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Benetton suma la minería a sus
negocios |
Por Andrés Sanguinetti
12 de
septiembre de 2004
El magnate italiano amplía sus inversiones en
el país a través de la prospección, exploración y explotación de yacimientos en
San Juan y Jujuy.
Dueño de 900 mil hectáreas en el sur
del país y en la provincia de Buenos Aires, de 280 mil cabezas de ganado y con
negocios en las industrias lanera, forestal y agropecuaria, Luciano Benetton
decidió emprender un nuevo negocio en la Argentina. Ahora apunta a la actividad
minera. Y para llevar a cabo este nuevo emprendimiento, el dueño de United
Colors of Benetton mira las regiones norte y centro, más precisamente Jujuy y
San Juan, donde la minería viene adquiriendo atractivo de la mano de los
gobiernos provinciales.
Luciano es el impulsor de las actividades en la
Argentina de la familia más glamorosa de la moda europea. Pero no suele visitar
las tierras que posee en Santa Cruz, Chubut y Río Negro, y depositó en su
hermano Carlo el manejo de las inversiones.
Los negocios de los Benetton
son canalizados por Compañía de Tierras del Sud Argentino, que lleva invertidos
casi u$s100 millones en la adquisición y explotación de tierras y ganado en la
Patagonia y Balcarce. Actualmente, la empresa lleva a cabo un plan de
integración vertical de sus negocios y realiza inversiones en las industrias
lanera y forestal: “Buscamos producir desarrollo y trabajo para el territorio y
sus habitantes”, explica Luciano siempre que se lo consulta sobre la razón por
la cual eligió a la Argentina para arriesgar parte de su fortuna en negocios.
El año pasado se creó Minera Sud Argentina S.A., de la cual Compañías de
Tierras del Sud Argentino es titular de 60% del capital. Según su estatuto
societario fue creada para “la adquisición, disposición y transferencia de
propiedades y derechos mineros. Prospección, exploración, desarrollo,
preparación, explotación, extracción, refinamiento de minerales y subproductos”.
Una de las primeras actividades de la minera fue solicitar cateos en
campos de los Benetton, ubicados en la zona de El Maitén, Chubut. Es la misma
región en la que soportó un litigio por la tenencia de tierras con una familia
mapuche. Según los Benetton, se trata de pedidos efectuados “de manera
preventiva para evitar que otra empresa minera lo solicite y resguardar la
actividad ganadera que es el objetivo principal de Compañía de Tierras”.
En la zona el grupo canadiense Meridian Gold, que fracasó en su objetivo
de explotar una mina a cielo abierto en Esquel, también lleva a cabo estudios en
busca de oro. Además, los Benetton tienen allí uno de los cuatro grandes centros
de producción, en las estancias “Leleque” y “El Maitén”. Los otros tres están en
la estancia “Cóndor”, de Río Gallegos; estancia “Coronel”, de San Julián,
también en Santa Cruz; estancia “Pilcañeu”, en Río Negro, y en la estancia
“Santa Marta”, en Balcarce. Todas dedicadas a la producción de carne vacuna y
ovina, de lana y cereales.
En conjunto poseen 280.000 cabezas de ganado
ovino que producen 1.300.000 kilogramos de lana al año, y 16.000 cabezas de
ganado bovino. En el caso de la lana, es exportada en su totalidad a Europa. En
la provincia de Buenos Aires se destinan 8.000 ha al cultivo de trigo, maíz,
soja y girasol, con una producción media de 35.000 toneladas por año.
Tierra de colores
Los Benetton compraron Compañía de
Tierras Sud Argentino S.A. en 1991. Pero la empresa nació en 1891 dedicada a la
producción agropecuaria en diferentes localidades del país. Hasta 1975 operó
como una compañía extranjera de capitales ingleses. Ese año fue adquirida por
inversores argentinos que luego la vendieron a Edizione Holding, empresa madre
de la familia Benetton. Las ganancias generadas por la compañía en los últimos
doce años llegaron a U$15 millones y, según la empresa, han sido reinvertidas en
las estancias. A estas reinversiones se suma un total de un millón de dólares
promedio.
Campaña
Internacional de Denuncia
Los colores de Benetton
El pasado 10 de junio, diversas agrupaciones mapuche con sede en América del
Norte y Europa, iniciaron una Campaña Internacional de Denuncia contra la
multinacional Italiana
Benetton, principal usurpadora del territorio de las comunidades mapuche en la
zona del Puelmapu. Entre otras medidas, exigen se investigue en Argentina los
fundamentos legales que dieron origen la formación de la Compañía de Tierras
del Sud Argentino S.A., hoy de propiedad de Benetton.
Por Mapuche INTERNATIONAL LINK
El conflicto territorial entre los Mapuche – los originales habitantes del sur
de Argentina y Chile- y el Grupo Italiano Benetton comenzó a salir a la luz
pública, después que familias mapuches descubrieron que aparentemente las
tierras de sus ancestros, ya no les pertenecían. El problema se agravo en los
últimos meses, después que la Compañía de Tierras del Sud Argentino Sociedad
Anónima, de propiedad de Benetton, recurrió al sistema jurídico argentino para
expulsar ha familias mapuches de sus tierras.
El ultimo de tales desalojos se llevo a efecto el 31 de Mayo pasado, contra la
familia Atilio Curiñaco y Rosa Rúa Nahuelquir a quienes la empresa los acuso
de usurpación de tierras, después que estos trataron de retornar al territorio
de sus abuelos. El juez Jorge Eyo de Esquel, localidad ubicada a unos 1.460
kilómetros al sur de Buenos Aires, paso sentencia apoyando la posición de la
empresa.
Los negocios sombrío de Benetton
En los últimos 10 años, Benetton ha adquirido aproximadamente 900 mil
hectáreas de tierra en las provincias patagónicas de Neuquén, Río Negro,
Chubut y Santa Cruz. Desde entonces procedió a cercar territorios y ha
expulsar a sus habitantes, con el objeto de dar paso a la crianza de ovinos y
satisfacer así la demanda de lana que necesita para su industria textil,
producción a bajo costo, con mano de obra barata, pero a altas ganancias.
Benetton compro los terrenos de la Compañía de Tierras del Sud Argentino S.A.,
cuya legalidad de los títulos, siempre han sido cuestionados por los mapuches
y corroborado por los abogados que hoy defienden a las familias afectadas.
Las bases legales que dieron origen a la Compañía se han visto seriamente
debilitados por la fuerte corriente de opinión en la sociedad civil Argentina,
en particular, en las provincias Patagónicas, quienes piden se caduque todos
los títulos de propiedad de las “sociedades anónimas”, incluyendo la Compañía
de Benetton. Exigen además que esos terrenos sean restituidos a sus legítimos
dueños, como un gesto de justicia y de reparación histórica del Estado
Argentino con el pueblo Mapuche del Puelmapu.
La petición de la sociedad civil al Gobierno Central y Provincial se basa
además en la falta de transparencia en que las “sociedades anónimas” operan,
las que nadie sabe quienes son sus ‘dueños’ o titulares de las acciones y que
sin embargo, controlan enormes extensiones de terrenos, mientras los mapuches
y otros sectores sociales viven en la extrema pobreza.
Los abogados que defienden a los mapuches han corroborado, mediante
documentación legal, las persistentes denuncias de comunidades mapuche sobre
la arbitraria e ilegal usurpación de sus tierras por latifundistas, sociedades
anónimas, y el Estado Argentino.
Historia del conflicto territorial Mapuche
Después de casi 100 años de violenta Guerra colonialista contra el pueblo
Mapuche, España no logro derrotarlo militarmente, obligándoles a reconocer la
frontera, la que fuera establecida en el Tratado de Killen en 1641. Con esto
la nación Mapuche pasaba a ser la primera y única nación indígena de
Latinoamérica, cuya independencia le fuera reconocida por la entonces más
ponderosa potencia europea.
En los momentos de la declaración de independencia de los estados de Chile y
Argentina de España en 1810, el Wallmapu o territorio Mapuche, continuo siendo
independientes bajo el control y la soberanía de la nación Mapuche.
El territorio de la nación Mapuche fue anexado por la republica argentina,
después de una Guerra colonialista que comenzara a mediados de la década de
1870 y que concluyera con la derrota militar Mapuche en 1885. Esta agresión
militar es conocida como, “Campañas del Desierto”, cuyo objetivo era
exterminar a la población Mapuche para apoderarse de su territorio y recursos
naturales.
Con la derrota militar del pueblo Mapuche y la ocupación del Puelmapu
(territorio del lado argentino) el estado triunfante procedió a repartir el
territorio mapuche. Se crearon enormes latifundios algunos bajo decretos de
leyes otros, semi legales y otros en abierta contravención con las leyes de
colonización de la época. En 1891, diez familias de origen Ingles formaron una
sociedad que nominaron como “Compañía Tierras del Sud Argentino Limitada”,
empresa que después se transformo en Sociedad Anónima y que un siglo después
fue adquirida por Benetton por la suma de 50 millones de dólares.
Un llamado a la conciencia
El pueblo Mapuche del Puelmapu ha tenido que soportar, desde la ocupación de
su territorio, una de las peores persecuciones que se conoce en la historia
Latinoamericana. Desde el genocidio de su población, durante la Campaña del
Desierto, hasta la sistemática campaña de exterminio cultural de los
sobrevivientes. Con el objeto de hacer desaparecer todo vestigio indígena
mediante un brutal proceso de asimilación, muchos fueron incorporados al
ejército del enemigo, mientras otros fueron secuestrados y transportados a
Buenos Aires (Capital de Argentina) para ser distribuidos como objetos a
familias e individuos de origen Europeo. El reparto se realizaba en el sector
El Retiro de Buenos Aires, donde eran “adoptados” -según la versión oficial-
para el trabajo domestico, en calidad de esclavos.
Finalizada la campaña militar, los mapuches fueron implacablemente perseguidos
por los colonos, los que contrataban bandas armadas conocidas como los
“cazadores de indios”, cuya paga dependía del numero de mapuches que
asesinaban; la organización social y autoridades tradicionales fueron
combatidas; las tumbas de sus héroes profanadas y exhibidos como trofeos de
guerra en los museos; sus nombres indígenas proscritos y hasta la mención del
vocablo Mapuche censurado. La historia escrita por los vencedores de la guerra
que justifica la anexión territorial y el genocidio del pueblo Mapuche, esta
colmada de elementos racistas e individuos, algunos de los cuales tienen
intereses económicos personales en la región.
En la actualidad este mismo tipo de elementos racistas que se autoproclaman
“historiadores”, colaboran con Benetton para también apoderarse de la historia
del pueblo Mapuche. En efecto en el Museo de Leleque apoyados por Benetton,
las entidades regionales de la nación Mapuche del Puelmapu, tales como:
Williche, lafkenche, Tehuelche, Rankelche, Pewenche, etc., son invisibles, no
existen a los ojos de estos historiadores, los que son referidos de manera
despectiva como los: “indios”, “nativos”, autóctonos.
Reparación histórica
En la actualidad el pueblo mapuche, sigue exigiendo el respeto de sus derechos
de pueblo y la restitución de sus territorios, siguen reclamando su derecho de
vivir en el territorio de sus ancestros. Territorio que por derecho natural e
histórico les pertenece, derecho al que nunca han renunciado y que nunca
renunciaran hasta que se les haga justicia. Sus demandas se encuadran dentro
de lo establecido en el derecho internacional y las legislaciones nacionales.
Las bases de sus propuestas se fundamentan en los siguientes puntos:
1.- Benetton no respeta las disposiciones contenidas en los Códigos de
Conducta de la Unión Europea sobre las operaciones de empresas europeas que
invierten en los países en vía de desarrollo (Resolución 15/11/99);
2.- El despojo a los mapuche de sus tierras ancestrales contraviene el
articulo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional Argentina de 1853/1994 que:
“Reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas y la
posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan;
y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano;
ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o
embargos”;
3.- Se priva a las comunidades mapuche de su subsistencia económica, viola el
articulo 14 y 17 de la Ley 24.071 Ratificatoria del Convenio 169 de la OIT
(Organización Internacional del Trabajo) sobre pueblos indígenas, en la que
los estados se comprometen a reconocerles a los pueblos indígenas, el derecho
de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan y,
que “deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos
indígenas a utilizar tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos,
pero a las que hayan tenido tradicionalmente acceso para sus actividades
tradicionales y de subsistencias”;
En consecuencia los firmantes de este documento, pedimos: 1.- Se investigue
los fundamentos legales que dieron origen la formación de la Compañía de
Tierras del Sud Argentino S.A., hoy de propiedad de Benetton; 2.- Se explore
iniciativas que conduzcan a una solución política del problema de tierra que
afecta al pueblo Mapuche, considerando que el actual Estado de Derecho no se
aplica o pareciera no considerar adecuadamente los derechos e intereses del
pueblo Mapuche; 3.- Restitución a las comunidades mapuche de los territorios
en disputa, en particular los territorios ilegalmente adquiridos por Benetton.
Firman:
- Enlace Mapuche Internacional – Reynaldo Mariqueo (Inglaterra); [email protected]
- Centro de Documentación Ñuke Mapu – Jorge Calbucura (Suecia); e-mail:
[email protected]
- Comité Belga - America India - Gaston Lion (Bélgica); [email protected]
- Grupo de apoyo mapuche, Siegen, (Alemania); [email protected]
- Centro de Documentacion Indigena RUCADUGUN - Carlos Contreras Painemal
(Alemania); [email protected]
- Mapuche Nation Support Committe, Victor M. Gavilan (Calgary, Canada)
[email protected]
- Mapuche Nation Support Committe, Dionisio Barrales, (Edmonton, Canada)
wenuleufu@shaw,ca
- Mapuche Nation Support Committee, Cecilia Aguilera (Winnipeg, Canada)
[email protected]
- Mapuche Nation Support Committee, Carlos Pilquil (Montreal, Canada)
[email protected]
- Mapuche Nation Support Committee, Armando Navarrete (Montreal, Canada) [email protected]
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