas, el Movimiento al Socialismo de Costa Rica (MAS), sección costarricense de la Liga internacional de los trabajadores Cuarta Internacional (LITci), publicó en su página Web, una serie de ponencias que serán presentadas por ellos, a través de la FEUCR (Federación de estudiantes de la UCR) en el XXII congreso estudiantil universitario, donde participan las cuatro universidades públicas de Costa Rica.

Esa ponencia es: LA LUCHA POR EL 8% DEL PIB PARA LA EDUCACIÓN PÚBLICA

Según aparece en la página de la LITci: "Proponemos que el porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que otorga el Estado costarricense a la educación pública, pase de un 6% a un 8%. Para esto consideramos necesaria la realización de una campaña mediante la elaboración y reproducción de un video informativo, que logre convocar y sumar a los sindicatos magisteriales y demás sectores sociales del país"

Esta es la típica política económica de los sindicatos y como era de esperar, de sus homólogos universitarios, las federaciones estudiantiles. Por lo visto, aun se cree que el problema del sistema educativo, reside originalmente en la administración del estado y en los fondos que este asigna para la "cartera de educación".

No se entiende que el problema de la educación, reside en primera instancia en el modo de producción capitalista y en su lógica fundamental: "lograr la máxima reproducción del capital". No se entiende que para lograr la máxima ganancia, necesita poner al sistema educación al servicio de la producción de capitales. Que debe hacer la educación cada vez exclusiva e inaccesible, con el fin de despojar a las clases productoras de todo el conocimiento, garantizando además que su ideología sea siempre la dominante.

Estoy convencido de que debemos alzar las banderas por cualquier lucha por más pequeña que sea, siempre que contribuya a elevar el espíritu de las masas, pero. Debemos ser concientes de que siempre las luchas particulares deben ser supeditadas a la necesidad objetiva de la sociedad que es, la lucha por el socialismo.

El modelo educativo es resultado de la sociedad en la que existe. Por tanto, la lucha por el 8% del PIB para la educación pública por si misma, significa "más plata para lo mismo". 8%, 50% o 100% del PIB, no significaran un cambio cualitativo en el modelo educativo, sino se plantea la necesidad de una reforma educativa, que parta de la necesidad de un cambio general en las estructuras sociales.

Una política consecuentemente marxista, debería plantear la lucha por el 8% del PIB, como parte del plan para la toma del poder y acompañado de un programa de reivindicaciones transitorias hacia el socialismo. Semejante política esta lejos de cualquier programa sindical o de alguna federación de estudiantes, solo el partido revolucionario puede plantear a las masas semejante tarea. Y este partido no existe en este momento.

¿Qué objetivo tenemos?

La respuesta a estas preguntas, no son sencillas. No es posible dar respuestas absolutas y acabadas (ni es mi interés tratar de darlas), pero sí es posible ofrecer algunas observaciones básicas; basándonos en la historia y en la práctica política.

Lo primero en lo que debemos estar completamente claros es: ¿cual es nuestro objetivo?

Nuestro objetivo es contribuir al avance de la humanidad. El primer requisito para la superación histórica de la humanidad es la superación del capitalismo; esto no es posible sin la caída de la clase burguesa del poder y esto no es posible sin el triunfo del proletariado mundial.

En palabras de León Trotsky en 1938: "El objetivo estratégico de la IV Internacional no consiste en reformar el capitalismo, sino en derribarlo. Su finalidad política es la conquista del poder por el proletariado para realizar la expropiación de la burguesía".

Me uno a Trotsky en este postulado, este es nuestro objetivo. Cada política, cada lucha, cada volante, cada periódico y cada día, deben tener ese objetivo.

Es de suma importancia que se entienda que el máximo objetivo no es el ganar un sindicato o una federación estudiantil, lograr un aumento salarial o defender la nación contra una política como el TLC. Estas son luchas que apoyamos y en las que estamos en primera fila, con el fin de elevar el espíritu de las masas y organizarnos para lograr nuestro objetivo final, la revolución socialista.

¡Todas nuestras políticas, deben tener ese objetivo!

Con este objetivo claro, es que propongo la lucha por el 8% del PIB para la educación, por las becas estudiantiles y contra el Tratado de libre comercio, como reformas transitorias hacia la superación del modo de producción capitalista y no como políticas aisladas de la necesidad general de la sociedad.

¿Cómo organizarnos?

La organización política de las masas, en este momento histórico es de vital importancia. Pero ante la crisis de la dirección actual, debemos plantear formas organizativas superadoras y democráticas, que devuelvan a los oprimidos la confianza en sus propias fuerzas y en el futuro que representa el socialismo.

La forma de organización históricamente probada con más éxito es la del partido revolucionario. La necesidad de crear un partido organizado, sistemático y democrático, se vuelve cada día más clara ante nuestros ojos y es primordial que se construya desde ahora para que este listo cuando las masas reaccionen con su espontaneidad acostumbrada.

El partido que proponemos debe ser un partido de base, construido a partir de un trabajo real con las masas, y que unifique diversas tendencias y grupos alrededor de formas sistemáticas de trabajo. El partido revolucionario no se construye, ganando sindicatos y federaciones estudiantiles, lo hace a través de las luchas y el trabajo directo con las masas.

El partido debe organizarse así mismo como núcleo político que impulse a las masas a la acción, captando las necesidades de cada momento y llevándolas a la discusión con el conjunto del moviendo obrero, para que sea este quien decida. También debe orientar y alentar la autoorganización de las masas en movimientos y tendencias, elevando a lo máximo la consigna da la unidad de acción y lucha popular.

Los elementos del partido, no deben descartar la utilidad de los sindicatos y las federaciones de estudiantes para movilizar a las masas. Pero el partido trabaja en los sindicatos y las federaciones para convocar a las luchas y exigir la democracia de base. No lucha para ganar un sindicato y transformarlo en un apéndice suyo.

El partido y los movimientos, son formas de organización que debemos considerar en esta lucha por la revolución social. La principal tarea de este momento es, la construcción de organizaciones que logren superar la crisis de la dirección del proletariado.

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