os
gnomos son espíritus de la tierra y de las montañas.
Son pequeñas criaturas dedicadas a
l
trabajo en las minas y al cuidado de los tesoros escondidos. Pertenecen
sobre todo al folclore nórdico, aunque se han extendido por
toda Europa.
No pueden salir a la luz del sol, porque se convierten en piedras.
Si el amanecer los encuentra a la intemperie, buscan rápidamente
lugares a la sombra, donde permanecen aterrados durante todo el día,
ya que no temen sólo a la claridad, sino también a los
humanos.
Por las noches andan libres y ligeros por las pendientes de los
riscos y por las hendiduras de las rocas, corriendo, brincando y cantando
como pequeños grillos, en busca de pepitas de oro, que suelen
acumular a la entrada de la cueva en cuyo interior tienen su morada.
A quienes quieren acercarse a los gnomos, éstos se les presentan
como enanos viejecitos, apariencia típica de los elementales
vinculados a la tierra. Se puede llegar a establecer con ellos una
relación amistosa, pero teniendo muy en cuenta algunas sencillas
normas de convivencia. Por ejemplo, siendo los gnomos muy cuidadosos
con sus cosas, si alguien, voluntaria o involuntariamente, se queda
con algo que les pertenece, una herramienta, una prenda, un cayado,
sin duda ellos recuperarán inmediatamente el objeto perdido
o robado, y convertirán a quien lo tenga en carbón o
en piedra.