Muerte y sepultura de Sara
23
1 Fue la vida de Sara ciento veintisiete años; tantos fueron
los años de la vida de Sara.
2 Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra
de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla.
3 Y se levantó Abraham de delante de su muerta, y habló a los
hijos de Het, diciendo:
4 Extranjero y forastero soy entre vosotros; dadme propiedad
para sepultura entre vosotros, y sepultaré mi muerta de delante
de mí.
5 Y respondieron los hijos de Het a Abraham, y le dijeron:
6 Oyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre
nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta;
ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que
entierres tu muerta.
7 Y Abraham se levantó, y se inclinó al pueblo de aquella
tierra, a los hijos de Het,
8 y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad de que yo
sepulte mi muerta de delante de mí, oídme, e interceded por mí
con Efrón hijo de Zohar,
9 para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al extremo de
su heredad; que por su justo precio me la dé, para posesión de
sepultura en medio de vosotros.
10 Este Efrón estaba entre los hijos de Het; y respondió
Efrón heteo a Abraham, en presencia de los hijos de Het, de
todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo:
11 No, señor mío, óyeme: te doy la heredad, y te doy
también la cueva que está en ella; en presencia de los hijos de
mi pueblo te la doy; sepulta tu muerta.
12 Entonces Abraham se inclinó delante del pueblo de la
tierra,
13 y respondió a Efrón en presencia del pueblo de la tierra,
deciendo: Antes, si te place, te ruego que me oigas. Yo daré el
precio de la heredad; tómalo de mí, y sepultaré en ella mi
muerta.
14 Respondió Efrón a Abraham, diciéndole:
15 Señor mío, escúchame: la tierra vale cuatrocientos siclos
de plata; ¿qué es esto entre tú y yo? Entierra, pues, tu
muerta.
16 Entonces Abraham se convino con Efrón, y pesó Abraham a
Efrón el dinero que dijo, en presencia de los hijos de Het,
cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes.
17 Y quedó la heredad de Efrón que estaba en Macpela al
oriente de Mamre, la heredad con la cueva que estaba en ella, y
todos los árboles que había en la heredad, y en todos sus
contornos,
18 como propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het
y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad.
19 Después de esto sepultó Abraham a Sara su mujer en la
cueva de la heredad de Macpela al oriente de Mamre, que es
Hebrón, en la tierra de Canaán.
20 Y quedó la heredad y la cueva que en ella había, de
Abraham, como una posesión para sepultura, recibida de los hijos
de Het.
Abraham busca esposa para Isaac
24
1 Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová
había bendecido a Abraham en todo.
2 Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa,
que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano
debajo de mi muslo,
3 y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de
la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los
cananeos, entre los cuales yo habito;
4 sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer
para mi hijo Isaac.
5 El criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en
pos de mí a esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de
donde saliste?
6 Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá.
7 Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi
padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró,
diciendo: A tu descendencia daré esta tierra; él enviará su
ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo.
8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de
este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.
9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham
su señor, y le juró sobre este negocio.
10 Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su
señor, y se fue, tomando toda clase de regalos escogidos de su
señor; y puesto en camino, llegó a Mesopotamia, a la ciudad de
Nacor.
11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a
un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las
doncellas por agua.
12 Y dijo: Oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te
ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi
señor Abraham.
13 He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de
los varones de esta ciudad salen por agua.
14 Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu
cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y
también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú
has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que
habrás hecho misericordia con mi señor.
15 Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí
Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor
hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su
hombro.
16 Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que
varón no había conocido; la cual descendió a la fuente, y
llenó su cántaro, y se volvía.
17 Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Te ruego que
me des a beber un poco de agua de tu cántaro.
18 Ella respondió: Bebe, señor mío; y se dio prisa a bajar
su cántaro sobre su mano, y le dio a beber.
19 Y cuando acabó de darle de beber, dijo: También para tus
camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber.
20 Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió
otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos.
21 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber
si Jehová había prosperado su viaje, o no.
22 Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un
pendiente de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que
pesaban diez,
23 y dijo: ¿De quién eres hija? Te ruego que me digas: ¿hay
en casa de tu padre lugar donde posemos?
24 Y ella respondió: Soy hija de Betuel hijo de Milca, el cual
ella dio a luz a Nacor.
25 Y añadió: También hay en nuestra casa paja y mucho
forraje, y lugar para posar.
26 El hombre entonces se inclinó, y adoró a Jehová,
27 y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi amo Abraham, que no
apartó de mi amo su misericordia y su verdad, guiándome Jehová
en el camino a casa de los hermanos de mi amo.
28 Y la doncella corrió, e hizo saber en casa de su madre
estas cosas.
29 Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual
corrió afuera hacia el hombre, a la fuente.
30 Y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de
su hermana, que decía: Así me habló aquel hombre, vino a él; y
he aquí que estaba con los camellos junto a la fuente.
31 Y le dijo: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera?
He preparado la casa, y el lugar para los camellos.
32 Entonces el hombre vino a casa, y Labán desató los
camellos; y les dio paja y forraje, y agua para lavar los pies de
él, y los pies de los hombres que con él venían.
33 Y le pusieron delante qué comer; mas él dijo: No comeré
hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla.
34 Entonces dijo: Yo soy criado de Abraham.
35 Y Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha
engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y
siervas, camellos y asnos.
36 Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez un hijo a mi
señor, quien le ha dado a él todo cuanto tiene.
37 Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomarás para mi hijo
mujer de las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito;
38 sino que irás a la casa de mi padre y a mi parentela, y
tomarás mujer para mi hijo.
39 Y yo dije: Quizás la mujer no querrá seguirme.
40 Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he
andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y
tomarás para mi hijo mujer de mi familia y de la casa de mi
padre.
41 Entonces serás libre de mi juramento, cuando hayas llegado
a mi familia; y si no te la dieren, serás libre de mi juramento.
42 Llegué, pues, hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi
señor Abraham, si tú prosperas ahora mi camino por el cual
ando,
43 he aquí yo estoy junto a la fuente de agua; sea, pues, que
la doncella que saliere por agua, a la cual dijere: Dame de
beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro,
44 y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus
camellos sacaré agua; sea ésta la mujer que destinó Jehová
para el hijo de mi señor.
45 Antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca,
que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió a la
fuente, y sacó agua; y le dije: te ruego que me des de beber.
46 Y bajó prontamente su cántaro de encima de sí, y dijo:
Bebe, y también a tus camellos daré de beber. Y bebí, y dio
también de beber a mis camellos.
47 Entonces le pregunté, y dije: ¿De quién eres hija? Y ella
respondió: Hija de Betuel hijo de Nacor, que le dio a luz Milca.
Entonces le puse un pendiente en su nariz, y brazaletes en sus
brazos;
48 y me incliné y adoré a Jehová, y bendije a Jehová Dios
de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de verdad
para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo.
49 Ahora, pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con
mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; y me iré a la
diestra o a la siniestra.
50 Entonces Labán y Betuel respondieron y dijeron: De Jehová
ha salido esto; no podemos hablarte malo ni bueno.
51 He ahí Rebeca delante de ti; tómala y vete, y sea mujer
del hijo de tu señor, como lo ha dicho Jehová.
52 Cuando el criado de Abraham oyó sus palabras, se inclinó
en tierra ante Jehová.
53 Y sacó el criado alhajas de plata y alhajas de oro, y
vestidos, y dio a Rebeca; también dio cosas preciosas a su
hermano y a su madre.
54 Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él,
y durmieron; y levantándose de mañana, dijo: Enviadme a mi
señor.
55 Entonces respondieron su hermano y su madre: Espere la
doncella con nosotros a lo menos diez días, y después irá.
56 Y él les dijo: No me detengáis, ya que Jehová ha
prosperado mi camino; despachadme para que me vaya a mi señor.
57 Ellos respondieron entonces: Llamemos a la doncella y
preguntémosle.
58 Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¿Irás tú con este
varón? Y ella respondió: Sí, iré.
59 Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, y a su nodriza, y
al criado de Abraham y a sus hombres.
60 Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé
madre de millares de millares, y posean tus descendientes la
puerta de sus enemigos.
61 Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en
los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca,
y se fue.
62 Y venía Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque él
habitaba en el Neguev.
63 Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la
tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que
venían.
64 Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió
del camello;
65 porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón
que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado había
respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se
cubrió.
66 Entonces el criado contó a Isaac todo lo que había hecho.
67 Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a
Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la
muerte de su madre.
Los descendientes de Abraham y Cetura
(1 Cr. 1.32-33)
25
1 Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre era Cetura,
2 la cual le dio a luz a Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac
y Súa.
3 Y Jocsán engendró a Seba y a Dedán; e hijos de Dedán
fueron Asurim, Letusim y Leumim.
4 E hijos de Madián: Efa, Efer, Hanoc, Abida y Elda. Todos
estos fueron hijos de Cetura.
5 Y Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac.
6 Pero a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los
envió lejos de Isaac su hijo, mientras él vivía, hacia el
oriente, a la tierra oriental.
Muerte y sepultura de Abraham
7 Y estos fueron los días que vivió Abraham: ciento setenta y
cinco años.
8 Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez,
anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo.
9 Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la cueva de
Macpela, en la heredad de Efrón hijo de Zohar heteo, que está
enfrente de Mamre,
10 heredad que compró Abraham de los hijos de Het; allí fue
sepultado Abraham, y Sara su mujer.
11 Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a
Isaac su hijo; y habitó Isaac junto al pozo del Viviente-que-me-
ve.
Los descendientes de Ismael
(1 Cr. 1.28-31)
12 Estos son los descendientes de Ismael hijo de Abraham, a
quien le dio a luz Agar egipcia, sierva de Sara;
13 estos, pues, son los nombres de los hijos de Ismael,
nombrados en el orden de su nacimiento: El primogénito de
Ismael, Nebaiot; luego Cedar, Adbeel, Mibsam,
14 Misma, Duma, Massa,
15 Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedema.
16 Estos son los hijos de Ismael, y estos sus nombres, por sus
villas y por sus campamentos; doce príncipes por sus familias.
17 Y estos fueron los años de la vida de Ismael, ciento
treinta y siete años; y exhaló el espíritu Ismael, y murió, y
fue unido a su pueblo.
18 Y habitaron desde Havila hasta Shur, que está enfrente de
Egipto viniendo a Asiria; y murió en presencia de todos sus
hermanos.
Nacimiento de Jacob y Esaú
19 Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham:
Abraham engendró a Isaac,
20 y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a
Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán
arameo.
21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo
aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así,
¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová;
23 y le respondió Jehová:
- Dos naciones hay en tu seno,
- Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas;
- El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo,
- Y el mayor servirá al menor.
24 Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí
había gemelos en su vientre.
25 Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una
pelliza; y llamaron su nombre Esaú.
26 Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de
Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de
sesenta años cuando ella los dio a luz.
Esaú vende su primogenitura
27 Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza,
hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en
tiendas.
28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca
amaba a Jacob.
29 Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo,
cansado,
30 dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo,
pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre
Edom.
31 Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura.
32 Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para
qué, pues, me servirá la primogenitura?
33 Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y
vendió a Jacob su primogenitura.
34 Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las
lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así
menospreció Esaú la primogenitura.
Isaac en Gerar
26
1 Después hubo hambre en la tierra, además de la primera
hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a
Abimelec rey de los filisteos, en Gerar.
2 Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto;
habita en la tierra que yo te diré.
3 Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te
bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas
tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre.
4 Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y
daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones
de la tierra serán benditas en tu simiente,
5 por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis
mandamientos, mis estatutos y mis leyes.
6 Habitó, pues, Isaac en Gerar.
7 Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su
mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de
decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo
matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto.
8 Sucedió que después que él estuvo allí muchos días,
Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio a
Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer.
9 Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto
tu mujer. ¿Cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le
respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella.
10 Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco
hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras
traído sobre nosotros el pecado.
11 Entonces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que
tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morirá.
12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año
ciento por uno; y le bendijo Jehová.
13 El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se
engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y
los filisteos le tuvieron envidia.
15 Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham
su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado
de tierra.
16 Entonces dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros,
porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho.
17 E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y
habitó allí.
18 Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían
abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos
habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por
los nombres que su padre los había llamado.
19 Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y
hallaron allí un pozo de aguas vivas,
20 los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac,
diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo
Esek, porque habían altercado con él.
21 Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él; y
llamó su nombre Sitna.
22 Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron
sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora
Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra.
23 Y de allí subió a Beerseba.
24 Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy
el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y
yo bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de
Abraham mi siervo.
25 Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y
plantó allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un
pozo.
26 Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y
Ficol, capitán de su ejército.
27 Y les dijo Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me
habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros?
28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo;
y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y
nosotros, y haremos pacto cutigo,
29 que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y
como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; tú
eres ahora bendito de Jehová.
30 Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron.
31 Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e
Isaac los despidió, y ellos se despidieron de él en paz.
32 En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y
le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le
dijeron: Hemos hallado agua.
33 Y lo llamó Seba; por esta causa el nombre de aquella ciudad
es Beerseba hasta este día.
34 Y cuando Esaú era de cuarenta años, tomó por mujer a
Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo;
35 y fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca.
Jacob obtiene la bendición de Isaac
27
1 Aconteció que cuando Isaac envejeció, y sus ojos se
oscurecieron quedando sin vista, llamó a Esaú su hijo mayor, y
le dijo: Hijo mío. Y él respondió: Heme aquí.
2 Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi
muerte.
3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al
campo y tráeme caza;
4 y hazme un guisado como a mí me gusta, y tráemelo, y
comeré, para que yo te bendiga antes que muera.
5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo;
y se fue Esaú al campo para buscar la caza que había de
traer.
6 Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo
he oído a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo:
7 Tráeme caza y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga
en presencia de Jehová antes que yo muera.
8 Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando.
9 Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos
de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como a él
le gusta;
10 y tú las llevarás a tu padre, y comerá, para que él te
bendiga antes de su muerte.
11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es
hombre velloso, y yo lampiño.
12 Quizá me palpará mi padre, y me tendrá por burlador, y
traeré sobre mí maldición y no bendición.
13 Y su madre respondió: Hijo mío, sea sobre mí tu
maldición; solamente obedece a mi voz y vé y tráemelos.
14 Entonces él fue y los tomó, y los trajo a su madre; y su
madre hizo guisados, como a su padre le gustaba.
15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú su hijo mayor, los
preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob su hijo
menor;
16 y cubrió sus manos y la parte de su cuello donde no tenía
vello, con las pieles de los cabritos;
17 y entregó los guisados y el pan que había preparado, en
manos de Jacob su hijo.
18 Entonces éste fue a su padre y dijo: Padre mío. E Isaac
respondió: Heme aquí; ¿quién eres, hijo mío?
19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he
hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de
mi caza, para que me bendigas.
20 Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste
tan pronto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios
hizo que la encontrase delante de mí.
21 E Isaac dijo a Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo
mío, por si eres mi hijo Esaú o no.
22 Y se acercó Jacob a su padre Isaac, quien le palpó, y
dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de
Esaú.
23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las
manos de Esaú; y le bendijo.
24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y Jacob respondió: Yo
soy.
25 Dijo también: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo,
para que yo te bendiga; y Jacob se la acercó, e Isaac comió; le
trajo también vino, y bebió.
26 Y le dijo Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo
mío.
27 Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus
vestidos, y le bendijo, diciendo:
- Mira, el olor de mi hijo,
- Como el olor del campo que Jehová ha bendecido;
-
28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo,
- Y de las grosuras de la tierra,
- Y abundancia de trigo y de mosto.
-
29 Sírvante pueblos,
- Y naciones se inclinen a ti;
- Sé señor de tus hermanos,
- Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre.
- Malditos los que te maldijeren,
- Y benditos los que te bendijeren.
30 Y aconteció, luego que Isaac acabó de bendecir a Jacob, y
apenas había salido Jacob de delante de Isaac su padre, que
Esaú su hermano volvió de cazar.
31 E hizo él también guisados, y trajo a su padre, y le dijo:
Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me
bendiga.
32 Entonces Isaac su padre le dijo: ¿Quién eres tú? Y él le
dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú.
33 Y se estremeció Isaac grandemente, y dijo: ¿Quién es el
que vino aquí, que trajo caza, y me dio, y comí de todo antes
que tú vinieses? Yo le bendije, y será bendito.
34 Cuando Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una
muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme
también a mí, padre mío.
35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu
bendición.
36 Y Esaú respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, pues ya
me ha suplantado dos veces: se apoderó de mi primogenitura, y he
aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado
bendición para mí?
37 Isaac respondió y dijo a Esaú: He aquí yo le he puesto
por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos;
de trigo y de vino le he provisto; ¿qué, pues, te haré a ti
ahora, hijo mío?
38 Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes más que una sola
bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y
alzó Esaú su voz, y lloró.
39 Entonces Isaac su padre habló y le dijo:
- He aquí, será tu habitación en grosuras de la tierra,
- Y del rocío de los cielos de arriba;
-
40 Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás;
- Y sucederá cuando te fortalezcas,
- Que descargarás su yugo de tu cerviz.
Jacob huye de Esaú
41 Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su
padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los
días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob.
42 Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo
mayor; y ella envió y llamó a Jacob su hijo menor, y le dijo:
He aquí, Esaú tu hermano se consula acerca de ti con la idea de
matarte.
43 Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz; levántate y huye a
casa de Labán mi hermano en Harán,
44 y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu
hermano se mitigue;
45 hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y
olvide lo que le has hecho; yo enviaré entonces, y te traeré de
allá. ¿Por qué seré privada de vosotros ambos en un día?
46 Y dijo Rebeca a Isaac: Fastidio tengo de mi vida, a causa de
las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como
éstas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?
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