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PROLOGO
Leer la esencia del cristianismo
es una experiencia memorable, que se recomienda tanto a los que sientan
curiosidad teológica, como a los que no, ya que es una obra que
literalmente te hace abrir los ojos y a lo largo de todo el libro se
respira una frescura dialéctica que asombra. Es una de las joyas
filosóficas del siglo XIX y su influencia en el pensamiento occidental
es impresionante, Nietzsche, Schopenhauer, Marx y Engels, solo por decir
algunos.
Ludwing Feuerbach escribió La
esencia del cristianismo en el año 1841, significo una ruptura con
la razón hegeliana y cimentó la piedra fundamental del materialismo y
ateismo moderno, dice sobre si mismo el autor: “Dios fue mi primer
pensamiento, la razón, el segundo y el hombre, mi tercero y ultimo
pensamiento”
El escrito le valió los aplausos en esa época del propio Marx, que luego
llego a criticarlo por abstracto y moderado. Marx creía que Feuerbach,
que fue alumno de Hegel como el, no lograba o no quería, desprenderse
de todo de sus raíces idealistas. Pese a todas sus criticas esta obra se
recibió con entusiasmo, y se corono como el golpe final al sistema
idealista hegeliano, como Engels dice en un pasaje de la ideología
alemana: “Solo habiendo vivido la fuerza liberadora de este libro
podemos formarnos una idea de ella. El entusiasmo fue general: al punto
que todos nos convertimos en feuerbachianos. Con que entusiasmo saludó
Marx a la nueva idea y hasta que punto se dejo influir por ella, (Pese a
todas su reservas criticas), puede verse leyendo la sagrada familia.”,
En la esencia… la antropología se presenta como el secreto
mas oculto de la teología, demostrándose en cada principio religioso con
un razonamiento envidiable, el hombre se convierte entonces en
principio, centro y fin de la religión.
Este escrito es una suerte de asentamiento y compilación de las ideas
principales del libro, que me permitió explayarme en las zonas que creía
necesario y aglutinar algunas otras ideas relacionadas con la materia.
1
LA ESENCIA DE LA RELIGIÓN
La religión se funda en la
diferencia esencial que existe entre el hombre y el animal, los animales
no tienen religión porque el hombre, a diferencia del animal, tiene
conciencia de su género.
El hombre es el único ser que puede abstraerse hacia el género. El
animal solo ve, este árbol, esta rama, esta hoja y todo lo que le llega
a sus sentidos directamente. En cambio el hombre puede ser creador de
términos abstractos como aire, liquido, sólido, sociedad, naturaleza,
etc. Que engloban a una infinitud de seres y objetos diferentes. La
ciencia, existente solo en la especie humana, se basa en la conciencia
de estos géneros.
Así como dios existe solo entre
hombres, también tiene su razón de ser únicamente gracias a la
existencia de ellos. Dios afirma su esencia divina con el hombre ya que
se enfada con los pecadores, se regocija con los que buscan redención,
escucha sus oraciones, les impone reglas y castigos, es decir, dios se
hace conciente de sus propiedades divinas solo mediante el hombre.
Para las piedras, las plantas y los animales no existe dios, solo para
el hombre, y si el hombre no existiera, dios no seria nada, porque
perdería sus facultades divinas en manos de una naturaleza que no es
conciente de su existencia.
Solo en el hombre se ven
reflejadas las propiedades divinas como sentimientos y sensaciones, solo
el hombre se hace conciente de dios, por consiguiente solo en el hombre,
dios se puede ver reflejado como ser independiente.
La religión es la conciencia de
lo infinito. Es el máximo grado de la reflexión abstracta, resultado de
la tendencia natural del hombre de llevar al entendimiento hacia lo
ilimitado y desconocido.
Cuando el hombre toma conciencia del mundo se hace consciente también de
sus limitaciones, si el no supiera nada del mundo tampoco sabría nada
sobre los limites que este representa. Pero la conciencia de la
limitación del hombre esta en contradicción con la aspiración de su
entendimiento hacia la ausencia de limites.
Cada vez que el hombre encuentra un límite, su entendimiento se pregunta
por él mas allá, hasta encontrar un nuevo limite. Es natural en el
hombre abstraerse en sus pensamientos, porque la razón es ilimitada y
siempre termina por remontarse hacia lo infinito.
Es allí donde el hombre modera esta contradicción colocando al ser
supremo como creador del mundo finito y guardián de esa infinitud
desconocida, recién allí el hombre encuentra un consuelo a las
insistentes preguntas de su entendimiento.
El hombre tiene una visión única de lo que utiliza para su
beneficio, una vaca para su visión no representa lo mismo que para la
visión de un ave, así como el sol no representa lo mismo para el hombre
que para una planta, allí donde el hombre ve luz y calor, la planta ve
alimento.
Si el hombre tiene una visión del objeto única y diferente a todos los
demás seres, esto no significa otra cosa que el hombre ve reflejado en
ese objeto a su propia esencia. A través del objeto viene el hombre a
ser consiente de sí mismo, la conciencia del objeto es el espejo de la
esencia del hombre.
Por lo tanto, el ser absoluto como objeto y dios del hombre no es otra
cosa que su propia esencia reflejada. Si el ave tuviera religión se
representaría a su dios con las alas más perfectas, una excelente
visión, etc.
Dios es amor, predican los creyentes, nosotros amamos a dios
porque el también nos ama. Pero, ¿Se puede amar con un amor no humano?
¿No es todo sentimiento de amor, un sentimiento de amor humano? ¿Cómo
puede existir un amor esencialmente distinto al amor del hombre por el
hombre?
Así como cada filosofía es filosofía presa de su tiempo, así también la
religión, se adecua a los diferentes ritmos de vida y muta
constantemente hasta el punto que los antiguos cristianos se quedarían
atónitos con lo que hoy se hace llamar cristianismo. Lo que ayer era
religión, hoy ya no lo es... y lo que hoy pasa por ateismo mañana será
tenido por religión, así de agitados son los cambios de los hombres y
así también cambian los principios religiosos ¿por qué? Porque son
humanos.
Dios es un ser sensible, debido
a que posee todas las sensaciones y virtudes humanas, pero también es un
ser ilimitado e infinito. Pero ¿Qué es la imaginación sino los
sentimientos humanos desprovistos de todo limite?
De esta forma se hace evidente
que la imaginación del hombre es el órgano y esencia originaria de la
religión, y conocer en profundidad el funcionamiento de esta es resolver
los misterios y principios de toda religión.
En la religión el hombre aparece
como limitado física y en su esencia, se coloca al sentimiento de
perfección e infinitud fuera de la esfera del hombre y se lo contrapone
a este generando un estado de sometimiento e inferioridad.
Pero se desconoce que todo ser es por si mismo infinito, tiene su dios y
su esencia más alta en sí mismo.
Conocer a dios y no ser dios uno
mismo es como conocer la felicidad y no poder gozar de ella, representa
una ruptura fundamental en la esencia del hombre, una desgracia.
2
ANTROPOLOGÍA
DE LA RELIGION
Dios no hizo al hombre a su
imagen y semejanza sino que el hombre creó a su dios a imagen y
semejanza suya otorgándole todas las facultades humanas y haciéndolo
participe de su propia esencia.
El hombre religioso cree que el amor es una propiedad divina porque ama.
Cree que dios es sabio y bondadoso porque no conoce en sí mismo nada
mejor que la bondad y el entendimiento. Igualmente que afirma que dios
existe porque el mismo no conoce otro estado del ser, que la existencia.
¿Puede, el hombre occidental,
creer en un dios irracional? ¡Nunca! ¿Por qué? Porque contradice su
entendimiento, porque objetiva y afirma en dios su propia esencia.
Allí
donde el hombre se encierra en casas, encierra también a sus dioses en
templos. Allí donde el hombre basa su vida en la guerra y la lucha, sus
dioses son guerreros y luchadores. Allí donde el hombre es reflexivo y
meditabundo, sus dioses son objetivos e inteligentes. Allí donde el
hombre considera a la naturaleza como fuerza suprema, sus dioses son
naturales e imprevisibles.
En toda religión, el o los dioses no son diferentes a los seres que los
honran, porque comparten su misma esencia.
"Los
hombres crean dioses a su propia imagen, no sólo en cuanto a su forma,
sino también a su modo de vida." (Aristóteles)
Los griegos amantes de los
placeres de la vida, sentimentales y enaltecedores de la razón y la
belleza humana tuvieron a sus dioses coléricos y poseedores de todos los
sentimentalismos humanos, físicamente bellos y gozosos de fiestas y
banquetes así como planificadores y sumamente inteligentes.
Las sociedades nórdicas que enaltecían la fuerza física, la habilidad en
la guerra y la lealtad a su tierra veneraban a odín “el dios de la
guerra” como un fiel reflejo de sus más nobles cualidades llevadas hasta
la perfección.
Con el mismo razonamiento el cristianismo tiene a su dios crucificado,
símbolo del sufrimiento, como reflejo de los los principios esenciales
inculcados en la sociedad cristiana, se entiende perfectamente la
perversa doble intención de idolatrar a una persona clavada en una cruz,
sacrificada injustamente.
Solo un hombre que sufre puede creer en un dios que sufre
pues solo puede creer lo que esta en su propia esencia.
Por lo tanto, dios en cuanto dios es la suma de la perfección humana, en
cambio dios en cuanto cristo es la suma de toda la miseria humana.
“El hombre es
el principio de la religión, el hombre es el centro de la religión y el
hombre es el fin de la religión” (Ludwig
Feuerbach)
Las sociedades paganas,
antiguamente y en la época de los comienzos del cristianismo
consideraban al hombre como parte de un todo, en conexión con el
universo y los otros seres. El
hombre era limitado en comparación con lo ilimitado del género,
subordinando el poder de la individualidad con el de la totalidad. Los
hombres nacen y mueren, pero la humanidad es eterna.
En el cristianismo el hombre se centró en sí mismo y su dios, se
desprendió de toda conexión con el mundo sintiéndose como un ser
ilimitado. Porque el sentimiento de la limitación es penoso, y para
lidiar con esto el cristiano unió individuo y genero en una sola
persona, dios.
Todos los hombres son iguales, todos son pecadores, el hombre debe
buscar su salvación en este mundo y dios es lo único necesario para su
autosuficiencia.
“Tener amigos o una mujer no es necesario para la felicidad, porque el
hombre posee en dios la plenitud de sus perfecciones” (Santo Tomas de
Aquino)
Antes había un sin número de hombres limitados, ahora es el
cristiano como ser individual ilimitado.
A diferencia de los paganos, que se eclipsaban con la observación del
poder de la naturaleza, los cristianos la convertían en una herramienta
de su creador, predicando su comienzo por voluntad de este, así como su
inminente fin el día del juicio.
“Somos señores no solo de los pájaros, sino de todas las
criaturas vivientes y todas las cosas han sido puestas a nuestro
servicio y han sido creadas para nosotros” (Lutero
IX, 281)
Este aislamiento del hombre es
una contradicción que degenera la vida del cristiano. Al predicar que lo
único necesario para su satisfacción es el contacto con su dios no hace
otra cosa que despreciar al genero, que es de vital importancia para el
desarrollo hombre, y un individuo que basa su vida solo en su dios y no
con relación a su humanidad es la negación de su genero y ya no entra en
la categoría de hombre ya que este solo existe en relación a otros
hombres.
Esta contradicción esta presente
en toda la religión cristiana, se hace evidente en la unión sexual. La
iglesia condena irremediablemente al matrimonio al declarar lo sagrado
de la vida virginal mientras que por otro lado lo santifica como
sacramento religioso.
En una palabra ¿Cuál es la diferencia esencial entre paganos y
cristianos? Los paganos confirman su vida, los cristianos contradicen su
vida con su fe. Los paganos hacen lo que quieren, los cristianos hacen
lo que no quieren, los paganos pecan a conciencia y los cristianos pecan
contra su conciencia.
El individuo no es nada sin su genero, mediante la relación con otro ser
en sociedad este experimente y siente que es hombre, se hace conciente
de su humanidad.
Esta conexión se ve profundamente en la relación entre sexos opuestos,
es un complemento necesario, el hombre aprende lo que es amar, se
perfecciona y se conoce más profundamente a sí mismo mediante la
opinión, aprobación o rechazo del otro. Esto ocurre también en la
amistad que se basa en la tendencia natural de dos personas a
complementarse, que no es otra cosa que la tendencia del hombre a
complementarse con su género. El hombre ve en el otro individuo su
conexión con la humanidad.
3
ORIGEN HUMANO DE LOS PRINCIPOS RELIGIOSOS
Los fundamentos y principios de la religión avalan el hecho de
la esencia humana de dios, parte por parte, todas las columnas que
construyen el edificio religioso tienen una plataforma exclusivamente
humana.
En la Encarnación confiesa la religión lo que la
reflexión teísta quisiera negar, que dios es un ser absolutamente
humano, dios encuentra su manifestación máxima en la encarnación, donde
estimula directamente los órganos sensitivos de sus fieles. Que dios se
haga hombre no significa otra cosa de que el hombre es lo más sublime.
Dios no encarna en un animal cualquiera, de esta manera el hombre
santifica al hombre.
La doctrina de la Creación proviene del judaísmo, y
tiene por esencia principal al egoísmo.
La creación se origina del punto de vista de que el hombre somete
a la naturaleza a su propia voluntad, y esta tiene su único fin y
existencia para la complacencia del este.
La naturaleza fue concebida como un regalo de dios al hombre, su
obsequio. Por lo tanto él puede hacer de ella lo que le plazca.
Se diferencia así lo divino de la naturaleza, diferencia que no poseían
otras religiones antes del judaísmo y que no es otra cosa que la
diferencia que hay entre el hombre y la naturaleza. Para los judíos la
naturaleza era un medio para sus fines, un mero objeto para que se
cumpla su voluntad y la voluntad de su dios.
La creencia en los milagros significa que la naturaleza es solo
contemplada como objeto de lo arbitrario y utilizada para fines
despóticos. El agua se separa y divide, el polvo se transforma en
hombre, el bastón en víbora, el río en sangre, la roca en una fuente...
y todos estos fenómenos contrarios a la naturaleza suceden para la
utilidad de Israel, únicamente por orden de Jehová, que no se preocupa
por otra cosa sino por Israel y que no es mas que el egoísmo
personificado del pueblo israelita, con exclusión de todos los pueblos,
la intolerancia absoluta.
La religión cristiana toma los dogmas del judaísmo,
elimina sus limites nacionales y los purifica de egoísmo para hacerlos
común a todos los hombres.
“El cristiano es un judío espiritual y el judío es un cristiano
frívolo.” (Ludwing Feuerbach)
La creación es avalada por la mayor parte de las religiones, pero
esta revela su origen humano al primer análisis. En afirmar la creación
del mundo a partir de la nada no hace el hombre otra cosa que afirmar el
poder de su voluntad, no la voluntad de la razón, sino la voluntad de su
imaginación. Es el regocijo del hombre al darse cuenta de lo que es
capaz la voluntad del poder. El hombre convierte a dios en creador del
mundo para convertirse él mismo en fin y señor de este.
La eternidad de la materia es la
sustancia principal de esta y su fundamento, la materia es eterna y si
no fuera eterna no seria materia. Por ello la creación del mundo de la
nada no significa otra cosa que la nada del mundo.
Esta creación como una voluntad omnipotente concuerda en la misma
categoría del milagro, es mas, es el primer y principal
milagro del que se fundan todos los demás.
Si la voluntad creó el mundo de la nada ¿Cómo no va a poder transformar
el agua en vino? Todo milagro es una pequeña creación de la nada.
El milagro es la
exteriorización del sentimiento humano, el milagro cura enfermos,
resucita muertos, ayuda a los pobres y alimenta a los hambrientos.
Se ve claramente que el
milagro es un producto de la imaginación humana, satisface los
deseos y necesidades humanas, no de un modo natural, sino de un modo
trascendente. No se vincula a ningún limite, ninguna ley y se produce
instantemente y sin tener en cuenta las limitaciones físicas y
racionales.
Que el enfermo sea curado no es
ningún milagro, si lo es que se cure inmediatamente por el solo
deseo de la voluntad de alguien. El poder del milagro no es otro
que el poder de la imaginación, imaginación que surge de la necesidad de
satisfacer los deseos de los hombres.
La fé no es una verdad
religiosa sino cuenta con un arma, algo que domine sobre los objetos
reales y haga al hombre consiente del poder que posee.
El poder de la fé es el milagro. La fé, es fé
en los milagros, sino seria una fé impotente y ridícula.
El milagro es la cara exterior de la fé y la fé es
el alma interior del milagro.
Esto se ve claramente en que dios
es un ser infinito, sin órganos ni carne, un ser que piensa pero sin
cerebro, que oye y ve pero sin ojos ni oídos, un ser que engendra y
procrea pero sin órganos sexuales. Creer en este dios es creer en una
fuerza sin órganos, en una esencia sin ser, en lo abstracto sin lo
concreto, es decir, creer en los milagros.
La fé libera a los deseos
humanos de los vínculos de la razón, confirma lo que niega la naturaleza
y el entendimiento y hace feliz al hombre porque satisface sus deseos
subjetivos mediante la promesa del milagro.
Otro principio esencial para
toda religión es la oración. En la oración el hombre
olvida que existe un límite para sus deseos y se siente feliz en este
olvido.
El hombre que ora se manifiesta con la seguridad y certeza de que sus
deseos serán escuchados ¿Cómo podría dirigirse a un ser que no prestara
oídos a sus quejas?
Así la oración no es otra cosa que el deseo manifiesto del
corazón del hombre a una seguridad que lo tranquilice, no es una
conexión íntima con su dios sino un dialogo del hombre con sus
sentimientos más profundos.
El hombre mientras reza se libera de la representación del mundo, se
olvida que todo efecto tiene su causa, que todo deseo se alcanza
solamente cuando se toman las medidas necesarias y se olvida que él
tiene que ser el medio entre el deseo y el cumplimiento de este.
Así el hombre se siente ilimitado, siente que el poder del corazón y el
sentimiento es más grande que el poder de la naturaleza, que sobrepasa
toda barrera, que su deseo no tiene límites y no se rige por las leyes
naturales.
Esto significa que en la oración
el hombre adora su propio sentimiento, considerándolo como su esencia,
su ser supremo y divino, su dios.
La Inmortalidad es una
parte fundamental de la mayoría de las religiones, y se basa
evidentemente en el miedo del hombre al fin, a la muerte de su
conciencia y a ese vacío de sentir que no hay un reconfortable más
allá.
La fe en la Inmortalidad es la fe en la divinidad del hombre, así
como también la creencia en dios es la fe en la inmortalidad de los
hombres, (Creer en la inmortalidad es creer que el hombre es Dios, creer
en Dios es creer en la inmortalidad del hombre.) El que niega la
inmortalidad niega a dios ya que son principios inseparables.
El hombre se consuela con el pensamiento de un mas allá y en él
refleja su propio mundo real pero sin las limitaciones de la naturaleza,
por ello hay tantos cielos diferentes como diferencias hay entre los
hombres. El más allá es él más acá en el espejo de la
imaginación.
La revelación muestra
claramente que la religión no se diferencia de la antropología. Dios no
se revela a cualquier ser, dios se revela solo a los hombres, y como si
esto fuera poco, solo revela aquello que es útil para el hombre.
De esta forma la revelación no proviene de dios en cuanto dios,
sino de dios en cuanto esta determinado por la razón y necesidad humana,
es decir, la revelación es la confesión del hombre de su razón,
necesidad y lo que seria útil para satisfacerlas.
El hombre se aleja de si mismo,
para volver a si mismo, interponiendo por medio de la imaginación a un
ser diferente de él como mediador.
"Cuanto
más estudio las religiones, más me convenzo de que el hombre nunca ha
adorado a nada más que a sí mismo."
(Sir Richard Francis Burton)
4
DIVINIZACION DE LA NECESIDAD
La necesidad es el secreto de
toda criatura verdadera, solo allí donde hay necesidad produce la
naturaleza, pero esta necesidad cambia constantemente con el tiempo,
dependiendo de distintos factores internos y externos al sujeto. De este
modo la creación de religión por el hombre fue una consecuencia
necesaria, inevitable e irreprimible.
¿Pero porque en todas las
sociedades de todos los tiempos surge la figura necesaria de un ser
supremo?
Es que solo cuando la razón se remonta al ser supremo, primero y
necesario, es cuando ella queda satisfecha ¿por qué? Porque cuando ha
alcanzado este ser se ha alcanzado a sí mismo, porque ha puesto en el
pensamiento del ser supremo la esencia suprema de la razón, el grado más
alto de capacidad de pensamiento y abstracción.
Donde termina la naturaleza, allí empieza dios, es el último límite de
abstracción, el último pensamiento que soy capaz de concebir.
Aunque inmediatamente se
representa a este ser por medio de la imaginación como diferente de la
razón y se le atribuye falsamente a lo que existe solo en su pensamiento
una existencia sensible. Porque el hombre como ser sensible esta
acostumbrado a distinguir al objeto real de su representación.
En la personalidad que le otorga a dios celebra el hombre la
sobrenaturalidad, inmortalidad, independencia y ausencia de límites de
su propia personalidad.
En la religión se libera el hombre de los límites de la vida, allí
abandona lo que lo oprime, paraliza o afecta. Dios es el sentimiento de
sí mismo del hombre liberado de todo infortunio.
Pero el hombre debe evolucionar, debe dejar de colocar la
esencia de la perfección e infinitud en un ser fuera de si, ajeno a él y
colocarla en su genero, en la humanidad. La humanidad es en sí misma
infinita en esencia, perfecta, bella y portadora de las más hermosas
sensaciones del mundo, el amor, el entendimiento, la razón, la
sabiduría, la pasión, el arte. Es preciso compartir la esencia y
unificarla en él genero, no entregarla e idolatrarla en un ser superior
que me domina y al que debo rendirle culto. ¿Por qué debo someterme a mi
propia esencia?
La religión esta y estuvo
siempre en contra de la ciencia y la cultura ¿Cómo no habría de estarlo
si cada avance del hombre en búsqueda de la sabiduría objeta y
contradice profundamente los cimientos religiosos? Toda reflexión del
entendimiento humano entra en contradicción con los principios
religiosos, de modo que para estar en armonía se debe rebajar a uno en
beneficio del otro.
Debido a esto, en los estratos
cultos y religiosos de la sociedad, se entra en una contradicción entre
la defensa de la razón y la sintonía con su religión que conlleva a una
deformación del culto.
Esta deformación se basa en
restarle influencia a su dios sobre el mundo natural sin negar su
necesaria existencia. El llamado “Diseño inteligente” sostiene que la
vida es demasiado perfecta para que sea producto de una evolución, y que
necesariamente debe haber sido creada. Pero esta doctrina descarta la
influencia de dios en la vida cotidiana dándole a los fenómenos
naturales, razones naturales.
Desde esta perspectiva el mundo depende de dios solo en su creación,
pero este dios es un dios impotente, es solo un ser hipotético y
deducido, originado por la necesidad del entendimiento limitado del
hombre para la explicación de la existencia de la vida y el mundo. Este
dios ha perdido todo valor e influencia ya que no es un ser necesario,
no existe por si mismo, sino que existe por el mundo. Es solo una
herramienta que utiliza el hombre para explicar lo que esta fuera de su
entendimiento.
El arte y la cultura surgen de
la inquietud y de la necesidad.
El hombre previamente siente la inquietud y un vacío interior que debe
llenar para sentirse aliviado, por consiguiente se vuelca al arte y a la
cultura como método para la complementación de su ser y como seductora
autosatisfacción.
Pero si el hombre se llena completamente de su dios, de modo que
satisfaga todas sus inquietudes y necesidades ¿Tiene la necesidad del
arte y la cultura para complementar su ser?
¿Por qué no tuvieron nunca los hebreos un arte y una ciencia como los
griegos? Es que si sienten la necesidad de fuerza, su dios es lo mas
fuerte, de belleza, su dios es lo mas bello, de amor, su dios es todo
amor y comprensión. Se complementan totalmente con su dios y carecen
totalmente de la inquietud necesaria para volcarse al arte, la cultura o
la ciencia.
5
CONTRADICCIÓN EN LA ESENCIA DEL
HOMBRE
Los beneficios de la religión no
van más allá del apoyo emocional y autoconvencimiento psicológico, una
sensación de seguridad y esperanza para el hombre.
Pero esta sensación es una mezcla
de confianza y dependencia. Es una sensación engañosa y representa un
problema mucho mayor que el pretendido beneficio que se le adjudica. ¿A
que nivel afecta la religión a la persona creyente? ¿Subconscientemente,
la religión puede ser causa de dolor y sufrimiento para el hombre?
¿Hasta que profundidad se imprimen en su conciencia los dogmas
religiosos? Y ¿Hasta qué punto estos condicionan su estilo de vida?
El problema es que si el hombre
refleja su propia esencia en dios y la pone fuera de sí... ¿cómo podría
tenerla en sí mismo? ¿Puede tener un hombre su esencia en dos lugares al
mismo tiempo?
Cuando el centro de gravedad de la vida no se coloca en la vida, sino en
él más allá, en la nada, se arrebata a la vida de su centro de gravedad.
Esta contradicción genera que el hombre afirme en dios lo que niega en
sí mismo. Para que dios sea grande y fuerte, el hombre debe ser débil y
pequeño, para enriquecer a dios debe empobrecerse el hombre, para que
dios sea todo, el hombre debe ser nada.
“Sé pequeño a tus ojos para ser
grande a los ojos de dios” (Anselmo, Paris 1721, 191.).
Esto se comprueba con el
fenómeno sociológico de la religión, cuanto más vacía es la vida de la
persona religiosa tanto mas lleno y completo es su dios ya que el
vaciamiento de contenido del mundo real y el enriquecimiento de la
divinidad es uno y un mismo acto. Es así como nace el extremismo
religioso justamente en las sociedades donde él vació del individuo ha
llegado a su punto mas alto.
Solo un hombre pobre tiene un dios rico, porque el ser supremo y
benevolente surge del sentimiento de la carencia, otorgamos a dios todas
las facultades que nos gustaría tener, al mismo tiempo que renunciamos
secretamente a luchar por conseguirlas, he aquí una de las peores
consecuencias que causa, consiente o inconscientemente, la religión al
hombre de fe.
"Para un hombre con el estómago vacío, la comida es
Dios." (Mahatma Gandhi)
(El problema es que alimentándose de dios, el hombre
muere de hambre.)
El hombre religioso lleva una
vida alejada del mundo real, oculto en su dios, carente de regocijos
terrenales. Se separa del mundo porque su dios mismo es un ser
supramundano, dicho filosóficamente dios es la negación del mundo real.
Donde la imaginación es todo, la realidad es nada.
"La risa no parece ser un pecado, pero conduce al
pecado." (San Juan Crisóstomo, "Homilías")
Prueba de esto es que el
celibato, el encierro y aislamiento en monasterios es un acto reconocido
de extraordinaria religiosidad. Siendo este uno de los actos más necios
y antinaturales que existen. ¿Qué es más enfermizo, más insoportable y
más contrario a la naturaleza que una persona sin sexo, o una persona
que en su carácter, sus costumbres y sus sentimientos niega su sexo?
Como el concepto moral supremo
del cristianismo es el sacrificio y el sufrimiento, de ahí el alto
significado de la negación del amor sexual y de la virginidad. Son
virtudes en la fe cristiana porque no tienen ninguna base natural y
porque contradicen ampliamente a la razón.
“Quien desea el cielo, debe despreciar la tierra, quien
languidece por la inmortalidad debe despreciar lo que es temporal”
(San Bernardo)
Otro tema de vital importancia
para todas las religiones es la moral, todas buscan imponer al hombre
reglas inamovibles para la vida, desviarse de ellas significa el
desprecio de su dios, hasta el punto de que el hombre necesite, para
lograr su redención, el arrastrarse arrodillado suplicando misericordia.
Considerar a dios como la
perfección moral personificada, la ley moral, pone al hombre en tensión
y contradicción consigo mismo, porque al decirle lo que debe ser,
también le dice sin ninguna clase de adulación lo que no es. Produce una
degradación y envilecimiento del hombre mediante la idea pecado y genera
un peso muy grande en el inconsciente de todos los hombres debido al
inevitable pecado original.
Por consiguiente la ley moral humilla inevitablemente a todo hombre
cuando este la compara con la tendencia sensual de su naturaleza.
“Este dios que prohibió comer a Adán y Eva del fruto de
la sabiduría y de la vida eterna, debe haber sido muy celoso,
profundamente feo, inhumano y desamorado. Y si todas estas cosas no son
pecado, entonces, ¿qué es pecado? Pero las religiones “...” te han
estado enseñando que todavía cargas con el pecado que cometió Adán.” “De
acuerdo con estas religiones fuiste creado por dios, y en lugar de estar
llevando la divinidad, estas cargando con la desobediencia de Adán y
Eva” (Osho, Amor.)
La moral no proviene de dios, a
lo largo de millones de años hemos obtenido mediante la evolución una
facultad moral que infunde intuiciones sobre el bien y el mal.
Los ateos o agnósticos no actúan menos moralmente que los creyentes
religiosos, sin embargo por otro lado son conocidas las atrocidades que
son capaces de cometer los hombres cuando obran en nombre de dios.
El fanatismo religioso es uno de los peores males de la sociedad, llega
al punto de cegar al hombre de una manera tal que sea inconsciente del
hecho real que esta cometiendo, como una protector psicológico que le
permite actuar tranquilamente sin temer al fantasma del remordimiento.
"Los hombres nunca hacen el mal tan completa y alegremente como cuando
lo hacen por convicción religiosa." (Blaise Pascal)
La lista de crímenes influidos por la religión a lo largo de la historia
de la humanidad es larguísima, Desde el mandato de dios a Moisés de
asesinar a todas las muchachas no vírgenes, pasando por las cruzadas, la
inquisición, los cruentos combates entre musulmanes y católicos,
combates entre distintas facciones del Islam, hasta el fenómeno actual
del martirio de los musulmanes convencidos que la muerte por su dios los
conducirá al paraíso.
En modo alguno debemos considerarnos de un nivel moral inferior, los
hombres, como espíritus libres deben hacer una interior transmutación de
todos los valores, una declaración de guerra y una victoria sobre los
viejos conceptos de lo verdadero y lo falso defendidos tan tenazmente
por la mayoría de las religiones.
6
EL CRISTIANISMO
Principalmente el cristianismo
genera una dependencia y subordinación aun mayor. Nos damos cuenta con
solo ver el símbolo de la religión cristiana, que no presenta a ningún
redentor, sino al crucificado, al que sufre.
¿Qué impresiona más al corazón que los sentimientos, y más aun el
sufrimiento? Sobretodo el sufrimiento del que esta por encima del
sufrimiento... el sufrimiento del inocente, del cristo. El dios del
cristianismo es el dios que sufre, pero no sufre por sí mismo, sino por
los hombres.
Esto significaría que sufrir por los otros sería, para los cristianos,
una acción divina. Sufrir es el mandamiento supremo del cristianismo, la
historia misma del cristianismo es la historia del sufrimiento de la
humanidad.
Esto es una prueba más que la religión es tan poco sobrehumana que hasta
santifica la debilidad humana. Y como la enfermedad, es una parte de la
debilidad humana, también es una parte fundamental del cristianismo, es
preciso que el estado típico del cristiano, la fé, sea de una forma
mórbida, es necesario que todos los caminos rectos y leales que conducen
al conocimiento sean condenados por la iglesia como sendas prohibidas.
La
fe cristiana es de naturaleza estrecha, limitada e intolerante. “Quien
no esta con dios, esta contra dios” (Cipriano).
Esta fe se eleva por encima de la moral y en los lugares en donde no
encuentra resistencia se transforma en ley, ley que genera odio y
persecución. Está precisamente en la base misma del cristianismo el
despreciar a los herejes y el deber de los cristianos de hacerlos sufrir
la peor de las condenas. “Toda sanción es pequeña para quien ofende o
ignora la voluntad del señor” (Lutero).
El cristianismo, no puede tener
disculpa, se pone de lado de todo lo débil, de todo lo bajo, de todo lo
fracasado, formando un ideal que se opone a los instintos de
conservación de la naturaleza fuerte del hombre
7
LOS PREDICADORES
La religión es la relación del
hombre con su esencia, pero no en cuanto suya sino de otro ser diferente
y más perfecto que él, esta es la primera falsedad de la cual surgen
todas las aberraciones cometidas por la religión y todas las
contradicciones generadas con la razón, moralidad, entendimiento,
naturaleza, esencia e instinto del hombre.
Mientras la religión crece con los años y progresa el
entendimiento, se despierta dentro de la religión la reflexión sobre la
religión, es decir, se convierte en teología.
A partir de allí la separación
del hombre y de dios, primitivamente involuntaria e inconsciente se
convierte en una diferenciación deliberada que deriva en las
conclusiones más incoherentes y monstruosas.
A continuación escribo algunas
citas de la biblia, filósofos cristianos, teístas y demás personalidades
religiosas que avalan todo lo dicho anteriormente. Interprétese esto con
la seriedad que merece ya que miles de millones de almas creen en esto
como verdad, principio y ley.
La
Teología en la degradación del cuerpo y la naturaleza:
<<
Mi dios esta colgado en la cruz... ¿Cómo podría yo entregarme a la
fornicación? >> (San Bernardo, Obra apócrifa) (Prueba de la
morbosa degradación del cuerpo que pregonan la mayoría de las
religiones)
<< Perfecto es el ser que se ha separado espiritual y
corporalmente del mundo >> (San Bernardo)
<< Si tu ojo es para ti, ocasión de pecar, arráncale. Mas
vale entrar en el reino de dios con un solo ojo, que tener los dos y ser
arrojado al infierno donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. >>
(San Marcos, IX, 42) (Pudiera ser el ojo, Así como otras partes
pecaminosas del cuerpo)
<<
Se debe amar solo a dios y despreciar el mundo entero, es decir, todo lo
sensible, y solo utilizarlo para las necesidades básicas de esta vida.
>> (San Agustín, “de moribus eccl.
Cathol” I, c. 20.)
<<
Quien odia la vida en este mundo, la conservara por la vida eterna. >>
(Juan, 12m 25.)
<<
Nada rebaja tanto a la mente varonil de su altura como acariciar mujeres
y esos contactos corporales que pertenecen al estado del matrimonio.
>> (San Agustín, "De Trinitate")
<<
Es mejor sufrir el mal que hacer el bien >> (Lutero IV, 15) (La
religión del sufrimiento... el sufrimiento es divino)
<<
Todo el que nace de un padre y una madre es un pecador, y cae bajo la
cólera divina y la muerte. >> (Lucero XVI, 246,
573)
<<
Los que quieren ser recibidos en el paraíso deben abandonar las cosas
que no se encuentran en él. >> (Tertuliano)
<<
Se que en mi, en mi carne, ningún bien habita >>
(Romanos, 7, 18)
<<
Cristo mismo ha demostrado con su ejemplo que la vida virginal es la
única vida verdadera y perfecta. >> (Juan Damasceno, Ortho. Fidei, lib.
IV, c. 25.)
<<
Del padre a nacido el hijo siempre, de la madre una sola vez, del padre
sin sexo, de la madre sin relación sexual. >> (Agustín serm. 373)
(Desprecio de lo real, lo natural, lo divino no puede estar en relación
con lo sucio y repugnante del acto terrenal)
<<
La vida para dios no es esta vida natural sometida a la putrefacción,
¿Acaso no debemos suspirar por las cosas futuras y ser enemigos de todas
las temporales? >> (Lutero I, 467.)
<<
La castidad une al hombre con el cielo, muy buena es la castidad
conyugal, mejor todavía la castidad de las viudas >>
(Pseudo-Bernardo)
La Teología en contra de la
ciencia, la razón y el entendimiento.
<<
Quemen las bibliotecas, porque su valor está en este solo libro. >>
(Omar I, 2do califa del Islam, en la toma de Alejandría, hablando del
Corán) (La única verdad esta en dios.)
<<
La libertad de prensa es uno de los mayores males que amenazan a la
sociedad moderna. >> (Cardenal Pedro Segura,
New York Herald Tribune, 05/12/1952)
<<
Para tener fe en dios debo creer y hacer lo que los no creyentes ni
creen ni hacen. >> (Martín Lucero)
<<
La razón es la mayor enemiga de la fe. Quienquiera que desee ser
cristiano debe arrancarle los ojos a su razón. >>
(Martín Lutero)
<<
Afirmar que la Tierra gira alrededor del Sol es tan erróneo como
proclamar que Jesús no nació de una virgen. >> (Cardenal Bellarmino,
en 1615, durante el juicio de Galileo) (Lejos de ser erróneas, las
dos cosas son absolutamente ciertas.)
La
Teología en la discriminación de la mujer:
<<...
El hombre es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia.
Que la esposa, pues, se someta en todo a su marido, como la Iglesia se
somete a Cristo. >> (San Pablo, Ef. 5, 22-24)
<<
Recuerda siempre que fue la mujer quien expulsó al habitante del paraíso
de su propiedad >> (Jerónimo, Epist. Nepotiano)
<<
Como podría conducirnos al paraíso la única que nos ha expulsado >>
(Gregorio, Pedro Lombardo, lib. II, dist. 30,
c. 2.)
<<
El varón no debe cubrirse la cabeza porque es imagen y reflejo de Dios,
mientras que la mujer es reflejo del hombre. El varón no procede de la
mujer, sino la mujer del varón. La mujer, pues, debe llevar sobre la
cabeza el signo de su dependencia; de lo contrario, ¿qué pensarían los
ángeles? >> (San Pablo, 1 cor 11, 7-10)
<< Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en
toda mujer... No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para
el hombre, si se excluye la función de concebir niños. >>
(San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia)
<< Las mujeres no deben ser
iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser
segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en
los santos varones. >> (San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia)
(La discriminación
de la mujer es constante en la historia de la mayoría de las
religiones.)
<<
El matrimonio es un bien subordinado que no merece ningún premio, sino
que solo tiene el significado de un remedio. Porque hemos aprendido del
apóstol que el matrimonio solo es autorizado al genero humano para
evitar la licenciosidad >> (Pedro Lombardo, lib
IV, dis. 26, c. 1 y 2)
La Teología y el racismo:
<< Muchas de esas personas involucradas con Adolf Hitler
eran satanistas, muchas de ellas homosexuales; las dos cosas parecen ir
juntas. >>
(Pat Robertson, "El Club 700", 21/01/1993)
<< Estoy convencido de que actúo como agente de nuestro
Creador. Al combatir a los judíos estoy haciendo la voluntad del Señor.
>> (Adolf Hitler)
(Cuántas brutalidades se han realizado haciendo la
voluntad del señor...)
<<
Mussolini es un enviado de la Divina Providencia. >>
(Papa Pío XI)
<<
¡Oh ustedes que creen! Asesinen a los que no son creyentes... y que
encuentren dureza en ustedes. >> (Corán,
"Arrepentimiento", 123)
<<
El SIDA es simplemente una retribución justa por una conducta sexual
impropia. >> (La Madre Teresa de Calcuta)
(Seguramente una sorpresa para muchos.)
<<
No creo que los ateos deban ser considerados como ciudadanos, ni tampoco
como patriotas. Esta nación es una bajo Dios. >> (George Bush,
presidente de los Estados Unidos)
(De valor intelectual obviamente nulo es importante por
la llegada de sus palabras a los susceptibles oídos de gran parte del
mundo.)
Es preciso replantearse no
tanto la existencia de un dios sino el sentido de la necesidad de un
dios, ¿necesito verdaderamente ese consuelo, exista o no? ¿Me produce
verdaderamente un bien provechoso, o me limita humanamente?
Habrá que analizar objetivamente
y sin prejuicios cada uno de estos interrogantes, siguiendo el ritmo de
nuestros impulsos naturales y teniendo en cuenta que es verdadero todo
lo que coincida con nuestra esencia y falso todo lo que la contradice.
Matías Corna
(Ingeniería Química UTN I)
(RST! agradece su aporte) |