José se da a conocer a sus hermanos
45
1 No podía ya José contenerse delante de todos los que
estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de mi presencia a
todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus
hermanos.
2 Entonces se dio a llorar a gritos; y oyeron los egipcios, y
oyó también la casa de Faraón.
3 Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aún mi
padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban
turbados delante de él.
4 Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y
ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el
que vendisteis para Egipto.
5 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme
vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios
delante de vosotros.
6 Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra,
y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega.
7 Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros
posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran
liberación.
8 Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me
ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y
por gobernador en toda la tierra de Egipto.
9 Daos prisa, id a mi padre y decidle: Así dice tu hijo José:
Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí, no te
detengas.
10 Habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí,
tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus
vacas, y todo lo que tienes.
11 Y allí te alimentaré, pues aún quedan cinco años de
hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo
que tienes.
12 He aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano
Benjamín, que mi boca os habla.
13 Haréis, pues, saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y
todo lo que habéis visto; y daos prisa, y traed a mi padre acá.
14 Y se echó sobre el cuello de Benjamín su hermano, y
lloró; y también Benjamín lloró sobre su cuello.
15 Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos; y
después sus hermanos hablaron con él.
16 Y se oyó la noticia en la casa de Faráon, diciendo: Los
hermanos de José han venido. Y esto agradó en los ojos de
Faraón y de sus siervos.
17 Y dijo Faraón a José: Di a tus hermanos: Haced esto:
cargad vuestras bestias, e id, volved a la tierra de Canaán;
18 y tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí,
porque yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto, y comeréis
de la abundancia de la tierra.
19 Y tú manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto
carros para vuestros niños y vuestras mujeres, y traed a vuestro
padre, y venid.
20 Y no os preocupéis por vuestros enseres, porque la riqueza
de la tierra de Egipto será vuestra.
21 Y lo hicieron así los hijos de Israel; y les dio José
carros conforme a la orden de Faraón, y les suministró víveres
para el camino.
22 A cada uno de todos ellos dio mudas de vestidos, y a
Benjamín dio trescientas piezas de plata, y cinco mudas de
vestidos.
23 Y a su padre envió esto: diez asnos cargados de lo mejor de
Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su
padre en el camino.
24 Y despidió a sus hermanos, y ellos se fueron. Y él les
dijo: No riñáis por el camino.
25 Y subieron de Egipto, y llegaron a la tierra de Canaán a
Jacob su padre.
26 Y le dieron las nuevas, diciendo: José vive aún; y él es
señor en toda la tierra de Egipto. Y el corazón de Jacob se
afligió, porque no los creía.
27 Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les
había hablado; y viendo Jacob los carros que José enviaba para
llevarlo, su espíritu revivió.
28 Entonces dijo Israel: Basta; José mi hijo vive todavía;
iré, y le veré antes que yo muera.
Jacob y su familia en Egipto
46
1 Salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y
ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.
2 Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob,
Jacob. Y él respondió: Heme aquí.
3 Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de
descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación.
4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré
volver; y la mano de José cerrará tus ojos.
5 Y se levantó Jacob de Beerseba; y tomaron los hijos de
Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres, en los
carros que Faraón había enviado para llevarlo.
6 Y tomaron sus ganados, y sus bienes que habían adquirido en
la tierra de Canaán, y vinieron a Egipto, Jacob y toda su
descendencia consigo;
7 sus hijos, y los hijos de sus hijos consigo; sus hijas, y las
hijas de sus hijos, y a toda su descendencia trajo consigo a
Egipto.
8 Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron
en Egipto, Jacob y sus hijos: Rubén, el primogénito de Jacob.
9 Y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.
10 Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar,
y Saúl hijo de la cananea.
11 Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
12 Los hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zara; mas Er y
Onán murieron en la tierra de Canaán. Y los hijos de Fares
fueron Hezrón y Hamul.
13 Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón.
14 Los hijos de Zabulón: Sered, Elón y Jahleel.
15 Estos fueron los hijos de Lea, los que dio a luz a Jacob en
Padan-aram, y además su hija Dina; treinta y tres las personas
todas de sus hijos e hijas.
16 Los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Ezbón, Suni, Eri, Arodi y
Areli.
17 Y los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y Sera
hermana de ellos. Los hijos de Bería: Heber y Malquiel.
18 Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Labán dio a su hija
Lea, y dio a luz éstos a Jacob; por todas dieciséis personas.
19 Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José y Benjamín.
20 Y nacieron a José en la tierra de Egipto Manasés y
Efraín, los que le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote
de On.
21 Los hijos de Benjamín fueron Bela, Bequer, Asbel, Gera,
Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard.
22 Estos fueron los hijos de Raquel, que nacieron a Jacob; por
todas catorce personas.
23 Los hijos de Dan: Husim.
24 Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem.
25 Estos fueron los hijos de Bilha, la que dio Labán a Raquel
su hija, y dio a luz éstos a Jacob; por todas siete personas.
26 Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto,
procedentes de sus lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob,
todas las personas fueron sesenta y seis.
27 Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos
personas. Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en
Egipto, fueron setenta.
28 Y envió Jacob a Judá delante de sí a José, para que le
viniese a ver en Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén.
29 Y José unció su carro y vino a recibir a Israel su padre
en Gosén; y se manifestó a él, y se echó sobre su cuello, y
lloró sobre su cuello largamente.
30 Entonces Israel dijo a José: Muera yo ahora, ya que he
visto tu rostro, y sé que aún vives.
31 Y José dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Subiré
y lo haré saber a Faraón, y le diré: Mis hermanos y la casa de
mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí.
32 Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres
ganaderos; y han traído sus ovejas y sus vacas, y todo lo que
tenían.
33 Y cuando Faraón os llamare y dijere: ¿Cuál es vuestro
oficio?
34 entonces diréis: Hombres de ganadería han sido tus siervos
desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres; a
fin de que moréis en la tierra de Gosén, porque para los
egipcios es abominación todo pastor de ovejas.
47
1 Vino José y lo hizo saber a Faraón, y dijo: Mi padre y mis
hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen, han
venido de la tierra de Canaán, y he aquí están en la tierra de
Gosén.
2 Y de los postreros de sus hermanos tomó cinco varones, y los
presentó delante de Faraón.
3 Y Faraón dijo a sus hermanos: ¿Cuál es vuestro oficio? Y
ellos respondieron a Faraón: Pastores de ovejas son tus siervos,
así nosotros como nuestros padres.
4 Dijeron además a Faraón: Para morar en esta tierra hemos
venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, pues
el hambre es grave en la tierra de Canaán; por tanto, te rogamos
ahora que permitas que habiten tus siervos en la tierra de
Gosén.
5 Entonces Faraón habló a José, diciendo: Tu padre y tus
hermanos han venido a ti.
6 La tierra de Egipto delante de ti está; en lo mejor de la
tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la
tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres
capaces, ponlos por mayorales del ganado mío.
7 También José introdujo a Jacob su padre, y lo presentó
delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.
8 Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos son los días de los años
de tu vida?
9 Y Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mi
peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido
los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días
de los años de la vida de mis padres en los días de su
peregrinación.
10 Y Jacob bendijo a Faraón, y salió de la presencia de
Faraón.
11 Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les
dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en
la tierra de Ramesés, como mandó Faraón.
12 Y alimentaba José a su padre y a sus hermanos, y a toda la
casa de su padre, con pan, según el número de los hijos.
13 No había pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave,
por lo que desfalleció de hambre la tierra de Egipto y la tierra
de Canaán.
14 Y recogió José todo el dinero que había en la tierra de
Egipto y en la tierra de Canaán, por los alimentos que de él
compraban; y metió José el dinero en casa de Faraón.
15 Acabado el dinero de la tierra de Egipto y de la tierra de
Canaán, vino todo Egipto a José, diciendo: Danos pan; ¿por qué
moriremos delante de ti, por haberse acabado el dinero?
16 Y José dijo: Dad vuestros ganados y yo os daré por
vuestros ganados, si se ha acabado el dinero.
17 Y ellos trajeron sus ganados a José, y José les dio
alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el
ganado de las vacas, y por asnos; y les sustentó de pan por
todos sus ganados aquel año.
18 Acabado aquel año, vinieron a él el segundo año, y le
dijeron: No encubrimos a nuestro señor que el dinero ciertamente
se ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor; nada
ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y
nuestra tierra.
19 ¿Por qué moriremos delante de tus ojos, así nosotros como
nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan,
y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faraón; y danos
semilla para que vivamos y no muramos, y no sea asolada la
tierra.
20 Entonces compró José toda la tierra de Egipto para
Faraón; pues los egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque
se agravó el hambre sobre ellos; y la tierra vino a ser de
Faraón.
21 Y al pueblo lo hizo pasar a las ciudades, desde un extremo
al otro del territorio de Egipto.
22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto
los sacerdotes tenían ración de Faraón, y ellos comían la
ración que Faraón les daba; por eso no vendieron su tierra.
23 Y José dijo al pueblo: He aquí os he comprado hoy, a
vosotros y a vuestra tierra, para Faraón; ved aquí semilla, y
sembraréis la tierra.
24 De los frutos daréis el quinto a Faraón, y las cuatro
partes serán vuestras para sembrar las tierras, y para vuestro
mantenimiento, y de los que están en vuestras casas, y para que
coman vuestros niños.
25 Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia
en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón.
26 Entonces José lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de
Egipto, señalando para Faraón el quinto, excepto sólo la
tierra de los sacerdotes, que no fue de Faraón.
27 Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de
Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron, y se
multiplicaron en gran manera.
28 Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años; y
fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta
y siete años.
29 Y llegaron los días de Israel para morir, y llamó a José
su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, te
ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo
misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en Egipto.
30 Mas cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y
me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y José respondió: Haré
como tú dices.
31 E Israel dijo: Júramelo. Y José le juró. Entonces Israel
se inclinó sobre la cabecera de la cama.
Jacob bendice a Efraín y a Manasés
48
1 Sucedió después de estas cosas que dijeron a José: He
aquí tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos,
Manasés y Efraín.
2 Y se le hizo saber a Jacob, diciendo: He aquí tu hijo José
viene a ti. Entonces se esforzó Israel, y se sentó sobre la
cama,
3 y dijo a José: El Dios Omnipotente me apareció en Luz en la
tierra de Canaán, y me bendijo,
4 y me dijo: He aquí yo te haré crecer, y te multiplicaré, y
te pondré por estirpe de naciones; y daré esta tierra a tu
descendencia después de ti por heredad perpetua.
5 Y ahora tus dos hijos Efraín y Manasés, que te nacieron en
la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la tierra de Egipto,
míos son; como Rubén y Simeón, serán míos.
6 Y los que después de ellos has engendrado, serán tuyos; por
el nombre de sus hermanos serán llamados en sus heredades.
7 Porque cuando yo venía de Padan-aram, se me murió Raquel en
la tierra de Canaán, en el camino, como media legua de tierra
viniendo a Efrata; y la sepulté allí en el camino de Efrata,
que es Belén.
8 Y vio Israel los hijos de José, y dijo: ¿Quiénes son
éstos?
9 Y respondió José a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha
dado aquí. Y él dijo: Acércalos ahora a mí, y los bendeciré.
10 Y los ojos de Israel estaban tan agravados por la vejez, que
no podía ver. Les hizo, pues, acercarse a él, y él les besó y
les abrazó.
11 Y dijo Israel a José: No pensaba yo ver tu rostro, y he
aquí Dios me ha hecho ver también a tu descendencia.
12 Entonces José los sacó de entre sus rodillas, y se
inclinó a tierra.
13 Y los tomó José a ambos, Efraín a su derecha, a la
izquierda de Israel, y Manasés a su izquierda, a la derecha de
Israel; y los acercó a él.
14 Entonces Israel extendió su mano derecha, y la puso sobre
la cabeza de Efraín, que era el menor, y su mano izquierda sobre
la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque
Manasés era el primogénito.
15 Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia
anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene
desde que yo soy hasta este día,
16 el Angel que me liberta de todo mal, bendiga a estos
jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de
mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en
medio de la tierra.
17 Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre
la cabeza de Efraín, le causó esto disgusto; y asió la mano de
su padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de
Manasés.
18 Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque éste
es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza.
19 Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé;
también él vendrá a ser un pueblo, y será también
engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y
su descendencia formará multitud de naciones.
20 Y los bendijo aquel día, diciendo: En ti bendecirá Israel,
diciendo: Hágate Dios como a Efraín y como a Manasés. Y puso a
Efraín antes de Manasés.
21 Y dijo Israel a José: He aquí yo muero; pero Dios estará
con vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros padres.
22 Y yo te he dado a ti una parte más que a tus hermanos, la
cual tomé yo de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.
Profecía de Jacob acerca de sus hijos
49
1 Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé
lo que os ha de acontecer en los días venideros.
-
2 Juntaos y oíd, hijos de Jacob,
- Y escuchad a vuestro padre Israel.
-
3 Rubén, tú eres mi primogénito,
- 2 mi fortaleza, y el principio de mi vigor;
- Principal en dignidad, principal en poder.
-
4 Impetuoso como las aguas, no serás el principal,
- Por cuanto subiste al lecho de tu padre;
- Entonces te envileciste, subiendo a mi estrado.
-
5 Simeón y Leví son hermanos;
- Armas de iniquidad sus armas.
-
6 En su consejo no entre mi alma,
- Ni mi espíritu se junte en su compañía.
- Porque en su furor mataron hombres,
- Y en su temeridad desjarretaron toros.
-
7 Maldito su furor, que fue fiero;
- Y su ira, que fue dura.
- Yo los apartaré en Jacob,
- Y los esparciré en Israel.
-
8 Judá, te alabarán tus hermanos;
- Tu mano en la cerviz de tus enemigos;
- Los hijos de tu padre se inclinarán a ti.
-
9 Cachorro de león, Judá;
- De la presa subiste, hijo mío.
- Se encorvó, se echó como león,
- Así como león viejo: ¿quién lo despertará?
-
10 No será quitado el cetro de Judá,
- Ni el legislador de entre sus pies,
- Hasta que venga Siloh;
- Y a él se congregarán los pueblos.
-
11 Atando a la vid su pollino,
- Y a la cepa el hijo de su asna,
- Lavó en el vino su vestido,
- Y en la sangre de uvas su manto.
-
12 Sus ojos, rojos del vino,
- Y sus dientes blancos de la leche.
-
13 Zabulón en puertos de mar habitará;
- Será para puerto de naves,
- Y su límite hasta Sidón.
-
14 Isacar, asno fuerte
- Que se recuesta entre los apriscos;
-
15 Y vio que el descanso era bueno,
- 2 y que la tierra era deleitosa;
- Y bajó su hombro para llevar,
- Y sirvió en tributo.
-
16 Dan juzgará a su pueblo,
- Como una de las tribus de Israel.
-
17 Será Dan serpiente junto al camino,
- Víbora junto a la senda,
- Que muerde los talones del caballo,
- Y hace caer hacia atrás al jinete.
-
18 Tu salvación esperé, oh Jehová.
-
19 Gad, ejército lo acometerá;
- Mas él acometerá al fin.
-
20 El pan de Aser será substancioso,
- Y él dará deleites al rey.
-
21 Neftalí, cierva suelta,
- Que pronunciará dichos hermosos.
-
22 Rama fructífera es José,
- Rama fructífera junto a una fuente,
- Cuyos vástagos se extienden sobre el muro.
-
23 Le causaron amargura,
- Le asaetearon,
- Y le aborrecieron los arqueros;
-
24 Mas su arco se mantuvo poderoso,
- Y los brazos de sus manos se fortalecieron
- Por las manos del Fuerte de Jacob
- (Por el nombre del Pastor, la Roca de Israel),
-
25 Por el Dios de tu padre, el cual te ayudará,
- Por el Dios Omnipotente, el cual te bendecirá
- Con bendiciones de los cielos de arriba,
- Con bendiciones del abismo que está abajo,
- Con bendiciones de los pechos y del vientre.
-
26 Las bendiciones de tu padre
- Fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores;
- Hasta el término de los collados eternos
- Serán sobre la cabeza de José,
- Y sobre la frente del que fue apartado de entre sus hermanos.
-
27 Benjamín es lobo arrebatador;
- A la mañana comerá la presa,
- Y a la tarde repartirá los despojos.
Muerte y sepelio de Jacob
28 Todos éstos fueron las doce tribus de Israel, y esto fue lo
que su padre les dijo, al bendecirlos; a cada uno por su
bendición los bendijo.
29 Les mandó luego, y les dijo: Yo voy a ser reunido con mi
pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que está en el
campo de Efrón el heteo,
30 en la cueva que está en el campo de Macpela, al oriente de
Mamre en la tierra de Canaán, la cual compró Abraham con el
mismo campo de Efrón el heteo, para heredad de sepultura.
31 Allí sepultaron a Abraham y a Sara su mujer; allí
sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer; allí también sepulté
yo a Lea.
32 La compra del campo y de la cueva que está en él, fue de
los hijos de Het.
33 Y cuando acabó Jacob de dar mandamientos a sus hijos,
encogió sus pies en la cama, y expiró, y fue reunido con sus
padres.
50
1 Entonces se echó José sobre el rostro de su padre, y lloró
sobre él, y lo besó.
2 Y mandó José a sus siervos los médicos que embalsamasen a
su padre; y los médicos embalsamaron a Israel.
3 Y le cumplieron cuarenta días, porque así cumplían los
días de los embalsamados, y lo lloraron los egipcios setenta
días.
4 Y pasados los días de su luto, habló José a los de la casa
de Faraón, diciendo: Si he hallado ahora gracia en vuestros
ojos, os ruego que habléis en oídos de Faraón, diciendo:
5 Mi padre me hizo jurar, diciendo: He aquí que voy a morir; en
el sepulcro que cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me
sepulturás; ruego, pues, que vaya yo ahora y sepulte a mi padre,
y volveré.
6 Y Faraón dijo: Ve, y sepulta a tu padre, como él te hizo
jurar.
7 Entonces José subió para sepultar a su padre; y subieron
con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, y
todos los ancianos de la tierra de Egipto,
8 y toda la casa de José, y sus hermanos, y la casa de su
padre; solamente dejaron en la tierra de Gosén sus niños, y sus
ovejas y sus vacas.
9 Subieron también con él carros y gente de a caballo, y se
hizo un escuadrón muy grande.
10 Y llegaron hasta la era de Atad, que está al otro lado del
Jordán, y endecharon allí con grande y muy triste lamentación;
y José hizo a su padre duelo por siete días.
11 Y viendo los moradores de la tierra, los cananeos, el llanto
en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los
egipcios; por eso fue llamado su nombre Abel-mizraim, que
está al otro lado del Jordán.
12 Hicieron, pues, sus hijos con él según les había mandado;
13 pues lo llevaron sus hijos a la tierra de Canaán, y lo
sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había
comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura,
de Efrón el heteo, al oriente de Mamre.
14 Y volvió José a Egipto, él y sus hermanos, y todos los
que subieron con él a sepultar a su padre, después que lo hubo
sepultado.
Muerte de José
15 Viendo los hermanos de José que su padre era muerto,
dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de
todo el mal que le hicimos.
16 Y enviaron a decir a José: Tu padre mandó antes de su
muerte, diciendo:
17 Así diréis a José: Te ruego que perdones ahora la maldad
de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron; por tanto,
ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios
de tu padre. Y José lloró mientras hablaban.
18 Vinieron también sus hermanos y se postraron delante de
él, y dijeron: Henos aquí por siervos tuyos.
19 Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en
lugar de Dios?
20 Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a
bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho
pueblo.
21 Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros
y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón.
22 Y habitó José en Egipto, él y la casa de su padre; y
vivió José ciento diez años.
23 Y vio José los hijos de Efraín hasta la tercera
generación; también los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron
criados sobre las rodillas de José.
24 Y José dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; mas Dios
ciertamente os visitará, y os hará subir de esta tierra a la
tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob.
25 E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: Dios
ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos.
26 Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo
embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto.
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