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encargado de la limpieza». Se le privó de lugar de trabajo, de despacho y acabó «con una mesa y una silla en la lavandería».
Siguió un calvario de acusaciones y sanciones que le persiguieron durante años, hasta que finalmente fueron rotundamente desestimadas, explica, por los tribunales militares. Pero para entonces (2000), el subteniente había caído en una serie de depresiones encadenadas que le hicieron dejar de ser apto para seguir con la que había sido su vida durante un cuarto de siglo. Y así se lo reconoció, afirma, el Ejército.
En los tribunales
Y sin embargo, el caso sigue en los tribunales. En la actualidad, sus abogados -un despacho especializado de Burgos- siguen en litigio contra el Ministerio de Defensa. La causa: aunque el Tribunal de Burgos reconoció la existencia de la baja por culpa de las «condiciones del servicio», un «error de transcripción», según el ex militar, causó que Defensa no concediera la pensión más elevada que conlleva.
Por eso continúa el litigio en los tribunales de Madrid. El caso tiene su lado paradójico porque las condiciones del servicio que sufrió C.G. -lo que él describe como «acoso laboral»- impuestas por algunos mandos, podrían hacer que el mismo Ejército tenga que concederle una pensión más elevada de la que le correspondería por una jubilación «normal».
El suboficial explica que «el Ejército ya me ha reconocido el 'mobbing': lo hizo en el acto, al darme la baja».
Ahora, cuando han pasado varios años y a toro pasado, el ya ex militar espera que su ejemplo sirva «para otros que puedan estar en mi misma situación».
Porque, explica, «en el Ejército ya se sabe que si le caes mal a alguien te puede caer algún arresto de más, y tal. Pero esto era algo distinto, mucho más allá». C.G. afirma que todo llegó a raíz del cambio de mandos del 96. «Me destinaron a Logroño en el 88, y nunca había pasado nada».
La vista en los juzgados de lo Contencioso-administrativo de Madrid se celebró hace diez días. «Los abogados me han dicho que va bien», explica. La sentencia puede estar lista en unas dos semanas.
LA RIOJA.-REGIÓN.
¿Qué es lo que me pasa? Los expertos aseguran que reconocer la situación
propia como 'mobbing' es a veces el paso más difícil Es una metáfora, y bastante buena. El verbo 'mob', del que viene la palabra 'mobbing', es el que se utiliza en inglés para describir la actuación de un manada de animales pequeños que se reúnen para hostigar a uno más grande. Una analogía perfecta: el acoso laboral persigue muchas cosas, pero sobre todo aislar a la víctima y convertirle en un paria dentro de la empresa. Algo independiente -y en muchas ocasiones, inversamente proporcional- a la calidad del trabajo de esa persona. P.A./LOGROÑO
El primer paso, dicen los expertos, es reconocer qué pasa. Algo que no es siempre fácil. El psicólogo Heinz Leymann propuso hace tiempo un test de 45 preguntas sobre la situación personal. Si uno se ve reconocido con frecuencia en estas situaciones, (le han ocurrido en los últimos seis meses y más de una vez a la semana) el diagnóstico es 'mobbing'.
Crítica continua. El acosador intenta reducir las posibilidades de la víctima de comunicarse adecuadamente con otros. Se le interrumpe cuando habla, se le grita, chilla o injuria en voz alta. Se le critica la vida privada, se le amenaza verbalmente o por escrito, se rechaza el contacto con la víctima o se ignora su presencia, por ejemplo dirigiéndose exclusivamente a terceros en su presencia, como si no existiera. Se producen ataques verbales, criticando exageradamente los trabajos realizados. No sólo el jefe: a veces, también los compañeros son los que gritan a la víctima, le chillan o injurian en voz alta.
Insociable. El acosador hace todo lo que puede para evitar que la víctima tenga la posibilidad de mantener contactos sociales. Así, no se le habla nunca, aunque puede ocurrir al revés: no se deja que la víctima se dirija a uno. O se le asigna un puesto de trabajo que le aísle físicamente de sus compañeros, a los que se llega a prohibir hablar con la víctima.
Sin reputación. Se intenta también que la víctima pierda su reputación, ya sea laboral o personal. O ambas. Se le calumnia, se hacen correr cotilleos o rumores malintencionados. Se le ridiculiza, y se llega a atribuir a la víctima ser una enferma mental. A veces incluso se intenta forzar un examen o diagnóstico psiquiátrico. Se atacan sus creencias, su vida privada, corren bromas y burlas sobre cualquier aspecto, ya sea su voz, sus gestos, su origen, su nacionalidad. Se le obliga a realizar un trabajo humillante y se vigila su trabajo de una manera mucho más exhaustiva que al resto de los compañeros.
No vales. El acosador, auténtico «psicópata organizacional», intenta desacreditar profesionalmente a la víctima. Para ello, es común que no se le asigne trabajo alguno, e incluso se vele para que no pueda alcanzar trabajo alguno por sí misma. O, en lugar de eso, se le asignan tareas totalmente inútiles, o muy inferiores a su competencia profesional. También puede ser lo contrario: le asignan continuamente trabajos nuevos, de manera que son inabarcables o exigen una experiencia profesional claramente superior a sus competencias profesionales. En algunos casos, se obliga a realizar trabajos peligroso o especialmente nocivos para la salud del trabajador. Siempre, a sabiendas de la injusticia que se está cometiendo.
Los que sufren en silencio
Existe, pero no se ve: los tribunales de La Rioja apenas ven casos de 'mobbing' Nada existe hasta que no tiene nombre: el acoso moral en el trabajo no es en absoluto nuevo, pero el fenómeno sólo ha sido visible cuando se le dio nombre, y la palabra inglesa 'mobbing' hizo fortuna. P.A./LOGROÑO
El psicólogo Iñaki Piñuel, de la Universidad de Alcalá, calculaba hace un año que unos 2,3 millones de personas pueden sufrir este tipo de fenómenos en España, con mayor o menor gravedad. Aunque estas extrapolaciones son peligrosas, a La Rioja deberían corresponderle un par de decenas de miles de casos. Y sin embargo, esos casos son apenas visibles. Al menos, en los tribunales: según explica el responsable del Juzgado número 2 de los Social de Logroño, el magistrado José María Labado, «en lo que llevamos de año habremos visto, entre los dos juzgados riojanos, un par de casos».
Eso, cuando hay fuentes que elevan el número a porcentajes sorprendentes. El sindicato CCOO estima, por ejemplo, que el 25% de las rescisiones voluntarias de contrato de trabajo se deben al 'mobbing'. De hecho, casi la mitad de las consultas laborales que recibe Comisiones, tanto en su asesoría jurídica como en sus distintas federaciones, tienen que ver con el acoso moral en el trabajo. El sindicato evalúa la cifra de trabajadores afectados en alrededor del 10 por ciento del total.
¿Dónde están?
Así las cosas, la pregunta inevitable es dónde están todas esas personas que están sufriendo un comportamiento ilegal. Para el magistrado, hay dos razones principales de que no «afloren». Por un lado, la dificultad de probar estos comportamientos. «Es una prueba diabólica: la parte actora tiene que probar que su baja laboral por depresión está debida al acoso sufrido. Y eso es difícil».
En segundo motivo no es, para Labado, desdeñable. «Con el contexto social, a veces resulta difícil reclamar». Es algo, explica, que parece resultar vergonzoso para más de uno. «Además, en muchas ocasiones el que lo sufre no tiene conciencia de que está acosado». Para animar a la denuncia, la UE lanzó el año pasado una campaña bajo el lema «No sufras en silencio». Ahora, CCOO va a recuperar el eslogan para pedir al Gobierno que regule y tipifique «esta forma de violencia».
EL ADELANTO DE SALAMANCA.-Local.
APOYO A LAS AFECTADAS EN TRAFICO Repulsa al ´mobbing´ de los funcionarios estatales E.A.S. La junta de personal de la Administración General del Estado en Salamanca celebró ayer una reunión extraordinaria para analizar la situación de tres trabajadoras de la Dirección General de Tráfico que tienen presentada una demanda de mobbing contra responsables del Centro Superior de Educación Vial de Salamanca. El mencionado organismo cuenta con 21 miembros en representación de los sindicatos ACAI, CGT, CAT, CSI-CSIF, CCOO, UGT, ASI y USO, quienes quieren denunciar, así, "la insostenible situación de acoso y discriminación que llevan soportando desde hace más de cuatro años" esas trabajadoras. La junta de personal acordó por unanimidad hacer pública la declaración de repulsa "hacia cualquier tipo de acoso en el trabajo y, de forma particular, continuar con el apoyo incondicional de las tres compañeras mencionadas", al tiempo que habrá movilizaciones
EL DIARIO MONTAÑES.- Sociedad.
OTRAS NOTICIAS
Un suboficial riojano solicita al Ejército que le reconozca la baja laboral por 'mobbing' El militar, tras 26 años de carrera, afirma que sufrió acoso entre los años 1996 y 2000 P. ÁLVAREZ/LOGROÑO
«Baja para el servicio por pérdida de condiciones psicofísicas con relación de causa con las condiciones del servicio». La enrevesada prosa del Tribunal Médico Militar de Burgos apenas esconde lo que quiere decir: C.G., subteniente de Infantería, dejó de ser apto para el que había sido su trabajo durante 25 años debido a la condiciones que tuvo que sufrir, que él describe como «un acoso laboral constante» (el ya famoso 'mobbing') durante unos cinco años.
El militar, que tiene en la actualidad 47 años, estaba destinado en la base militar 'Héroes del Revellín', de Agoncillo. Allí llevaba varios años, hasta que, explica, en 1996 hubo un cambio de mandos y su situación cambió radicalmente. Ciertas desavenencias con sus superiores a raíz de un alojamiento provocaron lo que denomina «una persecución» de los mandos.
C.G. prefiere no entrar en demasiadas profundidades sobre una situación que ya ve como pasada. Baste un detalle que parece sacado del manual del acoso laboral: el subteniente pasó de la noche a la mañana, y sin explicaciones, «de mandar dos secciones en la base a ser el encargado de la limpieza». Se le privó de lugar de trabajo, de despacho y acabó «con una mesa y una silla en la lavandería».
En los tribunales
Siguió un calvario de acusaciones y sanciones que le persiguieron durante años, hasta que finalmente fueron rotundamente desestimadas, explica, por los tribunales militares. Pero para entonces (2000), el subteniente había caído en una serie de depresiones encadenadas que le hicieron dejar de ser apto para seguir con la que había sido su vida durante un cuarto de siglo. Y así se lo reconoció, afirma, el Ejército.
Y sin embargo, el caso sigue en los tribunales. En la actualidad, sus abogados -un despacho especializado de Burgos- siguen en litigio contra el Ministerio de Defensa. La causa: aunque el Tribunal de Burgos reconoció la existencia de la baja por culpa de las «condiciones del servicio», un «error de transcripción», según el ex militar, causó que Defensa no concediera la pensión más elevada que conlleva.
Por eso continúa actualmente el litigio en los tribunales de Madrid.
EL CASO.
C. G. era subteniente en la base de Agoncillo. Llevaba veintiséis años de carrera.
En 1996 comenzó a sufrir lo que describe como «acoso laboral constante» por parte de algunos superiores.
El 'acoso': incluyó denuncias y acusaciones graves ante los tribunales, que fueron desestimadas después de años.
El Tribunal Médico Militar: reconoció que el estado de depresión causado por esas «condiciones del servicio» hacían a C. G. no apto para seguir en el Ejército.
El Ministerio: no reconoce, sin embargo, que la baja de C. G. sea por causas relacionadas directamente con las condiciones del servicio, (es decir, con el acoso que denuncia el suboficial) como sí hizo el Tribunal Militar.
Fallo: está pendiente de sentencia en los juzgados de lo Contencioso-Administrativo en Madrid.
EL PERIÓDICO DE ARAGÓN.- Economía.
Ibercaja imparte un curso sobre ´mobbing´
MOBBING O ACOSO psicológico laboral: de la causa al tratamiento es el título del curso que se va a impartir en la sede de Ibercaja del 27 al 30 de octubre. Las sesiones tienen como objetivo informar sobre la prevención de este síndrome y las posibilidades que tiene de tratamiento. EP
LA RAZÓN.- Madrid.
El alcalde de Fuenlabrada, según su asesor, urdió un «montaje» para desacreditar al portavoz del PP
El consejero del regidor socialista asegura en un vídeo que la secretaria del edil popular denunció a su jefe por supuesto «acoso moral» a cambio de un empleo municipal El concejal tuvo que dimitir Manuel Robles, número 100 de la lista de Rafael Simancas y alcalde de Fuenlabrada, urdió un «montaje electoral» para desacreditar al ya ex portavoz del PP en la localidad Alfonso Caballero, según cuenta José María Domínguez, asesor personal del alcalde, en una conversación grabada con cámara oculta. El asesor afirma que el regidor, sabedor por una encuesta de que perdía la mayoría absoluta, prometió un empleo municipal a la secretaria del portavoz popular a cambio de que ésta denunciara a su jefe por supuesto «acoso moral». El edil del PP se vio obligado a dimitir. César Otal / Juancho Sánchez - Madrid.- «Lo que Manolo no podría conseguir por la vía democrática lo está consiguiendo por estos métodos absolutamente impresentables». Es una de las frases que José María Domínguez ¬ex concejal de Sanidad y Consumo y hoy asesor personal del alcalde de Fuenlabrada, el socialista Manuel Robles Delgado¬ dijo a principios de este año durante una conversación que fue grabada con cámara oculta, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN. El asesor afirma en la cinta que el alcalde planeó un «montaje electoral» contra el anterior portavoz del PP, Alfonso Caballero, para frenar la subida de los populares ante las pasadas elecciones de mayo y conservar así la mayoría absoluta del PSOE. Para explicar la grabación es necesario remontarse a octubre del año pasado. El entonces alcalde de la localidad, José Quintana ¬ahora sustituye al tránsfuga Eduardo Tamayo en el número 13 de la lista de Rafael Simancas¬, abandonó la Alcaldía para dedicarse exclusivamente a su cargo de diputado nacional. Le sustituyó el también socialista Manuel Robles, primer teniente de Fuenlabrada durante los 19 años del mandato de Quintana y número 100 de la lista de Simancas. En las elecciones del pasado mes de mayo, Robles revalidó la mayoría absoluta de su mentor político, aunque para ello no habría jugado limpio, según lo que cuenta su propio asesor en la citada grabación. La encuesta En la conversación, José María Domínguez relata que los socialistas encargaron una encuesta cuyo resultado fue que el PSOE perdía la mayoría absoluta, ya que el PP subía entre 2,5 y 3 concejales e IU 1,5 ediles. «Entonces ¬cuenta el asesor¬ el equipo de Quintana se reunió con Robles y le dijo: Vas a seguir de alcalde pero con una condición. De aquí a mayo tienes que revalidar la mayoría absoluta ». «A la semana siguiente de que Robles tomara posesión como alcalde [en octubre de 2002, en sustitución de Quintana] mantuvo una reunión en su despacho con Juan Carlos Jurado [entonces edil en el equipo de Gobierno] y las dos tránsfugas del PP para elaborar una estrategia: romper al PP por un lado y a IU por otro, porque se juega el pellejo; le han dado un plazo», prosigue Domínguez. Según él, en esa reunión decidieron, por una parte, montar un partido a la izquierda de IU, cuyo promotor sería Jurado, para restarle votos a IU. Por otra, decidieron, según el asesor, «romper» al PP con otro plan. Domínguez afirma en la grabación que Manuel Robles prometió un empleo municipal a la secretaria personal del entonces portavoz del PP, Alfonso Caballero, a cambio de que ésta denunciara a su jefe por supuesto «acoso moral». La secretaria, Carmen Rivera, era «funcionaria de empleo eventual», según figura en un recurso contencioso-administrativo que ella misma interpuso el 7 de febrero a raíz del supuesto acoso que sufrió. «Lo de Caballero es una estrategia clarísima ¬continúa Domínguez¬. A esa chica [la secretaria] la han citado también en el despacho de Robles y a cambio de garantizarle un puesto de trabajo le han dicho que cantara. Esto es un montaje electoral descarado. Aquí el inductor de todo esto es Manolo Robles». Durante la conversación, el asesor se pregunta: «¿Dónde está trabajando esa chica ahora? En el Ayuntamiento. ¿Quién le ha dado el visto bueno a ese contrato? Manolo Robles. ¿A cambio de qué? De que cantara y contara toda esa historia. ¿Quién ha colaborado en ese tema? Las dos tránsfugas». Y añade un poco después: «Alfonso lo que tiene que hacer es no arrugarse y salir a los medios de comunicación diciendo: Esto es lo que hay y el motivo es porque estos señores no tienen garantizada la mayoría absoluta . Él tiene que centrar ahora su discurso en que esto es un montaje demostrable, pagado por el actual candidato del PSOE [Robles] con un puesto de trabajo. Los sindicatos pueden sacar que esa señora ha sido contratada a dedo; que saquen el contrato; el contrato es la clave». LO MÁS DESTACADO DE LA GRABACIÓN
Una carrera truncada en sólo cuatro días
Todo este asunto saltó a los medios de comunicación el pasado 20 de enero. Ese día se conoció que la secretaria personal del portavoz del PP de Fuenlabrada, Carmen Rivera, había interpuesto el 3 de enero una reclamación previa a la vía judicial en el registro del Ayuntamiento, en materia de tutela de derechos fundamentales, por presunto «acoso moral» ejercido por su jefe. Alfonso Caballero salió de inmediato a defenderse. Negó las acusaciones y anunció que presentaría una querella. Pero la polémica no se quedó ahí. El 22 de enero, Micaela Prieto y Victoria Rubio, dos concejalas del Grupo de No Inscritos, que se habían salido del grupo popular en noviembre de 2002 por discrepancias políticas, aseguraron que sufrieron «marginación durante tres años» por parte de Caballero. Éste insistió en su inocencia, pero el día 23 se vio forzado a dimitir. Afirmó que renunciaba para no perjudicar al PP. Remitió una carta al presidente regional del PP, Pío García Escudero, en la que le comunicaba la renuncia y donde manifestaba haber sido objeto de una «persecución política, personal y mediática por unos hechos que son inciertos, como se demostrará en los tribunales». La reclamación previa a la vía judicial que Carmen Rivera presentó en el Ayuntamiento de Fuenlabrada no obtuvo una expresa respuesta administrativa por parte del Consistorio en los plazos previstos. Por ello, la secretaria presentó el 7 de febrero un recurso contencioso-administrativo, en materia de tutela de derechos fundamentales, contra el Ayuntamiento que aún no se ha resuelto, según Caballero. Éste añadió que si fuera verdad lo que cuenta su antigua secretaria «lo habría denunciado directamente en un juzgado y no en el Ayuntamiento mediante una reclamación». La querella que presentó Caballero tampoco se ha resuelto aún. Aparte, el pasado 2 de julio se celebró un juicio de faltas por presuntas coacciones del cual el ex portavoz salió absuelto.
Jueves, 23 de octubre de 2003
INFORMACIÓN DE ALICANTE.- Local.
ACOSO LABORAL
El 20% de los funcionarios sufre «mobbing»
R. A. FRAILE
Alrededor de un 20 por ciento de los funcionarios de la provincia de Alicante sufre acoso laboral (mobbing), o alteraciones psicosociales en el trabajo tales como síndrome del «queme» (burn out) o acoso sexual. Así lo aseguró ayer Concepción Arce, técnico de Riesgos Laborales, que utilizó términos como «psicópatas e individuos de baja catadura moral que trabajan para no dejar rastro y que provocan efectos demoledores» para definir a los acosadores. Arce explicó que se puede llegar a situaciones irreversibles con trastornos psicopatológicos, ansiedad o depresión e insistió en que «la dificultad de denunciar estos casos radica en que hay que demostrarlos y casi siempre los testigos hacen una negación de lo que ocurre». Asimismo convino en que el mobbing no está considerado como una enfermedad profesional y que «se pueden contar con los dedos de la mano las sentencias judiciales favorables a un acosado».Arce participó ayer en el Congreso de Estudiantes de Medicina en el que compartió una ponencia sobre Salud Laboral con el psiquiatra y responsable del Departamento de Medicina Psicosomática de la Universidad Miguel Hernández, Felipe Navarro Cremades. Ambos hicieron hincapié en la «delgada línea» que separa el mobbing del estrés provocado por el trabajo. Navarro precisó que el mobbing siempre está provocado por un hostigamiento «crónico y repetitivo con mala fe» provocado por un agresor que suele ser «mediocre, envidioso y con afán de control». Los países europeos dedican entre el 4 y el 5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) al pago de bajas laborales provocadas por estrés y acoso. Veinte millones de personas están afectados por estos trastornos psicosociales.
DIARIO DE CADIZ.-El Puerto.
Policía local.-
Un 'mando' denuncia a un agente por supuesta agresión El alcalde ha ordenado expedientar a ambos, suspendiendo además de empleo al presunto agresor; los hechos tuvieron lugar durante las elecciones sindicales en el Ayuntamien
ROSA ROMERO
EL PUERTO. El pasado miércoles, media hora antes de que se cerrara la mesa electoral de los comicios sindicales celebrados en el Ayuntamiento de El Puerto, tuvo lugar un grave altercado a las puertas mismas del Consistorio. Según ha podido saber este periódico, dos integrantes del Cuerpo de la Policía Local, un mando y un agente de la Escala Básica, protagonizaron una desagradable trifulca que tiene un claro trasfondo sindical. No en vano los dos implicados son, por un lado, el inspector Rafael Moreno Palmero, hasta hace poco miembro de la Junta de Personal por el CSIF, e impulsor del nuevo sindicato de la Policía Local, USPPL (Unión Sindical Progresista de la Policía Local), al que se habría afiliado hace poco, y por el otro, el agente José Manuel González Delgado, delegado sindical de UGT en el Ayuntamiento.
Según ha podido saber este diario de distintas fuentes, los hechos tuvieron lugar en torno a las cuatro y veinte de la tarde del pasado miércoles, en la plaza del Polvorista, en las inmediaciones de la puerta del Ayuntamiento.
El inspector se dirigía al municipio para votar, y fuera, estaban no sólo este agente, sino otros tres más, todos ellos afiliados a UGT e integrantes de la candidatura del sindicato que se estaba votando en esos momentos. Todos de paisano.
Según el inspector, el agente le pegó un fuerte puñetazo que le hizo caer al suelo, y cuando se levantó para defenderse, los otros tres compañeros del policía de a pie le sujetaron, mientras el supuesto agresor le propinaba tres puñetazos más. Como consecuencia de ello, precisó asistencia sanitaria (en primera instancia, en el ambulatorio Virgen del Carmen, y después, en el hospital Santa María del Puerto, desde donde le derivaron en ambulancia al Hospital de Puerto Real). Desde entonces, debe llevar un collarín, al tener una vértebra cervical desplazada, y se encuentra de baja.
El agente, en cambio, sostiene que el inspector se cayó al suelo de motu propio, y que los otros policías le ayudaron a levantarse.
Ambos sí dan una versión más parecida de lo que motivó la trifulca. Así, el inspector sostiene que sólo gastó una broma a los cuatro agentes, diciéndoles que si necesitaban una ambulancia para que fueran a votar los funcionarios, tras escuchar al supuesto agresor decir que faltaban varios afiliados por llegar. Y que, tras hacer este comentario, se dirigía hacia el Ayuntamiento cuando fue golpeado por el agente.
Éste, en cambio, dice que le replicó al inspector que la ambulancia le hacía falta a él, agarrándose el mando "la entrepierna" y espetando que "sí, para llevar mi polla que es muy larga". Según el agente, le dijo entonces él al inspector que era "un golfo", por lo que éste habría intentado pegarle, cayéndose al suelo "a plomo" por presentar un estado somnoliento "por la medicación que toma". Que él se apartó unos metros, y que Palmero se levantó muy agresivo, con intención de agredirle, sujetándole los demás.
Los otros tres agentes, aunque en esencia respaldan el testimonio del policía de a pie, ofrecen versiones contradictorias sobre lo ocurrido y sobre cómo pudo caer el inspector al suelo, ya que hablan en un caso de que se resbaló, cayendo sobre un codo, o de que se cayó "de boca" contra el suelo. Pero el inspector no tiene lesión alguna en el rostro, y sí en el cuello (un hematoma), brazos y dedos de la mano, supuestamente, por intentar protegerse al ir a caer. Uno de ellos además dice que no vio nada, aunque los otros le sitúan en la escena.
Existen además otros dos testigos pero sólo de lo que ocurrió a posteriori, cuando ya el inspector estaba en el suelo, que son un vigilante y un ujier del Ayuntamiento, quienes habrían declarado que, al escuchar jaleo y salir fuera, encontraron a Palmero tendido boca abajo en el suelo, agarrado por dos agentes. Además, habrían dicho que algunos de los agentes aseguraron que el inspector estaba borracho, una acusación que después no han sostenido.
Informado de lo ocurrido, tras denunciar el inspector el asunto en el Juzgado, acusando al agente de supuesta agresión y lesiones, el alcalde ha tomado cartas rápidamente. Así, ha ordenado que se abra expediente disciplinario a los dos, y dada la gravedad de los hechos denunciados por Palmero, ha decretado la suspensión provisional de funciones y retirada de distintivo y arma al agente de a pie. Al ser preguntado ayer por este diario sobre lo ocurrido, el alcalde se limitó a informar someramente de los hechos, a los que se refirió como "un altercado". Este diario no ha podido hablar con ninguno de los dos implicados.
Precedente
El inspector acusó a UGT de acoso laboral Se da la circunstancia de que el inspector supuestamente agredido mantiene un duro enfrentamiento sindical desde hace tiempo no sólo con el supuesto agresor, afiliado de UGT, sino con un nutrido grupo de agentes afiliados a esta central. Así, cabe reseñar que hace ya unos meses Palmero denunció ser víctima de 'mobbing' (acoso laboral) por parte de varios afiliados de UGT, una queja que también formalizó el fundador del nuevo sindicato policial, el sargento Carreto, al ser objeto los dos de panfletos injuriosos. El Ayuntamiento ordenó una investigación que se cerró sin consecuencias. LA NUEVA ESPAÑA.- Oriente. El conflicto de la Policía Local llanisca llega hoy a Oviedo con una protesta ante la Junta
Los representantes del Sindicato de Policía Local de Asturias (SIPLA) entregarán un manifiesto a diputados de PSOE, PP e IU Llanes,
Ana Paola SANTOVEÑA
La situación que se vive en el seno de la Policía Local de Llanes se traslada por un día a la capital del Principado. Hoy tendrá lugar una manifestación frente a Junta General del Principado con la que se quiere denunciar la situación de acoso que aseguran estar sufriendo algunos miembros de la plantilla desde hace tiempo, lo que les ha llevado a estar de baja por prescripción médica.
Representantes del Sindicato Independiente de la Policía Local de Asturias (SIPLA) tienen previsto entregar un manifiesto de solidaridad con los trabajadores que actualmente están de baja después de la concentración. Así, también está previsto mantener un encuentro con miembros del PP, de IU y con un representantes del PSOE, según informaron los organizadores de la manifestación.
Con esta protesta se pretende que los grupos políticos decidan tomar alguna iniciativa encaminada a frenar el «acoso» que dicen estar sufriendo una buena parte de los miembros de la plantilla de la Policía Local por el Ayuntamiento de Llanes, en opinión de los convocantes.
La manifestación está prevista para las once de la mañana de hoy, tras lo cual se mantendrán las entrevistas con los representantes de los grupos parlamentarios.
La situación que desde hace meses vive la Policía Local llanisca provocó que la mitad de la plantilla estuviera de baja psicológica durante los meses de verano, cuando más afluencia de visitantes registra el municipio, por lo que es más necesaria la intervención de agentes municipales.
El cruce de acusaciones entre los sindicatos ha sido constante desde que el enfrentamiento salió a la luz pública. Por un lado, UGT y la candidatura independiente acusan a los miembros del SIPLA de querer echar a la calle a los agentes interinos y de pretender acaparar la realización de las horas extra.
Por su parte, SIPLA y CC OO han denunciado en numerosas ocasiones el acoso laboral que han sufrido sus afiliados y han reclamado que se convoquen oposiciones para regular la situación de la Policía Local.
Además, el conflicto se ha ido recrudeciendo con la aparición de panfletos anónimos contra el sargento de la Policía Local en diferentes puntos del concejo.
A esta complicada situación hay que añadir que las conversaciones entre el Ayuntamiento llanisco, que preside el socialista Antonio Trevín, y el sindicato crítico se han aplazado sin fijar una fecha para reanudarlas, por lo que la solución al conflicto no parece cercana ni fácil de alcanzar. LA VOZ DE GALICIA.- Lemos. «Soy perseguida por mi ideología» (l. d. | monforte) Trinidad López explicó que el pasado 14 de octubre le fue remitido un preaviso de la próxima finalización de su contrato de técnica local de empleo, labor que desempeña en el Concello desde 1998. Aquel año -precisó- obtuvo «un contrato por obras y servicios», tras una selección que supervisaron los sindicatos.
Su vinculación laboral con el Concello se prorrogó automáticamente desde entonces, coincidiendo con la renovación de las ayudas de la Xunta para este puesto. «No hace falta oferta pública de empleo porque todos los técnicos de empleo están en esta misma situación. La Xunta invierte en nuestra formación y no tiene sentido que cada año nos manden al paro», argumentó Trinidad López.
La presidenta del comité de empresa se considera «víctima de un caso de persecución sindical y acoso laboral por mi ideología». No obstante, calificó de «tontería» que en una información recogida por este diario en la edición de ayer se aludiese a su condición de integrante de la ejecutiva local del PP. «Eso es airear mi vida privada», opinó.
La presencia de Trinidad López en la ejecutiva del PP fue divulgada públicamente por el propio partido tras el congreso celebrado en diciembre del 2000, para enfatizar la apuesta por la entrada de jóvenes y mujeres en los cargos de responsabilidad.
Según señaló la técnica de empleo, en la mañana de ayer hubo una reunión entre el comité de empresa y el alcalde en la que éste dijo que por su currículo tiene todas las posibilidades de obtener la plaza cuando se convoque la oferta pública. «La negociación está abierta, pero la palabra del alcalde de que van a cogerme si la Xunta da la subvención no me vale mientras haya un preaviso por escrito», dijo.
Eliseo Rivas, secretario general de la Federación de Servicios Públicos en Lugo afirmó ayer que el alcalde, Severino Rodríguez, tendrá a UGT «delante y con todas las consecuencias» si no rectifica el preaviso de finalización de contrato que remitió a Trinidad López, presidenta del comité de empresa del personal no funcionario del Concello de Monforte por este sindicato. «Llegado el caso serán los tribunales los que pongan a cada uno en su sitio», advirtió el dirigente ugetista, quien dijo del alcalde que «estaría muy bien en los debates de Crónicas Marcianas , con Coto Matamoros».
Rivas participó a primera hora de la tarde en una rueda de prensa con Humberto Paz, responsable de Administración Local, Mario Docasar, secretario de la unión comarcal, y la presidenta del comité, para explicar la posición de UGT en el conflicto por la finalización del contrato de ésta.
«Tortura» sindical
UGT entiende que se trata de un caso de «tortura sindical» motivado por la militancia política de Trinidad López -que forma parte de la ejecutiva del PP de Monforte- y amenaza con movilizaciones si la negociación en curso no ofrece un resultado satisfactorio.
Entretanto, todos los dirigentes ugetistas se despacharon sin miramientos con el BNG, y muy en particular con el alcalde y la concejala responsable de Personal, María Xosé Vega. Rivas calificó de «lamentable y muy grave» la posición de Severino Rodríguez «ante una representante de los trabajadores elegida democráticamente».
«Aquel que impone su razón por la fuerza es un fascista, sea de derechas o de izquierdas», dijo el secretario provincial en referencia al alcalde, antes de matizar que UGT no pregunta por su militancia a las personas que acuden a afiliarse.
Los portavoces ugetistas presentes en la rueda de prensa puntualizaron que no están en contra de que se convoquen ofertas públicas de empleo, aunque sostienen que en el caso de la presidenta del comité esta posibilidad es inviable porque no ha finalizado la obra por la que fue contratada. «Non se pode despedir de forma irregular a unha persoa que obtivo a confianza da maioría dos compañeiros só porque é do PP. É un feito kafkiano perpetrado con nocturnidade e alevosía», declaró Humberto Paz.
MUNDO DEPORTIVO.- El rondo. La consulta de Kluivert Josep M. Artells 23/10/03 03:00 h.Kluivert está siendo la víctima del caso de 'mobbing' más esperpéntico que recuerda el Barça. Sin llegar al hostigamiento y a la persecución psicológica de otros casos que guarda el armario blaugrana, tanto en Les Corts como en el Camp Nou. En el viejo estadio se chilló al propio Samitier, a Kubala y a César, que en un partido se llegó a poner de rodillas ante la afición para pedir perdón. El Camp Nou ha vivido tardes en las que silbó desde a Martí Filosía y Rexach, pasando por Schuster, Koeman y Guardiola, hasta a Ronaldo por no ver puerta unos pocos partidos. Ya no digamos a futbolistas de otro escalafón, como Clares, Bogarde o Frank De Boer. La lista sería interminable. La pregunta es: ¿qué pasa en este club que el proceso de autodestrucción de sus jugadores ha sido siempre una constante? ¿Sucede eso en Old Trafford, en El Sadar, en San Siro o en el Olímpico de Múnich? Ni por asomo. El caso del Camp Nou es una singularidad en el universo futbolístico y dentro de esa peculiaridad está el candente asunto de Kluivert, sometido a un 'mobbing' integral. El holandés es un jugador estigmatizado y acorralado desde todos los ángulos. La grada le hace 'mobbing' porque cree que llevando el '9' debería marcar tantos goles como el mejor ariete; el club se lo hizo en verano y ahora, coqueteando con el Newcastle para ahorrarse su ficha. Y Kluivert, por fin, se hace 'mobbing' a sí mismo proyectando un referéndum en el que consulta si hace bien o no su trabajo. Mala cosa.
No brillando mucho el talento en estas épocas por el Camp Nou convendría que la directiva y Txki recuperaran y espabilaran con urgencia a Patrick porque, guste o no guste, no hay ningún recambio de su calidad alrededor. Hay sustitutos, pero no recambios y, puesto que pescar en el mercado de invierno no es aconsejable, sería bueno que, sin presión, pudiera jugar en Son Moix. Normalmente al rival se le hace sufrir, pero intimdar al de casaes el colmo.
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