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CAPÍTULO XI
El Traslado a Pirhúa
01.- Alvarado y Almagro
en San Miguel.
02.-
Juicio secreto contra Alvarado.
03.-
La fundación de puerto Viejo.
04.-
El traslado de la gobernación a Piura.
05.-
De San Miguel a Piura, según don Víctor Eguiguren.
06.- El ocaso de un imperio.
07.-
El proceso de afianzamiento.
08.-
Pizarro y Alvarado.
09.-
La gobernación de Nueva Toledo.
10.- Trágica muerte de Felipillo.
10.-
Trágica muerte de Felipillo
El 3 de ulio de 1535 salía del Cuzco con Almagro como jefe, la
fuerza expedicionaria, la cual se podía considerar como formidable
si es que se compara con la que le permitió a Pizarro capturar a
Atahualpa.
El manirroto de don Diego gastó toda su fortuna en forma pródiga en
armar este ejército, pagando espléndidamente a sus soldados. Lo
acompañaban el príncipe Paulo, el villac umo y el intérprete
Felipillo.
Los españoles expedicionarios, sufrieron tremendas penalidades con
el intenso frío de los Andes y muchos murieron congelados, al igual
que indios y caballos. Al llegar a la costa chilena vieron con
desencanto que no había grandes ciudades como en el Perú, ni tampoco
sus riquezas.
En la región de Copiapó se encontraron con tremenda oposición de los
indios y una noche el Villac Umo, Felipillo y centenares de mitimaes
que los acompañaban los abandonaron, desapareciendo sin dejar
rastro. Almagro envió grupos armados de caballería en persecución de
los prófugos capturando a Felipillo, pero no al sumo sacerdote.
A Felipillo se le aplicó tormento para que hablara todo lo que sabía
y el indio tallán reveló que se había sublevado Manco Inca contra
los españoles en el Cuzco y también hizo conocer que en forma
intencional había falseado las respuestas del inca en Cajamarca e
inventado eso de que los ejércitos indios estaban listos para atacar
a la ciudad norteña y a Pizarro. Agregó que todo lo había hecho para
vengarse del real prisionero al que había quitado una de sus
favoritas, crimen que en el imperio de los incas se penaba con atroz
muerte. También confesó que él había instigado a los caciques
chilenos a sublevarse.
Almagro que en otra oportunidad había perdonado a Felipillo su
traición cuando en el reino de Quito se pasó a las huestes del
Mariscal Alvarado, en esta oportunidad decidió terminar con el
peligroso indio, que al final manifestó con todo odio, que deseaba
la destrucción de los viracochas.
Después de ser ajusticiado, se le descuartizó y sus miembros
colocados en diversos caminos, fueron pronto pasto de las aves de
rapiña.
Así en forma trágica y violenta, fruto de su doblez y deslealtad
murió este indio tallán. Es posible que con el único con quien fue
sincero, haya sido con Manco Inca, al cual trató de proteger contra
las asechanzas de ese otro paisano suyo y también indio tallán,
Martinillo que estaba al servicio de los Pizarro y odiaba al inca
cuzqueño.
Don Manuel de Mendiburu, considera a Felipillo como nacido en
Poechos, pero el historiador José Antonio del Busto, asegura que
había nacido en Tumbes. El padre Rubén Vargas Ugarte, también dice
que era de Poechos, pero da la versión de que ambos fueron tomados
en Tumbes, al finalizar el segundo viaje y llevados a España.
El Dr. Del Busto asegura que todos los documentos prueban que
Felipillo era tumbesino, a la que Pizarro había bautizado como Nueva
Valencia, pero reconoce que son los mismos cronistas los que al dar
versiones diferentes han creado confusión. Así, Cieza de León
aseguraba que era de la costa de Piura. También Zárate afirmaba que
había sido tomado en la desembocadura del río Chira, mientras que
Gutiérrez de Santa Clara da como lugar de su nacimiento la isla Puná
y Huamán Poma, dice que era huancavilca, es decir de la costa norte
de Tumbes.
Chile a pesar de no tener los atractivos de las grandes riquezas que
tenía el Tahuantinsuyo atrajo la sed de aventuras de los
conquistadores y tres años más tarde, don Pedro de Valdivia, uno de
los lugartenientes de Almagro, logró vencer a las belicosas tribus y
posesionarse del territorio pero pagando un precio muy alto en
vidas, en la que se incluyó la suya propia el año 1554 luchando
contra los araucanos. |