Un soplo de eternidad

Principal | Poesía oída | Contáctame
Mis cosas | Mi familia | Mis relatos | Mis cartas | Mis cuentos cortos |
Antes 2002 | 2002 | 2003 (1) | 2003 (2) | 2003 (3) | 2003 (4) | 2003 (5) | 2004 (1) | 2004 (2) | 2004 (3) | 2004 (4) | 2007 | 2008 |
Definiciones | Géneros | Métrica | Tipos | Rima | Estrofas | Composiciones | Conceptos | Retóricas | Lenguaje | Pensamiento
Poetas mexicanos | Prehispánicos | Siglo XVI | Siglo XVII | Siglo XVIII | Siglo XIX | Siglo XX | Siglo XXI
Teoría | Orígenes | Siglo XIV | Siglo XV | Siglo XVI | Siglo XVII | Siglo XVIII | Siglo XIX | Siglo XX | Biografías
Prehispánicas | Siglo XVI | Siglo XVII | Siglo XVIII | Siglo XIX | Novela realista | Modernismo | Contemporánea
Universo | Sistema Solar | La Tierra | Historia | Filosofía | Pedagogía | Psicología | H. ciencia | H. Arte | Biografías
Geografía | SMTHGsc | Teoría de la Geografía | Historia de la Geografía | Mapas antiguos | Conceptos | Espacio geográfico
Crimen y tortura | Demonios del mundo | Sentido común | Astrología | OVNIS | Paradojas del saber | Pensadores
subglobal10 link | subglobal10 link | subglobal10 link | subglobal10 link | subglobal10 link | subglobal10 link | subglobal10 link

Cuentos cortos

José C. Martínez Nava

Mensaje descifrado

Vulcano

¡Por fin. Soy el primer humano afortunado en recibir un mensaje extraterrestre! ¿Qué hacer, a quién informarle a esta hora?

Ese día me había quedado a trabajar hasta altas horas de la noche. El instituto estaba vacío y no hallaba el modo de informarle a alguien sobre los datos que había recibido el radiotelescopio, provenientes de algún lugar de la constelación de Hércules. Era un mensaje en lenguaje binario (lenguaje que sólo utiliza 0 y 1) que, lógicamente, en ese momento, me fue muy difícil interpretar. Para ese entonces ya había comparado los datos recogidos con otros tipos provenientes de las estrellas y había una diferencia radical: éstos, correspondían a un lenguaje científico sólo emitido por seres inteligentes.

La computadora del observatorio astronómico lo había registrado todo y estaba perfectamente grabado en su memoria. ¿A quién llamar, qué hacer? Me encontraba profundamente emocionado. Ahora sí podía imaginarme la expresión del rostro de Galileo cuando, mirando a través de su telescopio, descubría las cuatro lunas de Júpiter, abriendo una verdadera revolución en las ciencias. Podía imaginarme el gozo experimentado por Aristarco cuando descubrió, hace 20 siglos, que la Tierra era redonda y que no era el centro del universo. Así estaba yo; gritaba de alegría y reía tontamente; salía del laboratorio y miraba las penumbras y las oficinas cerradas del instituto; regresaba, me sentaba, me paraba de nuevo, veía la pantalla de la computadora, que aunque estaba repleta de ceros y unos, sabía que aquello contenía un gran secreto. En eso estaba cuando de pronto irrumpió el velador.

-¿Se siente bien, señor? -me preguntaba- Oí algunos gritos y risas y vine a ver si necesitaba algo...

-No se preocupe, me siento perfectamente -le dije-, es que recibí un...

En ese momento comprendí que no tenía caso abundar en mi explicación. Recordé, que por algún motivo, se había extendido en el sentido común la noción de que los contactos con seres extraterrestres eran cosa muy cotidiana, muy normal. Que la gente común y corriente creía en los innumerables casos de contactos venidos de otros planetas, que los medios de comunicación se esforzaban en dar como verdaderos. Sin embargo, como científico y como toda persona curiosa e interesada en el tema, había seguido hasta las últimas consecuencias los casos más sonados, y en todos descubrí la mentira y el charlatanismo. Así que lo único que quedaba era tranquilizar al vigilante para no entrar en detalles. El hecho era demasiado importante para gastar tiempo tratando de explicar algo difícil de entender. Así pues, tomé mi chaqueta y decidí irme a casa a disfrutar solo aquel histórico acontecimiento.

Toda la noche la pasé en vela, pensando en lo difícil que había sido para la humanidad comunicarse con seres de otros mundos. Hubo un momento en que mi cama estaba tapizada de libros. Los gobiernos de las grandes potencias habían gastado millones de dólares para enviar naves terrícolas a vagar el espacio interestelar con mensajes a seres extraterrestres. En 1971 y 1972 se enviaron las naves Pionero 10 y Pionero 11; en 1974 se envió a circundar la Tierra, en una órbita extremadamente estable, el satélite LAGEOS, que tardará ocho millones de años en caer nuevamente a la superficie de nuestro planeta. Lo que más me llamó la atención esa noche fue que en 1974 se mandó un mensaje desde el radiotelescopio de Arecibo, Puerto Rico, en dirección de la constelación de Hércules, precisamente la misma zona estelar de donde había llegado el mensaje esa noche. Por lo tanto, tenía que haber relación entre estos dos hechos. Ya podrán imaginar que ese nuevo descubrimiento me emocionó aún más, por lo que toda la madrugada no pude conciliar el sueño.

Cuando aparecieron las primeras luces del amanecer, tomé un baño expedito y me dirigí al instituto. Ahora que lo recuerdo, parece ser que no desayuné por las prisas de informar al director.

A mediodía ya todos estaban enterados e iban a mi oficina a platicar conmigo. La prensa, la radio y la televisión no tardaron en hacer su aparición. Fue un día muy ajetreado en el que ni siquiera tuve tiempo de probar alimento.

Esa noche el director nos citó a todos sus colaboradores en un lugar céntrico para hablar con más tranquilidad. Ya en plena charla, todos se sorprendieron de la enorme coincidencia de la zona estelar de que provenía el mensaje y la dirección en que en 1974 se envió aquel mensaje en binario hacia la constelación de Hércules.

-Esto es muy importante Enrique -me decía Ernesto-. "Ellos" recibieron el mensaje terrícola y ahora nos contestan. Verás cómo cuando logremos descifrarlo podremos comprobar tu teoría.

-Es verdad -intervenía el director, Saúl Hernández-, Ernesto tiene razón. La hipótesis de Enrique es la única posible. Sólo hay dos cosas que no hemos tenido en cuenta, y son las siguientes: uno, lo más prudente es informarle a la opinión pública esta teoría hasta después de lograr descifrar el mensaje, pues, en caso contrario, vamos a despertar un sinnúmero de especulaciones, y lo digo, por el segundo aspecto: según unos documentos que he consultado, después de que Enrique me dio la noticia, resulta que el mensaje que se envió el 16 de noviembre de 1974, fue dirigido al cúmulo globular en la constelación de Hércules, llamado Messier 13, que está a unos 25,000 años luz de distancia de la Tierra; es decir, que ese mensaje, viajando a la velocidad más grande del universo (la luz, a 300,000 kilómetros por segundo), debía de tardar 25,000 años. Entonces, si estamos en 2004, han pasado sólo 30 años, lo que resultaría muy confuso, hasta para la comunidad astronómica internacional. Por lo tanto, debemos de tratar este asunto con mucha cautela. ¿No lo creen?

No había duda que las palabras de Saúl Hernández nos hicieron reaccionar, lo que provocó únicamente una aprobación silenciosa.

Los días pasaban y nuestras investigaciones iban muy lentamente. Los astrónomos, gobiernos y científicos de todo el mundo se habían contactado con nosotros, también lo hicieron muchas personas civiles interesados por el asunto. Así, pasaron los días...

Después de cumplirse el mes de aquel acontecimiento, que había cambiado mi vida, aún nuestro trabajo no era lo suficientemente organizado para lograr la interpretación del mensaje; es más, cada día había nuevas sorpresas, porque resulta que los seres inteligentes, los que intentaron la comunicación, en realidad buscaban contactarse con otros seres en otro planeta, y que nosotros habíamos interceptado el mensaje porque, presumiblemente, la Tierra quedaba en el paso de la dirección de aquel planeta a quien se enviaba el mensaje. Ya conocido este detalle, todos tuvimos sensaciones encontradas y desalentadoras, sin embargo, lo que nos alegraba aún era la situación incontrovertible de que nosotros no éramos los únicos seres que poblamos el universo, y que había alguien más...

Cuando Saúl Hernández, leyó el contenido del mensaje por la televisión, yo estaba en el instituto, y fue cuando hice otro descubrimiento, el mayor de todos...

"Saludos habitantes del planeta azul. Nuestra civilización visitó su planeta hace mucho tiempo. Entonces la naturaleza predominaba. Ustedes eran quienes la iban a conocer, los seres con mayor inteligencia. Tuvimos contacto con muchos de su especie. Nos comunicamos y hablamos de muchos temas. Siempre creímos que ustedes dominarían su planeta, que saldrían de las aguas para habitar la tierra. Sólo tenían dos peligros: los monos y otros semejantes suyos enormes. Ahora recibimos su mensaje. Estamos cerca de ustedes. Sus aletas se hicieron más largas e individuales, su cabeza más redonda. Deben tener mucho cuidado. Cerca de azul hay un planeta de monos. Hemos recibido las imágenes. Entre ellos mismos se destruyen y se tienen odio, poseen armamento atómico, están divididos y se matan los unos a otros. No respetan especie. Hasta pronto amigos".

-Ernesto, Ernesto, tengo la explicación -llamaba a mi compañero, quien en ese momento pasaba por mi cubículo-. Ya lo tengo. Mira...

Tome una copia del mensaje extraterrestre que estaba sobre mi escritorio y lo puse en sus manos.

-Siéntate -le dije-, lee el mensaje de nuevo. Después iremos poco a poco...

Mientras leía el mensaje tomé dos libros: uno de astronomía y otro de biología. Cuando terminó Ernesto me miró intranquilo e interrogante, esperando mi explicación. Tomé aire y comencé la explicación:

-Mira, vamos por partes: "Saludos habitantes del planeta azul". Comencemos con la hipótesis de que se refieren a la Tierra, ¿de acuerdo? -Ernesto aceptó con un leve movimiento de cabeza, expectante-; "Nuestra civilización visitó su planeta hace mucho tiempo. Entonces la naturaleza predominaba": ellos visitaron la Tierra antes de la aparición de la humanidad. "Ahora recibimos su mensaje": se refieren al mensaje de Arecibo en 1974. "Estamos cerca de ustedes": quieren decir que se dieron cuenta que habíamos enviado un mensaje que tardaría 25,000 años en alcanzar su objetivo, pero ellos habitan un planeta no tan lejano que, posiblemente, no hemos descubierto dentro de nuestro Sistema Solar, que está más allá de Plutón; sólo eso explica que nos hayan interceptado pronto; además, con cálculos muy prudentes podremos descubrir su distancia al Sol, pero eso dejemos para discutirlo después, ahora mira...

Abrí el libro de astronomía donde explicaba sobre las ondas de radio y de televisión que escapaban de la Tierra hacia el espacio sideral. Y comenté:

-El mensaje dice: "Hemos recibido las imágenes. Entre ellos mismos se destruyen y se tienen odio, poseen armamento atómico, están divididos y se matan los unos a otros. No respetan especie".

-¿Qué significa esto? -inquirió apresurado Ernesto-.

-Ellos captaron nuestros programas de televisión, ¿Dónde más pudieron enterarse del armamento, de que estamos divididos en países, de que en las guerra nos matamos entre nosotros?.. Sólo en los programas de nuestras televisoras.

-Sí, sí -interrumpió Enrique-; pero, cómo explicar esta parte: "Deben tener mucho cuidado. Cerca de azul hay un planeta de monos", sino suponiendo que no es a nosotros a quienes quieren dirigirse. Creo más bien que a otra especie extraterrestre es a quien alertan de nuestra especie que consideran bélica... Eso es lo más lógico...

-Espera -y apunté mi argumento-, espera un poco; a eso voy: "Entonces la naturaleza predominaba. Ustedes eran quienes la iban a conocer, los seres con mayor inteligencia. Tuvimos contacto con muchos de su especie. Nos comunicamos y hablamos de muchos temas. Siempre creímos que ustedes dominarían su planeta, que saldrían de las aguas para habitar la tierra. Sólo tenían dos peligros: los monos y otros semejantes suyos enormes". ¡Aquí está la clave de todo! Escucha. Se refieren a una especie que no somos los humanos. Hablaron con ellos y no con nosotros y piensan que eso seres evolucionaron hasta convertirse en lo que ahora posee el ser humano; es decir, la inteligencia muy desarrollada. Ellos vinieron a la Tierra cuando una especie animal estaba más desarrollada que la humana, pero captan los mensajes televisivos de la humanidad bélica, y piensan que somos dos planetas distintos; es decir, aquellos que en honor a la paz envían saludos al universo y aquellos que hacen la guerra, a los primeros los relacionan con aquella especie animal inteligente que encontraron a su venida, y a los segundos con las imágenes de "monos" que llevan las ondas de televisión...

-Pero... -me cuestiona Enrique-, ¿cómo explicar lo de las aletas que se "alargaron"?, ¿cómo explicar que antes existieron animales inteligentes, cómo que habían dos especies que los podían superar?.. Uno, los "monos", bien podrían ser los antiguos primates, pero ¿y la segunda"..

Mientras hablaba Ernesto abrí el libro de biología y le pregunté:

-¿Cuáles son dos las especies más inteligentes de la Tierra, a parte del ser humano y que hayan vivido millones de años?..

Mientras cuestionaba a Enrique, le mostraba una fotografía de ese animal que habían conocido los extraterrestres. Ernesto sorprendido exclamaba...

-¡El delfín!..

Gustavo Adolfo BécquerBlog de un soplo de eternidad | Blog de Geografía | Links recomendados | Contácteme | ©2007 Un soplo de eternidad

Hosted by www.Geocities.ws

1