8
1 Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de
todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar
Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.
2 Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los
cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.
3 Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se
retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.
4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días
del mes, sobre los montes de Ararat.
5 Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el
décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los
montes.
6 Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana
del arca que había hecho,
7 y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y
volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.
8 Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se
habían retirado de sobre la faz de la tierra.
9 Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y
volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz
de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola,
la hizo entrar consigo en el arca.
10 Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma
fuera del arca.
11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí
que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las
aguas se habían retirado de sobre la tierra.
12 Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la
cual no volvió ya más a él.
13 Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes
primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la
tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí
que la faz de la tierra estaba seca.
14 Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se
secó la tierra.
15 Entonces habló Dios a Noé, diciendo:
16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de
tus hijos contigo.
17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves
y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra,
sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y
multiplíquense sobre la tierra.
18 Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres
de sus hijos con él.
19 Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se
mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.
20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal
limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.
21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su
corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del
hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde
su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como
he hecho.
22 Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la
siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y
la noche.
Pacto de Dios con Noé
9
1 Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos, y llenad la tierra.
2 El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de
la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se
mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra
mano son entregados.
3 Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así
como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.
4 Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.
5 Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de
mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano
del varón su hermano demandaré la vida del hombre.
6 El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre
será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.
7 Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread
abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.
8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:
9 He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con
vuestros descendientes después de vosotros;
10 y con todo ser viviente que está con vosotros; aves,
animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde
todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.
11 Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya
más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para
destruir la tierra.
12 Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco
entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros,
por siglos perpetuos:
13 Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del
pacto entre mí y la tierra.
14 Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se
dejará ver entonces mi arco en las nubes.
15 Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros
y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de
aguas para destruir toda carne.
16 Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré
del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne
que hay sobre la tierra.
17 Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he
establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra.
Embriaguez de Noé
18 Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y
Jafet; y Cam es el padre de Canaán.
19 Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos fue llena toda
la tierra.
20 Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una
viña;
21 y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en
medio de su tienda.
22 Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo
dijo a sus dos hermanos que estaban afuera.
23 Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre
sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la
desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no
vieron la desnudez de su padre.
24 Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había
hecho su hijo más joven,
25 y dijo:
- Maldito sea Canaán;
- Siervo de siervos será a sus hermanos.
26 Dijo más:
- Bendito por Jehová mi Dios sea Sem,
- Y sea Canaán su siervo.
-
27 Engrandezca Dios a Jafet,
- Y habite en las tiendas de Sem,
- Y sea Canaán su siervo.
28 Y vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta
años.
29 Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años;
y murió.
Los descendientes de los hijos de Noé
(1 Cr. 1.5-23)
10
1 Estas son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam y
Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.
2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec
y Tiras.
3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma.
4 Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.
5 De éstos se poblaron las costas, cada cual según su lengua,
conforme a sus familias en sus naciones.
6 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.
7 Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y
los hijos de Raama: Seba y Dedán.
8 Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer
poderoso en la tierra.
9 Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se
dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová.
10 Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en
la tierra de Sinar.
11 De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive,
Rehobot, Cala,
12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.
13 Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim,
14 a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y
a Caftorim.
15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, a Het,
16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo,
17 al heveo, al araceo, al sineo,
18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se
dispersaron las familias de los cananeos.
19 Y fue el territorio de los cananeos desde Sidón, en
dirección a Gerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma,
Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa.
20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus
lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos
de Heber, y hermano mayor de Jafet.
22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.
23 Y los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas.
24 Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber.
25 Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue
Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el
nombre de su hermano, Joctán.
26 Y Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,
27 Adoram, Uzal, Dicla,
28 Obal, Abimael, Seba,
29 Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán.
30 Y la tierra en que habitaron fue desde Mesa en dirección
de Sefar, hasta la región montañosa del oriente.
31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus
lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
32 Estas son las familias de los hijos de Noé por sus
descendencias, en sus naciones; y de éstos se esparcieron las
naciones en la tierra después del diluvio.
La torre de Babel
11
1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas
palabras.
2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una
llanura en la tierra de Sinar, y se estabecieron allí.
3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y
cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de
piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.
4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya
cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos
esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que
edificaban los hijos de los hombres.
6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos
tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les
hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para
que ninguno entienda el habla de su compañero.
8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda
la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.
9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí
confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde
allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.
Los descendientes de Sem
(1 Cr. 1.24-27)
10 Estas son las generaciones de Sem: Sem, de edad de cien
años, engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio.
11 Y vivió Sem, después que engendró a Arfaxad, quinientos
años, y engendró hijos e hijas.
12 Arfaxad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sala.
13 Y vivió Arfaxad, después que engendró a Sala,
cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.
14 Sala vivió treinta años, y engendró a Heber.
15 Y vivió Sala, después que engendró a Heber, cuatrocientos
tres años, y engendró hijos e hijas.
16 Heber vivió treinta y cuatro años, y engendró a Peleg.
17 Y vivió Heber, después que engendró a Peleg,
cuatrocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.
18 Peleg vivió treinta años, y engendró a Reu.
19 Y vivió Peleg, después que engendró a Reu, doscientos
nueve años, y engendró hijos e hijas.
20 Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Serug.
21 Y vivió Reu, después que engendró a Serug, doscientos
siete años, y engendró hijos e hijas.
22 Serug vivió treinta años, y engendró a Nacor.
23 Y vivió Serug, después que engendró a Nacor, doscientos
años, y engendró hijos e hijas.
24 Nacor vivió veintinueve años, y engendró a Taré.
25 Y vivió Nacor, después que engendró a Taré, ciento
diecinueve años, y engendró hijos e hijas.
26 Taré vivió setenta años, y engendró a Abram, a Nacor y a
Harán.
Los descendientes de Taré
27 Estas son las generaciones de Taré: Taré engendró a
Abram, a Nacor y a Harán; y Harán engendró a Lot.
28 Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su
nacimiento, en Ur de los caldeos.
29 Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres; el nombre de la
mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor,
Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.
30 Mas Sarai era estéril, y no tenía hijo.
31 Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo
de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió
con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y
vinieron hasta Harán, y se quedaron allí.
32 Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió
Taré en Harán.
Dios llama a Abram
12
1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu
parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te
mostraré.
2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y
engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren
maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la
tierra.
4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y
era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de
Harán.
5 Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su
hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que
habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de
Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.
6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem,
hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la
tierra.
7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia
daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le
había aparecido.
8 Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y
plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al
oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de
Jehová.
9 Y Abram partió de allí, caminando y yendo hacia el Neguev.
Abram en Egipto
10 Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a
Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la
tierra.
11 Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a
Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer de hermoso
aspecto;
12 y cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me
matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.
13 Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien
por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti.
14 Y aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios
vieron que la mujer era hermosa en gran manera.
15 También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron
delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón.
16 E hizo bien a Abram por causa de ella; y él tuvo ovejas,
vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos.
17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas,
por causa de Sarai mujer de Abram.
18 Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto
que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu
mujer?
19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana, poniéndome en ocasión
de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, he aquí tu mujer;
tómala, y vete.
20 Entonces Faraón dio orden a su gente acerca de Abram; y le
acompañaron, y a su mujer, con todo lo que tenía.
Abram y Lot se separan
13
1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer,
con todo lo que tenía, y con él Lot.
2 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro.
3 Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el,
hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-el y
Hai,
4 al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó
allí Abram el nombre de Jehová.
5 También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y
tiendas.
6 Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues
sus posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar.
7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los
pastores del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban
entonces en la tierra.
8 Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre
nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos
hermanos.
9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te
apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la
derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda.
10 Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que
toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra
de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová
a Sodoma y a Gomorra.
11 Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán;
y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.
12 Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot
habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas
hasta Sodoma.
13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra
Jehová en gran manera.
14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él:
Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el
norte y el sur, y al oriente y al occidente.
15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu
descendencia para siempre.
16 Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si
alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu
descendencia será contada.
17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su
ancho; porque a ti la daré.
18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el
encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a
Jehová.
Abram liberta a Lot
14
1 Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de
Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim,
2 que éstos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra
Birsa rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber
rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar.
3 Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que es el Mar
Salado.
4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el
decimotercero se rebelaron.
5 Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que
estaban de su parte, y derrotaron a los refaítas en Astarot
Karnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim,
6 y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de
Parán, que está junto al desierto.
7 Y volvieron y vinieron a En-mispat, que es Cades, y
devastaron todo el país de los amalecitas, y también al amorreo
que habitaba en Hazezontamar.
8 Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de
Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron
contra ellos batalla en el valle de Sidim;
9 esto es, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim,
Amrafel rey de Sinar, y Arioc rey de Elasar; cuatro reyes contra
cinco.
10 Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y
cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron
allí; y los demás huyeron al monte.
11 Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas
sus provisiones, y se fueron.
12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que
moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron.
13 Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el
hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano
de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram.
14 Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus
criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los
siguió hasta Dan.
15 Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les
atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco.
16 Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y
sus bienes, y a las mujeres y demás gente.
Melquisedec bendice a Abram
17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes
que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle
de Save, que es el Valle del Rey.
18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios
Altísimo, sacó pan y vino;
19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios
Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;
20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos
en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.
21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y
toma para ti los bienes.
22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a
Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,
23 que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré
de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram;
24 excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte
de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los
cuales tomarán su parte.
Dios promete a Abram un hijo
15
1 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en
visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu
galardón será sobremanera grande.
2 Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo
así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese
damasceno Eliezer?
3 Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he
aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa.
4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará
éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará.
5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta
las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu
descendencia.
6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.
7 Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los
caldeos, para darte a heredar esta tierra.
8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la
he de heredar?
9 Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de
tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y
un palomino.
10 Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso
cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves.
11 Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y
Abram las ahuyentaba.
12 Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he
aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él.
13 Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu
descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y
será oprimida cuatrocientos años.
14 Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo;
y después de esto saldrán con gran riqueza.
15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en
buena vejez.
16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha
llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.
17 Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un
horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los
animales divididos.
18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A
tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta
el río grande, el río Eufrates;
19 la tierra de los ceneos, los cenezeos, los admoneos,
20 los heteos, los ferezeos, los refaítas,
21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.
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