propuesta Socialista

Por la revolución socialista mundial

Tema central

1. ANTE LA BARBARIE CAPITALISTA:

UNA ALTERNATIVA  REVOLUCIONARIA  Y SOCIALISTA

Escribe: Amalia Vargas

Todas y todos conocemos el abanico de posibilidades que ofrece el espectro electoral actual (14 candidatos a la presidencia) a pesar de que  seguimos caracterizando a nuestro sistema electoral burgués como un enjambre antidemocrático, obstaculizador y adormecedor de las conciencias. Dentro de ese conglomerado de partidos, participan algunas agrupaciones de izquierda que  han propuesto alternativas ante los demás partidos burgueses. El análisis de esas propuestas es el objetivo de nuestro artículo.

Reivindicamos como si fuera hoy lo escrito por Engels hace más de una centuria:

Aún la república burguesa más democrática, no es sino una máquina para la represión de la clase obrera por la burguesía, para la opresión de las masas trabajadoras, por un puñado de capitalistas.”

Por lo tanto, dentro de un sistema capitalista como el nuestro, pretender como aspiran los militantes de las izquierdas, que las elecciones se desarrollen en forma democrática y equitativa en todos los aspectos es no entender la propia esencia y dinámica que genera no solo la política electoral sino todos los acontecimientos incubados en una sociedad dividida en clases sociales antagónicas.

Si hemos caracterizado que la situación mundial es revolucionaria debemos tener claro nuestro objetivo concreto y estratégico: aportar y hacer ingentes esfuerzos en la construcción del partido y consecuentemente, armarnos de una dirección que enrumbe, a la sociedad, hacia el socialismo.

Consideramos y lo hemos reiterado en nuestra prensa escrita que lo que nos compete y el gran deber nuestro por asumir, es construir un polo revolucionario y socialista porque nuestra tarea, aunque parezca titánica,  es explicar y educar, con cada experiencia, al movimiento de masas, la lucha por el poder, cuya consigna fundamental es por un gobierno de trabajadores (as), obreros (as) y campesinos (as) y como bien se señaló en el editorial de la revista anterior: que ese gobierno promueva dos ejes fundamentales: garantizar a todos los habitantes, la satisfacción de TODAS sus necesidades y continuar con el desarrollo de las fuerza productivas.

Si quiero que quede claro que para nosotros las elecciones son una táctica más de nuestra lucha y que se convierte en un vehículo importante para propagar una propuesta socialista pero el cambio que requiere nuestro país jamás se logrará por la vía electoral. Esa transformación necesaria la obtendremos con la movilización revolucionaria del movimiento de masas y con la existencia de un partido revolucionario y socialista que sea capaz de dirigir ese anhelado cambio socialista mediante un programa que responda a los intereses de la clase trabajadora y del pueblo luchador.

Vistas así las cosas, hemos analizado y estudiado las propuestas de izquierda que participan en la actual contienda electoral. Dentro de una caracterización general, observamos que Izquierda Unida y el Frente Amplio aglutinan sectores diversos, disímiles y profundamente contradictorios en el accionar de la historia de la lucha de clases de este país. Sus propuestas son muy parecidas y en ninguna se enarbola o al menos, se somete a discusión, la construcción de un partido revolucionario y socialista que aspire a la tomar del poder. Se da por sentado que cada agrupación se ha unido ya sea en Izquierda Unida o en el Frente Amplio para ser copartícipe y obtener sus réditos de esta “fiesta electorera”.

En los programas se menciona poco la necesidad de darle a la sociedad un giro hacia el socialismo y se destaca, en cambio, un perfil de izquierda .

Cabe preguntarse: ¿Por qué será que se evitó formular, de primera entrada, la conformación de un referente revolucionario y socialista? ¿Será que para esos agrupamientos la situación mundial no amerita una propuesta alternativa y socialista?

Las propuestas que se hacen en sendos programas son fantasiosas, recicladas, rosadas y neoestalinistas pues ignoran que en esta fase del sistema capitalista que denominamos de agotamiento irreversible propugnan algunas medidas democráticas que el capitalismo no está en condiciones de satisfacer y requieren definitivamente una revolución socialista.

Esgrimir la consigna “solo el pueblo salva al pueblo” es insuficiente, palanganas y engañosa porque reconociendo  valerosas y ejemplarizantes luchas que han asumido pueblos como el boliviano, jamás reemplazarán la conducción de una dirección revolucionaria y socialista capaz de tomar el poder y poner patas arriba esta sociedad producto de la barbarie capitalista.

“Otra Costa Rica es posible” que plantea la construcción de una sociedad más justa y humana también se convierte en una consigna timorata que le hace segunda a aquellos que siguen pensando en la posibilidad de crear un “capitalismo humano” y menos salvaje. ¿Podemos los revolucionarios  que deseamos una sociedad socialista conformarnos con tan poco?

Por todo lo anterior, no desistimos de nuestra posición mantenida en diversas campañas electorales: es necesario conformar un frente revolucionario y socialista único capaz de propagar con paciencia y sapiencia un programa socialista que prepare el terreno fértil para la toma del poder. No es erosionando la legalidad burguesa cada cuatro años como lograremos voltear el capitalismo salvaje que campea en el ámbito nacional y  mundial.   

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