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propuesta Socialista Por la revolución socialista mundial |
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ISLA DE CHIRA |
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Escribe: Lorena Marín |
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Isla de Chira es sinónimo de belleza, de historia y de cultura; también lo es de pobreza y necesidad; de polvo, calor y mar. Geográficamente, la isla de Chira está ubicada en el Golfo de Nicoya y se constituye en la isla de mayor tamaño, con una extensión territorial de 43 Km2, también posee la mayor cantidad de población del área insular, siendo esta aproximadamente, de unas 2.800 personas. Las principales poblaciones son Puerto Bocana, Jícaro, San Antonio, Pochote, Montero y Puerto Palito. La isla posee una belleza escénica impresionante, está rodeada de manglar en un 90% y además tiene bosque primario y secundario en la mayoría de sus montañas. La época seca se caracteriza por las elevadas temperaturas y polvorientos caminos; la época lluviosa hace que la isla se ponga hermosamente verde y se refresque un poco. Asimismo, las quebradas se llenan y la vida florece. En este panorama ambiental, se desarrolla toda una comunidad llena de carencias económicas y de otros servicios. Si bien, los chireños cuentan con servicios de agua potable, energía eléctrica y telecomunicaciones; tres escuelas, una de las cuales cumple 80 años, un liceo, el cual festejó, recientemente, 10 años de fundado, y un EBAIS, la situación de la mayoría de los habitantes, los cuales son pescadores, es precaria ya que el producto de la pesca es depositado en manos de intermediarios que lo compran a precios bajos y por supuesto, las ganancias se quedan en manos de estos últimos: unos pocos chireños dueños de pescaderías que sacan el producto a Puntarenas y al Valle Central. Otra situación difícil con la que deben lidiar los habitantes de esta hermosa isla es lo relacionado con el sistema de salud pública, ya que el médico del EBAIS, solo los atiende lunes y martes de cada semana, negándosele el derecho a la salud de los isleños, el resto de los días de la semana. La CCSS argumenta que no pueden nombrar un médico tiempo completo en la isla, pues la población de esta no alcanza los 5,000 habitantes, que es la cuota de personas que debe atender un médico a tiempo completo. Esta situación es un atropello al derecho de salud pública que padecen los chireños y pese a las gestiones realizadas con el fin de que se nombre un médico a tiempo completo para atender la población de Chira, esto no ha sido posible. Dicha realidad hace que los Chireños, en una emergencia, deban acudir al Hospital de Nicoya o a la Clínica de Jicaral. La CCSS no asume la responsabilidad ante la realidad de los chireños y los isleños de la península de Nicoya, que dependen de las mareas, del clima y de la situación socio-económica tan difícil que padecen. Otra situación que preocupa a los chireños y a las chireñas es que, para tener acceso al producto del mar, deben cumplir una serie de requisitos, para poder manejar sus pangas y poder ir a pescar, ya que INCOPESCA les debe conceder la licencia para uso de sus pangas, cumpliendo una serie de requisitos que van desde llevar obligatoriamente, unos cursos que el INA imparte a los pescadores hasta pagar una cuota de ¢12,000.00 anuales por permiso de circulación. A lo anterior se le suma el alto costo de la gasolina para sus embarcaciones. Además, se debe sumar los tres meses de veda repartidos a lo largo del año, con el fin de preservar la vida marina en los manglares y que el camarón y el pescado crezcan y se reproduzcan. Durante estas vedas, los pescadores reciben una subvención de ¢80,000.00 por parte del Estado. La comunidad ha tenido el problema de no organizarse para defender sus derechos y hasta hace un mes, después de mucho tiempo de no tenerla, la isla ya cuenta con una Asociación de Desarrollo Comunal. Tanto la iglesia católica como las protestantes, son las que aglomeran la mayoría de las personas en proyectos organizados. Las universidades estatales han desarrollado algunos proyectos con grupos de mujeres organizadas; a saber: las piangüeras quienes asesoradas por la UNA, siembran pianguas para luego venderlas; además, dicho grupo de mujeres ha recibido la ayuda del PNUD, también les colaboró la UCR donándoles 200 pollitos para engorde y atender en el futuro, una soda ubicada en la comunidad de San Antonio. Por otra parte, existe un grupo de artesanas que, como su nombre lo indica, producen artesanías con productos y motivos chireños para vender en pequeña escala al turismo que visita la isla. Un grupo emprendedor es, ciertamente, el grupo de mujeres pescadoras que decidieron dar el salto y elaboraron un proyecto dentro del ámbito del turismo rural, que consiste en la construcción de unas cabinas en medio de la montaña, en la localidad de Palito. Este proyecto ha contado con la asesoría del PNUD y de las universidades estatales, así como de ONGs. Estas mujeres atienden al turista nacional e internacional y les brindan además de calor humano, paseos por los manglares y por senderos dentro de la montaña. No obstante, son mujeres luchadoras que sacrifican sus familias para poder sobrevivir en esta isla costarricense, en donde no cuentan con las garantías de otros costarricenses. |
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