fasenlínea.com

Análisis, comentario y demás

 
Inicio Nacional Internacional Cine DVDs Medios Literatura Y Demás

Y Demás/Obituario

Lo extrañaremos, Robin Gibb

En un año que ha resultado devastador para los pioneros de la música discotheque, la desaparición de esta leyenda acreciente el legado de un género que en un momento llegó a ser vapuleado por la crítica. Con una carrera que casi cubrió medio siglo, Robin Gibb será recordado como un tótem de la música pop 

Versión impresa

MAYO, 2012. Hoy nos suena increíble, pero hubo un momento, hace menos de dos décadas, en que los Bee Gees eran considerados unos parias. Incluso ellos mismos abjuraban de su pasado, tanto así que en su caja múltiple de CDs que apareció allá por 1995 contenía un booklet donde los tres miembros se expresaban poco amables en torno a muchos de sus hits, entre ellos "Staying Alive", al que sugerían "cubrirlo con una cadena de oro y luego encenderle fuego".

Los tiempos hoy son diferentes: Aparte que más tarde realizaron una gira de conciertos para interpretar sus éxitos --de la cual salió el álbum One Night only, una auténtica joya--, se les dio entrada al Salón de la Fama del Rock and Roll y fueron ubicados entre los cinco mejores grupos del rock mundial al lado de sus admirados Beatles. "La verdad, en un momento pensé que siempre se nos iba a relacionar con la música disco", dijo alguna vez Robin Gibb. Pero en momentos que el legado de Barry White y Donna Summer se antoja enorme y la música disco deja de ser el apestado de todos los géneros, lo hecho por los Bee Gees es algo que se ha apreciado más desde que Maurice Gibb falleció hace nueve años. La ausencia de su hermano gemelo Robin, quien murió el pasado 21 de mayo en Londres, solo acrecentará esa importancia.

Los hermanos Gibb fueron hijos de Hugh Gibb, un trompetista que al terminar los años cincuenta mundial optó por emigrar a Australia, aprovechando las facilidades que ese país daba a los británicos que estaban en busca de iniciar una nueva vida. Con él se fueron sus cinco hijos para radicarse en Brisbane, ciudad ubicada al noreste del país continente y cuyo clima es húmedo y cálido la mayor parte del año. Mr. Gibb enseñó a sus hijos clases de guitarra --Andy, el más chico, aún era un bebé-- y muy pronto éstos formaron un grupo que barrió en los concursos de talento locales que se transmitían por televisión. Pero ya para 1962 los tres adolescentes percibían que Australia no ofrecía mayores oportunidades de crecer artísticamente. "El problema con vivir allá es que puedes ser famosísimo en Australia pero fuera de ahí nadie te conoce", dijo Robin.

One Night Only: gran recuerdo

Entonces se desató la oleada Beatle y los tres hermanos sintieron la urgencia de regresar a Gran Bretaña, esta vez no a la isla de Man, de donde habían salido, sino a Londres. Tras firmar contrato con una disquera tomaron un barco y volvieron para presentarse en unas emisiones televisivas. En 1967 tuvieron su primer hit y de paso conocieron a John Lennon.

Los Bee Gees explotaron el lado suave de la música pop con baladas azucaradas, algunas de ellas totalmente olvidables pero otras auténticas maravillas auditivas como "I Started the Joke" y "To Love Somebody", una canción que lo mismo ha sido grabada por Eric Burdon, Elton John, Laura Branigan, Celine Dion y hasta Gran Funk la intepretaba en vivo.

Tras una serie de hits, en 1969 el grupo sufrió una breve ruptura cuando Robin salió del grupo por algunas diferencias artísticas. Sus padres hicieron varios intentos para reconciliarlos pero nada parecía funcionar: tras grabar un disco solista y aparecer en una serie inglesa de TV, Robin se dio cuenta que sus hermanos eran más importantes y a principios del 71 volvieron a juntarse y regresar al estudio. La química entre ellos se recuperó de inmediato al componer "Lonely Days", canción que se convirtió en hit internacional y que sin duda los Beatles habrían pagado cualquier precio por componerla. Más tarde le seguiría "How Can You Men a Broken Heart", cantada por Robin, hit que los consagraría en el mercado norteamericano.

Sin embargo los vientos musicales comenzaban a cambiar y de repente sus canciones suaves dejaron de tener mercado. Entonces su disquera los contactó con Arif Mardin, un productor turco que había participado en discos de funk y uno de cuyos últimos trabajos --falleció en el 2009-- fue el álbum Come Away With Me, de Norah Jones. De la mano de Mardin los Bee Gees grabaron "Jive Talkin´" y entraron de lleno al funk. De ahí continuaron con "Nights on Broadway", "Boogie Champs" y "More Than a Woman", entre otros. Su cambio de imagen y estilo fue tan sorprendente como talentoso.

En 1977 el magnate Robert Stigwood, de RSO Records, les pidió que grabaran "algo que lleve energía y que repente ¡pum! cambie sorpresivamente de ritmo". El grupo compuso "Staying Alive" sin saber que sería parte de la película Saturday Night Fever, un álbum doble que llegó a vender más de 30 millones de copias tan solo en Estados Unidos.

Después de una pifia --su participación en la desastrosa película Sgt. Pepper, al lado de Peter Frampton y Aerosmith-- los Bee Gees volvieron con Spirits Having Flown, material que salió a la venta casi al mismo tiempo que comenzaba una campaña antimúsica disco. La terceta también escribió canciones para Barbra Streisand, Samantha Sang, Kenny Rogers y Andy, el menor de la familia. A fines de los setenta todos se mudaron al área de Miami para huir de los altísimos impuestos que los artistas tenían que pagar en Gran Bretaña.

Durante los ochenta la actividad de los Bee Gees bajó considerablemente. Retornaron en 1987 y tuvieron varios hits pero nada comparable con el Saturday Night Fever.

La muerte de Maurice, en el 2003, afectó considerablemente a Robin Gibb, sun hermano gemelo. El primero recordó cómo en los sesenta de repente empezó a sentir un fuerte dolor en el cuello; esto ocurrió al mismo instante que Robin sufría un accidente de ferrocarril y su cuello resultó seriamente lastimado. "Si a mi me duele la pierna a Maurice le pasa lo mismo casi de inmediato, y si se emociona yo siento algo similar. Nuestros sentimientos están completamente conectados", dijo Robin a Rolling Stone en 1977.

Tras dos semanas en coma de las que se recuperó, Robin Gibb regresó rápidamente al hospital para atenderse de un cáncer que aparentemente había retrocedido. Murió al lado de sus hijos mientras Barry Gibb acababa de salir en un vuelo procedente de la Florida.

Extrañaremos profundamente a Robin Gibb, pero siempre agradeceremos el que haya compartido su talento con el resto del mundo.

Foto: abc.com

 

Textos relacionados

Disco y poliéster (1976 - 1980)

Cuando el gran público entró de lleno a lo discotheque lo hacía en momentos que el género ya estaba en proceso de madurez y apuntaba... [Mayo, 2006]

Copyright 2012 Derechos reservados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otros textos de Y Demás

Momentos de un siglo fenecido: la guerra fría

El Titánic, una cubierta de simbolismos secuestrados

Neil Diamond, un clásico indiscutible

Dama de Hierro, pero también de carne y hueso

Los efectos del bullying duran décadas

Los huesitos de Malthus, exhumados de nuevo

Paul Simon, los sonidos del talento

Archivo

 ¿Desea opinar sobre este artículo?

[email protected]

[email protected]

1 comentarios

Natoneto escribe 25.05.12

Quienes tenemos más de 40 años recordamos con mucho cariño a los Bee Gees, la música disco, los concursos de baile y una moda que nos trae grandes recuerdos, ya quisieran Lady Ga Ga o Justin Biener tener el talento que había en un solo cabello de Robin Gibb, es una lástima que los grandes poco a poco se despiden de nosotros pero estoy seguro que a donde quiera que vayan seguirán siendo talentosos.

 

Inicio

Nacional

Internacional

Cibernética

 

Literatura

Cine

Medios

Y demás