La sal de la tierra
Mateo 5:13
Vosotros sois
la sal de la tierra;
De la
misma manera en que la sal era usada para detener el proceso
corruptivo en los alimentos, así también nosotros la iglesia
detenemos con nuestra presencia la descomposición de nuestra
sociedad.
pero si la
sal pierde su sabor, ¿Con qué será salada? No sirve más para
nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
Sin
embargo la sal también puede entrar en proceso de
descomposición. Uno de los síntomas que da la sal cuando
comienza a corromperse es que pierde su sabor.
Si la
iglesia comienza a participar del mismo proceso corruptivo le
pasa lo mismo que a la sal cuando deja de ser salada: pierde
toda utilidad y razón de ser.
Una vez
que la sal perdía definitivamente sus cualidades, o había
absorbido humedad volviéndose líquida y sucia, se guardaba para
el invierno y se tiraba a la calle, porque en esa época las
calles de Jerusalén se cubrían de hielo, y el compuesto salino
lo derretía evitando así los resbalones.
Lucas
14:34
Buena es
la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará?
Al ser la
sal el elemento purificador por excelencia, resultaba
extremadamente absurdo pensar en algo para purificarla.
Ni para la
tierra ni para el muladar es útil;
Una vez
que la sal comenzaba el proceso de corrupción y ya no se podía
usar en los alimentos se echaba a la tierra y ayudaba en su
fertilidad, o al muladar, para combatir la inmundicia. Pero ya
cuando definitivamente se habían extinguido totalmente sus
cualidades purificadoras y solo servía para acumular inmundicia
sin ningún miramiento se desechaba.
la arrojan
fuera.
De la
misma manera si la iglesia pierde su santidad y participa en la
inmundicia humana, sin ninguna contemplación será echada fuera,
al infierno.
El que tiene
oídos para oír, oiga.
Esto es
una severa advertencia con las que El Señor nos dice: “Con
estas palabras serás juzgado y hablo en serio.”
