UNIVERSIDAD YACAMBU
MAESTRÍA VIRTUAL EN GERENCIA EDUCATIVA
HERRAMIENTAS WEB PARA LA CIENCIA Y TECNOLOGÍA
PROF. PEDRO BONILLO


Autora: Ing. Prof. Gladys Hernández

 

3. METODOLOGÍAS EN LA EDUCACIÓN VIRTUAL
1. Espacios de la Docencia en el Campus Virtual

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Introducción

El enorme desarrollo de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) que paulatinamente empiezan a generar cambios en nuestra vida cotidiana y que ya han iniciado su consolidación en el marco de la educación y, concretamente, en la enseñanza universitaria a través de lo que, de forma genérica, ha venido en denominarse Campus Virtuales o Entornos Virtuales, a estas alturas ya resulta evidente.

El Entorno Virtual es un espacio social, conformado por una red de computadoras de libre acceso, que introduce numerosas innovaciones en la forma y la manera de entender la formación académica. Adquiere la condición de vehículo para la transmisión de la información y mejora notablemente la comunicación entre las partes integrantes del proceso educativo, y todo ello sin que forme parte de un costo económico excesivo.

ENSEÑAR EN LAS UNIVERSIDADES VIRTUALES

Antes de entrar de lleno en la experiencia concreta de lo que es la enseñanza en las universidades virtuales, se deben considerar todas las partes y variables que la integran: profesorado, alumnado, planes de estudio y organización de la docencia y, finalmente, estrategias departamentales y/o universitarias. Con respecto al alumnado nuestra propia experiencia ya es suficiente como para que incidamos más en ella, así que pasamos a hablar sobre el docente, es decir del papel del profesorado en el sistema educativo universitario.

Formación Pedagógica

Para formar parte de la comunidad del profesorado universitario en la universidades Virtuales, se exige formación pedagógica concreta, además de poseer un titulo igual o superior a los estudios que se van a dictar, se requiere tener un Curriculum Vitae de investigación y publicaciones disciplinares, por lo que se sobreentiende que esos conocimientos básicos necesarios para impartir la docencia –el cómo enseñar–, deben estar integrados en su propia genética o bien se trata de menudencias o correlatos menores.

Siempre hemos visto en los cursos presenciales de pregrado, como el “buen” profesor es aquel que pasa 90 minutos recitando conocimientos, que muchas veces el alumnado no tiene idea de lo que dice, pero al finalizar escuchamos, ese profesor es excelente, se sabe todo, no saca ni un ayuda memoria, todo lo conoce, es una maravilla, y realmente no nos preocupamos como docentes de la comunicación, ni de la transmisión de los conocimientos.

En la enseñanza universitaria tradicional, la estrategia didáctica más habitual es el modelo de la lección magistral, donde el docente desarrolla un discurso a lo largo de 60 a 90 minutos, en el mejor de los casos del tema que corresponde, y los alumnos recopilan el discurso hasta llegar al agotamiento físico y mental.

Otro factor recurrente que deviene de los planes de estudio implantados es la abultada carga de horas lectivas que tiene que soportar el alumnado. Debido a ello, el aprendizaje se basa en la capacidad individual de tomar apuntes, de memorizar textos y asistir a clases, otorgando de forma indirecta un papel totalmente secundario a las bibliotecas, hemerotecas y al tiempo personal para el estudio, la reflexión y la interiorización, cuando en realidad debería ser justo al contrario.

Para ello qué mejor que buscar las herramientas necesarias para intentar desarrollar una docencia de calidad, es decir, comunicativa, y ante todo tomar conciencia del  papel como docente.

En conclusión, en una clase básicamente hay dos papeles que se representan: el del emisor que habitualmente corresponde al docente y el del receptor que recae sobre el alumnado, pero si no se genera la comunicación entre ambos no es posible la docencia. Una clase ha de ser un espacio donde se dé la discusión, la contrastación de lecturas o planteamientos y la reflexión, todo ello sobre unos contenidos que configuran una asignatura. Por tanto, una clase no debe plantearse como un lugar para una mera recitación de conocimientos, ya que para eso hay otros espacios más adecuados y efectivos, como las imprentas, las fotocopiadoras o, en estos momentos, las tecnologías de la información y de la comunicación. En consecuencia, el modelo habitual que se había interiorizado como "papel del docente" debe ser reformulado en un nuevo contexto de transmisión informativa.

El Entorno Virtual – Campus Virtual

En lo que hace referencia al profesor, éste necesita, en primer lugar, disponer de un computador con dispositivos multimedia (interactuar con audio y video) que le permita desarrollar el trabajo docente con fluidez. En segundo lugar, necesita desarrollar materiales específicos que sean viables en el entorno de las TIC (desde los apuntes o textos básicos de la asignatura que se imparte hasta materiales de autocontrol y autoevaluación). La viabilidad de este punto pasa por la elaboración de programas de apoyo a la innovación en proyectos docentes y en convocatorias específicas para la creación de dichos materiales. En tercer lugar se debe diseñar una metodología específica donde se contemple la enseñanza virtual y/o semipresencial (Hiltz, 1986). No podemos seguir los modelos desarrollados hasta el momento para una enseñanza presencial, ya que desaparece uno de los primeros elementos que la conforman, la obligatoriedad de presencia en el aula. No es indispensable la presencia física ni del profesor ni del estudiante, cada individuo se puede marcar sus ritmos de trabajo y por tanto secuenciarse los contenidos, contrastar sus conocimientos y, comprensión de los mismos, así como generarse discusiones en red con el uso del foro y/o del Chat..

La tutorización del estudiante se personaliza con el uso del correo electrónico, con las discusiones que se generan en la red, o con las tutorías de despacho, por lo que la comunicación entre ambas partes se vuelve más flexible, más rápida y mas personal. Todos ellos son elementos que permiten mejorar la calidad de la docencia en los centros universitarios, si nuestro objetivo es un objetivo eminentemente formativo.

 

El material de que dispone el alumnado para las asignaturas mediante el Campus Virtual es:

1. Documentación: Programa de la asignatura y apuntes

2. Información: Agenda de actividades

3. Recursos en Internet: Artículos, vídeos y direcciones de interés

4. Foro con diversos temas de discusión

5. El Debate como actividad de interés

6. Tutorización: Correo electrónico y Preguntas más frecuentes

7. Autoevaluación: test con respuestas múltiples

 

Hablemos de cada una de ellas, para conocer mejor los espacios de la docencia:

1. Documentación: Programa de la asignatura y apuntes

Una de las prioridades en el ámbito de la docencia es que el alumno sepa el tema que se va a tratar en cada una de las clases presenciales y ante todo eliminar la tediosa tarea de tomar apuntes en el transcurso de las mismas. Con ello conseguimos desplazar el interés desde el ámbito de la sola exposición de conocimientos al de la discusión. Si conocemos el tema a tratar (programa) y el contenido (apuntes) el desarrollo de una clase puede encauzarse por caminos distintos de los habituales. No es necesaria una lección magistral, ella ya está en el tema, y podemos centrarnos en reflexionar sobre los argumentos de las distintas hipótesis o contenidos que se están trabajando

En un proceso de aprendizaje basado en un sistema de formación no presencial, es muy importante disponer de un acceso rápido a las fuentes del conocimiento. Antes ya hemos visto como el profesorado esta haciendo evolucionar su papel de transmisor de conocimientos hacia el de facilitador e inductor del aprendizaje. Por lo tanto, es del todo necesario que el estudiante pueda disponer de herramientas y de estrategias que le permitan acceder a las fuentes y a los recursos que necesite sin ningún tipo de limitaciones

 

2. Información: Agenda de actividades

A lo largo del curso suelen haber conferencias y exposiciones relacionadas con el contenido de la asignatura y a las que el alumnado puede tener un difícil acceso. El uso de la agenda permite informarle de las actividades y animarle a la participación en las mismas. Puede tratarse del propio interés del alumno por el tema concreto lo que le lleve a interesarse o puede motivarse mediante el uso de la evaluación formativa, si se ha visitado una exposición se puede hacer una síntesis de la misma y remitirla al tutor de la asignatura lo que permitirá tener un nuevo elemento de evaluación para el estudiante.

Sólo el profesor de la materia puede escribir mensajes y borrarlos, y al que sólo tienen acceso el grupo de estudiantes asignados a dicha materia. Por lo tanto, es el lugar idóneo para hacerles propuestas de prácticas, anunciar debates o "colgar" las informaciones que hacen referencia a la secuenciación, el calendario,... de la asignatura. Es necesario recordar que este sitio supone una relación unívoca con el estudiante.

 

3. Recursos en Internet: Artículos, vídeos y direcciones de interés

El gran potencial de Internet es la abundante oferta de información de acceso libre y gratuito ubicada en cualquier parte del globo, el tan mencionado tema de la globalización puede encerrar muchas ventajas para la práctica de la enseñanza. El acceso a índices y a los contenidos de los artículos nos permite disponer de información y de problemáticas relacionadas con el contenido de la asignatura de forma muy reciente y rápida.

La clase tiene un límite temporal, por ello es necesario que aquellos recursos como los vídeos, que en la mayoría de los casos son importantísimos para complementar la idea que se tiene sobre determinados aspectos, se puedan ver fuera de los horarios lectivos.

Finalmente en este apartado también encontramos un conjunto de direcciones electrónicas, que el alumnado puede consultar. Habitualmente se relacionan agrupadas por temas y son objeto de evaluación si el estudiante lo estima oportuno.

 

4. Foro con diversos temas de discusión

El foro es el espacio virtual donde se opina, discute y reflexiona sobre las diversas temáticas que se imparten. Generalmente es el profesor quien propone inicialmente algunas problemáticas sobre las que reflexionar y seguidamente los propios estudiantes guían las discusiones hacia los temas que a ellos les interesan.

La idea del foro se extiende actualmente a cualquier reunión de expertos a carácter informativo sobre algún tema en particular. Los foros organizan sesiones donde un grupo de expertos: discuten, exponen sobre un tema a tratar. Igualmente el foro representa un segmento de la sociedad donde un grupo de personas mantienen conversaciones más o menos, en torno a un tema en común. En un foro aparece la figura de un administrador, los moderadores, y usuarios, dentro del foro existen normas para pedir la moderación al momento de relacionarse con otras personas y evitar situaciones tensas y desagradables

La privacidad que ofrece este medio, ya que no requiere la presencia física, permite al estudiante opinar sobre los temas que a él le interesen, estructurando sus participaciones tanto en sus contenidos como en los argumentos empleados, lo que sin duda contribuye a que el alumno se despoje de los miedos y complejos que suelen acompañar cuando se toma la palabra en clase. Al perder miedo y ganar en seguridad sobre lo que se dice y de la forma en la que se dice, la participación activa, que es tan difícil de conseguir en la clase presencial, se convierte en una realidad en este ámbito virtual.

Por tanto el foro les ayuda y a la vez enseña a razonar una problemática, a argumentarla sobre la base de sus experiencias o conocimientos sobre la misma y a sintetizar lo que se está exponiendo, todos ellos factores primordiales, en la formación de un estudiante universitario. Pero del mismo modo, también permite al docente "individualizar" a sus alumnos con un mayor grado de profundidad de lo que es la norma en las clases presenciales con gran número de alumnos y así poder juzgar más apropiadamente sus niveles de conocimiento, sus intereses prioritarios y las dificultades de aprendizaje que puedan surgir en el desarrollo de la asignatura.

El papel que el profesor tiene en el foro es el de moderador en los temas que se plantean y sobre todo de informador documentalista de muchos de los tópicos que se plantean, procurando en todo momento que el foro sea ágil y que se cumplan los tres requisitos que anteriormente explicitaba: razonar, argumentar y sintetizar.

 

5. El Debate como actividad de interés

El debate de la asignatura es el espacio en el cual el grupo de estudiantes, moderados por su profesor consultor, discuten sobre algún tema de la asignatura. En el debate, el receptor de los mensajes no es una sola persona sino que es un grupo, en este caso todos los estudiantes de la asignatura y el consultor que tienen asignado. En los debates, los miembros no participan al mismo tiempo, sino que cada persona lee los mensajes de los compañeros y envía los suyos cuando lo considera oportuno.

En principio este espacio es el ideal para, de una manera interactiva, reflexionar e intercambiar información sobre un tema de la asignatura.

 

6. Tutorización: Correo electrónico y Preguntas más frecuentes

Sólo el profesor de la materia puede escribir mensajes y borrarlos, y al que sólo tienen acceso el grupo de estudiantes asignados a dicha materia. Por lo tanto, es el lugar idóneo para hacerles propuestas de prácticas, anunciar debates o "colgar" las informaciones que hacen referencia a la secuenciación, el calendario,... de la asignatura. Es necesario recordar que este sitio supone una relación unívoca con el estudiante.

Sin duda, uno de los mayores logros de las TIC es el haber conseguido una enorme fluidez en la comunicación entre profesores y estudiantes. Ante cualquier duda el correo electrónico ha transformado el tiempo en lo inmediato. Consultando diariamente el correo de la asignatura podemos orientar, aclarar, informar, en definitiva tutorizar al conjunto de alumnos de la asignatura de forma totalmente privada y personalizada.

Contra lo que podría suponerse, esta comunicación requiere para el docente mucho más tiempo de dedicación a la tutorización, ya que la fluidez del correo electrónico cuando se pone a disposición del estudiante es sorprendente y la contestación de los mismos en la mayor parte de los casos requiere una media de unos 10 minutos para cada uno, y eso supone algunas horas diarias, en grupos numerosos, para esta tarea.

Por otro lado si se observa alguna repetición en las dudas que plantean los alumnos, la herramienta de "Preguntas más frecuentes" soluciona de forma general un problema concreto.

 

7. Auto evaluación: test con respuestas múltiples

La evaluación de la asignatura es una de las tareas fundamentales a la que nos enfrentamos cada curso, por lo tanto es una parte fundamental de nuestro trabajo y sin embargo suele ser para la que menos preparados estamos. En el mundo universitario coexisten todas las tipologías que podemos imaginar (Freeman y Lewis, 1998) y que probablemente hemos vivido personalmente.

En grupos pequeños (menos de 20 personas) la evaluación de los contenidos puede regirse por criterios cualitativos específicos, ya que el día a día en la clase permite saber el grado de conocimiento adquirido por cada uno de los alumnos. El mayor problema se sitúa en los grupos numerosos, donde resulta imposible ese seguimiento individual de cada uno de los individuos. En muchos casos se opta por evaluaciones que consisten en el desarrollo de un tema, o en el desarrollo de un determinado número de preguntas cortas, por trabajos individuales o en grupos. Todos los que hemos citado adolecen del mismo problema, el docente debe dedicar una infinidad de horas en la corrección de los mismos y en el momento que se llevan tres horas leyendo contenidos similares, empiezan a desaparecer los criterios objetivos de evaluación y la subjetividad se adueña del enorme listado de notas.

Cuando se profundiza en la problemática del ¿cómo evaluar?, la estrategia más objetiva la constituyen los exámenes de respuestas múltiples, combinados con una evaluación continuada en la que se ha de valorar tanto las síntesis que se han ido realizando a lo largo del desarrollo de la asignatura como la participación en la clase o en el foro. Lo fundamental es no disponer de un único elemento de evaluación (examen final) sino de una evaluación contínua a lo largo del desarrollo del curso.

Es básico que el alumnado se familiarice con los exámenes de respuestas múltiples y nada mejor para ello que disponer de una autoevaluación en el campus virtual, bien por temas o por grupos de temas, que le permita conocer las características del examen y a la vez pueda evaluar su proceso de adquisición de conocimientos de forma personalizada.

De este modo, para cada asignatura, los estudiantes pueden optar por las alternativas siguientes:

·         Prescindir del todo de las actividades de evaluación continua y estudiar de manera completamente libre, con el objetivo de presentarse exclusivamente al examen final. Obviamente, en este caso, también se dispone siempre del apoyo del consultor, tutor o profesor.

·         Seguir las propuestas de actividades que haga el consultor. En este caso, será éste quien determinará el número mínimo y la calidad de las actividades que es necesario hacer para que se pueda emitir un informe de evaluación continua.

·         La evaluación continua tiene un triple sentido. En primer lugar, ofrece una pauta de actividades a realizar y, por tanto, sugiere el ritmo de trabajo que garantiza mejor conseguir los objetivos propuestos. En segundo lugar, asegura la participación activa en la construcción del propio conocimiento -requisito para un aprendizaje eficaz- y facilita la guía y la orientación del profesor en el propio proceso de aprendizaje. En tercer lugar, el seguimiento de las actividades permitirá -cuando el consultor lo considere oportuno- obtener un reconocimiento académico que contribuirá a superar la asignatura.

 

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