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Las cosas les fue bien hasta que preguntaron por Pouchou, el smela que negs atr�s hab�a sido el primero en entablar amistad con un sabio Waldi, entonces se pusieron violentos de nuevo, al principio no entendieron porqu�, pero luego supieron que una hembra Waldi se encontraba bajo la protecci�n de Pouchou, se quedaron perplejos a enterarse de la noticia, ya que seg�n las �ltimas noticias que ten�an los smelas se hab�an ido retirando cada vez m�s de la zona de caza en la que se encontraban los waldis, intentaron conocer el nombre de aquella hembra waldi, y lo �nico que consiguieron fue que los apresaran y se pusieran a discutir a qui�n se comer�an primero... Y as� estuvieron dos largos teclos, discutiendo...
Kulma fue el primero en salir del encierro al que estaban sometidos, Naka hablaba con tal desparpajo con los smelas que poco antes discut�an el paradero de Kulma y Mygn� que ambos waldis se asombraron. No entend�an c�mo se hab�a producido aquellas extra�a situaci�n hasta que apareci� Pouchou, al verlo se impresionaron, era Pouchou un smela enorme de casi ocho metros de envergadura, ten�a el gesto grave, sus pupilas ten�an una forma verticlamente extra�a, parec�a m�s un drag�n que un smela; a diferencia de sus cong�neres ten�a dos cuernos bien visibles sobre la frente y otros dos a los lados de los ojos, era enorme, escamoso, verdoso, de hecho no parec�a un smela, cu�ndo por fin se dirigi� a ellos en la antigua lengua de los waldis, su voz grave sobrecogi� a Kulma y Mygn�.
La separaci�n de Mygn� y Kulma fue un hecho antes de que pudieran contestar, Mygn� fue enviada a las tierras del norte, �l a las heladas estepas del otro lado de Numsii, Naka volvi� para dar las nuevas al campamento Waldi al que pertenec�a, igual que hab�a hecho unos teclos antes Samka, s�lo quedaba encontrar al resto de los expedicionarios que partieron de la ciudad de los Nergsu�, es decir a Nungma y a Snogmel, y en eso estaba �l cu�ndo se hab�a encontrado con el primero
Kulma mir� a Nungma, Naka hab�a predicho que reaccionar�a de aquella forma, al fin y al cabo �l nunca hab�a puesto en peligro a otros seres con sus experimentos, extrajo un trozo de lasca que hab�a portado con sumo cuidado durante su viaje atrav�s de Numsii de un bolsillo y se lo entreg� a Nungma, despu�s esper� una respuesta... Naka le explicaba a Nungma el plan de los smelas y sobre todo el de Pouchou, que como �l estaba entre la espada y la pared. Nungma estudi� con detenimiento la lasca, se qued� ensimismado durante casi todo el d�a, pensativo, cu�ndo lleg� la noche y la smala empez� a dejar de surtir efecto decidi� encaminarse hacia la ciudad de los Nergsu� para discutir aqu�l loco plan con ellos, al fin y al cabo si Pouchou se equivocaba parte del subsuelo de Numsii har�a explosi�n y los que m�s perder�an ser�an los Nergsu�... Dos jornadas despu�s de que Nungma y Kulma se encontraran llegaron a la ciudad de los Nergsu�. Nungma hab�a obligado a Kulma a seguir su ritmo fren�tico de marchar, sin descanso hasta que salieron a una de las zonas m�s �ridas de Numsii, pero a la vez m�s rocosas, a una de las entradas de la ciudad de los Nergsu�, por la que Kulma hab�a pasado sin percatarse teclos atr�s, el sistema de comunicaciones de los Nergsu� hizo el resto, Kulma y Nungma se encontraban ahora cerca de d�nde hab�a aterrizado la nave del primero aqu�l d�a en que se celebr� el Gran Concejo a instancias de Nungma Tras comer, beber y asearse, el Concejo Nergsu� los recibi�, Smigmogk les sonri� con agrado, de hecho estuvo sonriente todo el tiempo hasta que Nungma comenz� la exposici�n del plan de Pouchou, entonces un grave gesto apareci� en su cara, recordaba a aqu�l joven smela de hac�a tanto tiempo que le extra�� que a�n siguiera vivo, al fin y al cabo todo el mundo sab�a que la edad m�xima de un smela nunca sobrepasaba los 102 negs y los smelas que hab�an sobrepasado aquella edad se hab�an convertido en despiadados Shultis de una voracidad legendaria con la que se asustaba a las cr�as del resto de las especies con aquella manida frase que tantas veces se hab�a escuchado a lo largo y ancho de Numsii...."Si no te portas bien vendra un Shulti volador te apresar� entre sus fauces y te engullir� antes de que puedas quejarte siquiera" Se mirara como se mirara aqu�l plan no ten�a buena pinta, si sal�a mal todo el pueblo Nergsu� podr�a quedar a la interperie, si no los devoraba el Shulti, los achicharrar�an los dos soles de Numsii, el Concejo no tuvo que discutir demasiado, se opt� por no apoyar el plan de Pouchou y por si alguien lo pon�a en pr�ctica aquella misma turgka se comenz� la excavaci�n de un enorme tunel descendiente para protegerse en caso de que las minas que hab�an dejado los humanos explotaran dej�ndo su ciudad sin b�veda... Cu�ndo Kulma y Nungma aparecieron por el poblado del segundo se percataron de que todo estaba preparado para comenzar la gran migraci�n a destiempo, pens� Nungma, por tanto se estaba apoyando el plan de Pouchou, busc� con la mirada a Samka, y se encontr� con la de Naka que lejos de retirarla como era costumbre se la mantuvo firme, aquella forma de comportarse le extra�� a Nungma, obvi� lo que le�a en la mirada de la compa�era de Samka, y continu� buscando a su amigo hasta encontrarlo liado con dos cr�as de no m�s de 2 negs.
Samka solt� a las cr�as en el suelo, se gir� y con gran alegr�a en los ojos salud� a su mejor amigo
Pero toda la alegr�a se difumin� cu�ndo entendi� que su amigo no aprobaba la marcha del grupo hacia otro territorio, no cab�a duda, segu�a siendo tan obstinado como siempre, fue a hablarle, pero entonces oy� el batir de alas de Pouchou, acababa de llegar y prefiri� no demostrarle que en su grupo hab�a rencillas, aquello era parte de la intimidad del grupo Waldi, no ten�a porque saberlo todo, aunue se hubbiera erigido en jefe de todos los grupos que avanzar�an aquella ma�ana hacia la costa oriental... Claro que lo que pensaban Samka y Nungma casi nunca coincid�a, as� que al primero no le extra�� ver salir a su amigo de su caba�a y dirigirse con paso firme hacia d�nde se encontraba Pouchou
Pouchou mir� con desd�n a Nungma, intent� darle la espalda, y se encontr� con el colosal waldi encaramado a su cuello, el rugido que dio fue tan atronador que todos los waldis sin excepci�n fueron a escondere en las antiguas cavidades de los suelos de sus caba�as, mientras Pouchou intentaba sin �xito deshacerse de Nungma que se hab�a agarrado con fuerza a sus cuernos y cuello La primera explosi�n se escuch� dos micras despu�s de que Pouchou cayera agotado al suelo, tres explosiones sucesivas hicieron que la atenci�n de la pelea entre el waldi y el Shulti se olvidara de golpe, nadie entend�a qu� ocurr�a a ciencia cierta, hasta que Naka apareci� con el detonador en la mano ordenando a Nungma que soltara su presa si no quer�a seguir oyendo el resto de explosiones que acabar�an con la ciudad de los Nergsu� en menos de una micra. Era la primera vez que una hembra waldi amenazaba a un macho desde que se ten�a noticia, Nungma entendi� perfectamente la postura de Naka al ver a los dos smelas junto a sus cr�as, solt� la presa del cuello de Pouchou y se dispuso a morir... | |||||||||||||||