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propuesta Socialista Por la revolución socialista mundial |
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Editorial: TLC
y elecciones. Nota de tapa: Un país fracturado. Nota de contratapa: A
88 años de la Revolución Rusa. Tema central: 1. Ante
la barbarie capitalista: Una alternativa revolucionaria y socialista.
2. Elecciones
del 2006: ¡No vote!. Panorama nacional Incendio
permanente en la Caja. Panorama internacional Francia: El
Katrina francés. EEUU: Democracia
y otros cuentos. Italia: Una
huelga general paralizó el país. Cuba: Nota
apurada sobre mi trotskismo. Panorama cultural Poesía: Rafael Amor: No vengas a Mar del Plata.
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Espacio
permanente de las mujeres
LA LUCHA ES POLÍTICA NO ES SEXUAL |
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Escribe:
S.V. |
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En virtud del espacio que proporciona la
revista propuesta Socialista para que mujeres, desde su
propia visión aporten sus criterios, opiniones, comentarios,
críticas o sugerencias, aprovecho y agradezco para plantear las
siguientes ideas. No se trata de un estudio que surja desde una
disciplina social, si no más bien del saber como mujer.
Hace unos días un compañero de trabajo con
un resaltado historial de macho abusador emocional, muy contento y
atrevido, tuvo la paciencia vestida de insolencia, de recortar un
artículo de un diario nacional con el sugestivo texto que más o
menos planteaba, sin argumentar,
que las mujeres histéricas, obsesivas e irascibles, son
aquellas que carecen de prácticas sexuales excitantes, fantasiosas y
placenteras. Vamos por partes:
el artículo en mención está escrito por un hombre, no tiene
mayor análisis de carácter psico-socio-o fisiológico. Me lo entrega otro hombre, cuyo propósito
fundamental era el decirme ¡mire usted que habla tanto de la
situación social, usted que se queja cuando sube la canasta básica,
usted que va donde su jefe y le dice esto no me parece, es injusto o
golpea mis derechos, usted que en todas las reuniones cuestiones
actuaciones que trascienden el ámbito de la oficina, a usted,
precisamente a usted le falta sexo. No me alejo de la verdad si afirmo la
concepción simplista en que ambos visualizaron el artículo. El
primero, no concibe la cólera, los arranques de ira y la agresión en
el género masculino, desde ninguna óptica menos como falta de
práctica sexual ¿será acaso porque siempre la tienen a mano?.
El segundo, ataca de una vez, sin
miramientos.
Este ser acostumbrado a estas formas de ataque entonces vive
sexualmente satisfecho
¿entonces por qué ataca, por qué irrespeta?. De brujas, estúpidas, malas y locas
(incluyendo todo tipo de patologías desde el histerismo, la
depresión, pasando por la paranoia hasta la esquizofrenia ha estado
plagado nuestro abanico de
títulos).
Desde tiempos memoriales, la historia se ha escrito sin fin
para las mujeres, pero la graduación
que nos concedió estos títulos, que no recibimos ni aceptamos
porque no son nuestros, no se atreve a ser contada por los hombres,
los nuestros y los de afuera.
Está demostrado que las enfermedades
responden a fuertes componentes de presión, sustos, tormentos,
desilusiones y frustraciones.
El panorama ante nuestros ojos no se puede esconder porque las
vendas deben caer, para plantarnos como personas (mujeres y hombres)
conscientes, con una mentalización compacta de nuestro ser en la
concepción plena del ser humano: bio-psico-socio-espiritual, porque
no depende de ausencia o tenencia de sexo. Como mujer acepto, que he visto de cerca
mujeres merecedoras de títulos como los enunciados y aún más
odiadoras de sí mismas y de todo lo que traduzcan como contrario a su
pensamiento, que rechazan hasta su propia vida y esta perspectiva va
más allá de
la intolerancia (hacia hombres y mujeres).
Mujeres capaces de comparar el actuar de una mujer que triunfa
y se defiende con el actuar de perros de traba y sin ningún tapujo
tirar el lodazal como si tratase de cerdos. La lucha no debe plantearse contra los
hombres, es llegar hasta la génesis del planteamiento social,
fomentado, alimentado y digerido,
por el dictado de
una sociedad en la que el respeto por la vida, la tolerancia,
la justicia y los espacios para la reflexión y el compartir son
utópicas e ilusorias, porque definitivamente, el agua que pasa por
este puente tiene un fuerte filtro clasista.´ Clasista sinómino en la dicotomía de
quienes pueden y los que no, de los que tienen y los que no,
por qué en resumidas cuentas cuántas mujeres y cuántos
hombres asalariadas y asalariados
en este país, tienen la posibilidad de acceder a un o una
especialista en psicología.
Ojo, hablo de asalariados, con presupuestos ajustados o de
sobrevivencia.
Sin
embargo, recapitulo de los dos últimos párrafos y me pregunto por
los rasgos que están detrás de las cifras, en las cuales las mujeres
sufren más por enfermedades sintomáticas o asintomáticas.
Las diferencias numéricas no se esconden, igualmente en el
gráfico están en el mayor rango las mujeres maltratadas, enajenadas,
violadas y asesinadas.
Mujeres, selladas desde niñas para atender la fiesta, para
competir, sonreír y morir por dentro. Vuelvo
al artículo, motivo de este escrito, que pareciera indicar “sexo
versus alegría”, con las sutilezas que encierra el tratamiento
lingüístico sexual del hombre hacia la mujer y que se traduce en una
contundente forma de violencia en su significante:
“te cojo”, “te jodo”, “te clavo”, “te penetro”,
“te tengo”, “eres mía”. Es
hora de que las mujeres dejemos de estar “al borde un ataque de
nervios”, de concebirnos en la lucha por una sociedad que valore
nuestras capacidades, nuestra faena por saltar obstáculos, en donde
se respeten nuestros sentimientos y que el quehacer de nosotras no sea
el de la casa y el del trabajo
para alguien o para todos y se convierta peldaño a peldaño en
el hacer de nuestras vidas, una vida con derechos hasta la
construcción de una sociedad propuesta por trabajadoras y
trabajadores.
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