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CAPÍTULO XI
El Traslado a Pirhúa
01.- Alvarado y Almagro
en San Miguel.
02.-
Juicio secreto contra Alvarado.
03.-
La fundación de puerto Viejo.
04.-
El traslado de la gobernación a Piura.
05.-
De San Miguel a Piura, según Don Víctor Eguiguren.
06.- El ocaso de un imperio.
07.-
El proceso de afianzamiento.
08.-
Pizarro y Alvarado.
09.-
La gobernación de Nueva Toledo.
10.-
Trágica muerte de Felipillo.
05.-
De San Miguel a Piura, según don Víctor Eguiguren
Don Ricardo Vegas García, en el prólogo del “Libro del Cabildo”,
opina que el traslado del asentamiento de San Miguel en Tangarará,
al valle de Piura se efectuó entre la segunda quincena de octubre y
la primera quincena de diciembre de 1534, es decir, antes que
Almagro partiese a Pachacamac al encuentro de Pizarro.
Don Víctor Eguiguren no señala una fecha en concreto, sino que
establece la posibilidad de que tal traslado se haya producido desde
fines de 1534 y antes de 1554 es decir un largo lapso, de nada menos
de veinte años.
La razón que da el señor Eguiguren para mencionar esa fecha, es una
carta de Almagro al emperador fechada en San Miguel el 8 de mayo de
1534 y luego (veinte años más tarde) una información escrita de una
revuelta producida ya en San Miguel de Piura, según la cual el
capitán Juan Silva, había apresado al corregidor Juan Delgadillo,
sobre cuyo asunto el licenciado Bravo de Saravia, informaba el 20 de
abril de 1554 desde Lima a Panamá. Esto confirmaría la tesis del
traslado por etapas.
Sin embargo es posible acortar grandemente ese lapso, si nos
atenemos al relato de Cieza de León, cuando al pasar por nuestro
departamento en 1548 decía lo siguiente: “Dos Jornadas mas adelante
de Poechos, está el ancho y gran valle de Piura, donde se juntan dos
o tres rías que es causa que el valle sea tan ancho, en el cual está
fundada y edificada la ciudad de San Miguel”.
Esta San Miguel a que se refiere Cieza, no es la fundada por Pizarro
en Tangarará, que el cronista no llegó a visitar, de allí su
confusión y la llama simplemente San Miguel, y asegura que está allí
porque fue fundada, lo que no es una expresión correcta.
Sin embargo, más adelante Cieza dice: Al principio estuvo poblada en
el asiento que llaman Tangarará, de donde se pasó por ser sitio
enfermo”.
No menciona el cronista para nada a Almagro, pero al terminar el
capítulo expresa: “Esta ciudad de San Miguel, pobló y fundó el
Adelantado don Francisco Pizarro”. Luego da como hecho esto en 1531
lo que es un grave error pues ya no se discute que fue en 1532.
Hay pues una serie de errores y de confusiones en este relato, pero
lo que en este caso interesa es que San Miguel de Pirhúa, ya existía
en 1548, lo cual hace suponer que las construcciones hispanas que en
ella había, tenían por lo tanto algunos años. También hay que
recalcar, que el que fuera asiento de Tangarará, siguió llamándose
San Miguel y así aparece en algunos mapas.
El mercedario Murúa, refiriéndose a Piura la Vieja dice que sus
casas tenían cimientos de piedras y las paredes eran de adobes con
tapias de cal y ladrillo y los techos de paja. Había casa para el
Ayuntamiento, la Iglesia, monasterio de la Merced, hospital y dos
ermitas. Todo eso supone, algunos años de existencia.
Don Ricardo Vegas García, afirma que Almagro antes de viajar a
Pachaca-Mac dejó ya el traslado de las autoridades, pero lo cierto
es que no tenía necesariamente por que ser así.
En efecto, Almagro escribió al rey de España el 1ro. de enero de
1534 desde Pachacamac y entre otras cosas le contaba que había
reformado la ciudad. No precisa de un traslado inmediato de la
tenencia gobernación y demás autoridades, lo cual pudo haber seguido
en forma progresiva durante algunos años. Abona este criterio, el
hecho de que el escudo otorgado el 7 de diciembre de 1537 por real
cédula, sólo se refiere y da el nombre de San Miguel, tal como fue
la fundación hecha por Pizarro y no se menciona la ciudad de San
Miguel de Piura. Si el gobierno de la ciudad hubiera sido trasladado
en su totalidad en 1535 o en 1536, el Rey hubiera tenido
conocimiento de eso. Por consiguiente el traslado del Cabildo de San
Miguel, bien pudo ser con posterioridad a 1536.
Don Víctor Eguiguren expresa que en 1562 el licenciado Salazar de
Villasante, oidor de la Real Audiencia de Lima, escribía: “Estando
yo por Oidor en los Reyes, mudaron la ciudad cuatro leguas mas abajo
y estuvieron allí unos dos años íbales peor de salud y se han
tornado a la primera población junto a un río, en un alto”. También
el virrey García de Castro decía que antes de llegar al Perú en
1564, Piura había estado en otro lugar y había vuelto al anterior.
Estas referencias son a traslados de San Miguel de Piura.
O sea que el gobierno de San Miguel no tuvo un único asiento en el
Alto Piura, y que tras de ubicarse cerca al cerro Pilán se trasladó
a cuatro leguas al sur es decir unos 17 kilómetros lo que sería un
punto al sur de Morropón cerca al caserío la Pilca. En este lugar
estuvieron dos años y como les fue peor; regresaron a la ubicación
del cerro Pilán. Es decir que los antiguos piuranos fueron personas
muy inconformes que en ningún lugar se sentían a gusto.
Por lo tanto la ubicación definitiva en el Alto Piura, fue en las
proximidades del cerro Pilán en la comprensión de la ex-hacienda
Monte de los Padres, en el pueblo indígena de Pirhúa. En la historia
se le conoce como Piura la Vieja.
El hecho de que al fin y al cabo el Gobierno de la ciudad terminó
por trasladarse a Pirhúa, no significó la desaparición de la primera
ciudad que siguió existiendo con las familias de los encomenderos y
españoles que habían logrado medios de vida en la región y tenían en
el valle del Chira sus intereses. Por eso en el primer mapa del Perú
editado en 1574 por Diego Méndez, aparecen dos ciudades en la región
tallán que eran, San Miguel en un valle y Piura en el otro. Es
decir, que se trataba de dos realidades.
Por haber dejado de ser centro político, San Miguel decayó tanto que
hasta cayó en el olvido, solo perduró el nombre tallán de Tangarará;
mientras que Piura sobrevivió. |