Introducción
Ustedes son
la sal de la tierra.
Mateo 5:13
Hoy en día
pensamos en la sal solo como un sazonador para nuestros
alimentos, pero en la antigüedad la sal tenía más de 14.000
usos. A lo largo de la historia la sal ha sido utilizada para
casi todo, desde derretir hielo hasta relajar los músculos.
Los antiguos
se dieron cuenta que la vida no podía existir sin la sal, por lo
que llegó a utilizarse como moneda y hasta provocó guerras.
Hay más de
treinta referencias en la Biblia acerca de la sal, incluido el
infame momento en el que la esposa de Lot es convertida en
memorial de sal por haber volteado hacia Sodoma en el momento de
su destrucción.
Pero
concretamente uno de los usos que se menciona en los evangelios
es el preservador: al contrario de la levadura, que corrompe la
masa, la sal era utilizada como preservante de alimentos. Antes
no disponían de refrigeradores eléctricos como hoy día, así que usaban la
sal para detener el proceso de descomposición de la comida.
Asimismo,
otro uso de la sal mencionado por el Señor Jesucristo es el
sanador y antiséptico.
De tal manera
que cuando le dice a la iglesia “ustedes son la sal de la
tierra” está diciendo que nosotros detenemos el proceso de
descomposición de la humanidad, al mismo tiempo que le
traemos sanidad, esto es, salvación.

Salario
La palabra salario proviene de las cantidades
de sal que se entregaban como paga a los legionarios romanos. Por su utilidad para la
subsistencia diaria, la sal era considerada de gran valor.
En la antigüedad para establecer una colonia se aseguraba al
abastecimiento de agua y sal. El Mar Muerto proveía
cantidades importantes de sal a toda la región, por lo que
el control de esa zona era estratégico para Roma.
La Palabra y la sal:
