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LITERATURA

Vive Le Ant

En los ochenta alcanzó una popularidad rayana en la obsesión de sus fans y más tarde pasó por periodos de represión y un regreso menos rimbombante. En esta biografía, Adam Ant cuenta cómo ocurrió todo y qué lecciones quedaron de la experiencia.

.Stand and Deliver: The Autobiography
Adam Ant
Pan Books/2008


DICIEMBRE, 2012. Londres, 1981. Si usted quiere escapar de la oleada de Adam Ant que ha invadido a esa ciudad tendría que meterse a un refugio antiaéreo construido en la segunda guerra mundial, y probablemente no sea suficiente. Si en su momento se consideró que Duran Duran eran los nuevos Beatles (así fue, por increíble que hoy nos parezca) se pensaba que Adam Ant era el sucesor directo de Elvis Presley. "El nombre y el rostro de Adam and the Ants aparecían en cada calle, en cada esquina de la ciudad (...) habíamos llegado y habíamos conquistado ¿pero por cuánto tiempo? Esa angustia puede ser mayor a las dudas de si algún día llegarás a triunfar", escribe Adam Ant, el protagonista de aquél huracán publicitario.

Las autobiografías de músicos y cantantes suelen aclarar muchos puntos que en su momento parecían opuestos. Por ejemplo, los críticos pensaban que Adam Ant era un oportunista, un seudopunk ansioso de lucrar con el legado de los Sex Pistols. Por el contrario: según Ant, "lo que buscábamos era mantener ese espíritu de rebeldía, conscientes de que un rechazo a todo y a todos no te lleva a ningún lado en términos artísticos si no tienes un propósito claro", es decir, una postura idéntica a grupos adorados por la crítica, como The Clash, y agrega, "a diferencia de ellos, nosotros sí teníamos conocimientos musicales".

Adam Ant llega al mundo como Stuart Goddard en una familia de origen gitano emigrada desde Francia generaciones atrás. "No era una vida muy emocionante la de mis primeros años", dice. A los siete sus padres se divorcian y él encuentra refugio en la música (su madre estuvo al servicio de la familia McCartney por un tiempo). De adolescente decide probar suerte en Londres, tiempo que aprovechaba también para entrar a las salas a ver cine, del que era gran aficionado. Le gustan las cintas de piratas, en especial las estelarizadas por Errol Flynn. "Lo que ellos hacían en pantalla parecía tan fácil de modo que llegas a pensar que tu también quieres ser actor", refiere. Pero eso no es todo lo que emula de Flynn; su indumentaria de corsario le apasiona y rápido la imita, vistiéndose como tal en sus ratos libres, sin saber todavía que ese sería un movimiento clave en su inminente carrera musical.

La corriente glam a principios de los setenta lo cautiva y Goddard no puede esperar más: se une a sucesivos grupos musicales con escaso éxito hasta que en 1978 logra conformar su propio grupo The Ants, pero pronto se da cuenta que para conseguir contratos de presentación necesita de una figura conocida, y el empresario Malcolm McLaren parece el indicado. Se acerca a él y le propone que sea su agente pero McLaren, oportunista hasta el tuétano, le roba a su grupo con el que luego conformará Bow Wow Wow, sus siguientes víctimas a explotar. Sin embargo esa jugarreta resultó afortunada pues EMI, como venganza contra McLaren, decide firmar a Adam y su nuevo grupo The Ants. Y antes que otra cosa ocurra, Goddard se cambia legalmente su nombre a Adam Ant, que no solo viene a ser Adam y las hormigas sino un juego de palabras, adamant, que significa "tesonero e imparable".

Las canciones del grupo no son nada espectacular --incluso algunas de ellas suenan irritantemente repetitivas-- pero como decía McLuhan, el medio es el mensaje. Queda claro que la estrafalaria indumentaria de los Ants es parte de su éxito como también lo fuera, en otro increíble golpe de suerte, que su ascenso se diera con el auge del vidoe musical y, luego, de la aparición de MTV que les permitirá darse a conocer en Estados Unidos sin tener que realizar agotadoras giras. Pero de hecho ya no había tiempo para realizarlas pues Adam and The Ants se separararon en 1982. (En el ínter, Bow Wow Wow se separó y desapareció en el olvido meses después9.

"Los videos tenían todos una dinámica parecida: yo aparecía vestido de pirata en escenarios que eran casas de estilo versallesco y con los actores luciendo ropas de la época de la revolución francesa. Todo era una broma pero realmente me sorprendió que los críticos nos atacaran por ello (...) de hecho sigo pensando que los videos musicales eran el momento ideal para que todos nos relajáramos y nos divirtiéramos. Eramos parte del entretenimiento y me parecería absurdo ponernos conceptistas, especialmente en un videos que duraban menos de tres minutos", escribe.

Su primer álbum solista, Friend or Foe, desprenderá el sencillo "Goody Two Shoes", que luego sería número uno en más de 20 países y, sobre todo, en MTV, que lo tenía entre sus artistas consentidos. Pero Ant yta comenzaba a temer el declive. "Recuerdo un día en un hotel en Nueva York. Esa tarde tengo una rueda de prensa con los reporteros, de ahí una fiesta ofrecida por MTV y para la noche un concierto. Enciendo la TV, pongo el MTV y veo un video nuestro (...) estábamos llagando al punto de saturación, sabes que muy pronto ya nadie va a querer saber nada de Adam Ant, que el rechazo (backlash) está a punto de ocurrir entre los fans, y no puedes hacer absolutamente nada....", dice en otro párrafo. Lo que ocurrió no fue tan dramático pero lo cierto es que después de "Goody Two Shoes", Adam Ant ya no pudo repetir los niveles de ese éxito en Estados Unidos donde algunos creen que fue "hit de un día" cuando en realidad tuvo más de 11 canciones en el Top Ten británico.

Vendrían otros intentos, entre ellos "Vive Le Rock" de 1986 donde el estilo glam y decadente ceden su paso a un rock más movido tipo Robert Palmer y "Addicted to Love" a lo cual Ant confiesa que "las canciones de ese álbum estában lejos de ser definitivas pero eran necesarias para mantenernos vigentes". Los siguientes años serán de depresiones, problemas maritales --en todo momento Ant niega las rumores sobre su homosexualidad-- y legales con la disquera Chrysalis, que lo había firmado en Estados Unidos. En 1995 regresa con fuerza al Top Ten gracias al álbum Wonderful y al sencillo del mismo nombre. Es entonces cuando Ant descubre fans insospechados, entre ellos Trent Reznor, de Nine Inch Nails, grupo que se disitngue por sus letras depresivas y autodestructivas y quien lo invita a varias presentaciones.

Desde entonces --2007, cuando se publica el libro-- Adam Ant no ha dejado de trabajar, y es de las pocas figuras ochenteras que siguen en activo; también ha cumplido otro sueño de su infancia, el de actuar en varias series de TV. "Los días del pirata quedaron atrás pero no creo que ello ocurra con los fans que aún me escriben por los buenos momentos que les hice pasar en los ochenta", escribe casi al final de su biografía.

Otra cualidad que debe agregársele es su narrativa, la mayoría de las veces hábil y concisa si bien a veces con algunos terminajos británicos difíciles de descifrar, aunque desconozco si ya existe la traducción en español que, de haberla, seguramente estará llena de los infaltables "gilipollas", "tío" y "no molan". Por lo demás Stand and Deliver es un libro lleno de detalles ochenteros que deleitarán, como ocurrió en caso personal, con todo aquel que vivió los ochenta en tiempo y forma. 

Foto: cortesía newsau-com

 

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