Todos los integrantes de esta primera fase, de este primer objetivo (cuatro hombres
y dos mujeres) eran expertos esquiadores. El primer objetivo trataba de comenzar la travesía en Oslo, y recorrer
en esquís los 2.000 kilómetros que restan desde hasta Nordkapp, arrastrando unos trineos que pesaban alrededor
de 50 kilos. Habían de tener la mayor autonomía posible, dormir al aire libre o bajo un toldo, y transportar
ellos toda la comida en los trineos. Previamente habían enviado los suministros de comida a los pueblos por los
que habían de pasar, asegurando de esa manera el suministro de comida para etapas posteriores y ahorrando dinero
al evitar los elevados precios de los alimentos en esas latitudes.
|
A veces, no encontraron nieve en los lugares en los que
les era necesario, o a aprovechaban lo que la máquina quitanieves había dejado en los bordes de la carretera. En
un tramo de 45 kilómetros, el cual comenzaba en Alvdal (sur de Noruega) tuvieron que improvisar un carrito formado
por seis esquís acoplados a tres ejes con ruedas que ellos denominaron roller pulkpara transportar todo
el material. También en la isla de Mageroy, cerca del final, en el cual tuvieron que usar por segunda vez
el roller pulk. El sol de medianoche les iluminaba el camino cuando por fin llegaron, a las 3 de la madrugada del
3 de mayo de 1998, al monumento en forma de esfera terrestre que señala el mítico Cabo Norte, también
conocido por Nordkapp, North Cape, Cape Nord, Nortkapin, Knyskanes, Nurmansky Noss o Magroya. 71� 10' 21''. No es el cabo
más septentrional de Europa, existe otro llamado Knivskjelotdel situado un punto más al norte en la isla
de Mageroy, pero no es tan espectacular como Nordkapp, el punto final de esta travesía, visitado por miles de
turistas en verano esperando disfrutar del frío sol de medianoche.
|
|
Piensa cómo tiene que ser el poder llevar a cabo uno de esos viajes que alguna vez has llevado a
tu imaginación, el que alguien te dé el billete al país de los sueños... un Cola-Cao endulzado con
azúcar. En tres meses he podido tener noticias de las pequeñas y grandes miserias, pero en 100 días, en
2.000 kilómetros, este sueño no se me ha nublado. Entre otras cosas, la travesía me ha valido para
aprender a vivir. En estos tiempos en los que todos sus habitantes tiene correo electrónico,
un borrador, unos apuntes han sido escritos con más intención que acierto. No nacimos para ser Salgari.
Simplemente la posibilidad de hacerlo ha sido un placer para mi.
Hiru Pauso Hiru Norabide - Ramon Olasagasti ©
Letxukale Liburuak (Editorial), 1999
|
En este primer tramo de la expedición conocieron lugares tan curiosos como el hotel de hielo de Jukkasjarvi,
se permitieron el lujo de aliviar el cansancio en las saunas que tanto abundan en Escandinavia, conocieron el pueblo de
Jämtland (que tanto ha sufrido política y socialmente a lo largo de su historia) y participaron en las fiestas
de Pascua del pueblo de los Sami (mal llamados lapones). También fueron espectadores de la Vasaloppet, la carrera
de esquí nórdico más grande del mundo, con un recorrido de 90 kilómetros y 15.000
participantes, basada en una persecución en esquís a favor de la libertad de Suecia respecto a Dinamarca,
datada en 1522. Y conocieron multitud de gentes que les ayudaron en el camino, abriendo el camino con sus motos de nieve,
cediendo sus refugios o un lugar donde dormir, o simplemente dándoles compañía y calor en esas
latitudes.
En total 2.000 kilómetros en esquís, 81 días esquiando comenzando el 2-II-98 y finalizando en
3-V-98, con una media de 26 kilómetros diarios, y con una temperatura media entre 5 y 10 grados, llegando a
pasar una jornada por 23 grados bajo cero cerca de frontera entre Noruega y Suecia.