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CAPÍTULO VIII
LA PARTIDA
01.-
El primer hospital
02.-
La partida.
03.-
La marcha hacia Cajamarca.
04.-
La ruta según el Dr. Miró Quesada.
05.-
Los españoles en Pabur.
06.-
La misión de Soto a Caxas.
07.-
La ciudad de Caxas.
08.-
Soto en
Huancabamba
09.-
Los obsequios de Atahualpa.
10.-
La ubicación de Caxas.
11.-
Pizarro en Lambayeque.
12.-
El dilema de Pizarro.
13.-
¿Quién fue Maizabilca?
14.-
Martinillo y Maicabilca
14.-
Martinillo y Maicabilca
El historiador José Antonio del Busto Duthurburu, tiene un
importante trabajo sobre “Martinillo de Poechos”.
En dicha obra se da la novedad, de que Pedro Pizarro el joven
pariente del conquistador no marchó con éste a Cajamarca y por lo
tanto permaneció en San Miguel. Los relatos que hace el cronista
Pizarro del viaje de los españoles de la recién fundada ciudad de
San Miguel a Cajamarca, es lo que le contó Martinillo de Poechos con
quien lo unió gran amistad.
El tallán Martinillo y también Felipillo formaron parte de los que
partieron a Cajamarca con Pizarro en busca de Atahualpa. Tal como lo
diremos más adelante, Martinillo tuvo papel importante en los
diálogos que posteriormente tuvieron los españoles con el inca
cautivo, por cuyo motivo le correspondió una parte del rescate. En
efecto, en la relación de Pedro Sancho, figura Martín Pizarro con
135 marcos de plata y 2,330 pesos de oro, como si fuera un soldado
de infantería español.
Don Francisco Pizarro le tomó gran cariño a este “ahijado”, por lo
listo e inteligente que era y por lo que, éste adoptó de su
protector y amo, el apellido.
En cambio Pedro Pizarro no figura en el reparto, aun cuando se
asegura que su tío don Francisco como apoderado cobraba su parte y
se la reservaba.
El historiador del Busto, apoya la tesis que Maicabilca era curaca
de Chincha. Para eso reproduce parte del testamento de Martinillo
que dice lo siguiente: “Otro soy, declaro que a el tiempo que el
gobernador don Francisco Pizarro vino a descubrir estos reynos,
Maicabilca, cacique de Chincha dio al el dicho marqués y gobernador
que está en gloria a my, el dicho don Martín para la conquista de
estos reynos y el dicho don Francisco Pizarro me recibió”.
Chincha, era el nombre con que se denominaba a la región del Alto
Chira, que tenía como capital a Poechos y que territorialmente
avanzaba hasta el sur de Ecuador. Al respecto, el mismo historiador
cita al cronista Oviedo diciendo: “en otras tres jornadas de camino
por la tierra adentro, la vía de Chincha, se halló un pueblo grande
que se llama Puechio”.
La duda que resuIta de todo esto, es que fue el mismo Martinillo el
que tradujo la conversación violenta y tirante entre Atahualpa y
Hernando Pizarro, cuando este visitó conjuntamente con Soto al Inca
en Cajamarca.
Martinillo prácticamente desenmascaró a Maicabilca, cuando
traduciendo a Atahualpa dijo éste, que del capitán indio había
recibido información acusando a los españoles de la muerte del
cacique de Amotape. Al dar esta traducción, expuso a Maicabilca a la
ira de los españoles, con lo cual Martinillo habría actuado en forma
por demás ingrata con su tío.
El testamento de Martinillo viene a aumentar la confusión, al llamar
al curaca de Chincha con el nombre de Maicabilca, que es igual al
nombre que el cronista Cieza de León da a un curaca del medio Chira.
Hay indudablemente dos personajes; uno al norte de Poechos en la
región llamada Chincha y otro, en el medio Chira. A éste algunos
historiadores lo llaman Maicavelica, de donde se derivaría la voz
Marcavelica, que es el nombre de la población y distrito existente
actualmente en la provincia de Sullana.
Una buena cantidad de cronistas, llama Maica Huilca, o Maizabelica o
Maizabilca, al curaca atahualpista de Poechos que tenía mando
militar sobre la región, y tenia mayor jerarquía que Huacha Puru,
curaca tallán que sólo tenía mando político circunscrito al área de
Poechos.
Cuando Soto incursionó sobra Caxas, se le presento un ensoberbecido
jefe atahualpista al que el historiador Juan José Vega identifica
como Maica Huilca, el mismo que acompañó a Soto hasta Serrán donde
se encontraba Pizarro. Pedro Pizarro que también lo llama Maica
Huilca, dice que todo lo Inspeccionó y que en un juego de fuerza
dominó a un español con lo que se formó la idea de que los españoles
podían ser fácilmente dominados, informándolo de esa forma a
Atahualpa. Fue muchos años más tarde, cuando el cronista Betanzos
estando revisando unos documentos en España, llegó a la conclusión
de que el arrogante jefe atahualpista de Caxas y Serrán se llama
Sikinchara.
Entonces nos encontraríamos hasta con tres personajes, algunos con
nombres parecidos, lo cual quizá lleva a una mejor comprensión del
asunto, pues eran personajes de temperamento muy diferente.
Son varios, los que llaman Maicabilca, tanto al curaca del Medio
Chira, como el jefe militar de Poechos y curaca de Chincha. Juan de
Betanzos contribuye a crear más confusión, cuando dice que
Martinillo era de los mitimaes que estaban en Maisabelica o
Marcavelica.
Había por lo tanto un curaca en la zona del Medio Turicarami (Chira)
que se llamaba Maicavelica, (o Maicabilca) el cual opuso
resistencia a los ejércitos conquistadores de Huayna Capac, al igual
que los curacazgos de Paita, Pariñas, Amotape, La Chira y Poechos.
Los ejércitos imperiales vencieron en el Bajo Chira a los tallanes e
hicieron con ellos un feroz escarmiento. Luego enviaron
parcialidades de esos curacazgos al valle de Catacaos.
Hubo otro personaje espiando en Poechos, que algunos llaman Marca
Huilca pero que decididamente no fue Maizabilca y hubo por fin otro
personaje en Caxas, que era el gobernador militar de Poechos o más
propiamente de la región, que había tenido bajo su mando un ejército
de 2.000 indios que despacho a unirse con Atahualpa en Cajamarca, y
que la mayoría de los historiadores y cronistas lo consideran
también como curaca de Chincha. |