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propuesta Socialista Por la revolución socialista mundial |
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Editorial: TLC
y elecciones. Nota de tapa: Un país fracturado. Nota de contratapa: A
88 años de la Revolución Rusa. Tema central: 1. Ante
la barbarie capitalista: Una alternativa revolucionaria y socialista.
2. Elecciones
del 2006: ¡No vote!. Panorama nacional Incendio
permanente en la Caja. Panorama internacional Francia: El
Katrina francés. Italia: Una
huelga general paralizó el país. Cuba: Nota
apurada sobre mi trotskismo. Panorama cultural Poesía: Rafael Amor: No vengas a Mar del Plata. Otros panoramas Espacio permanente de las mujeres: La
lucha es política no sexual. |
ESTADOS
UNIDOS: Democracia
y otros cuentos |
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Artículo
aparecido en El
Trabajador,
de Argentina, en la edición de noviembre de este año. |
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|
En
EEUU torturan, desaparecen y persiguen a negros e inmigrantes,
mienten, violan los principios democráticos y recortan la libertad de
prensa. Para
llevar a cabo sus planes de dominación mundial, el imperialismo ha
vendido una imagen de exportador de la democracia y los derechos
humanos. Bush ha dicho que sus intervenciones en otros países tienen
por objetivo, no los intereses geopolíticos o económicos
imperialistas (gas, petróleo, materias primas y mercados) sino los
principios de igualdad y seguridad que se disfrutan en los Estados
Unidos. Cuando
habla de los enemigos de los EEUU, los caracteriza a todos como
reaccionarios que no soportan la prosperidad y libertades de las que
gozan todos los habitantes del país del Norte. Estas
no son sino burdas patrañas, que no por repetidas tienen un gramo de
verdad. En os Estados Unidos: el gobierno de Bush, apoyado por los
fundamentalistas cristianos de derecha, le miente al pueblo
norteamericano, a las Naciones Unidas y a su propio Congreso sobre las
razones que lo llevan a una guerra (no había programas nucleares en
el Irak de Saddam Hussein, este no representaba un peligro para la
seguridad de los Estados Unidos.) Una vez demostradas las mentiras, el
gobierno de Bush continúa sin interrupción sus planes y actividades
militares. Sus simpatizantes de la Mayoría moral conservadora de los
EEUU no dicen una palabra contra semejante inmoralidad que ya ha
causado la muerte de al menos 150.000 iraquíes, la destrucción de la
economía de ese país y más de 25.000 bajas de soldados
norteamericanos (2000 muertos y más de 20.000 seriamente heridos.) Presionado
por los gastos militares de la guerra y ocupación de Irak, y la
necesidad de contar allí con recursos y personal dedicados
habitualmente a las emergencias, Bush no dudó un minuto en dejar
expuestos a la muerte a decenas de miles de trabajadores,
particularmente negros, durante el huracán Katrina. Mientras la clase
media alta y la burguesía sureñas eran rescatadas prontamente y
trasladadas a lugares cómodos, secos y seguros, los negros fueron
abandonados a su suerte y los que sobrevivieron fueron hacinados en
lugares sin baños, comida ni agua durante semanas. Pasado
el huracán, y con la aprobación del gobierno de Bush, se planea la
reconstrucción de ciudades como Nueva Orleáns, pero esta vez
impidiendo que se vuelvan a concentrar altos índices de población
negra. El objetivo de Washington es dispersar un millón de refugiados
negros en veinte estados del país para negarles el más mínimo poder
real o representación política. Desde
los atentados de las torres en el 2001, la administración Bush y el
Congreso han aprobado más de cien leyes represivas con la excusa de
combatir el terrorismo. Las mismas incluyen el derecho del gobierno a
espiar sin control judicial e-mails y teléfonos, detener a personas
sin acusaciones formales y negarle a las mismas cualquier protección
bajo la ley basados en vagas definiciones del terrorismo o la
colaboración con el mismo. Desde
el 11 de Septiembre del 2001, mas de 5.000 personas han sido detenidas
en todo el territorio norteamericano y desaparecidas en cárceles y
sistemas judiciales de todo el país. Miles han pasado años presos
sin que se les presente ningún cargo ni se los acuse de crimen
alguno. Hasta ahora solo se ha llevado a juicio a tres. A estos
prisioneros se los niega a sus familiares y no se les permite tener
abogados defensores. Muchos han sido expulsados del país
silenciosamente. Algunos que fueron liberados han denunciado que se
los mantuvo encapuchados, esposados, se los sometió a golpes y
tortura psicológica. Estados
Unidos mantiene en la base de Guantánamo, Cuba ? que retiene
ilegalmente y por la fuerza contra el deseo del gobierno cubano ? tres
campos de concentración por donde han pasado miles de prisioneros de
una docena de países. Estos prisioneros son interrogados varias veces
al día y el uso de la tortura está permitido ya que estos campos, al
estar en territorio extranjero, no se hallan bajo jurisdicción de
ninguna corte. El tratamiento indigno de los prisioneros ha incluido
el abuso sexual, la destrucción de Coranes y los golpes y
encapuchamientos permanentes. De una población estable de unos 1.000
prisioneros “a quienes no se les permite tener abogados defensores
ni se los acusa formalmente de ningún cargo” cerca del 15% ha
intentado suicidarse, el porcentaje más alto de ninguna prisión del
mundo. El
Presidente Bush, el Vicepresidente Cheney y otros prominentes
dirigentes del gobierno y del Congreso discuten abierta y
públicamente la
utilización de la tortura como método aceptable para
interrogatorios de
prisioneros y hace tiempo trabajan en preparar legislación
para legalizarla.
La ausencia de tal ley no ha sido un obstáculo para que se
torturara y se siga torturando en prisiones como Abu Ghraib y
otros campos de
prisioneros que mantiene EEUU o sus aliados en Irak,
Afganistán y otros
países.
Mientras
tanto, el gobierno de Estados Unidos ha recurrido a subcontratar la
tortura, enviando prisioneros para interrogarlos en países y por
gobiernos que utilizan los métodos más salvajes de torturas. Se sabe
que cientos de prisioneros han sido enviados temporariamente a países
como Egipto, Pakistán, Jordania y otros. El
gobierno de EEUU ha presionado, y logrado con al menos 50 países, que
estos acepten la presencia de soldados norteamericanos quienes gozan
de impunidad contra cualquier crimen que cometan incluyendo el
asesinato, la violación de mujeres y niños, la tortura, el uso de
drogas, la trata de blancas y otras actividades criminales. La
prensa norteamericana opera en condiciones de semi-amordazamiento y
control extremo. Los más de 40.000 medios de difusión existentes en
el país son en su mayoría controlados por una docena de grandes
corporaciones, todas ligadas a los partidos imperialistas Republicano
y Demócrata. En el último año, el gobierno ha procedido a utilizar
las cortes judiciales y la cárcel para obligar a muchos periodistas a
revelar sus fuentes, con el objetivo de atemorizar a futuros testigos
de abusos o corrupción gubernamental. Desde
el 2001, una docena de nuevas leyes federales han sido aprobadas para
perseguir a los inmigrantes indocumentados, negarles sus derechos de
educación, salud y vivienda y autorizando su expulsión sumaria del
país en muchas circunstancias. Las redadas policiales en barrios y
centros de trabajo donde hay muchos inmigrantes son cada día mas
frecuentes. Se
estima que cerca de un millón de personas son expulsados o impedidas
de ingresar en territorio norteamericano. Debido a estas medidas,
cerca de quince millones de personas viven un sistema virtualmente de
apartheid. Los
opositores o críticos al gobierno o al propio Bush son perseguidos y
arruinados como sucedió con talentosos periodistas investigadores
como J.H. Hatfield que escribió un libro sobre George W. Bush, solo
para verlo retirado de circulación a los días de publicado. Hatfield
fue perseguido por la policía, enjuiciado por cargos fantasmas,
arruinado económicamente y finalmente se suicidó. Una suerte
semejante corrió el periodista
del San José Mercury News que reveló por primera vez la conexión de
la CIA con el tráfico de drogas. La esposa y miembro de la CIA de un
embajador norteamericano que se atrevió a desmentir a Bush sobre los
planes nucleares de Saddam Hussein fue expuesta como agente de la
inteligencia por el propio vicepresidente y sus asesores para que
pusiera en riesgo su propia vida. Estos
son tan solo algunos ejemplos de las maravillas del sistema
democrático; que Bush busca exportar a otros países en la punta de
los fusiles de sus marines. Es probable que también desee exportar
los cinco millones de norteamericanos que viven en las calles de las
grandes ciudades, los 15 millones de desocupados y los 40 millones que
viven por debajo del nivel de pobreza y no cuentan ni con asistencia
médica. |
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