|
Otros textos de
Literatura
Cuatro escritores
que irritaban a Fidel
Las letras de Bob Dylan ¿perfilaban
ya al Nóbel?
A una
década de su partida, el libro legado de Oriana Fallaci
La novela irreverente,
otra víctima del no debes escribir
eso
La psiqué humana en la pantalla
grande
Si los venezolanos hubieran escuchado
a Carlos Rangel
La lista de Spielberg
Archivo |
|
LITERATURA/Libros

Elvis and Me,
de Priscilla Presley, memorias tras el trono
Pocas personas
estuvieron tan cerca de Elvis Presley en sus momentos de fama y
decadencia como Priscilla Beaulieu, a quien conoció en Alemania
cuando ella tenía apenas 13 años. Una biografía completa, sin
escandalera e íntima, un relato de lo que ocurría bajo el escenario
ENERO, 2017. Algún crítico
musical llegó a llamar a Priscilla Presley "la
Yoko Ono de Elvis", esto debido a su relación de pareja que se
prolongó por dos décadas. Por el contrario, fue ella la que tuvo que
amoldarse al hecho de ser novia de un cantante que en vida ya
caminaba sobre el piso de leyenda. Y también por esa cercanía quizá
no haya voz más autorizada para ofrecernos un perfil exacto del
llamado Rey del Rock and Roll, una descripción que va más allá de
los trajes de lentejuelas, las patillas largas y los anteojos de sol
de un Elvis en decadencia y que se detestaba a sí mismo.
Detrás de esa figura intocable, nos reitera la autora, existía un
ser humano abrumado por la fama, las obligaciones contractuales y su
preocupación por no ser un padre perfecto para su hija Lisa Marie.
Fue también un hombre generoso, siempre consciente de haber nacido
en la pobreza del Medio Oeste norteamericano en plena Depresión,
aunque su generosidad fue aprovechada por esos "amigos" a quienes
prestó dinero y que nunca regresaron o, peor aún, escribe Priscilla,
"se dedicaron a lucrar desvergonzadamente con la figura de Elvis".
Elvis and Me rompe muchos clichés en torno a quien es
considerado el mejor intérprete de rock and roll de la historia del
mismo modo en que destaca muchas contradicciones del cantante:
odiado por las buenas conciencias fue siempre un buen hijo que jamás
desobedeció a Vernon, su padre; fue acusado por infinidad de
ministros y predicadores de "amenazar a la religión" pero grabó
excelentes discos de góspel, y por más que quiso convertirse en un
actor serio nunca pudo lograrlo; este fue un hombre mucho más
complejo de lo que se piensa en la superficie.
Priscilla Beaulieu vivía en Alemania al conocer a Elvis, en 1957,
cuando éste fue allá a cumplir su servicio militar. Era hija de un
sargento del ejército quien la adoptó como suya cuando su padre
falleció en combate en el Pacífico (su madre entonces estaba
embarazada de meses). Era apenas una chiquilla de 13 años cuando el
cantante se fija en ella, situación que naturalmente escandaliza a
la familia Beaulieu, en especial a Paul, su padre, a quien nunca le
intimidó su abrumadora fama: "Tu puedes conseguir cualquier chica
que quieras con solo un chasquido de dedos ¿por qué te entonces te
interesa mi hija?", llegó a preguntarle. Cuando Elvis regresa a
Estados Unidos no tarda en invitarla a que lo visite, acompañada,
claro.
Los viajes serían más frecuentes, primero en California, luego en la
Mansión Graceland, una finca a las afueras de Memphis que Elvis
redecora a su gusto; le pone caballerizas y hasta un pequeño
aeropuerto. Cuando cumple 18 años Elvis se le declara formalmente
pero evita tener relaciones con ella pese a que, escribe Priscilla,
"lo deseaba vehementemente". Sin embargo es un noviazgo cuya
devoción solamente dura mientras él se encuentra cerca de manera que
ella no se espanta al descubrir que en cada gira, como decía papá
Beaulieu, con un chasquido de dedos él puede conseguir a la mujer
que quiera, entre ellas Ann Margret, a quien Elvis conoce cuando
filman Viva Las Vegas en 1963.
Finalmente y una década después de conocerse, Elvis y Priscilla se
casan en 1967, una boda efectuada en Las Vegas que se difundió
mundialmente y que rejuveneció los ánimos del cantante para
recuperar su sitio: menos de dos años después regresaría al número
uno de Billboard con "Suspicious Minds". Pero al nacimiento de Lisa
Marie, la única hija de ambos, marcaría el inicio de su separación,
quizá de modo inconsciente: para Elvis una mujer que daba a luz
dejaba de representarle un interés sexual --quizá por ello esperó
tanto para tener descendencia con Priscilla--, un factor que, junto
con muchos otros, dio por concluida su relación en 1973. Sin embargo
no dejaron de frecuentarse, tanto así que la autora conoció a varias
de las novias del cantante, entre ellas Jean, con quien Elvis pasó
la última noche de su vida.
Luego de la muerte vendría la leyenda, un hecho que la autora ha
tratado de asimilar de diversas formas. Una de ellas fue abrir al
público la Mansión Graceland, que desde entonces recibe anualmente
más visitantes luego de la Casa Blanca, otra más fue entrar a la
Cienciología a consejo de su amiga, la actriz Christie Alley, y de
ahí se llevaría a su hija Lisa Marie, quien luego conocería y se
casaría brevemente con Michael Jackson, también autonombrado "rey".
¿Es ésta la biografía más completa de Elvis Presley?
Independientemente que esa no era la intención de Priscilla Presley,
lo que aquí tenemos es un acercamiento con alguien que, aislado de
esa fama que él disfrutaba aunque también lo asfixiaba, fue un ser
humano con excepcional fortuna que al final no pudo superar el haber
estado lejos de Gladys, su madre, cuando ésta falleció en 1958. "No
me critiques ai antes no has estado en mis zapatos", es la frase con
que abre Elvis and Me. Ello resumiría lo que Priscilla Beaulieu nos
presenta en este libro que podríamos llamar una biografía
compartida.
Elvis and Me
Priscilla Presley con Sandra Harmon
Berkley Books 1986
Textos relacionados
Especial Elvis Presley: 30 aniversario luctuoso [Agosto, 2007]
La
noticia del día [Noviembre, 2005]
|
 |
Previo
Cuatro escritores
que irritaban a Fidel
El romance de los escritores
latinoamericanos con el castrismo sufrió un importante descalabro
donde unos tomaron otras rutas y varios más siguieron siendo fieles a
Fidel. En esta ocasión damos un repaso a cuatro que, en vez de callar
tras la desilusión, se convirtieron en férreos opositores a la dictadura
cubana
|
¿Desea opinar sobre este
texto?
[email protected]
[email protected]
0
comentarios |