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CAPÍTULO VIII
LA PARTIDA
01.-
El primer hospital
02.-
La partida.
03.-
La marcha hacia Cajamarca.
04.-
La ruta según el Dr. Miró Quesada.
05.-
Los españoles en Pabur.
06.-
La misión de Soto a Caxas.
07.-
La ciudad de Caxas.
08.-
Soto en
Huancabamba
09.-
Los obsequios de Atahualpa.
10.-
La ubicación de Caxas.
11.-
Pizarro en Lambayeque.
12.-
El dilema de Pizarro.
13.-
¿Quién fue Maizabilca?
14.-
Martinillo y Maicabilca
02.- LA
PARTIDA
Pizarro partió a
Cajamarca según lo manifestado por Jerez, el 24 de septiembre, fecha
en la que están de acuerdo la mayoría de los cronistas, aún cuando
Antonio Herrera, dice que fue el 4 de septiembre.
Con relación al número de españoles que se quedaron en San Miguel,
no hay un dato cierto; pero Hernando de Luque al escribir al
emperador Carlos V, el 20 de octubre, dice que Pizarro dejó en San
Miguel entre 50 y 60 hombres, y el licenciado, al escribir el 21 de
octubre, también al rey de España, habla de 50 hombres. En ambos
casos, ellos tuvieron esa información de la gente que de Piura viajó
a Panamá, y se referían al propósito que tenía Pizarro de dejar esa
guarnición. Francisco Jerez, en su obra «Verdadera Relación de la
Conquista del Perú” al referirse a los españoles que regresaron a
San Miguel cuando ya se había iniciado la marcha a Cajamarca
expresa: “y los que se volvieron, con los primitivos vecinos de la
ciudad, sólo llegaron a 55” . Es decir que había en San Miguel 46
porque los españoles que retornaron fueron 9.
Por otra parte, el cronista Pedro Sancho, al confeccionar el acta
del reparto del tesoro de Atahualpa, consigna lo siguiente: “Así
mismo dijo (refiriéndose a Pizarro) que a treinta personas que
quedaron en la ciudad de San Miguel de Piura, dolientes y otros que
no vinieron, ni se hallaron en la prisión de Atahualpa y toma de oro
porque son pobres y otros tienen necesidad, señalaba quince mil
pesos de oro para repartir su señoría entre las dichas personas”.
Es decir que esos treinta que se mencionan eran parte de los que
quedaron, ya que se habla también de “otros que no vinieron”.
Algunos han creído ver en los vecinos que quedaron en San Miguel a
gente no apta para la guerra, lo que no es cierto, puesto que poco
tiempo después, gran parte de esos vecinos iniciaron con Benalcázar
la conquista de Quito, que defendía el valiente Rumiñahui, que en
modo alguno se entregó como Atahualpa. Se necesitaba también coraje
y valor, para quedarse ahí en medio de indios, muchos de los cuales
eran hostiles. Los españoles enfermos, tienen que haber sido
afectados por paludismo y trastornos gastrointestinales que son
enfermedades propias de la región, así como los que aún tenían
bubas.
No se sabe a ciencia cierta cuantos partieron a Cajamarca. Algunos
aseguran que fueron 160 españoles. Sin embargo Hernando Pizarro, en
carta que envió después a Santo Domingo, habla de 60 hombres a
caballo, y 90 infantes. A ellos había que agregar a 20 ballesteros,
lo que sería 170 más unos artilleros, pues también conducían unos
rudimentarios cañones, que lanzaba tiros de piedras. En el acta del
reparto, figuran 170 españoles.
Fuera de los españoles, iban gran cantidad de negros esclavos y unos
1,200 indios, así como muchos nicaraguas que llegaron con Pizarro,
tallanes y buen número de cañaris ansiosos de vengarse de Atahualpa.
Los indios más que todo, eran utilizados para transportar el
fardalaje. De esa manera se inician en una tarea, de la cual no se
podrían ya liberar y que en las guerras civiles que sostuvieron los
conquistadores motivó una tremenda mortandad de indios.
Huacha Puru, uno de los más importantes caciques tallanes formaba
parte del séquito de Pizarro y contribuyó a que por toda la ruta les
dieran buen recibimiento y fueran atendidos. |