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Podemos hablar de varios
elementos:
1. Diversiones
En un pueblo tan pequeño
como Cabañas, La Ría fue para muchos un lugar de
pasatiempo y diversión.

El paseo: cuantos
lugares de España, desearían tener a mano un lugar como
este para hacer senderismo, rutas en bicicleta,
etc.
Allí acudíamos niños y
jóvenes a bañarnos en verano, la mayoría
aprendimos a mal nadar, dando nuestras primeras patadas
al agua agarrados a una junquera. Se consideraba que ya
sabías nadar, cuando cruzabas La Ría. Siempre debías
hacerlo en sentido diagonal y a favor de corriente. Los
más arriesgados se lanzaban al agua desde el pretil del
puente.
Podías navegar montado
en un neumático de remolque o de tractor inflado y
desplazarte a favor de corriente. La vuelta ya tenías
que hacerla por tierra.
En la época de
navegación, hasta 1955, la gente se acercaba a ver
pasar las barcas (barcazas visibles hasta hace pocos
años junto a la dársena del puente mayor de Valladolid),
al principio tiradas por mulas y luego propulsadas por
motor. Era un espectáculo contemplar el paso por el
desnivel de La Quince.
Podías y puedes practicar
la pesca con la caña. Con suerte y paciencia te
llevabas unos cachos, bermejas ensartados en unos juncos
y los más afortunados y expertos algún barbo, que bien
fritos están riquísimos.
Pescando
con caña Pesca del cangrejo

¡Cuántos cangrejos del país habremos
hemos saboreado antes de que se extinguiesen! En la
bodega acompañados de un jarro de vino nos sabían a
gloria.
Por suerte, parece ser que
otra vez se pueden volver a degustar cangrejos de La
Ría, aunque sea una variedad menos exquisita.
De pequeños organizábamos
excursiones para ir a merendar, bien solos, otras
veces algún jueves por la tarde con la maestra.
En primavera la
búsqueda de nidos en los árboles, entre las juncias
de la Toja Carreosorno o en las junqueras era una de
nuestras diversiones favoritas después de salir de la
escuela, pero siempre poniendo el máximo cuidado para
que no se enterasen nuestros padres o el maestro.
Nuestra educación ecologista apenas existía.
Las orillas representan
una importante zona de setas de cardo, y en
tiempos de nuestros abuelos de perrechico, estas
en primavera, aquellas en otoño.
En el día de hoy puedes
pasear, montar en bici, pescar, buscar setas y relajarte
recorriendo los antiguos caminos de sirga.
¡!Ojalá se dinamice el
Canal como recurso turístico con el nuevo proyecto que
han firmado las diputaciones de Palencia, Valladolid y
Burgos.
En Herrera de Pisuerga
y Medina de Rioseco ya disponen
de barca para pasear a los turistas a través del Canal.
2.
Utilidades
Una gran fuente de
recursos:
La
molienda, elaboración de adobes en la
Toja Carreosorno, cuando estaba seca la del pueblo,
aprovisionamiento de agua para las casas, pasto
y abrevadero para el ganado, de juncias para
las tapias, lavandería (cuando aún se
empleaba el azulete).
Mención especial se debe
conceder al riego a partir de los años ochenta,
fundamentalmente en las tierras situadas en la margen
izquierda, que han posibilitado el cultivo de plantas
industriales, tales como el girasol, y sobre todo la
remolacha y forrajeras.
Fin.
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