El momento más propicio para desencantar a un hada es la noche
o la mañana de San Juan, que es un día mágico
en que los seres de la naturaleza liberan todos sus poderes. Hay varias
formas o rituales para hacerlo:
- Que el héroe se presente a rescatar a la
dama cargado de reliquias y talismanes, y ayudado
por
las virtudes de éstos objetos, mate de una puñalada
al dragón que la custodia.
- Que el joven se acerque en la medianoche de San Juan a la fuente
donde mora la encantada con doce panecillos de cuatro picos. Justo
al dar las doce tiene que decir:”Fuente encantadora, recibe
el pan que te envía tu señora”, y entonces los
panecillos se convierten en caballos, con uno de los cuales se rescata
a la prisionera.
- Al pasar al lado de una fuente, cuando el hada grita:”Te
cambio mi tesoro por tu pobreza”. Entonces la persona que
quiera rescatarla tiene que tirar a la fuente una medalla o cualquier
objeto bendito, con lo cual ella queda liberada.
- A veces, las hadas ofrecen objetos, adornos o piezas diversas.
Entonces el humano no debe escoger ninguna de esas cosas, sino decir
que la prefiere a ella. En caso contrario, el hada seguiría
encantada y el humano recibiría un castigo.
- El método del hilo en agua. La punta de un hilo de oro
o lino asoma por el ojo de la fuente, y la persona que lo descubra,
deberá devanar ese hilo sin que se rompa hasta el final.
Hay que tener mucha paciencia, porque el hilo es muy delicado y
parece no tener fin, así que si el desencantador se cansa
o el hilo se rompe, la joven le dirá: ”¡Insensato!
Has cortado el hilo de mi desencanto…”.